Tejiendo territorios: Cómo reportar un árbol enfermo en mi ciudad
En el parque de Hipotecho la gente ama los árboles e insectos que los acompañan. Los habitantes del lugar constantemente se apropian de distintas maneras de cuidar la naturaleza de la zona; dentro de los esfuerzos realizados por la comunidad se han implementado varias herramientas como la construcción de un hotel para polinizadores y el manejo de residuos orgánicos en composteras que nutren la tierra. Estos cuidados liderados por la ciudadanía componen un proceso comunitario de conservación ambiental.
Este proceso es acompañado por Bogotá. Profesionales del Jardín Botánico José Celestino Mutis compartieron con la comunidad herramientas para el monitoreo de sus árboles. Empezaron con una explicación sobre qué observar, y cómo registrar su estado: los colores de sus hojas, los insectos en sus ramas y sus interacciones con el medio. Con entusiasmo se señalaban árboles que querían observar y en cada uno se analizaba lo aprendido.


El siguiente paso era anotar lo observado, en una hoja registraban la zona, especie, coordenadas, dirección, estado, problemas y observaciones de lo que resultaba en su monitoreo. Para esto se apoyaban con la aplicación Arbolapp Bogotá la cual contiene la información oficial sobre el arbolado en espacio público, registrada por el Sistema de Información para la Gestión del Arbolado Urbano de Bogotá D.C. (SIGAU). En la aplicación, basados en la ubicación en el mapa, se obtiene el código del SIGAU del árbol observado, esta información sirve para poder reportar a las distintas entidades posibles alertas para su intervención y cuidado.
En el caso de los árboles enfermos o con plagas, la comunidad puede contactarse con el Jardín Botánico José Celestino Mutis a través del correo contactenos@jbb.gov.co y reportar el o los árboles que necesiten de un tratamiento fitosanitario, el Jardín evaluará el arbolado e intervendrá cuando sea necesario.
El tiempo con cada hoja y rama nos permitía comprender las necesidades de cada planta y confirmar o descartar las sospechas del estado de ciertos árboles. Al final del día entre hojas y ramas descubrimos pequeños habitantes del parque, analizamos el estado de los árboles y éramos más cercanos a este espacio verde de la ciudad. El monitoreo continuo de las comunidades a su arbolado permite la detección temprana de riesgos y seguimiento de su estado y es un ejercicio ciudadano que juntos podemos realizar.






