Historias del verde urbano: Instalación consciente: un llamado al respeto y protección de los árboles del Parkway
Siete urapanes y sangregados longevos de este bosque urbano de Teusaquillo, fueron marcados o grafiteados en sus troncos.
Para evitar que esto siga sucediendo, la red de cuidadores del Parkway y el Jardín Botánico José Celestino Mutis crearon una nueva estrategia de cuidado.
A través del arte y mensajes contundentes, invitan a respetar, valorar y proteger los árboles y arbustos de este pulmón verde bogotano.
Bogotá, 24 de octubre de 2025. Hace un mes, un evento musical en el monumento del Almirante José Prudencio Padilla alarmó a una de las mujeres que hacen parte de la red de cuidadores del bosque urbano Parkway.
Hacia las nueve de la noche, Irina Cárdenas, una cartagenera que lleva décadas viviendo en un apartamento desde donde observa esta icónica escultura de bronce situada sobre una estructura de cemento, empezó a escuchar los cantos y bullicios de los asistentes.
Perder el sueño era lo que menos le preocupaba a esta mujer con talento para la cocina y el bordado. Su angustia estaba en las afectaciones que podrían recibir las coberturas vegetales del Parkway, como sus cerca de 500 árboles y arbustos y varios jardines de polinizadores.
“Cada vez que organizan este tipo de eventos en el monumento, el arbolado y las zonas con jardines sufren demasiado. Los asistentes los orinan, les botan una gran cantidad de basura e incluso los vandalizan. Ese viernes casi no puedo dormir por la angustia”.
El sábado, Irina madrugó a recorrer los recovecos verdes de este bosque urbano del barrio La Soledad ubicado en la mitad de la carrera 24. Al llegar a la zona de la calle 39, su corazón se aceleró al ver una mancha roja en el tronco de dos urapanes longevos.
“Estos árboles, con edades que pueden alcanzar los 70 años de vida, fueron grafiteados. Aunque no tengo la evidencia, creo que algunas de las personas que asistieron al concierto les pintaron esas figuras extrañas de color rojo”.
Inmediatamente, Irina llamó a Consuelo Sánchez, la vocera de la red de cuidadores del bosque urbano Parkway y que además lidera un proyecto de ciencia participativa y registra a diario con su cámara la magia biodiversa de este pulmón verde de Teusaquillo.
El acto de vandalismo le generó una mezcla de sentimientos a esta líder ambiental que trabajó muchos años como periodista. “Sentí dolor, rabia e impotencia al ver esos grafitis en los troncos de los urapanes; aunque no soy experta, sé que la pintura los puede afectar demasiado”.
Consuelo se reunió con las otras mujeres que hacen parte de la red de cuidadores, como María Victoria Mogollón, Martha Castillo, Evangelina Núñez e Irina, y juntas recorrieron los 800 metros lineales que conforman el Parkway.
“El recorrido nos sacó más lágrimas. Un total de siete urapanes y sangregados, árboles longevos, estaban marcados o grafiteados en sus troncos. A algunos les pintaron unas caras felices de color amarillo y a los demás figuras que no pudimos descifrar”.
Instalación consciente
Las guardianas de la naturaleza del Parkway no se iban a quedar de brazos cruzados ante los actos de vandalismo contra el arbolado adulto del bosque urbano. Consuelo acudió a la entidad que las ha ayudado en todas sus actividades de cuidado.
“Me comuniqué con Édgar Lara y Natalia Rocha, profesionales del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), para trabajar juntos en la creación de una estrategia o iniciativa que evitara este tipo de afectaciones en el futuro”, dijo Consuelo.
El ingeniero forestal y la licenciada en biología del JBB se reunieron con las mujeres de la red de cuidadores para hacer una lluvia de ideas. Retirar la pintura de los grafitis con productos químicos, fue rechazada de tajo.


“Eso sería peor para los siete árboles vandalizados. Tampoco estuvimos de acuerdo en tapar los garabatos que les hicieron con telas u otros materiales porque así solo ocultaríamos la problemática”, aseguró la líder de la red.
Consuelo recordó una serie de avisos con frases contundentes de cuidado que vio en varios árboles del Jardín Botánico, un bosque urbano de 20 hectáreas que también ha sido víctima de las personas que no respetan el arbolado.
“La gente ha tallado sus iniciales o corazones en los árboles del JBB, un atentado ambiental que no puede seguir ocurriendo. Para mitigar esta alarmante problemática, les instalaron mensajes de cuidado que generan un gran impacto en la ciudadanía”.
La red de cuidadores acordó replicar esta iniciativa creada por la Subdirección Educativa y Cultural en el Parkway. Escogieron un mensaje poderoso que llamara la atención de las personas que recorren el bosque urbano: “Intoxicado: esta pintura en aerosol me intoxica lentamente”.
