Historias del verde urbano: ¡Operativo fitosanitario en Chapinero!

Historias del verde urbano: ¡Operativo fitosanitario en Chapinero!

Varios guayacanes de Manizales, sangregados y yarumos de esta localidad, recibieron un tratamiento fitosanitario para mitigar el accionar de las plagas.

El equipo de Manejo Integral de Plagas y Enfermedades (MIPE) del Jardín Botánico José Celestino Mutis les realizó una aspersión foliar.

Esta medicina arbórea busca disminuir las afectaciones causadas por cicadélidos, la polilla Drymoea veliterna y la mosca blanca.

Bogotá, febrero de 2026. En la carrera 16 con calle 94, un sector residencial del barrio Chicó Norte en la localidad de Chapinero, un pequeño rincón verde ha sobrevivido al acelerado desarrollo urbano de la zona.

Se trata de un parque de bolsillo donde habitan decenas de sangregados, guayacanes de Manizales, abutilones y cauchos rodeados por edificaciones antiguas y modernas, un sitio donde revolotean los colibríes en busca de alimento.

En este oasis de biodiversidad la temperatura disminuye por el tupido follaje de los árboles, el olor de la polución de los vehículos desaparece por el refrescante aroma de la naturaleza y los cantos de las aves se funden en una misma sinfonía armónica.

Historias del verde urbano: ¡Operativo fitosanitario en Chapinero!

“Somos afortunados al vivir en medio de este pequeño bosque. Uno de los momentos más bonitos en mi día es sacar a pasear a mis perras en la mañana por el parque; allí me desconecto del estrés de la ciudad”, dice Ruby Marcela Pérez, habitante de la zona.

En algunas épocas del año, Ruby, una de las periodistas ambientales más reconocidas del país, ha evidenciado afectaciones en el arbolado debido al accionar de algunas plagas, insectos que hacen palidecer el color verde característico del sector.

“Los más afectados son los sangregados, árboles que pierden casi todas sus hojas cuando aparece una polilla de color negro con naranja. Cada vez que esto sucede, me comunicó con el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) para que les hagan tratamientos”.

A finales de enero, Mónica Wolf, una de sus amigas, le reportó una gran cantidad de insectos negros que aparecieron en las ventanas de su apartamento, ubicado cerca de tres guayacanes de Manizales de gran porte.

“No se trataba de las polillas de los sangregados y como no pude identificar la especie, me comuniqué inmediatamente con el JBB. Me dijeron que eran varios cicadélidos, una plaga que afecta en especial a los guayacanes”.

Fortalecimiento arbóreo

El martes 3 de febrero, a las 10 de la mañana, la bióloga Marcela Albornoz Barreto, profesional del equipo de Manejo Integral de Plagas y Enfermedades (MIPE) del Jardín Botánico, visitó el parque en compañía de su cuadrilla de cuatro operarios.

Su objetivo era hacerles un tratamiento fitosanitario a los cuatro guayacanes de Manizales del parque reportados por la periodista y así mitigar la población de cicadélidos. Sin embargo, también evidenció afectaciones por la polilla Drymoea veliterna en varios sangregados.

Este insecto, según investigaciones del grupo MIPE, está asociado exclusivamente a los árboles de esta especie y sus estados larvales causan defoliación parcial o total del ejemplar afectado. El adulto se caracteriza por su coloración negra y naranja.

Historias del verde urbano: ¡Operativo fitosanitario en Chapinero!
Historias del verde urbano: ¡Operativo fitosanitario en Chapinero!

“La hembra oviposita sus huevos de manera agrupada en el envés de la hoja. Cuando las larvas han pasado por todos sus estados, elaboran hilos de seda por los que descienden al fuste y ramas para continuar con su proceso de metamorfosis, formando colonias de pupas”.

