Historias del verde urbano: Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo

Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo

El Jardín Botánico José Celestino Mutis recuperó el arbolado joven de los andenes y el separador central de la calle 34.

Entre las carreras 16 y 18 fueron replantados ocho árboles y arbustos de especies como chicalá rosado, sietecueros, rama negra y fucsia arbustiva.

Beatriz León, líder ambiental del sector, se encargará de cuidar y proteger los nuevos habitantes verdes de la también llamada avenida Teusaquillo.

Bogotá, marzo de 2026. El parque Teusaquillo, un rectángulo verdoso rodeado por decenas de casas coloniales y con una cancha deportiva protegida por 10 pinos altos y longevos, tiene una guardiana con acento caleño.

Beatriz León, una vallecaucana delgada, espigada y con el cabello corto y platinado, lleva décadas protegiendo las coberturas vegetales de este antiguo lugar ubicado entre las calles 34 y 35 y las carreras 16 y 17.

Los cientos de árboles y arbustos de este parque, de especies como sangrado, yarumo plateado, chicalá rosado y amarillo, urapán, cerezo y eugenia, y los jardines biodiversos y selváticos donde habitan los polinizadores, tienen voz propia en esta aguerrida mujer.

Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo
Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo

“Muchos de los árboles y jardines del parque los planté yo sin ayuda de nadie, una actividad ambiental que a muchos les incomoda. Me he ganado varios detractores por plantar, algo que me tiene sin cuidado; me resbala”.

Cuando alguien trata de afectar a sus hijos verdes, Beatriz, que vive en una casa esquinera del sector que parece un castillo medieval, sale en su defensa. Les grita a todo pulmón a los infractores e incluso se ha subido a los árboles grandes para evitar su tala.

“Me convierto en una mujer muy peleona cuando esto sucede. Soy la enemiga número uno de las personas que lastiman, vandalizan o agreden la naturaleza y por eso muchos residentes del barrio Teusaquillo no me pasan; esto tampoco me importa”.

Su lucha diaria, frentera y sin filtros por defender el verde del parque le ha dado un apodo. Beatriz es conocida en el barrio y en varias de las entidades del Distrito como la Leona de Teusaquillo, en referencia a su apellido y personalidad.

“No solo cuido las coberturas vegetales del parque que veo a diario desde mi casa. También batallo por los árboles, arbustos y jardines que habitan a lo largo de la calle 34, llamada avenida Teusaquillo, y el bosque urbano del Parkway”.

Beatriz ya perdió la cuenta del número de individuos arbóreos y arbustivos que ha plantado en el sector, un trabajo que también realiza en la finca que tiene a las afueras de Bogotá y donde está consolidando un nuevo bosque altoandino.

“Siempre seré plantadora. En el parque Teusaquillo y la calle 34 tengo varios tesoros favoritos: un yarumo plateado que hoy ya supera los 15 metros de alto y un sietecueros nativo que planté en una de las materas del andén de mi casa”.

Aunque no tiene la más mínima intención de abandonar su trabajo ambiental en Teusaquillo, desde hace algunos años Beatriz lo hace en compañía de los expertos del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), la única entidad del Distrito que considera como su amiga.

“El JBB es el único que atiende mis solicitudes para aumentar el verde de la zona. Sus profesionales me han enseñado la técnica para plantar en espacio público y ahora lo hago en su compañía; eso sí, en el jardín de mi casa planto como yo quiero”.

Recuperación arbórea

El arbolado es un gran protagonista en la calle 34 o avenida Teusaquillo, un corredor vial de 1,8 kilómetros y dos calzadas que nace en el barrio La Perseverancia, en los cerros orientales, y termina en la calle 26, donde se convierte en la avenida Las Américas.

El separador central se caracteriza por albergar árboles antiguos y grandes, como urapanes, guayacanes de Manizales y algunos pinos. Los andenes, comprendidos entre la Caracas y la 26, tienen amplias materas que fueron reverdecidas con árboles y arbustos de tamaño mediano.

