Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes del colegio Ciudadela Educativa de Bosa

Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes del colegio Ciudadela Educativa de Bosa

El Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis renaturalizó cuatro zonas de esta institución educativa distrital con 156 árboles y arbustos de 23 especies.

Estudiantes de primaria y bachillerato, docentes y directivos participaron en las tres jornadas de plantación y apadrinaron los nuevos guardianes verdes.

Esta actividad hace parte de “Colegios para la adaptación climática”, una estrategia técnica y social que avanza en cuatro colegios de la localidad de Bosa.

Bogotá, 27 de septiembre de 2025. A la Ciudadela Educativa de Bosa, una institución distrital ubicada en un predio de 175.000 metros cuadrados del barrio El Porvenir y donde estudian más de 3.600 niños y jóvenes, le faltaban árboles.

Aunque los alrededores de este colegio construido en 2008 albergan decenas de ligustros y eugenias de porte mediano, su interior se caracterizaba por la poca presencia de los guardianes verdes que generan oxígeno y captan dióxido de carbono.

Ángel Mauricio González, estudiante de noveno de bachillerato que siente una pasión desbordada por las ciencias naturales, notaba un gran déficit arbóreo cada vez que recorría las zonas verdes del plantel.

Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes del colegio Ciudadela Educativa de Bosa
Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes del colegio Ciudadela Educativa de Bosa

“Al lado de la cancha de fútbol de bachillerato hay un lote grande que no tenía un solo arbolito. Desde hace cuatro años, cuando ingresé al colegio, pensé que era el sitio ideal para plantar muchos árboles. Lo mismo vi en la zona verde de los niños de primaria”.

El joven de 16 años soñaba con plantar los árboles nativos que conoció en Ciénaga, municipio boyacense que lo vio nacer. “En mi pueblo hay varias clases de sietecueros y muchos robles, árboles que siempre he querido plantar”.

El sueño verde de Ángel empezó a materializarse en junio de este año, cuando varios profesionales del Jardín Botánico de Bogotá (JBB) se reunieron con Eduardo Ordóñez, rector de la Ciudadela Educativa de Bosa, y varios docentes de ciencias naturales.

Los ingenieros y licenciados de la entidad les propusieron ser parte de “Colegios para la adaptación climática”, una estrategia que busca desarrollar procesos técnicos, pedagógicos y sociales relacionados con las coberturas vegetales y la biodiversidad.

Esta apuesta consiste en renaturalizar cuatro colegios de Bosa a través de plantaciones de nuevos árboles y arbustos en las que participe la comunidad educativa, además de adelantar procesos educativos como servicio social ambiental y diplomados.

“Al rector de la Ciudadela Educativa le propusimos aumentar las coberturas vegetales del colegio, en especial el arbolado, y consolidar proyectos educativos con enfoque ambiental”, dijo Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB.

La propuesta también les fue presentada a las directivas de los colegios Alfonso Reyes Echandía, El Porvenir y Bicentenario de la Independencia. “Todos aceptaron participar con el compromiso de que estuviera articulada con el Proyecto Ambiental Escolar (PRAE)”, dijo Álvarez.

Ciudadela Educativa renaturalizada

Para iniciar la renaturalización de la estrategia, el Jardín Botánico escogió a este colegio distrital ubicado en la calle 52 sur con carrera 97 c y donde estudian niños y jóvenes de preescolar, primitiva y bachillerato en las mañanas y tardes.

Juan David Joya, ingeniero forestal que tiene a su cargo el arbolado joven de Bosa y Tunjuelito, recorrió las zonas verdes de la Ciudadela Educativa de Bosa para estimar la cantidad de nuevos árboles y arbustos que podía recibir.

“Evidenciamos que cuatro zonas tenían potencial para plantar 156 individuos: una donde juegan los niños de primaria, otra ubicada al lado de la cancha de fútbol de bachillerato y dos áreas exclusivas para los pequeños de jardín y preescolar”.

Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes del colegio Ciudadela Educativa de Bosa
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Mientras varios niños de bachillerato prestaban el servicio social ambiental con los profesionales de la Subdirección Educativa y Cultural, clases donde aprenden sobre cambio climático, plantas nativas y ecosistemas, Joya y sus operarios iniciaron el trazado y ahoyado.

“Fue un trabajo arduo y dispendioso porque debíamos retirar una gran cantidad de escombros para abrir los 156 huecos de un metro cúbico de profundidad. Esta actividad fue realizada entre la última semana de julio e inicios de agosto”.

Cada vez que veía a los operarios sacando escombros con máquinas o herramientas para abrir los huecos, Ángel Mauricio sabía que su sueño de plantar árboles en el colegio estaba cada vez más cerca de volverse realidad.

“Le dije varias veces a Jorge García, el profe del JBB que nos enseñaba de cambio climático en el servicio social ambiental, que si iba a poder plantar. Su respuesta fue positiva, pero debía esperar la invitación formal; yo estaba que me plantaba”.

Cuando la zona verde utilizada por los niños de primaria quedó lista, Viviana González, profesional del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa, se reunió con las directivas del colegio para definir la fecha de la primera plantación.

“El objetivo era plantar los primeros 50 árboles y arbustos de varias especies, la mayoría nativas del bosque altoandino. El rector y los docentes nos dijeron que 50 niños de los grados cuarto y quinto de primaria podían participar”.

El viernes 22 de agosto, en horas de la tarde, esta zona fue renaturalizada con 12 especies: mano de oso, chicalá amarillo y rosado, yarumo, laurel de cera, endrino, cedrillo, sietecueros, fucsia arbustiva, ocobo, abutilón y cayeno.

Además de ayudar a plantar los 50 árboles y arbustos, los pequeños estudiantes de primaria los apadrinaron y se convirtieron en sus guardianes. En los tutores de madera escribieron sus nombres o palabras de cuidado de la naturaleza.