Luego, Marcela corroboró la presencia de varias especies de cicadélidos en los guayacanes de Manizales del parque, una plaga que, en los últimos años, ha incrementado su presencia y accionar en el arbolado urbano de Bogotá debido al calentamiento global.

“Son una familia de insectos cosmopolitas y olífagos. Tienen un listado de hospederos bastante amplio, son muy diversos con miles de especies y están descritos como limitantes a nivel sanitario en plantaciones porque son succionadores de savia”.

Según la bióloga, los cicadélidos son vectores de otras enfermedades causadas por virus, hongos o bacterias que transportan a través de su aparato bucal. “El guayacán de Manizales es una de las especies con más presencia de esta plaga”.

Marcela informó que, aunque la afectación de los cicadélidos no es tan evidente en los árboles donde están establecidos, sí generan un debilitamiento y con el paso de los años se ve una defoliación masiva en las hojas, debilitamiento y falta de vigor.

“Sumado a esto, estos insectos generan mucho malestar e incomodidad en las personas que viven cerca a los guayacanes. Los cicadélidos son atraídos por la luz y por eso entran miles de insectos a los apartamentos”.

La aspersión foliar, una liberación mediante microgotas de un insumo fitosanitario específico realizada con máquina de espalda a motor o maquinaria estacionaria, fue el tratamiento fitosanitario escogido por la investigadora para los guayacanes y sangregados.

“A los árboles afectados les aplicamos unos repelentes de extractos vegetales de origen orgánico a base de siete plantas, especialmente de ajo y ají. Este tratamiento tiene bastante efecto repelente e insecticida sobre los insectos”.

Los cuatro operarios de la cuadrilla de la bióloga, la cual atiende el arbolado adulto de las localidades de Chapinero, Usaquén y Barrios Unidos, les aplicaron la aspersión foliar a los sangregados y guayacanes con presencia de las dos plagas.

Solo un guayacán no pudo ser atendido. La razón: la presencia de colibríes y varios nidos en su parte alta. “No hacemos tratamientos cuando observamos muchas aves, nidos o un árbol en etapa de fructificación”.

Ruby recibió varias fotografías y videos del procedimiento fitosanitario realizado en el parque de bolsillo. “Estaré muy pendiente de la evolución de los árboles. El JBB siempre ha atendido nuestras peticiones y los tratamientos han sido bastante efectivos”.

Mosca blanca

Terminada la intervención en Chicó Norte, Marcela y su cuadrilla de operarios se dirigieron al barrio Quinta Camacho, una cuadra de la diagonal 81 con carrera 11a donde tres yarumos se han visto bastante afectados por la mosca blanca.

“La dueña de un restaurante ubicado en la cuadra se comunicó con nosotros para que atendiéramos los tres yarumos, árboles que lucen unas hojas blancas debido a la alta presencia de este insecto de la especie Aleurodicus floccissimus”.

La mosca blanca es un insecto succionador de savia que afecta las hojas de las plantas ocasionando amarillamiento y pérdida de capacidad fotosintética hasta la muerte de las hojas. Es conocida como plaga de importancia económica en cultivos de plátano y banano.

Historias del verde urbano: ¡Operativo fitosanitario en Chapinero!
Historias del verde urbano: ¡Operativo fitosanitario en Chapinero!

Las investigaciones del equipo MIPE revelan que la mosca blanca fue reportada por primera vez en Bogotá en 2017, cuando empezó a afectar especies como magnolio, caballero de la noche, yarumo y palma Alejandra.

Marcela escogió la aspersión foliar con repelentes de extractos vegetales de origen orgánico para tratar los tres yarumos. Antes de iniciar el procedimiento, le pidió a la dueña del restaurante que cerrara las puertas y ventanas.

“Les haremos un seguimiento constante a estos tres árboles para evaluar la efectividad del tratamiento. La mosca blanca está entre las plagas que más está afectando al arbolado urbano y debido a los cambios climáticos, el panorama es cada vez más severo”.