Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio

Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio

Estos sectores del centro de la ciudad, ubicados en las localidades de Teusaquillo y Santa Fe, aumentaron sus coberturas vegetales.

En varias zonas del barrio San Luis, el Jardín Botánico plantó 21 árboles y arbustos. Seis fueron ubicados al interior del parque de bolsillo de la Araucaria o el Triángulo.

El parque estructurante Tercer Milenio recuperó 100 individuos arbóreos que no sobrevivieron a las dinámicas sociales y climáticas.

Bogotá, 29 de agosto de 2025. El 4 de junio, los habitantes del barrio San Luis, un sector residencial de la localidad de Teusaquillo, se despidieron de un gigante arbóreo que los acompañó durante cerca de 50 años.

Una araucaria crespa (Araucaria araucana) de aproximadamente 30 metros de altura ubicada en la calle 58 con carrera 21, en el corazón del parque de bolsillo conocido como el Triángulo, fue talada.

Los rostros de los ciudadanos solo expresaban tristeza por la pérdida de este ícono verde. Aunque se opusieron durante mucho tiempo a la tala, luego de varias socializaciones del Distrito comprendieron que el árbol ya había cumplido su ciclo de vida.

Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio
Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio

Esta especie conífera y nativa de Chile y Argentina empezó a manifestar síntomas de enfermedad desde 2021, cuando perdió las hojas crespas de sus ramas y todo su follaje se pintó de un color café quemado.

A pesar de recibir varios tratamientos fitosanitarios, como endoterapia, fertilización edáfica y aspersión foliar, la araucaria no respondió. La Secretaría Distrital de Ambiente la revisó y determinó que estaba muerta en pie.

La autoridad ambiental reveló en un concepto técnico que el longevo árbol tenía un deficiente estado físico y sanitario, necrosis y pudrición en las ramas. Por eso, elaboró un acta de emergencia que ordenó su tala.

El día del procedimiento, realizado por una cuadrilla del equipo de arbolado adulto del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), los profesionales le recordaron a la afligida comunidad que el sector sería reverdecido.

Lizeth Gómez, ingeniera forestal de la entidad que tiene a su cargo el arbolado joven de la localidad de Teusaquillo, revisó el parque de bolsillo, también llamado la Araucaria, para evaluar si podía albergar nuevos árboles o arbustos.

Este pequeño sector en forma de triángulo que tiene varios juegos para los niños, alberga cerca de 20 árboles jóvenes y antiguos, como pinos, urapanes, cauchos, chicalás rosados y hollis, además de algunos jardines creados por la ciudadanía.

El interior del parque solo tenía la capacidad de albergar tres árboles o arbustos nuevos. Por eso, la ingeniera revisó los alrededores del sector, como andenes y otros parques, para dar inicio a la compensación ambiental por la tala de la araucaria.

“La revisión arrojó la plantación de 14 individuos nuevos: tres en el parque de bolsillo, 10 en andenes y uno en el parque San Luis. Además, evidenciamos que se debían replantar siete árboles o arbustos en estos tres sitios”.

El nuevo verde

Orlando Blandón, profesional del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del JBB, le socializó a la comunidad los resultados de esta primera evaluación técnica, es decir la plantación de 21 árboles y arbustos en el sector (14 nuevos y siete replantes).

“Les informamos que estamos revisando otros sectores para hacer más plantaciones y replantes por la compensación de la araucaria. Los invitamos a participar en la primera actividad, que se agendó para el miércoles 27 de agosto en horas de la mañana”.

Más de 10 habitantes del barrio San Luis, entre ellos Armando Gasca, uno de los residentes que más se opuso a la tala de araucaria, se dieron cita en el parque de bolsillo en forma de triángulo para empezar a reverdecer o renaturalizar varios sectores.

Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio
Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio

Allí lo esperaban la ingeniera Lizeth Gómez, la técnica Jessica Vallejo, Orlando y varios operarios de la cuadrilla de arbolado joven de la localidad de Teusaquillo, expertos que les informaron los pormenores de la actividad.

