El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental

El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental

32 nuevos árboles y arbustos enriquecieron las coberturas vegetales del separador de la calle 24A entre carreras 60 y 50, un sitio más conocido como la alameda del barrio Salitre Oriental sector Obelisco.

Más de 30 personas, entre habitantes, voluntarios ambientales de la empresa Nutresa y el Gaula de la Policía Nacional, ayudaron a plantar los individuos arbóreos y los apadrinaron.

El Jardín Botánico de Bogotá vistió de verde varias zonas de esta alameda con especies como roble, cedro, cedrillo, polígala, caballero de la noche, fucsia arbustiva y guayabo del Perú.

Uno de los mayores orgullos de los habitantes del barrio Salitre Oriental sector Obelisco es una amplia alameda donde el verde es el gran protagonista, una zona rodeada por altos edificios que ha sobrevivido al desarrollo urbanístico.

Más de 300 árboles y arbustos y decenas de jardineras decoran este separador de la localidad de Teusaquillo ubicado a lo largo de la calle 24A entre las carreras 60 y 50. Sus individuos arbóreos más altos y antiguos son sangregados, eucaliptos platinados y cauchos sabaneros.

La zona, situada a espaldas del hotel Grand Hyatt Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca y cerca al centro comercial Gran Estación, es visitada por búhos, colibríes, copetones, mariposas y abejas, animales que encuentran alimento y refugio en sus coberturas vegetales.

El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental
El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental

Mientras los deportistas trotan, caminan o montan bicicleta en la ciclorruta que atraviesa la alameda, los amantes de la lectura se sientan en las bancas del sector para sumergirse en las obras literarias y los niños se divierten en las zonas de juegos.

Aunque a simple vista el separador luce como un bosque urbano libre de impactos antrópicos, su realidad es otra. Así lo asegura Olga Lucía Ramírez, habitante del barrio y miembro de la veeduría ambiental de Salitre Oriental.

“En las noches, la alameda que tanto hemos protegido se convierte en el baño público de los transeúntes y personas que utilizan el espacio para tomar alcohol. El sector comercial de la zona no se da cuenta de la riqueza ambiental que tenemos acá”.

Según la líder ambiental, los orines de los humanos y las mascotas son el mayor enemigo de los árboles y arbustos jóvenes del separador. “El orín afecta tanto las raíces y tallos que varios individuos han muerto”.

El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental
El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental

Plantación mancomunada

El Jardín Botánico de Bogotá (JBB) tenía proyectado aumentar la riqueza arbórea de la alameda del barrio Salitre Oriental sector Obelisco. El objetivo era plantar nuevos árboles y arbustos con la participación de la ciudadanía.

Karen Ceballos, ingeniera del equipo de arbolado joven del JBB en las localidades de Teusaquillo y Engativá, recorrió la zona y con varios planos evidenció que contaba con algunas áreas aptas para plantar.

“Nos reunimos con varios representantes de la comunidad para presentarles el proyecto y luego realizamos un trazado mancomunado que dio como resultado la plantación de 32 nuevos árboles y arbustos”.

Los líderes ambientales del barrio también participaron en la selección de las especies. Por ejemplo, Olga Lucía insistió en plantar varios caballeros de la noche, un arbusto que alcanza los tres metros de altura.

“Creo que el caballero podría mitigar un poco el olor a orín que hay en la alameda. Las flores blancas de esta especie tienen un olor muy rico que se intensifica durante toda la noche; por eso pedí varios”.

El trabajo técnico de la ingeniera Ceballos y el social adelantado por Yenny Rosas, profesional de la Subdirección Técnica Operativa del JBB, arrojó el listado de especies: roble, cedro, cedrillo, polígala, caballero de la noche, fucsia arbustiva y guayabo del Perú.

Luego del visto bueno de la comunidad, el JBB empezó a preparar la jornada de plantación. “Queríamos hacerla el Día Nacional del Árbol, es decir el 29 de abril. Pero por motivos de logística, la tuvimos que mover un día”, dijo Rosas.

Durante una semana, los operarios que tiene a cargo Ceballos se encargaron de abrir los huecos de un metro cúbico de profundidad para plantar los 32 nuevos individuos arbóreos, un trabajo bastante pesado donde salió una gran cantidad de escombros.

“El ahoyado es la actividad más difícil del proceso de plantación en las zonas urbanas. Recordemos que toda Bogotá fue construída sobre escombros y por eso nuestros operarios se demoran un día abriendo tres huecos”, mencionó la ingeniera.

Nuevos padrinos

El martes 30 de abril, a las nueve de la mañana, más de 30 personas llegaron a la carrera 24A con calle 60 para participar en la jornada de plantación de la alameda del barrio Salitre Oriental sector Obelisco.

Además de habitantes y líderes ambientales de la zona como Olga Lucía, esta actividad contó con otras manos amigas: voluntarios ambientales de la empresa Nutresa y funcionarios del Grupo de Acción Unificada para la Libertad Personal (Gaula) de la Policía Nacional.

La plantación inició con una charla sobre el paso a paso para plantar un árbol en el espacio público de Bogotá, como el ahoyado, retiro de la bolsa plástica que protege el pan de tierra, aplicación del hidroretenedor en el hueco e introducción de un tutor de madera.

El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental
El nuevo vestido verde de la alameda de Salitre Oriental

“No sabíamos que plantar un árbol necesitaba de tantas actividades. Pensábamos que abrir el hueco era muy fácil y que no se necesitaba de nueva tierra para que crezca adecuadamente; el trabajo de los operarios es muy duro”, dijeron algunos de los voluntarios de Nutresa.

Luego de la corta capacitación, donde también aprendieron sobre la importancia de las coberturas vegetales para los polinizadores, los más de 30 participantes se dividieron en grupos para plantar.

“Fue una actividad muy bonita porque los grupos contaron con personas del Gaula, Nutresa, la comunidad y nuestros operarios. Las plantaciones también generan tejidos sociales en torno a los árboles”, apuntó Rosas.

La alameda arbórea quedó con un nuevo vestido verde, 32 nuevos árboles y arbustos que necesitan de la ayuda de los vecinos y transeúntes para que puedan crecer y desarrollarse adecuadamente.

“El llamado es al cuidado ciudadano. Las personas pueden regar los árboles cuando hay época seca y estar pendientes de que nadie les haga daño, como partirlos. Recordemos que este separador hace parte del corredor ecológico de la localidad de Teusaquillo”, concluyó Ceballos.