“Varios de los habitantes verdes jóvenes de la calle 34 fueron plantados por el Jardín Botánico. Sin embargo, algunos no han sobrevivido por el vandalismo de los ciudadanos o porque no se adaptaron a los factores climáticos”, indicó Beatriz.

Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo
Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo

Este año, la aguerrida guardiana del verde de Teusaquillo se comunicó con el JBB para que recuperara ocho individuos vegetales que desaparecieron de los andenes y el separador central comprendidos entre las carreras 16 y 18.

Lizeth Gómez, ingeniera forestal que se encarga del arbolado joven de las localidades de Teusaquillo y Fontibón, visitó la zona y luego de un meticuloso recorrido, evidenció que se debían replantar ocho árboles y arbustos.

Para la futura actividad de replante, la profesional escogió cuatro especies: chicalá rosado, sietecueros, rama negra y fucsia arbustiva. “En nuestro vivero seleccioné material vegetal desarrollado y propagado en materas aireadoras; todos superan los dos metros de altura”.

Natalia Rocha, licenciada en biología del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del JBB, le informó a Beatriz la fecha para renaturalizar la calle 34: el viernes 27 de marzo en horas de la tarde.

“También le comenté sobre las especies escogidas y el tamaño de los árboles y arbustos. Beatriz estuvo de acuerdo y se puso muy contenta con los nuevos chicalás rosados y sietecueros que iba a recibir la avenida Teusaquillo”.

Avenida renaturalizada

Lizeth, la técnica Jessica Vallejo y dos operarios del JBB llegaron a la una de la tarde a la calle 34 con todo el material vegetal organizado en el platón de una camioneta. Mientras descargaban los ocho árboles y arbustos en sus nuevos hogares, Natalia se contactó con Beatriz.

“Por nada del mundo me iba a perder esta plantación. Además de ayudar a los expertos del JBB, les abrí las puertas de mi casa para que utilizaran el baño y también les preparé una limonada sin azúcar y pan de masa madre para que comieran durante la jornada”.

El replante inició en uno de los andenes de la calle 34 con carrera 17, un sitio que recibió una rama negra. Luego se renaturalizó una matera de carrera 16 con una nueva fucsia arbustiva cargada de flores y frutos.

Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo
Los nuevos habitantes verdes de la avenida Teusaquillo

“Toda plantación necesita agua. Como el riego de los nuevos árboles y arbustos se realizará durante las primeras semanas de abril, llené varias botellas plásticas con el agua lluvia que recojo en mi casa para hidratarlos”, informó Beatriz.

Un chicalá rosado, una especie nativa de la región tropical de América, fue replantado en el separador central de la avenida Teusaquillo a la altura de la carrera 17, un lugar donde un magnolio no logró desarrollarse.

“También recuperamos el arbolado joven de la carrera 18; allí plantamos un sietecueros y una fucsia arbustiva en el andén que colinda con un nuevo edificio de apartamentos”, aseguró Lizeth.

En el andén oriental de calle 34 con carrera 18, que tiene como vecinos a un depósito y un taller de carros, el JBB replantó una rama negra. En el mismo sector, pero al frente de un conjunto residencial, fue replantado un sietecueros.

Hacia las cinco de la tarde, la recuperación verde del sector terminó al frente de la casa de Beatriz, en un andén que ahora cuenta con un nuevo chicalá rosado que acompañará a un chicalá amarillo y un sietecueros nativo.

“Estaré muy pendiente de los nuevos habitantes verdes de la calle 34. No voy a permitir que ninguna persona los afecte o vandalice y además los voy a regar con frecuencia para que crezcan hermosos. Si me toca pelear, lo haré encantada”, concluyó Beatriz.

Durante la jornada de replante, Natalia Rocha conversó con varios habitantes, comerciantes y transeúntes para que se unieran a la defensa del arbolado. “Todos aceptaron participar en su cuidado, un trabajo que lideraremos con Beatriz, la guardiana del parque Teusaquillo”.