Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón

Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón

El Parque Metropolitano Zona Franca reverdeció con 114 nuevos árboles de especies como yarumo, guayacán de Manizales, rama negra, roble y caucho Tequendama.

Más de 30 indígenas de los pueblos nasa, uitoto y pastos, personas afrodescendientes y funcionarios del Distrito, participaron en la jornada de plantación.

Este parque de la localidad de Fontibón, ubicado cerca del río Bogotá y el humedal Meandro del Say, se convertirá en uno de los 21 bosques urbanos de la ciudad. Nueva crónica #BogotáReverdece.

Flor María Céspedes se define como una mujer trabajadora y echada para adelante. Asegura que no se deja vencer fácil por los avatares de la vida, una lección que aprendió de niña cuando le ayuda a sus padres a cultivar en las tierras tolimenses del municipio de Chaparral.

“Tengo piel de acero y no me gusta quedarme quieta. Siempre he sabido que para salir adelante toca trabajar mucho y dejar a un lado las tristezas y los tropiezos. Creo que mi personalidad de guerrera se debe a mi crianza en el campo”.

Las vueltas de la vida la llevaron a Bogotá, ciudad donde conformó una familia en el barrio Patio Bonito, en el sur de la ciudad. “Llevo varios años como operaria del Jardín Botánico de Bogotá (JBB). Mi trabajo consiste en reverdecer la capital con nuevos árboles de diferentes especies”.

Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón
Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón

Brandon Antonio Flórez, uno de sus nietos, es su mano derecha. Cuando su abuela llega a la casa cansada de abrir los huecos en el espacio público donde se plantan los árboles, él siempre la recibe con un abrazo y la comida lista.

“Desde muy pequeño le enseñé a cocinar. Brandon hace un sudado de cerdo delicioso y también me ayuda con algunos de los oficios de la casa. Por ejemplo, nunca sale sin antes tender la cama y lavar la loza”.

A finales de mayo, Flor María fue seleccionada como una de las operarias y operarios del JBB que ayudarán a reverdecer el Parque Metropolitano Zona Franca, un extenso terreno de la localidad de Fontibón ubicado en la calle 13C con carrera 106.

“La ingeniera Laura García, encargada de liderar los proyectos de arborización en Fontibón y Barrios Unidos, nos dijo que el objetivo era plantar 114 árboles de diversas especies en el parque, los primeros de un bosque urbano que se consolidará en la zona”.

Mientras abría los huecos de un metro cúbico de profundidad, esta tolimense comenzó a pensar en Brandon, su nieto de ochos años. Las vacaciones de mitad de año estaban próximas y Flor María no quería que perdiera el tiempo encerrado en casa.

“No contemplo que un niño se quede en casa pudriendo la comida. Como el ahoyado en el parque Zona Franca estaba casi listo y se aproximaba una jornada de plantación, le dije a Brandon que lo iba a llevar a plantar; él aceptó contento porque ama la naturaleza”.

Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón
Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón

Plantación ancestral

El Jardín Botánico seleccionó el sábado 24 de junio para realizar la primera plantación en el Parque Metropolitano Zona Franca. La meta era plantar 114 árboles de varias especies, la mayoría nativas de la sabana de Bogotá.

Flor María y Brandon llegaron al parque a las seis de la mañana. Luego de recorrer varias zonas del lugar y escuchar el canto de las aves, abuela y nieto trabajaron juntos para dejar lista la plantación, una actividad liderada por 13 operarios del JBB.

“Teníamos que echar la tierra abonada en los huecos y transportar los árboles y tutores de madera hasta el polígono de la plantación. Luego de una corta explicación técnica y darle dotación como guantes, Brandon se convirtió en un nuevo operario”.

Durante cinco horas, la abuela y su nieto sudaron la gota gorda. Echaron la tierra con las palas y atravesaron el parque cargando los árboles y tutores. Flor María sacaba su celular para fotografiar a Brandon haciendo su trabajo.

“Soy muy afortunada porque mi nieto no es como los niños de ahora. Prefiere estar en medio de la naturaleza y no pegado a un celular o el televisor. En esta plantación demostró que será un hombre igual o más trabajador que su abuela”.

