Historias del verde urbano: Tributo verde a una madre en el parque Gilma Jiménez

Historias del verde urbano: Tributo verde a una madre en el parque Gilma Jiménez

Angelina Ávila, habitante del barrio Villa Andrea que falleció a finales del año pasado, recibió un sentido homenaje en los alrededores de este parque de Kennedy.

En medio de canciones, poemas y oraciones, sus familiares y amigos plantaron un caballero de la noche como tributo a esta cariñosa madre y abuela.

Sus hijos y nietos le ayudarán al Jardín Botánico José Celestino Mutis a cuidar este nuevo arbusto conocido por el olor dulce de sus flores.

Bogotá, abril de 2026. Cada 1 de diciembre, Angelina Ávila vestía su casa de rojo y verde para celebrar en familia su época favorita del año: la Navidad. Con la ayuda de sus tres hijos y seis nietos, armaba el árbol y el pesebre en medio de recuerdos llenos de nostalgia.

Así inició la festividad con aroma a buñuelo, natilla y tamal del año pasado. Su hogar, ubicado en el barrio Villa Andrea de la localidad de Kennedy, quedó listo para recibir a sus seres queridos en la primera reunión navideña: el Día de las Velitas.

Angelina no paró de sonreír durante la víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. A sus 74 años, no tenía ninguna enfermedad crónica ni síntomas de alguna dolencia; era un roble.

Historias del verde urbano: Tributo verde a una madre en el parque Gilma Jiménez
Historias del verde urbano: Tributo verde a una madre en el parque Gilma Jiménez

A los pocos días, la cariñosa y devota madre y abuela no despertó. Su repentina e inexplicable muerte dejó a sus familiares y amigos sumidos en una tristeza desgarradora y con el corazón partido.

La Navidad se vistió de negro. Aunque sus descendientes se reunieron en los días de la Novena de Aguinaldos, como siempre se los inculcó Angelina, las lágrimas fueron el común denominador.

“La muerte de la mamá es la peor experiencia que puede vivir un hijo. Aunque todos sabemos que tarde o temprano va a pasar, vivirlo es otra cosa. Yo solo quería volver a escuchar a mi madre y abrazarla”, dijo Diana Rodríguez, una de sus hijas.

En esos encuentros navideños, sus familiares recordaron que Angelina, una mujer amante de la naturaleza que todos los días caminaba por los senderos del parque Gilma Jiménez, siempre quiso plantar un árbol o arbusto.

“Mi mami nos dijo varias veces que quería plantar un caballero de la noche, un arbusto que abunda en los alrededores del parque. Era su favorito por el olor dulce que tienen sus flores blancas”, recuerda Diana.

En febrero de este año, los hijos de Angelina redactaron una solicitud de plantación y se la enviaron al Jardín Botánico de Bogotá (JBB), entidad que durante esa época estaba haciendo actividades de mantenimiento en los árboles jóvenes del Gilma Jiménez.

Adriana Tusso, licenciada en biología del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa que lidera los procesos comunitarios en Kennedy, recibió la solicitud e inmediatamente se comunicó con uno de los ingenieros forestales de arbolado joven en la localidad.

“Los hijos querían honrar la memoria de su madre con la plantación de un caballero de la noche en el parque. El ingeniero Julián Sánchez dio luz verde y me informó que tenía identificados varios replantes en algunas zonas verdes”.

La profesional social empezó a hacer los trámites ante el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), entidad que administra el Gilma Jiménez. Además de enviar una solicitud formal, se comunicó con la administradora.

“Con la familia de la señora Angelina acordamos realizar el replante del caballero de la noche a mediados de marzo. Le preguntamos a la administradora del parque si nos dejaba guardar el arbusto dos días antes de la plantación, pero no autorizó”.

Los ciudadanos que participan en la huerta del Gilma Jiménez dijeron que ellos le podían recibir el caballero de la noche. Sin embargo, para evitar problemas con la administradora, lo llevaron a un colegio de la zona donde se iban a realizar varios replantes.

