¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!

¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!

Escombros, basura, puestos informales, cambuches y excrementos, han causado certeros impactos en las 76 jardineras de este tramo vial de la localidad de Suba.

Más del 20% de las coberturas vegetales presentes en estas infraestructuras rectangulares desaparecieron por el comportamiento inadecuado de la ciudadanía.

El Jardín Botánico de Bogotá recuperó la zona con el replante de aproximadamente 5.600 plantas de especies como clavel chino, bella las once, hiedra y hebe enano.

Varios habitantes y comerciantes del sector se comprometieron con el cuidado de las jardineras.

Hace más de tres años, un tramo de la Avenida El Rincón-Tabor comprendido entre las calles 128 y 130 y a lo largo de la carrera 91, pintó de colores vivos el grisáceo panorama de esta concurrida zona de la localidad de Suba.

En los andenes aledaños al corredor vial, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) construyó 76 estructuras rectangulares que llenó con miles de plantas de jardín. El separador fue destinado para las enredaderas y varios árboles de porte mediano.

Los más de 3.400 metros cuadrados de estas jardineras recibieron en total cerca de 30.000 plantas de especies como hiedra miami, hebe enano y bella las once, coberturas vegetales que le inyectaron vida a la selva de cemento del barrio El Rincón.

¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!
¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!

Otoniel Fuente, un habitante del sector que trabaja como jardinero en varias zonas del norte de la ciudad, quedó deleitado con las nuevas jardineras. “Este sector carece de coberturas vegetales. Las nuevas plantas le dieron mucho color con sus hermosas flores”.

Uno de los hijos de este defensor de la naturaleza tiene un taller al frente de una de las infraestructuras rectangulares, jardinera que decidieron adoptar desde que la obra fue inaugurada.

“La regamos cuando el sol está muy picante y evitamos que los ciudadanos la afecten, por lo cual ha sobrevivido al paso del tiempo. Por ser un sector demasiado concurrido, muchas personas arrojan basura y otros materiales a las plantas”.

Las demás jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor no han corrido con la misma suerte. Desde que fueron construidas, reciben a diario una gran cantidad de escombros, plásticos, papeles, colillas, vidrios e incluso muebles, inodoros y lavamanos viejos.

Sumado a la alta proliferación de residuos sólidos, estas coberturas vegetales palidecen por los vendedores informales, en especial los que comercializan ropa de segunda y la extienden sobre las plantas.

Los habitantes de calle construyen sus cambuches cerca o en medio de las jardineras y los perros y algunas personas hacen sus necesidades en las plantas. “El olor es insoportable en algunos sectores. La falta de amor por la naturaleza me causa mucha tristeza”, dijo Otoniel.

Los impactos que reciben estas infraestructuras verdes no paran. Algunas jardineras son utilizadas como parqueaderos por parte de dueños de ciclas, motos y carros; en otras es evidente que han recibido aceite de cocina y de los vehículos.

El sector de la calle 128B bis con carrera 91, donde funciona un lavadero de carros, es uno de los más críticos. Cuatro de las seis jardineras desaparecieron totalmente y se convirtieron en terrenos áridos y llenos de basura y vehículos.

El panorama de las 29 jardineras ubicadas en la calle 130B también es alarmante. La plazoleta se ha convertido en un botadero de escombros y además luce como un “Mercado de las pulgas” por la ropa usada que extienden los vendedores informales.

El separador de la carrera 91 perdió su verde por las pisadas de los ciudadanos que atraviesan el corredor vial. La mayoría de las hiedras no sobrevivieron y el suelo quedó totalmente desnudo y polvoriento.

Para Cesar Tuirán, un comerciante de la zona, los recicladores también tienen gran responsabilidad en el deterioro de las jardineras. “Ellos abren las bolsas de la basura y arrojan los residuos que no les sirven en medio de las plantas”.

¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!
¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!

Vuelven a la vida

En enero de este año, Diana Castro, ingeniera del grupo de jardinería del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), fue delegada para recuperar las 76 jardineras de la concurrida Avenida El Rincón-Tabor.

El primer paso fue una jornada de mantenimiento en los más de 3.400 metros cuadrados de coberturas vegetales, actividad en la que una cuadrilla de operarios realizó el deshierbe, rebordeo, recolección de residuos y riego.

