Historias del verde urbano: Uno de los colegios más antiguos de Bosa se renaturaliza con especies nativas

Historias del verde urbano: Uno de los colegios más antiguos de Bosa se renaturaliza con especies nativas

El Porvenir, una institución educativa distrital con más de 70 años de historia, recibió nueve árboles y arbustos en sus dos sedes.

Para esta plantación, el Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis escogió especies nativas como sietecueros y chicalá amarillo.

Esta actividad hace parte de “Colegios para la adaptación climática”, una estrategia técnica y social que renaturaliza varios colegios de la localidad de Bosa.

Bogotá, 2 de octubre de 2025. La eugenia, un árbol australiano con flores blancas en racimos, frutos comestibles rosados y una altura que pueden alcanzar los 15 metros, es el mayor representante arbóreo del colegio distrital El Porvenir.

Los alrededores de las dos sedes de esta institución educativa de la localidad de Bosa que fue fundada en 1955, albergan miles de estas especies foráneas que, luego de ser podadas con frecuencia, se convirtieron en una extensa cerca viva.

Esta barrera vegetal no fue creada con un objetivo ambiental. Las plantas, bastante densas y tupidas, son una medida de protección complementaria a las rejas: su función es evitar que los transeúntes observen lo que ocurre en el interior de los planteles.

Historias del verde urbano: Uno de los colegios más antiguos de Bosa se renaturaliza con especies nativas
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En la sede A, la más antigua y ubicada en el barrio El Porvenir (calle 51 sur con carrera 91d), las eugenias también fueron utilizadas para delimitar las pocas zonas verdes que alberga, no más de cinco jardines que rodean el patio principal.

Hace varios años, los profesores de ciencias naturales, en compañía de algunos de sus alumnos, plantaron cerezos, feijoas, pinos de porte bajo, cafetos y varias plantas de jardinería en algunas de estas zonas que están protegidas por rejas.

Un falso pimiento, un cerezo, una huerta estudiantil y cientos de eugenias, son las únicas coberturas vegetales de las dos zonas verdes de la sede B (calle 58 sur con carrera 104a), una edificación ubicada en el barrio Santa Fe.

Este fue el panorama que encontraron Juan David Joya y Viviana González, ingeniero forestal y licenciada en biología del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), cuando visitaron el colegio para presentarle al rector una nueva propuesta ambiental.

“Queríamos que El Porvenir fuera parte de ‘Colegios para la adaptación climática’, una estrategia que busca desarrollar procesos técnicos, pedagógicos y sociales relacionados con las coberturas vegetales y la biodiversidad”, dijeron los profesionales.

Esta nueva apuesta del JBB consiste en renaturalizar varios colegios de Bosa a través de plantaciones de nuevos árboles y arbustos, además de adelantar procesos educativos con los estudiantes, como servicio social ambiental, talleres y diplomados.

“Camilo Ayala, rector de El Porvenir, aceptó participar en la estrategia. Además de fortalecer los conocimientos ambientales de sus estudiantes, quería que las dos sedes contarán con una mayor oferta arbórea”.

Sin embargo, según Juan David, el mayor reto en este colegio distrital sería encontrar sitios aptos para plantar nuevos individuos arbóreos y arbustivos. La razón: la carencia de amplias zonas verdes en ambas sedes.

“Acá las plantaciones no serían tan numerosas como en la Ciudadela Educativa de Bosa, colegio donde iniciamos los proyectos de la nueva estrategia y que se renaturalizó hace poco con 156 nuevos árboles y arbustos de 23 especies”.

Primeros tesoros nativos

El ingeniero forestal que tiene a su cargo el arbolado joven de las localidades de Bosa y Tunjuelito, revisó meticulosamente las zonas verdes de ambas sedes para evaluar la presencia de redes de energía, gas y acueducto.

“El resultado fue que El Porvenir tenía potencial para recibir solo nueve árboles y arbustos nuevos: cuatro en los alrededores del patio principal de la sede A y cinco en las dos áreas con césped de la sede B”.

Como ambos sitios carecen de arbolado de especies nativas del bosque alto andino, el JBB le propuso al rector plantar sietecueros y chicalás amarillos, árboles que además le inyectarían nuevos colores al colegio.

Historias del verde urbano: Uno de los colegios más antiguos de Bosa se renaturaliza con especies nativas
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“El rector y los docentes de ciencias naturales quedaron satisfechos con la propuesta y dijeron si podíamos plantar cayenos, arbustos que, aunque no son nativos, se caracterizan por sus hermosas flores rojas, rosadas y amarillas”, mencionó Viviana.

Con la luz verde de las directivas de El Porvenir para renaturalizar la institución educativa, los nueve operarios que Juan David tiene a su cargo empezaron las labores de ahoyado y trazado en las dos sedes.

