Historias del verde urbano: Habitantes y comerciantes se unen para proteger varios árboles y jardines de Kennedy y Antonio Nariño
El arbolado de los parques La Magdalena y Santander y las jardineras de la plaza de mercado del Restrepo, tienen sus guardianes comunitarios.
Habitantes y comerciantes se unieron para hacer los cerramientos de estas coberturas vegetales y ayudar con actividades como el riego.
Este trabajo comunitario hace parte de la gestión del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico José Celestino Mutis.
Bogotá, diciembre de 2025. Adriana Tusso, licenciada en biología de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, siempre ha creído que los proyectos ambientales, ya sean en sitios urbanos o rurales, deben contar con la voz y el voto de la comunidad.
“Gran parte del éxito en la restauración de los ecosistemas y la renaturalización de las coberturas vegetales urbanas, está en la activa participación de la ciudadanía. La clave es generar sentido de apropiación y cuidado por la naturaleza”.
En febrero de este año, cuando Adriana ingresó al equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), inmediatamente empezó a aplicar su política de trabajo comunitario en las dos localidades que le asignaron: Kennedy y Antonio Nariño.


Lo primero que hizo fue reunirse con los ingenieros de las líneas de arbolado joven y adulto, jardinería y agricultura urbana para presentarles una estrategia social donde los residentes, comerciantes y transeúntes son los protagonistas.
“Les propuse que todas las actividades relacionadas con los árboles y jardines, como nuevas plantaciones, jornadas de replante, mantenimientos y riegos, contaran con la presencia y participación de niños, jóvenes, adultos y líderes comunitarios de los territorios”.
Adriana empezó a trabajar de la mano con los ingenieros que lideran los proyectos de renaturalización en Kennedy y Antonio Nariño: Diana Hurtado, Julián Sánchez y Laura Ramos, de arbolado joven; y Sting Ávila y Daniela Manríquez, de jardinería.
“La comunidad de estas dos localidades ha participado activamente en todas las plantaciones o replantes de árboles, arbustos y jardines. Además, algunos ciudadanos han apadrinado las coberturas vegetales”.
La licenciada en biología identificó que su gestión social debía ser más fuerte en tres proyectos: los parques La Magdalena (Kennedy) y Santander (Antonio Nariño) y las jardineras ubicadas al frente de la plaza de mercado del Restrepo.
“Estos sectores eran críticos porque no contaban con una comunidad que se apropiara y nos ayudara a conservar las coberturas vegetales. Me propuse identificar varios actores sociales para trabajar mancomunadamente en una estrategia de cuidado”.
¡Florecen las jardineras del Restrepo!
La recuperación de las ocho jardineras ubicadas al frente de la plaza de mercado del Restrepo, un sitio icónico de Antonio Nariño conocido por las ensaladas de frutas y jugos exóticos, ha sido uno de los mayores retos en la vida laboral de Adriana.
Según la profesional social, estas coberturas rectangulares y cuadradas que suman un área de 206 metros cuadrados y las cuales fueron creadas hace más de 10 años, agonizaron por los comportamientos inadecuados de la ciudadanía.
“Es uno de los proyectos de jardinería más críticos en la ciudad. La mayoría de las plantas desaparecieron por los cambuches y necesidades de los habitantes de calle, las carretas de los 70 vendedores ambulantes del sector y los residuos de los transeúntes”.


