Crónica: ¡Sueño comunitario cumplido!: parque Portal del Bosque en Usme recibió sus primeros árboles y arbustos
25 chicalás rosados, alcaparros enanos, fucsias arbustivas y pichuelos fueron plantados por el Jardín Botánico en este sector del barrio El Bosque.
José Omar Calderón, uno de los líderes comunitarios que le dieron vida a este parque cercano a la quebrada Yomasa, cumplió el sueño de verlo reverdecido.
“Estos tesoros verdes le darán color al parque con sus flores rosadas y amarillas. Vamos a hacerles cerramientos para que crezcan adecuadamente”.
José Omar Calderón no tardó mucho en descubrir que tenía espíritu de líder. Lo hizo a los cinco años en Gualanday, uno de los centros poblados del municipio tolimense de Coello, mientras jugaba con sus amigos en una quebrada de aguas diáfanas.
“Un día me dio por ir disfrazado de indígena. Me puse un adorno en la cabeza con varias plumas y me pinté la cara de muchos colores. No fue difícil porque por mis venas corre la sangre de la etnia pijao”.
Sus amigos, según recuerda el tolimense, no se burlaron por el llamativo atuendo. “Todo lo contrario, empezaron a hacer lo mismo. Desde ese momento me convertí en un líder de actividades culturales en el pueblo”.


Con el paso de los años, José Omar descubrió que sus dones como líder también le servían para ser comerciante. La timidez no hace parte de su ser y tiene una labia que haría sonrojar a un vendedor paisa.
“Primero fui vendedor y luego ornamentador, profesiones que me llevaron a conocer varias partes del país. Eché raíces en el Valle del Cauca, donde conocí a la mujer de mis sueños y tuvimos a nuestro único hijo”.
Hace 32 años, su vida cambió de rumbo por varias amenazas de personas relacionadas con el narcotráfico. “Yo era un hombre simpático y como siempre he sido conversador, dijeron que tenía un romance con la esposa de uno de ellos, algo que era una falsedad”.
El tolimense se vio obligado a abandonar las tierras con cañaduzales del Valle del Cauca. Con su familia se radicaron en Bogotá, en el apartamento que tenía uno de sus hermanos en La Andrea, un barrio de la localidad de Usme.
En la capital del país, el líder, vendedor y ornamentador se dedicó a trabajar para sacar adelante a su esposa e hijo. Su sueño era comprar uno de los lotes que estaban vendiendo en una zona montañosa cercana a las quebradas Yomasa y Bolonia, afluentes del río Tunjuelo.
“En esa época las casas en este sector de Usme eran muy pocas. Con mucho esfuerzo pude empezar a pagar el lote y construí una vivienda en el barrio El Bosque, la cual hoy en día tiene tres pisos, una terraza y un local donde trabajo como ornamentador”.


Líder ambiental y cultural
Mientras El Bosque cogía forma de barrio, el liderazgo que nació cuando era niño se le alborotó. Fue una de las personas que ayudó a poner los servicios domiciliarios y construir la principal vía que atraviesa la zona.
José Omar también quería que los niños contaran con un espacio para jugar y hacer actividades culturales y deportivas. Con vecinos como Julio César Garzón, empezó a consolidar un parque justo al frente de su casa.
“Hicimos un tipo de grada para que los niños se sentaran y vieran varias muestras culturales. También le dimos vida a una cancha de fútbol y empezamos a reforestar con árboles la ronda de la quebrada Yomasa, que acá fluye sin tanta contaminación”.
Al frente de su casa plantó una acacia, un árbol que ya supera los 15 metros de altura. “Eso fue como hace 20 años. Siempre he sido una persona amante de la naturaleza y por eso mi sueño es ver a mi barrio lleno de verde”.
Una de las obras más representativas del parque, un sitio que fue nombrado por la comunidad como Portal del Bosque, es una gruta en mármol donde reposa una representación de la Virgen de la Medalla Milagrosa.
“Esta idea nació en un paseo a Villeta donde vi la imagen de la virgen cerca de un río. Luego soñé que la poníamos en el parque y le conté el sueño a las mujeres religiosas del barrio; a los pocos días, el tío de una de ellas nos regaló la figura y la metimos en un tubo de una obra”.
En 1996, José Omar creó el Festival Bolonia, una celebración que se realiza todos los meses de octubre para unir a la comunidad, en especial a los niños y jóvenes, a través de actividades culturales, ambientales y deportivas.
“El festival nació un 31 de octubre, fecha en la que empezamos a hacer desfiles, comparsas, obras de teatro, jornadas de limpieza por la quebrada y otras actividades culturales y ambientales. La Bolonia es nuestra mayor estampa”.


Parque reverdecido
Al parque Portal del Bosque, un lugar de Usme que hace parte de la UPZ Gran Yomasa, colinda con el barrio Chapinerito y tiene varios juegos para los niños que actualmente son intervenidos por el Distrito, le hacía falta verde.
“Aunque nosotros hemos participado en las jornadas de reforestación en la ronda de la quebrada Yomasa y también plantamos varios sietecueros y palmas yuca, sentíamos que el parque se veía opaco por la falta de verde”.
José Omar se comunicó con otros amigos líderes de Usme para que se contactaran con el Jardín Botánico de Bogotá (JBB). “Queríamos reverdecer el parque como debe ser, es decir con la técnica y las especies adecuadas”.
Natalia Clavijo, ingeniera forestal del equipo de arbolado joven de la entidad, visitó el parque y realizó una jornada de inspección para saber si era viable hacer una plantación en esta zona montañosa del sur de la ciudad.
“Luego de revisar el lugar, evidenciamos que era viable plantar 25 árboles y arbustos. Como la comunidad quería mucho color, escogimos cuatro especies que dan flores amarillas y rosadas: alcaparros enanos, pichuelos, chicalás rosados y fucsias arbustivas”, dijo la profesional del JBB.
El pasado sábado 19 de octubre, como preámbulo de la versión número 26 del Festival Bolonia, más de 20 habitantes del barrio se dieron cita en el parque Portal del Bosque para ayudar a plantar los individuos arbóreos.
“Los cinco operarios que tengo a cargo se encargaron de hacer el ahoyado días antes de la plantación, es decir abrir los 25 huecos de un metro cúbico de profundidad; todos fueron ubicados alrededor de la grada del parque, llamada la Media Luna Cultural”, informó Clavijo.
Esta actividad, que contó con la participación del colegio Ofelia Uribe de Acosta y varios vendedores del sector, inició con una charla sobre la técnica de plantación que hace el JBB en las zonas urbanas. Los participantes rodearon a la ingeniera para escucharla atentamente.
“Primero vamos a retirar con cuidado la bolsa plástica que protege las raíces y aplicamos en el hueco un hidroretenedor que le dará humedad”, explicó la ingeniera. “Luego de introducir el árbol, vamos a cubrirlo con tierra abonada”.
El último paso es ubicar un tutor de madera que se encargará de darles estabilidad a los árboles por medio de un amarre con una cabuya. “En el tutor van a escribir su nombre como símbolo de apadrinamiento. El ideal es que ustedes nos ayuden a cuidarlos”.
El rostro de José Omar solo expresaba felicidad y satisfacción al ver reverdecido el parque Portal del Bosque. “Vamos a hacerles cerramientos para evitar que los árboles se vean afectados por el orín de los perros”.
Según el líder social y ambiental, esta plantación significa la materialización de un sueño comunitario. “Con el JBB logramos la primera plantación de árboles y arbustos en el parque, tesoros que vamos a cuidar para que crezcan y nos deleiten con sus flores amarillas y rosadas”.