“Ellos se encargaron de abrir nueve huecos de un metro cúbico de profundidad. A pesar de ser una cifra baja, el trabajo fue muy duro debido a la gran cantidad de escombros que debieron sacar para hacer los hoyos, sitios que luego rellenaron con tierra abonada”.

Mientras tanto, Lida Díaz y Julián Forero, profesionales de la Subdirección Educativa y Cultural del JBB, dieron inicio a los procesos pedagógicos con cerca de 60 estudiantes de dos cursos de octavo de bachillerato.

Los jóvenes de la sede A adelantan un semillero escolar. “Hemos realizado talleres en el laboratorio de suelos donde han aprendido sobre las formas de las hojas del arbolado urbano y la técnica para hacer semilleros en las cubetas de los huevos”, aseguró Lida.

Julián, por su parte, lidera actividades teóricas y en campo con los estudiantes de la sede B. “Hicimos un diagnóstico de los recursos naturales y problemáticas ambientales presentes en la zona y ahora estamos creando soluciones para el futuro”.

Guardianes del verde

La plantación de los nueve árboles y arbustos del colegio El Porvenir fue realizada el miércoles 1 de octubre con la participación de los cerca de 60 estudiantes de grado octavo que nutren sus mentes con nuevos conocimientos ambientales.

La renaturalización inició en la sede A a las 10 de la mañana con una charla técnica y ambiental por parte de Juan David y Viviana, profesionales que les informaron el paso a paso de las plantaciones urbanas y los servicios ecosistémicos que presta el arbolado.

“Vamos a plantar cuatro sietecueros en algunas de las zonas verdes. Estos árboles nativos de porte mediano cuentan con flores de color morado que les darán alimento a los polinizadores, como aves, abejas y mariposas”.

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Con la ayuda de Paula Cortés y Xiomara Pulido, operarias del JBB, los 30 futuros bachilleres ayudaron a plantar los nuevos guardianes verdes y morados del colegio y los apadrinaron escribiendo curiosos nombres en los tutores de madera, como Trululú, María Casquito, Pancracia Puchaina y doña Paula.

“Ustedes se convirtieron hoy en los guardianes de estos cuatro hermosos sietecueros. Su crecimiento y desarrollo adecuado está ahora en sus manos: deben cuidarlos, regarlos una vez a la semana y darles mucho cariño”, expresó Viviana.

A la una de la tarde, el turno fue para los cinco nuevos árboles y arbustos de la sede B del colegio El Porvenir, sietecueros, chicalás amarillos y cayenos que fueron plantados en las dos zonas verdes.

“Esta sede, un sitio rodeado por el cemento de las viviendas, se va a pintar con los colores amarillos, morados, rojos y rosados de las flores de estos individuos. Además de embellecer la zona, atraerán a muchos polinizadores”, indicó Juan David.

Purple, Josué y Andy fueron algunos de los nombres que escogieron los estudiantes para apadrinar los nuevos habitantes verdes de la sede. “Mi compromiso es cuidarlos hasta que me gradúe. Quiero que en tres años estén muy altos y florecidos”, dijo una de las guardianas.

Sigue la renaturalización

El Jardín Botánico no ha terminado sus actividades en El Porvenir, uno de los colegios más antiguos de la localidad de Bosa que nació como una escuela rural y luego se convirtió en una edificación con el apoyo de la Junta de Acción Comunal del barrio.

Además de los talleres y capacitaciones ambientales que seguirán recibiendo los cerca de 60 estudiantes de octavo grado en lo que resta del año, los nueve árboles y arbustos serán fertilizados, regados y podados.

“Yo voy a realizar varias actividades con ustedes en torno al cuidado de estos hermosos tesoros verdes. El objetivo es que los vean como sus hijos y les brinden todo el cuidado y cariño que necesitan”, expresó Viviana.

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El ingeniero forestal del JBB les informó a los estudiantes que muy pronto serán invitados a una gran plantación que se realizará en el parque estructurante o metropolitano El Porvenir, un sitio ubicado cerca de las dos sedes.

“Vamos a plantar más de 400 árboles en el parque. Las cinco instituciones que participan en la estrategia ‘Colegios para la adaptación climática’, Ciudadela Educativa, El Porvenir, Sonia Osorio, Alfonso Reyes Echandía y el Bicentenario de la Independencia, serán invitados”.

En octubre, la Subdirección Técnica Operativa del JBB renaturalizará dos colegios más en Bosa: plantará 32 árboles y arbustos en el colegio Alfonso Reyes Echandía y ocho en el Bicentenario de la Independencia.

“Estas plantaciones también contarán con la participación de los jóvenes de estos colegios que están siendo formados en temas ambientales. Nuestra meta es que se conviertan en los guardianes del arbolado”, concluyó Viviana.