Las coberturas vegetales que custodian la Academia Colombiana de la Lengua se levantan como símbolos vivos de memoria, en un lugar donde se defiende el buen uso de la lengua y donde las raíces que se aferran al tiempo.
Las franjas verdes que rodean la Biblioteca Nacional abrigan la memoria bibliográfica y escriben un lenguaje natural que acompaña la palabra, enlazando la historia cultural con la naturaleza de la ciudad.
El jardín histórico en Colombia, donde moró el Libertador y dejó su huella, un jardín que guarda en su vegetación las luchas y los rastros de libertad y un escenario donde la vegetación se entrelaza con la historia de la patria.
Las zonas verdes interiores de una urbanización, nacidas bajo la visión del maestro Rogelio Salmona con la intención de conservar lo vivo, para reconciliar la ciudad con sus raíces.
Un lugar donde los instrumentos dialogan con las estrellas del cielo, mientras en el suelo la vegetación narra la memoria de nuestros sabios, guarda la historia natural y recuerda el grito de independencia que allí se gestó.