Tejiendo territorios: Sembrar futuro en Sumapaz: el aula viva del colegio Adelina Gutiérrez

Tejiendo territorios: Sembrar futuro en Sumapaz: el aula viva del colegio Adelina Gutiérrez

En la vereda Betania, corazón agrícola del Sumapaz, los niños de quinto y octavo grado del colegio Adelina Gutiérrez alternaron sus jornadas de clase con sesiones prácticas en las que, junto a palas, regaderas y semillas, fueron construyendo un aprendizaje vivo y colectivo. Lo hicieron de la mano del Jardín Botánico José Celestino Mutis, que acompañó la creación de camas de cultivo como parte de un proceso de apropiación ambiental y fortalecimiento comunitario.

En una región marcada por los monocultivos y el uso intensivo de agroquímicos, el gesto de levantar una cama con tierra abonada y semillas limpias cobra un valor inmenso. Cada pepino cohombro, tomate cherry, cebolla cabezona y repollo que los niños sembraron es, al mismo tiempo, un aprendizaje y una declaración: la agricultura puede ser sostenible, cercana y saludable.

Tejiendo territorios: Sembrar futuro en Sumapaz: el aula viva del colegio Adelina Gutiérrez
Tejiendo territorios: Sembrar futuro en Sumapaz: el aula viva del colegio Adelina Gutiérrez

Los profesionales del Jardín Botánico acompañaron a los estudiantes paso a paso sobre la importancia del suelo y su preparación, el uso de abonos orgánicos y el cuidado del agua. “Ha sido una bonita experiencia la que hemos tenido con el Jardín Botánico, porque hemos aprendido a sembrar nuestro propio alimento para que sea más saludable”, señaló uno de los estudiantes.

La articulación con la institución educativa fue clave. Docentes y directivos acogieron la iniciativa como una oportunidad de transformar el colegio en un laboratorio vivo donde la teoría se une con la práctica. Así, los niños no solo cultivan hortalizas: cultivan hábitos, responsabilidad y una mirada distinta frente a la tierra que los rodea.

Este proceso hace parte del compromiso del Jardín Botánico José Celestino Mutis con la promoción y la recuperación de prácticas tradicionales en las zonas rurales de Bogotá. Las camas construidas en el colegio Adelina Gutiérrez son apenas el inicio de un trabajo que busca fortalecer las capacidades locales y brindar a las nuevas generaciones herramientas para cuidar el territorio, mejorar su calidad de vida y garantizar un futuro más armónico con la naturaleza.