Historias del verde urbano: ¡Plantaciones en las dos caras de Ciudad Bolívar!
El Jardín Botánico José Celestino Mutis plantó 164 árboles y arbustos en las zonas rurales y urbanas de esta localidad del sur de Bogotá.
En San Isidro, predio del Mochuelo Alto donde avanza un proyecto de restauración ecológica, la UAESP participó en la plantación de 132 individuos nativos.
En El Ensueño y Madelena, sitios urbanos de Ciudad Bolívar, la comunidad ayudó a plantar 32 nuevos tesoros verdes de ocho especies.
Bogotá, 3 de diciembre de 2025. Ciudad Bolívar es una localidad de contrastes, un territorio montañoso del sur de Bogotá donde se mezcla la magia de la biodiversidad paramuna y del bosque altoandino con las consecuencias de un desarrollo urbanístico desordenado.
Su cara más verde y diversa cubre el 77,6% de sus 13.000 hectáreas, una amplia tajada conformada por tres corregimientos, Mochuelo, Quiba y Pasquilla, donde la naturaleza explota en cada uno de sus recovecos cubiertos por la neblina.
En las 10.095 hectáreas rurales de Ciudad Bolívar están ubicados tesoros ambientales como Cerro Seco, un Parque Distrital Ecológico de Montaña con 190 especies de flora y el único sitio en la capital donde habita la alondra cornuda.


Según la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), su ruralidad hace parte de la zona de amortiguación de Sumapaz, el páramo más grande del mundo y donde nacen las quebradas que alimentan al río Tunjuelo: Limas, Trompeta, Santa Rita, La Carbonera y El Infierno.
“Ciudad Bolívar es la tercera localidad más grande de Bogotá, después de Sumapaz y Usme. El 90% de su área corresponde a zonas montañosas y más del 60% hace parte de la Estructura Ecológica Principal; es un punto estratégico para la conservación de la biodiversidad”.
Su rostro urbano, gobernado en su mayoría por el asfalto, tiene una extensión de 2.622,9 hectáreas. Además, la SDA informa que 281,9 hectáreas están clasificadas como suelo de expansión urbana.
850.000 personas, casi todas en su parte urbana, habitan en Ciudad Bolívar. La localidad alberga 48 colegios distritales, ocho unidades de servicios de salud, 576 parques y dos manzanas del cuidado.
En su área urbanizada sobrevive una esponja hídrica rodeada por los barrios Arborizadora Baja, Protecho y Casa Linda: el humedal El Tunjuelo, una reserva distrital compartida con la localidad Tunjuelito; además del conector ecosistémico Media Luna del Sur.
Prioridad en la renaturalización
El Jardín Botánico de Bogotá (JBB) lidera varios proyectos para fortalecer y aumentar las coberturas vegetales de las zonas urbanas y rurales de Ciudad Bolívar, localidad que recibió sus primeros asentamientos subnormales en la década de 1950.
En su parte urbana, el más reciente es el polígono ampliado de la Zona Urbana por un Mejor Aire (ZUMA) del Apogeo, 1.224 hectáreas que incluyen sitios de cuatro localidades: Bosa, Kennedy, Ciudad Bolívar y Tunjuelito.
En estas áreas, el JBB aumenta y densifica las coberturas vegetales a través de plantaciones y replantes de individuos arbóreos y arbustivos, además de nuevas jardineras y huertas y tratamientos fitosanitarios a los árboles adultos.


“Por ejemplo, hemos renaturalizado el polígono ampliado de la ZUMA con más de 780 árboles y arbustos de más de 30 especies, algunos de ellos en parques, separadores o andenes de Ciudad Bolívar”, aseguró Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo.
En las veredas Mochuelo Alto y Bajo, zonas rurales de la localidad, el Jardín Botánico lleva cinco años liderando proyectos de restauración en 42,7 hectáreas distribuidas en 10 predios de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP).
Paola Piñeros, coordinadora del grupo de restauración ecológica de la Subdirección Técnica Operativa, afirmó que en estos terrenos rurales se han plantado más de 71.000 árboles y arbustos de especies nativas del bosque altoandino.
“Fueron plantados entre 2020 y 2022 y desde ahí nos encargamos de hacerles un mantenimiento constante. Estos predios ya tienen forma de bosque: la mayoría de árboles han crecido adecuadamente”.