“Esta jornada también nos permitió calcular el material vegetal que se ha perdido por las problemáticas sociales de la zona, como los habitantes de calle, locales comerciales, vendedores informales y excrementos de las mascotas y humanos”.

Más del 20% de las coberturas vegetales desaparecieron por el comportamiento inadecuado de la ciudadanía. Alrededor de cinco jardineras estaban totalmente desprovistas de plantas y se convirtieron en depósitos de residuos.

Castro calculó que las jardineras necesitaban de aproximadamente 5.600 plantas para volver a recuperar su aspecto colorido. “Seleccionamos cuatro especies: clavel chino, bella las once, hiedra miami y hebe enano”.

Sin embargo, antes de dar inicio a la recuperación de las coberturas vegetales, la ingeniera se comunicó con el equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del JBB para que socializara la intervención con la ciudadanía.

“Si la comunidad no cambia sus conductas, las plantas de las jardineras no van a sobrevivir. En la Avenida El Rincón-Tabor hemos realizado muchos replantes y todo el trabajo se ha perdido por la falta de compromiso ciudadano”.

Yenny Rosas, profesional social del Jardín Botánico, dialogó con varios de los habitantes, comerciantes y vendedores informales del sector para que se comprometieran con el cuidado de las jardineras.

“La mayoría de los vendedores informales aseguraron que no van a afectar las plantas con sus mercancías y las van a cuidar. Por su parte, varios comerciantes de los locales y habitantes del barrio, van a apadrinar las jardineras”.

Jornada maratónica

Castro sabía que el renacer de estas jardineras de la localidad de Suba necesitaba de bastante tiempo y varias manos. Por eso, realizó un cronograma de cuatro días (entre el 17 y 20 de enero) y conformó una cuadrilla de 13 operarios.

Las más de 5.600 plantas debían ser acopiadas en una zona amplia y cercana a las jardineras. La administradora del conjunto residencial Las Palmas, luego de una socialización por parte de Yenny Rosas, decidió ayudar.

“Nos destinó una zona verde del conjunto para descargar y ubicar las plantas durante los días de la intervención. El apoyo de este conjunto residencial fue fundamental en el renacer de las jardineras”, manifestó la profesional social del JBB.

¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!
¡SOS por las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor!

El miércoles 17 de enero inició la intervención. Castro y la cuadrilla de operarios llegaron a las nueve de la mañana al vivero La Florida para cargar en un camión todo el material vegetal que iban a plantar.

“Fue una jornada ardua y larga. Con los operarios nos demoramos alrededor de nueve horas acomodando las plantas en el camión y en el descargue y organización del material vegetal en conjunto Las Palmas. Terminamos a las 6:30 de la tarde”.

Entre el jueves 18 y el sábado 20 de enero, la ingeniera y los 13 operarios estuvieron metidos ‘de cabeza’ en las 76 jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor. Con palines y azadones adecuaron y limpiaron el suelo y con palos y cuerdas hicieron el trazado.

El trabajo más pesado fue en las 29 jardineras de la calle 130B, el sector más amplio de la zona y uno de los más afectados por residuos sólidos y habitantes de calle. “En ese sector nos demoramos todo un día haciendo los replantes”, dijo Castro.

Durante tres días gobernados por un sol picante y temperaturas que superaron los 21 grados centígrados, los trabajadores del JBB le cambiaron el rostro a las coberturas vegetales de este corredor vial de Suba.

Las flores rosadas de las bellas las once y las naranjas de los claveles chinos, le inyectaron un nuevo color a la zona. Las hiedras cubrieron el suelo desnudo y árido y los hebes enanos reverdecieron el sector.

La última actividad de la cuadrilla del equipo de jardinería fue una jornada de riego en las nuevas coberturas vegetales, líquido vital que por esta época de verano es bastante escaso en toda la ciudad.

Castro no quiere que todo el trabajo de su grupo de jardineros se pierda por el comportamiento de algunos ciudadanos. Por eso, lanzó un SOS por las jardineras e hizo un llamado a los residentes y trabajadores de la zona.

“Las plantas necesitan del cuidado y colaboración de toda la ciudadanía. El futuro de las jardineras de la Avenida El Rincón-Tabor está en las manos de los habitantes, comerciantes y transeúntes”.