“El objetivo era hacer un cartel o afiche con esta frase e instalarlo en los árboles que fueron vandalizados. Determinamos que debía verse claramente la afectación, es decir el grafiti o la marca que les hicieron”, apuntó Consuelo.
Además del aviso, las mujeres de la red de cuidadores del Parkway replicaron otra acción de la estrategia educativa en los árboles vandalizados del Jardín Botánico: las figuras de unas manos que los abrazan. “Queríamos representar un abrazo como símbolo de cuidado y cariño por el arbolado y por eso propusimos tejer un cordón colorido que tenía manos en cada uno de sus extremos.
Las puntillas, chinches y pegantes no serían parte de esta nueva estrategia comunitaria enfocada en el cuidado. Según Consuelo, estos materiales afectarían aún más a los ya lastimados árboles que fueron pintados con figuras de colores rojo, amarillo y gris.
“El afiche, previamente plastificado, sería sujetado por un cordel de cáñamo (un producto natural) y las manos para abrazar el árbol estarían conectadas por medio de un cordón tejido con trapillos de varios colores, es decir hilos de tela reciclada”.
Las custodias del verde del Parkway pusieron de sus propios recursos económicos para comprar todos los materiales. Irina y Consuelo se encargaron de tejer los trapillos para crear los cordones con manos que iban a abrazar los árboles lastimados.
Por su parte, Édgar y Natalia, profesionales de las Subdirecciones Educativa y Cultural y Técnica Operativa del Jardín Botánico, las asesoraron para crear el nombre de la nueva estrategia: “Instalación consciente: cuidemos los árboles del bosque urbano Parkway”.
“Tomamos la decisión de ubicar el afiche y las manos en dos de los siete árboles que fueron vandalizados. Queremos ver cómo se comportan los ciudadanos que recorren el Parkway al ver estos mensajes educativos”, indicó Consuelo.
Lanzamiento
El pasado jueves 23 de octubre, Consuelo, María Victoria, Irina, Evangelina, Édgar, Natalia y dos habitantes más del barrio La Soledad, se reunieron a las ocho de la mañana en la calle 39 con carrera 24, sitio del Parkway donde están los dos urapanes con grafitis de color rojo.
Uno de ellos, el más cercano al camino en cemento y ladrillos por donde transitan miles de personas durante la mañana, tarde y noche, fue escogido para ubicar el material de la estrategia “Instalación consciente”.
Las mujeres de la red de cuidadores y los profesionales del JBB se dividieron las actividades. Mientras Natalia y Édgar sujetaban el afiche plastificado con la frase contundente, Consuelo y María Victoria utilizaron agujas para tejer el amarre con el cáñamo.


Cuando el aviso quedó fijo en el tronco del urapán, un árbol longevo donde pechan varias especies de aves residentes y migratorias, Irina, Evangelina y los dos ciudadanos instalaron el cordón que tejieron con trapillo.
“También fue amarrado con cáñamo. Las dos manos que hay en sus extremos casi se tocan y representan los abrazos que todos los ciudadanos debemos darles a los árboles, tesoros que nadie debe maltratar”, manifestó Irina.
Esta actividad fue replicada en un sangregado ubicado en el sector del Parkway de la calle 40, un árbol nativo que fue vandalizado con una carita feliz de color amarillo. Como su tronco no es tan ancho, recortaron un poco el cordón tejido con trapillo.
La mayoría de personas que caminaban por el camino central, desaceleraron su paso al ver los mensajes y las manos ubicadas alrededor de los troncos de estos dos árboles. Algunos les tomaron fotografías e hicieron videos con sus celulares.
Para Consuelo, esta curiosidad indica que la nueva estrategia de cuidado del arbolado del bosque urbano Parkway, un proyecto comunitario e institucional, sí va a generar un impacto en la ciudadanía.
“Este llamado al respeto y protección de los árboles es un proyecto piloto. Tenemos pensado dejar los afiches y las manos en estos dos individuos durante 20 días para ver qué sucede; luego serán ubicados en los otros que fueron marcados o grafiteados”.
Consuelo les agradeció a sus amigos cuidadores por participar en esta actividad. “Muchas gracias a todos por este esfuerzo común. Esperamos que esta intervención consciente logre cambiar comportamientos y, en lugar de hacerles daño, los árboles reciban muchos abrazos”.
Para Édgar y Natalia, “Instalación consciente” honra la presencia de los árboles, cuida su piel y evita que sean grafiteados. “A través del arte y la palabra, construimos mensajes que invitan a respetar, valorar y proteger estos árboles que refrescan la vida cotidiana del Parkway”.






