Historias del verde urbano: Los nuevos colores del Parkway
La jardinera de la calle 45 con carrera 24, cerca de 40 metros cuadrados ubicados bajo la sombra del roble más antiguo del Parkway, se transformó en un jardín biodiverso.
El Jardín Botánico José Celestino Mutis plantó 360 plantas de cuatro especies: salvia del Sumapaz, lirio lucifer, penta y rosa mexicana.
Las mujeres de la Red de Cuidadores del Bosque Urbano Parkway le instalaron una cerca para mitigar los impactos de los humanos y las mascotas.
Bogotá, marzo de 2026. En el corazón de La Soledad, uno de los barrios tradicionales de la localidad de Teusaquillo, está ubicado uno de los pulmones verdes más emblemáticos, biodiversos y concurridos de la ciudad.
Se trata del Parkway, un bosque urbano de 800 metros lineales distribuidos a lo largo del separador central de la carrera 24 y que empezó su historia hace más de 70 años con la plantación de un centenar de urapanes.
Con el paso de los años, este ícono del urbanismo ambiental que va desde la calle 45 hasta la calle 36, fue diversificando su arbolado a través de las plantaciones del Jardín Botánico de Bogotá (JBB) y de la comunidad amante de la naturaleza.


“Hoy, más de 500 árboles y arbustos de 50 especies habitan en el Parkway, como sangregados, robles, chicalás amarillos y rosados, urapanes, yarumos y guayacanes de Manizales”, aseguró Consuelo Sánchez, habitante del sector y líder de la Red de Cuidadores del Bosque Urbano.
El arbolado no es la única cobertura vegetal de esta joya biodiversa del centro de Bogotá. La mayoría de sus sectores cuentan con jardineras de diversas formas y tamaños que les brindan alimento diario a los polinizadores.
Según Consuelo, el JBB, entidad que describe como el mayor aliado en las actividades ambientales que realizan las cinco mujeres de la red de cuidadores, le ha dado vida a más de 10 jardines en el Parkway.
“Están ubicados en sitios como la punta de la calle 45 con carrera 24, al frente del Carulla y Davivienda y en varios de los andenes que rodean el bosque urbano. Recientemente, la Alcaldía Local de Teusaquillo creó otros jardines circulares”.
La Red de Cuidadores del Bosque Urbano Parkway también tiene su propio jardín comunitario, una cobertura vegetal creada por las manos de estas mujeres hace seis años y que está ubicada al frente del monumento del Almirante Padilla.
“Nuestra jardinera es una de las zonas más biodiversas del bosque. Como hemos plantado una gran variedad de especies, los colibríes, las mariposas monarcas y las abejas la visitan a diario para obtener alimento”, apuntó Consuelo.
Alianza jardinera
Consuelo Sánchez, María Victoria Mogollón y Evangelina Núñez, tres de las mujeres que conforman la red de cuidadores, siempre han querido que este bosque urbano de Teusaquillo aumente su vestido floral.
“Si dependiera de nosotras, todas las zonas verdes del Parkway estarían repletas de jardines, árboles y arbustos. Pero entendemos que esas labores necesitan del componente técnico de entidades como el Jardín Botánico”.
Sin embargo, a finales de 2025, cuando la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte las invitó a participar en Barrios Vivos, una estrategia que busca mejorar la gestión de los residuos, evidenciaron que podían cumplir parte de su sueño jardinero.


