Historias del verde urbano: La recuperación verde de la avenida más arbolada de Bogotá
La calle 26, también conocida como avenida El Dorado, recuperará el arbolado joven que no se desarrolló debido a las inclemencias del clima.
El Jardín Botánico José Celestino Mutis inició esta renaturalización en los andenes y separadores ubicados entre las carreras 3 y 36.
56 árboles y arbustos de diversas especies, algunas nativas, fueron replantados en estos sectores de las localidades de Santa Fe, Teusaquillo y Los Mártires.
Bogotá, abril de 2026. Hace 74 años nació la historia de una de las vías más icónicas de Bogotá, una serpiente de 13,3 kilómetros que se encarga de conectar los cerros orientales con el Aeropuerto Internacional El Dorado.
Entre 1952 y 1958 fue construida la calle 26, un extenso corredor vial nombrado en honor al caudillo del pueblo, Jorge Eliécer Gaitán, y que pasa por sitios de las localidades de Santa Fe, Los Mártires, Teusaquillo, Engativá y Fontibón.
La también conocida como avenida El Dorado nace en las faldas del cerro de Monserrate y alberga cuatro calzadas, varios separadores y una de las troncales de TransMilenio. Desde sus inicios fue arborizada con miles de árboles, en especial robles.


Según Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), en esta emblemática vía que cuenta con varias esculturas y monumentos, habitan más de 12.000 árboles y arbustos.
“Esta cifra la convierte en la avenida más arborizada de Bogotá. Los diversos tonos del verde del arbolado, de más de 50 especies, es lo que ven las personas cuando transitan las calzadas de la vía luego de salir del aeropuerto”.
Hace tres años, el JBB fortaleció las coberturas arbóreas y arbustivas de la calle 26 con la plantación de más de 2.300 árboles y arbustos de diversas especies en sus andenes y separadores.
“Este proyecto de arborización es uno de los más grandes e importantes en la ciudad. Por eso no bajamos la guardia y seguimos fortaleciendo y recuperando las coberturas vegetales de este ícono septuagenario”, precisó Álvarez.
Héctor Moreno, ingeniero forestal de la Subdirección Técnica Operativa del JBB, tiene a su cargo el riego, poda, plateo y fertilización del arbolado joven de la calle 26, un mantenimiento integral que también incluye el replante de los individuos que no lograron desarrollarse.
“Los factores climáticos, como las fuertes sequías, y la presencia de algunas plagas, como insectos y hongos, han evitado que varios de los árboles y arbustos jóvenes tengan un desarrollo adecuado”.
Ícono priorizado
Este año, el ingeniero forestal decidió priorizar los replantes en la calle 26, es decir el reemplazo de los individuos arbóreos y arbustivos que no sobrevivieron. Para esto, dividió el corredor vial en tres tramos.
“Vamos a recuperar el verde de la avenida El Dorado en tres fases: entre las carreras 3 y 36 (que será la primera a intervenir), la carrera 36 y la avenida Ciudad de Cali y su tramo final que llega hasta el aeropuerto”.
En el primer transecto, que abarca sectores de las localidades de Santa Fe, Teusaquillo y Los Mártires, Héctor evidenció que debía replantar 56 árboles y arbustos en varios de los andenes, separadores y zonas verdes.
“Para esta intervención escogí especies de porte alto, medio y bajo, como ocobo, cedro, guayabo del Perú, pichuelo, polígala, mermelada, caballero de la noche, yarumo, gaque, chocho y sietecueros”.
Según el profesional, el objetivo es aumentar la diversidad de la calle 26 y que los polinizadores encuentren alimento y refugio en las nuevas coberturas vegetales. “En mis proyectos siempre utilizo árboles o arbustos que tengan flores de diversos colores”.
El pasado 7 de abril se realizó la primera jornada de replante entre las carreras 3 y 36. Una cuadrilla de seis operarios renaturalizó estre tramo con 25 individuos de cuatro especies: pichuelo, ocobo, guayabo del Perú y cedro.
“Todos los árboles y arbustos superan el metro de altura y varios de ellos fueron propagados en materas aireadoras, una tecnología que facilita su desarrollo. En el replante también los fertilizamos”, indicó Héctor.
La segunda renaturalización de este tramo fue realizada el jueves 16 de abril entre las 11 de la mañana y las cuatro de la tarde. En esta ocasión fueron replantados 31 individuos de siete especies: yarumo, caballero de la noche, polígala, mermelada, chocho, sietecueros y gaque.
Ocho sectores de la calle 26 recuperaron su verde. El primero fue a la altura de la carrera 3, en el barrio La Macarena. “Allí replantamos siete yarumos (la especie insignia de la zona), chochos, sietecueros y un gaque”.
Luego, el ingeniero, un técnico y cuatro operarios se dirigieron al frente del Four Points by Sheraton Tequendama, donde se plantó un gaque. El replante continuó en la carrera 13 (dos polígalas y una mermelada) y en la avenida Caracas (otro gaque).
“En uno de los costados de una de las sedes del Instituto Humboldt, sector occidental de la Caracas con calle 26 donde va a pasar el Metro, replantamos cuatro polígalas, mermeladas y caballeros de la noche”.
El separador central de la carrera 33, al frente de la Contraloría de Bogotá, recuperó siete árboles y arbustos. “Otras zonas renaturalizadas fueron en inmediaciones del colegio Panamericano, Cementerio Central, la carrera 10 y la Biblioteca Nacional”.
Con esta jornada, el primer tramo de la calle 26 recuperó todo su arbolado joven afectado con 56 nuevos individuos arbóreos y arbustivos. El paso a seguir será realizar un diagnóstico entre la carrera 36 y la Avenida Ciudad de Cali.
“Esta recuperación será ardua porque el trayecto es mucho más largo y ya hemos evidenciado decenas de replantes. Tenemos pensado intervenir el segundo sector en lo corrido del mes de mayo”, concluyó Héctor.