En julio de este año, el Jardín Botánico inició un nuevo proyecto de restauración ecológica en San Isidro, un predio de ocho hectáreas de la UAESP ubicado en la vereda Mochuelo Alto, en las faldas del cerro Gavilán, y que fue destinado a las actividades agropecuarias.
“Nuestra meta es restaurar todo el predio, donde está ubicado el acueducto veredal Asoporquera, con la plantación de 18.000 árboles y arbustos de aproximadamente 50 especies nativas del bosque altoandino”, apuntó Paola.
Nuevas intervenciones
El pasado martes 2 de diciembre, los equipos de restauración ecológica y arbolado joven de la Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico realizaron jornadas de plantación en zonas rurales y urbanas de Ciudad Bolívar.
“Plantamos 164 árboles y arbustos en dos extremos de la localidad: el predio San Isidro de la vereda Mochuelo Alto, donde avanza un proyecto de restauración, y los parques zonales de El Ensueño y Madelena; este último que hace parte de la ZUMA”, precisó Álvarez.
En San Isidro, los profesionales del JBB Paola Piñeros, Paola Valencia, Ramiro Garzón y Orlando Blandón y 20 operarios, lideraron la plantación de 132 árboles de especies nativas del bosque altoadino en uno de los ocho polígonos.
18 funcionarios de la UAESP se convirtieron en plantadores durante la jornada de la mañana. Jhon Alexánder Plazas, profesional universitario de la Subdirección de Disposición Final de la entidad, se encargó de coordinar a sus compañeros.
“Por la operación del relleno sanitario Doña Juana, tenemos medidas de compensación como la adquisición de predios ubicados cerca a los cuerpos de agua que abastecen los acueductos veredales para hacer procesos de restauración”, dijo el profesional.
Según Jhon, la UAESP ha comprado 14 predios en inmediaciones de las quebradas La Porquera y Aguas Calientes para restaurarlos ecológicamente. “Uno de ellos es San Isidro-La Palmera, donde el JBB, a través de un convenio, se encarga de las plantaciones”.
Los nuevos plantadores se organizaron en grupos de cuatro personas, cada uno liderado por un operario del JBB, para ayudar a restaurar el polígono con especies como encenillo, palo blanco, arrayán, gaque, raque, mortiño, uva camarona, blanquillo y mano de oso.
Según Paola Piñeros, coordinadora del equipo de restauración del Jardín Botánico, con esta plantación el predio San Isidro ha recibido cerca de 16.000 árboles y arbustos de 50 especies nativas del bosque altoandino.
“Durante diciembre, realizaremos nuevas jornadas para llegar a la meta de 18.000 individuos. Luego, nuestros ingenieros y operarios se encargarán de hacerles el mantenimiento durante más de tres años”.
Los profesionales del JBB y la UAESP recorrieron el predio para conocer el nuevo cerramiento que evitará el ingreso del ganado de las fincas vecinas. “Este cerramiento perimetral también lo estamos instalando en los otros 13 predios adquiridos”.
En horas de la tarde, José García, técnico del JBB en la localidad de Ciudad Bolívar, el profesional social Orlando Blandón y tres operarios, renaturalizaron los parques zonales El Ensueño y Madelena con 32 nuevos tesoros verdes de ocho especies.
En varias zonas de El Ensueño, parque rodeado por torres de apartamentos y que colinda con el centro comercial que lleva el mismo nombre, se plantaron 28 individuos: 17 en el sector 1 y 11 en el sector 2.
Varios habitantes de los conjuntos residenciales ayudaron a plantar los pinos romerón, cajetos, hayuelos, chicalás amarillo y rosado, fucsias arbustivas, ligustros y yarumos; también se comprometieron con su cuidado.
“Es la primera vez que plantamos árboles. Fue una actividad muy bonita donde aprendimos cómo se debe hacer y todos quedaron hermosos. Desde hoy seremos sus guardianes”, dijeron los niños Jhon Eric, Jean Paul, Valerie y Juliana.
En uno de los sectores del parque Madelena, ubicado dentro del polígono ampliado de la ZUMA del Apogeo y que ha sido renaturalizado durante este año, los profesionales y operarios del JBB plantaron cuatro árboles y arbustos.
“La mayoría de los individuos que plantamos en ambos parques fueron apadrinados por la comunidad. Nos van a ayudar a regarlos durante la temporada de verano y los cuidarán cuando visiten las zonas”, puntualizó Orlando.