“Se convirtieron en los padrinos de estos tesoros verdes y los van a cuidar con actividades como el riego durante la época de sequía. Con la ayuda de estos pequeños, los árboles van a crecer fuertes y así prestarán diversos servicios ecosistémicos”, dijo Viviana.

El 10 de septiembre, el turno fue para los estudiantes de bachillerato. Decenas de niños y jóvenes ayudaron a plantar 80 árboles y arbustos en la zona que colinda con la cancha de fútbol y el parque estructurante El Porvenir.

“Para la segunda plantación en la Ciudadela Educativa de Bosa plantamos especies como laurel de cera, nogal, roble, endrino, mano de oso, yarumo, cayeno, milflores, fucsia arbustiva, árbol del té y caballero de la noche”, aseguró Joya.

Un centenar de estudiantes de bachillerato y varios docentes y directivos los apadrinaron. “Ellos también serán los guardianes de los árboles y arbustos. Con los profesionales del JBB van a realizar actividades ambientales en torno a su cuidado”, apuntó Viviana.

Estos 130 nuevos árboles y arbustos de las zonas verdes de primaria y bachillerato no quedaron a la deriva luego de ser plantados. Joya, el técnico Camilo León y la cuadrilla de nueve operarios realizaron varias actividades para estimular su crecimiento.

“Todos los individuos fueron fertilizados y cada semana recibieron riego. Con estas actividades y los cuidados de los estudiantes y docentes, este nuevo bosque del colegio se está desarrollando adecuadamente”.

Cierre verdoso

Ángel Mauricio alcanzó a pensar que no iba a poder cumplir su sueño de plantar en las zonas verdes del colegio. “Como no me invitaron a las dos primeras plantaciones, pensé que no iba a participar en ese reverdecer”.

La semana pasada, Jorge García, profesional de la Subdirección Educativa y Cultural del JBB que se encarga de liderar el servicio social ambiental a un grupo de 16 jóvenes de noveno grado, le dio la noticia que tanto esperaba.

“Con mis compañeros íbamos a ayudar a plantar 18 árboles y arbustos en las dos áreas donde estudian los niños de preescolar. Me puse muy contento porque eso me permitiría aplicar todo lo que he aprendido en las clases ambientales del profe”.

Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes del colegio Ciudadela Educativa de Bosa
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El viernes 26 de septiembre, a las 10:30 de la mañana, los 16 estudiantes de noveno llegaron a una de las zonas de los niños de preescolar para participar en la última jornada de plantación del Jardín Botánico.

Viviana González los reunió alrededor de un chicalá rosado de porte mediano para informarles la logística de la actividad. “Nos vamos a organizar en grupos de tres personas para plantar los árboles y arbustos; cada uno estará liderado por un operario o experto del JBB”.

Camilo León, técnico de Bosa y Tunjuelito, les dio las recomendaciones para plantar. “Primero debemos medir el árbol en el hueco y luego aplicar un hidroretenedor. El paso a seguir es aplicar la tierra abonada y por último introducir un tutor de madera que le dará estabilidad”.

Durante más de una hora, los futuros bachilleres ayudaron a plantar y apadrinaron 18 árboles y arbustos de especies como chicalá rosado y amarillo, abutilón, manzanillo o rafiolepis, sietecueros, árbol del té y liquidámbar.

“Yo ayudé a plantar cinco de especies nativas, chicalás de flores amarillas y rosadas que ahora son como mis hijos. Aunque todos los árboles son hermosos y cumplen varias funciones, la ciudad necesita más tesoros nativos o endémicos del país”, precisó Ángel Maurcio.

Luego de cumplir su sueño verde, este joven boyacense aseguró que ahora tiene una nueva responsabilidad. “En los casi tres años que me quedan en el colegio, me encargaré de regar y cuidar mucho a los cinco árboles que planté; es mi labor como su guardián”.

Gorgeth Herrera, Keiler Mosquera y Shamuell Moreno piensan igual que su compañero. “Debemos cuidar mucho todos estos regalos verdes que nos dio el JBB. Los árboles son fundamentales para luchar contra el cambio climático”.

Según Joya, sus operarios se encargaron de plantar los ocho individuos restantes para cumplir la meta de 156. “Además, en la plantación que hicimos al lado de la cancha de fútbol de bachillerato estamos haciendo un talud como barrera de protección para los árboles”.

Sigue la estrategia

Los 156 árboles y arbustos de 23 especies que recibió el colegio Ciudadela Educativa de Bosa, la mayoría nativos del bosque altoandino, son apenas el inicio de la renaturalización que tiene proyectada la nueva estrategia técnica y social del Jardín Botánico.

“Colegios para la adaptación climática” ya ha realizado varias actividades pedagógicas y ambientales con los estudiantes de los otros tres colegios priorizados en la localidad: Alfonso Reyes Echandía, El Porvenir y Bicentenario de la Independencia.

“Desde la Subdirección Técnica Operativa, ahora vamos a plantar nuevos árboles y arbustos al interior de estos tres colegios: 32 en Alfonso Reyes Echandía, nueve en El Porvenir y ocho en Bicentenario”, precisó Joya.

Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes del colegio Ciudadela Educativa de Bosa
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Además, el parque estructurante o metropolitano El Porvenir también será renaturalizado durante el mes de octubre con la plantación de más de 370 individuos arbóreos y arbustivos. El ingeniero y su cuadrilla se encuentran haciendo el trazado y ahoyado.

“Los estudiantes de los cuatro colegios que hacen parte nuestra nueva estrategia técnica y social van a participar en las futuras jornadas de plantación en este parque. Ellos también se convertirán en sus guardianes”.