“Debíamos formular un proyecto relacionado con esta temática. Como las tres no daríamos abasto, invitamos a cuatro aliadas del Parkway: las hermanas Catalina y Carolina Velásquez, Liliana Moriones y Doris Ladino”.
Durante más de dos meses, las siete mujeres escogieron las actividades del proyecto, como talleres de reciclaje y pacas, obras de teatro, señalética con mensajes de cuidado, cuadros de las aves para el comercio, cercas y abrazos en algunos árboles y nuevos jardines.
“Los jardines y el arbolado joven debían ser protagonistas en este nuevo reto que, para poder ejecutarlo, iba a contar con los recursos económicos del Fondo de Desarrollo Local de la Alcaldía de Teusaquillo”.
Las líderes ambientales se reunieron con Claudia Aponte, ingeniera forestal del JBB que tiene a su cargo los jardines de las localidades de Teusaquillo y Los Mártires. La experta les dio varias recomendaciones para las futuras actividades jardineras.
“Acordamos trabajar juntos en algunos jardines de los andenes, sitios de las Redes Ambientales Peatonales Seguras (RAPS), y en revivir dos jardineras emblemáticas del Parkway: la de la punta de la 45 con 24 y la ubicada al frente del partido Conservador”, dijo Claudia.
La ingeniera forestal les propuso dar vida a jardines biodiversos en estos sectores, una idea que les hizo brillar los ojos de felicidad a las mujeres de la red. “Uno de nuestros objetivos es que los polinizadores tengan más alimento”.
Con los recursos económicos del proyecto Barrios Vivos, las defensoras del bosque urbano se comprometieron a comprar más de 600 plantas y bultos de tierra abonada y cascarilla de arroz para renaturalizar las zonas. Por su parte, el JBB daría otras 400.
“Además, nos comprometimos a hacer el diseño de los nuevos jardines y poner la mano de obra, es decir el trabajo de los operarios de mi cuadrilla. En varias reuniones con la red, escogimos las especies”, mencionó la profesional del JBB.
Algodoncillo o asclepia, salvia granadina (Salvia microphylla), cigarrillo, margarita punto azul, zarcillo, escarcha, salvia del Sumapaz, lirio lucifer, penta y rosa mexicana, fue el ramillete seleccionado; algunas de las especies son nativas del continente americano.
“Contar con especies de jardín nativas en el Parkway, nos puso muy contentas. Por ejemplo, la asclepia es la planta favorita de la mariposa monarca, y la salvia del Sumapaz no ha sido plantada en el bosque urbano”, precisó Consuelo.
La primera intervención de esta alianza jardinera fue realizada el 26 de febrero. Durante más de ocho horas, los trabajadores del Jardín Botánico, acompañados por Consuelo, María Victoria, Evangelina y Catalina, recuperaron dos sectores críticos del bosque urbano.
El andén de la esquina de la calle 36 con carrera 20, un sitio que colinda con un convento, se convirtió en un jardín biodiverso con la plantación de cientos de asclepias o algodoncillos, cigarrillos y escarchas.
“Recuperamos siete cuadrados del andén y seis materas, es decir que nacieron 13 nuevos jardines biodiversos. Para mitigar los impactos de los transeúntes y las mascotas, los cercamos con palos de escoba y trapillos de varios colores”, expresó María Victoria.
En la antigua jardinera de la carrera 24 con calle 37, ubicada al frente de la sede del partido Conservador y bajo la sombra de dos yarumos de gran porte, la alianza plantó especies como salvia granadina, cigarrillo, margarita punto azul y zarcillo.
“Este jardín solo contaba con agapantos y sietecueros mexicanos. Ahora, a través de la alianza que tenemos con la red de cuidadores, se convirtió en un jardín biodiverso que es visitado por mariposas, abejas, polillas y aves”, indicó Claudia.
En la recuperación de estas dos zonas del Parkway se utilizaron 650 plantas, material vegetal que fue adquirido a través de los recursos económicos de Barrios Vivos que les dieron a las mujeres para ejecutar su proyecto.
La jardinera del roble
El roble más antiguo del Parkway, un tesoro de gran porte ubicado en la punta de la calle 45 con carrera 24 y que puede superar los 30 años, tiene su propia jardinera. Es un tipo de rectángulo que el JBB creó hace más de una década.
“El ingeniero Jorge Rodríguez, el gran jardinero de la entidad, fue el encargado de hacer este jardín con especies como vinka y clavel chino. Sin embargo, se convirtió en una cobertura crítica debido a los comportamientos inadecuados de la ciudadanía”, contó Claudia.
Consuelo, María Victoria y Evangelina siempre han querido ver ese sector del bosque urbano con flores de diversos colores. “Es una de las puertas del Parkway y por eso nos dolió mucho ver cómo la gente dañó sus plantas con sus pisadas y el ingreso de las mascotas y ciclas”.


Antes de recuperar la jardinera con un nuevo tapete floral y biodiverso, la ingeniera forestal del Jardín Botánico les dijo a las mujeres de la red de cuidadores que, los cerca de 40 metros cuadrados que abarca el jardín, debían contar con un cerramiento.
“Como una de las actividades del proyecto de Barrios Vivos era hacer cerramientos, decidimos priorizar esta jardinera. Luego de aplicarle varios bultos de tierra abonada, el domingo 7 de marzo montamos la cerca en el jardín del roble longevo”, afirmó Consuelo.
Al ver las fotografías del nuevo cerramiento, Claudia agendó una visita al vivero La Florida, donde el JBB propaga el material vegetal para renaturalizar la ciudad. Allí escogió las nuevas plantas para el renacer de esta icónica jardinera.
“Seleccioné 360 plantas de cuatro especies: 130 salvias del Sumapaz, 200 lirios lucifer, 10 pentas y 20 rosas mexicanas. Este material vegetal no hace parte de la oferta ambiental del Parkway y por eso las mujeres de la red se pusieron muy contentas”.
El jueves 12 de marzo, a las 10 de la mañana, la ingeniera forestal y las operarias Eucaris Altamar, Jackeline Tovar y Flor Morales, llegaron a la carrera 24 con calle 45 en una camioneta blanca con el platón lleno de las nuevas plantas.
Allí las esperaba Consuelo y Ángela Montoya, profesional de la Subdirección Científica del JBB que quería participar en la jornada de plantación. “Les traje varias de las herramientas que utilizamos en nuestro jardín comunitario, como palines y palas”.
Luego de adecuar el terreno y esparcir bien la tierra abonada, Eucaris, Jackeline y Flor empezaron a hacer su magia. Primero plantaron los lirios lucifer, que cuentan con flores naranjas, en dos líneas que colindan con el cerramiento.
En el interior del jardín del roble, Claudia trazó dos triángulos para plantar las pentas y rosas mexicanas, las cuales florecen con tonos rojos y rosados. Las salvias del Sumapaz, especie nativa de los páramos de Colombia, fueron distribuidas en los alrededores de las figuras geométricas.
“Este jardín biodiverso quedó hermoso. Es la primera vez que el Parkway recibe este tipo de especies, una de ellas nativas de nuestro país, y estamos seguras que serán el hogar de muchos polinizadores”, concluyó Consuelo.
Los antiguos claveles chinos que sobrevivieron a los impactos de los ciudadanos, fueron replantados en varias materas de los andenes. “Este año, nuestra prioridad es recuperar los jardines de las Redes Ambientales Peatonales Seguras (RAPS)”, complementó Claudia.