A las 11 de la mañana, más de 30 indígenas de los pueblos nasa, uitoto y pastos, personas afrodescendientes y funcionarios de la Alcaldía Local de Fontibón, llegaron al parque para ayudar a plantar los 114 árboles.

“Estas comunidades indígenas formularon un proyecto de presupuestos participativos que busca ayudar a reverdecer Fontibón. Esta plantación, que hace parte de un convenio que tenemos con el JBB, era la oportunidad ideal para iniciarlo”, aseguró la Alcaldía Local.

Los futuros plantadores se organizaron en círculo para presentarse y luego conocer todos los detalles de la plantación. Los indígenas nasa, uitoto y pastos afirmaron que cuidar la naturaleza es de suma importancia para sus comunidades.

“Los indígenas tenemos una relación muy especial con la naturaleza. Toda nuestra ancestralidad se basa en la biodiversidad y por eso estamos comprometidos con su cuidado. Hoy vamos a plantar vida en esta localidad tan hermosa donde el verde es cada vez menor”.

Laura García, ingeniera del JBB, se encargó de informar los aspectos técnicos de la plantación, como retirar con cuidado la bolsa plástica que protege el pan de tierra, aplicar un hidroretenedor en el hoyo, pisar la tierra abonada cuando el hueco queda cubierto e introducir el tutor de madera.

“Hoy ustedes van a apadrinar estos árboles. En el tutor de madera, el cual les dará estabilidad a los individuos arbóreos, pueden escribir sus nombres o frases de cariño para que crezcan fuertes y hermosos”.

Las más de 30 personas se dividieron en varios grupos para plantar los árboles, de especies como yarumo, guayacán de Manizales, rama negra, chicalá amarillo y rosado, roble y caucho Tequendama.

Las comunidades indígenas inmortalizaron el nombre de sus pueblos en los tutores. “Hoy nos comprometemos a cuidar estos árboles. Vamos a visitarlos seguido para regarlos y llenarlos de nuestra sabiduría ancestral”.

Brandon fue una de las personas que más plantó árboles: seis en total. “Nunca había tenido la oportunidad de plantar y por eso estoy muy agradecido con mi abuelita por invitarme. Espero seguir plantando y reverdeciendo la capital”.

Futuro bosque urbano

El Parque Metropolitano Zona Franca, un terreno de 243.325 metros cuadrados, es uno de los sitios más visitados por los habitantes de la localidad de Fontibón. Cuenta con varias canchas deportivas, parque infantil, gimnasio y senderos para trotar y caminar.

El deporte no es la única actividad en este parque. Como esta rodeado por varios ecosistemas estratégicos de la ciudad, como el río Bogotá y el humedal Meandro del Say, es un lugar ideal para pajarear o contemplar la naturaleza.

“No conocía el humedal Meandro del Say y quedé maravillada con las bandadas de aves de todas las formas, colores y tamaños que aparecían en las primeras horas de la mañana. Mientras abríamos los huecos, los pájaros nos deleitaban con sus cantos”, dijo Flor María.

Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón
Una plantación con mensaje ancestral en Fontibón

Este lugar contará con uno de los 21 bosques urbanos contemplados por el actual Plan de Ordenamiento Territorial (POT), una nueva estrategia de manejo silvicultural conformada por  coberturas vegetales multiestrato y multiespecie.

“Los 114 árboles que plantamos con las comunidades indígenas son los primeros individuos arbóreos del bosque urbano Zona Franca. Con una articulación entre el IDRD y la comunidad del sector, vamos a seguir dándole forma a este bosque”, informó García.

Los nuevos bosques urbanos de Bogotá actuarán como conectores ecológicos y ayudarán a mitigar el cambio climático. También mejorarán y aumentarán la oferta de los servicios ecosistémicos y la conectividad ecológica de la ciudad.

“Sumado a esto promoverán la gobernanza y participación ciudadana y la apropiación ambiental. Por eso, la comunidad es protagonista de esta estrategia de manejo silvicultural”, apuntó García.