El tributo a Angelina quedó agendado para el martes 18 de marzo. Ese día, Adriana llegó al parque Gilma Jiménez a las dos de la tarde para conversar con la administradora e invitarla a la actividad.

“Sin embargo, debido a que no le había llegado un correo formal autorizando el replante, la administradora no nos dejó realizar la actividad en el interior del parque. Los familiares de la señora Angelina hablaron con ella, pero su respuesta fue negativa”.

La licenciada, bastante angustiada por la situación, llamó al ingeniero forestal que estaba terminando de plantar en otro parque. Su preocupación empezó a disminuir cuando le dijo que tenía identificados otros puntos alrededor del Gilma Jiménez.

A las tres de la tarde, Adriana se reunió con las más de 20 personas que iban a participar en el homenaje, entre familiares y amigos de Angelina, y les comentó sobre el inconveniente. Sin ofuscarse, aceptaron hacer el replante en cualquier sitio.

“Queríamos plantar el caballero de la noche dentro del parque para que así estuviera más protegido. Sin embargo, no nos dejamos afectar por la situación; nuestro objetivo era honrar a mi mamá”, precisó Steve Rodríguez, otro de los hijos.

Nuevo integrante de la familia

Durante 15 minutos, la comunidad y los profesionales del JBB recorrieron el andén que rodea al parque Gilma Jiménez, por donde pasa una ciclorruta, para escoger el hogar del nuevo caballero de la noche.

Una zona ubicada al frente de la casa de unos conocidos, fue la seleccionada. Mientras los operarios bajaban el arbusto y las herramientas del platón de una camioneta, los familiares sacaron bombas, poemas, una guitarra y varias fotografías de Angelina.

El tributo inició con una charla corta sobre las características del arbusto, una especie nativa del continente americano que alcanza los cinco metros de altura y que también es conocido como galán de la noche y jazmín de noche.

Historias del verde urbano: Tributo verde a una madre en el parque Gilma Jiménez
Historias del verde urbano: Tributo verde a una madre en el parque Gilma Jiménez

“Es uno de los arbustos que más encontramos en los jardines de Bogotá. Sus flores blancas, que solo se abren en la noche, emanan una fragancia dulce. Hoy, la señora Angelina, será la guardiana de este caballero”, dijeron Adriana y Julián.

Luego de conocer el paso a paso que realiza el JBB en las zonas urbanas para renaturalizarlas con nuevos árboles y arbustos, como abrir un hueco de un metro cúbico, llenarlo con tierra abonada y aplicar un hidroretenedor, inició el homenaje.

Steve dio un discurso cargado de sentimientos y oraciones religiosas. Luego, acompañado de su guitarra, cantó varias de las canciones que más le gustaban a su mamá. Con ‘Amor eterno’, tema que inmortalizó Rocío Durcal, las lágrimas cubrieron el rostro de todos los asistentes.

Diana, con la voz entrecortada y los ojos hinchados de tanto llorar, leyó un poema que le escribió a su madre, su gran confidente y mejor amiga. Luego, con su hijo dejaron volar los globos blancos y rojos y pusieron fotografías de Angelina al frente del caballero de la noche.

Daniel, uno de sus nietos, también le dedicó un poema y le llevó un girasol de gran tamaño. “Mi abuela, quien me crió y fue una madre para mí, también amaba los girasoles. Ahora estará presente en este hermoso arbusto”.

Los familiares le ayudarán al Jardín Botánico a cuidar al caballero de la noche. Adriana y Julián les dieron algunas recomendaciones técnicas para que monten un cerramiento que evite las afectaciones de las mascotas.

“Este caballero, que fue nombrado Angelina, es un nuevo integrante de la familia. Vamos a regarlo seguido, en especial durante la época seca, para que crezca hermoso y de ese olor dulce que tanto le gustaba a mi mami”.