En julio, Adriana se articuló con Sting Ávila, profesional del equipo de jardinería del JBB, para recuperar estos antiguos y lastimados jardines a través de un fuerte trabajo social con los comerciantes y otras entidades distritales.
“Mi objetivo era trabajar desde lo social con la plaza de mercado, los vendedores formales e informales y varias entidades del Distrito. El primer paso en la recuperación de las jardineras debía ser consolidar un compromiso de cuidado ciudadano”.
Las directivas de la plaza de mercado del Restrepo, la Alcaldía Local de Antonio Nariño, el IPES, la Policía Comunitaria y la biblioteca pública Carlos E. Restrepo, decidieron participar en el renacer de las jardineras.
Esta articulación dio como primer resultado varias jornadas de sensibilización con los vendedores informales que estaban afectando las jardineras, un trabajo social en el que accedieron a correr las carretas y se comprometieron a no arrojar residuos.
“Por su parte, los trabajadores de los más de 20 negocios formales ubicados en la plaza de mercado y que colindan con las ocho jardineras, aseguraron que iban a ayudar con el riego de las plantas”.
En octubre, luego de la firma de varios compromisos por parte de todos los actores, el ingeniero Sting y su cuadrilla de operarios destinaron una semana para recuperar esta cobertura vegetal de Antonio Nariño.
Las ocho jardineras recibieron 2.720 plantas de tres especies nuevas en el proyecto: 2.130 hiedras, 525 cintas y 65 abutilones farolitos. Al finalizar la intervención, todas fueron cerradas con malla de gallinero y varias estacadas que Adriana gestionó.
“En esta recuperación, varios trabajadores de la Alcaldía de Antonio Nariño nos ayudaron con el descargue del material vegetal. La plaza de mercado nos prestó un sitio para guardar las herramientas y las plantas y una vendedora nos donó siete bultos de tierra”, dijo la licenciada.
Durante la intervención, los vendedores formales suministraron el agua para regar las jardineras, actividad que fue realizada por los comerciantes informales. “Este proyecto es un paso importante hacia la mejora del entorno y la calidad de vida de los ciudadanos”.
La mayoría de las más de 2.700 plantas de las renovadas jardineras del Restrepo han sobrevivido a las dinámicas sociales del sector. Para Adriana, esto indica que los cerramientos, riegos y cuidados de los comerciantes, han sido efectivos.
“Luego de ser recuperadas, es decir entre octubre, noviembre y diciembre, hemos realizado varias jornadas de mantenimiento y adecuación de los cerramientos con los comerciantes formales e informales. Ellos son los nuevos guardianes de las jardineras”.
Guardianes del arbolado
A finales de noviembre, Julián Sánchez, uno de los ingenieros forestales que tiene a su cargo el arbolado joven de la localidad de Kennedy, renaturalizó el parque La Magdalena con la plantación de 55 nuevos árboles y arbustos.
“Este parque aumentó su diversidad con especies como chicalá amarillo y rosado, sietecueros, barbasco, fucsia arbustiva, árbol del té, rama negra, pajarito, ligustro, chiripique y pino romerón”.
Para esta actividad, Adriana convocó a los residentes y líderes comunitarios del sector. “Más de 20 personas, entre niños, jóvenes y adultos mayores, ayudaron a plantar los árboles, los apadrinaron y se comprometieron con su cuidado”.


Sin embargo, la profesional social sabía que los nuevos individuos arbóreos y arbustivos no se iban a desarrollar adecuadamente debido a la gran cantidad de perros que visitan el parque, mascotas que hacen sus necesidades en las coberturas vegetales.
“Los cerramientos eran vitales. Los líderes sociales que defienden el verde del parque La Magdalena asumieron esta tarea y gestionaron recursos para comprar madera y cuerdas; el JBB les brindaría la asesoría técnica para el montaje”.
El seis de diciembre, los líderes y la licenciada en biología del Jardín Botánico se dieron cita en el parque para instalar los nuevos cerramientos. “Esta iniciativa busca proteger los árboles de tensionantes como las excretas de las mascotas, que pueden dañar su salud y estructura”.
En la localidad de Antonio Nariño, Adriana enfocó su gestión social en el parque Santander, un sitio deportivo, cultural y ambiental de 3.400 metros cuadrados que fue renovado a mediados de octubre.
Con una inversión de 1.200 millones de pesos, este parque fue dotado con senderos para caminar, correr y montar cicla, además de un gimnasio al aire libre para los jóvenes y adultos mayores del barrio Santander.
Laura Natalia Ramos, ingeniera forestal que se encarga del arbolado joven de esta localidad del suroriente de la ciudad, ha renaturalizado el parque con decenas de nuevos árboles y arbustos de diferentes especies.
“Debido a la alta presencia de deportistas y mascotas, estos individuos arbóreos y arbustivos de especies como pino romerón, magnolio y yarumo, corrían un gran riego. Por eso, me comuniqué con la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio para trabajar de la mano”.
Los líderes de la JAC decidieron aportar todo el material para los cerramientos de los nuevos pulmones verdes del parque. El pasado 19 de diciembre, Adriana los asesoró en el montaje de las estacas.
“Estas acciones conjuntas en Kennedy y Antonio Nariños son una muestra de lo que se puede lograr cuando la comunidad y las instituciones trabajan juntas en beneficio de las coberturas vegetales de la ciudad”, concluyó la profesional.
La licenciada aseguró que el Jardín Botánico de Bogotá seguirá trabajando de la mano con la ciudadanía para que la ciudad siga aumentando su verde. “Invitamos a la comunidad a participar en las futuras actividades de cuidado y protección de la naturaleza”.