“Antes de empezar a reverdecer el barrio, les nombramos las seis especies que íbamos a plantar o replantar en el parque y sus alrededores: palma de cera, sietecueros, fucsia arbustiva, rama negra, barbasco y chicalá rosado”, dijo Orlando.

La actividad inició en el parque de la araucaria, sitio que recibió tres nuevos árboles y arbustos y tres replantes. Uno de ellos fue una palma de cera (Ceroxylon quindiuense), especie nativa que fue nombrada por un decreto como el árbol nacional de Colombia.

“Esta palma dejó muy contenta a la comunidad. En el futuro, va a crecer mucho más que la antigua araucaria y se convertirá en el nuevo ícono verde. Los habitantes del sector nos van a ayudar a cuidarla”, mencionó Orlando.

Los residentes también ayudaron a plantar los demás árboles y arbustos en sitios como los andenes de la diagonal 60 (con carreras 21, 19 y 24) y el parque San Luis. “En ese último hicimos el replante de un chicalá rodado de porte mediano”.

Los 21 nuevos tesoros verdes del barrio San Luis no quedarán a la deriva. Además de las actividades de mantenimiento del JBB, como riego, poda, fertilización y plateo, la comunidad piensa hacer cerramientos.

“Vamos a brindarles la asesoría técnica para que estos cerramientos queden bien montados y así puedan mitigar problemáticas como los orines de las mascotas o el arrojo de residuos sólidos”, concluyó el profesional social.

Recuperación verde en Tercer Milenio

El parque estructurante o metropolitano Tercer Milenio, 16,5 hectáreas ubicadas entre las calles 6 y 9, la carrera Décima y la avenida Caracas, podría catalogarse como una de las mayores recuperaciones y transformaciones urbanas en la ciudad.

Hace más de 25 años, esta zona hacía parte de la calle del Cartucho, uno de los sitios más peligrosos del país donde funcionaban varias redes criminales y de drogas ilícitas. Una apoteósica intervención del Distrito, le puso fin a esta ‘olla’ y recuperó el sector.

En 2019, el parque Tercer Milenio, que tiene como vecinos a la zona comercial del Gran San Victorino y el edificio del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, abrió sus puertas y se convirtió en un nuevo espacio deportivo.

Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio
Historias del verde urbano: El reverdecer de San Luis y el parque Tercer Milenio

Canchas de fútbol, tenis, microfútbol, baloncesto, voleibol y hockey; pistas de patinaje, trote, BMX, skatepark y yoga; un amplio gimnasio al aire libre; y un módulo de juegos infantiles; son algunas de sus instalaciones.

El deporte no es el único protagonista en este parque de la localidad de Santa Fe. Desde que el terreno fue recuperado y transformado, el Jardín Botánico y otras entidades del Distrito lo pintaron de verde con más de 1.600 árboles y arbustos de diversas especies.

El JBB realiza un mantenimiento integral a los árboles adultos y jóvenes del Tercer Milenio, un trabajo liderado por ingenieros y operarios conformado por actividades como plateos, fertilización, riegos, tratamientos fitosanitarios y replantes.

Este año, la intensa y prolongada temporada de sequía y los comportamientos inadecuados de la ciudadanía, como los balonazos de los deportistas y arrojo de residuos sólidos y líquidos, afectaron a un centenar de individuos arbóreos y arbustivos.

“Evidenciamos que 100 árboles y arbustos no sobrevivieron a las dinámicas ambientales y antrópicas del sector y por eso organizamos una jornada de replante, es decir el reemplazo de los individuos”, afirmó Brenda Pava, ingeniera de arbolado joven en la localidad de Santa Fe.

El pasado 27 de agosto, Brenda y su cuadrilla de operarios recuperaron el verde del parque con especies como chiripique, cajeto, palma de cera, palma fénix, pino romerón, guayacán de Manizales, roble, chicalá rosado y polígala.

“Estos nuevos árboles y arbustos necesitan del cuidado de las personas que utilizan el parque. Los individuos, además de embellecer la zona, prestan servicios ecosistémicos como la captura de dióxido de carbono, disminución de la temperatura y alimento a los polinizadores”.