Historias del verde urbano: Ciudadela Educativa de Bosa: un colegio comprometido con el cuidado del arbolado

Historias del verde urbano: Ciudadela Educativa de Bosa: un colegio comprometido con el cuidado del arbolado

Los 156 árboles y arbustos que plantó el Jardín Botánico José Celestino Mutis en esta institución distrital, tienen sus guardianes.

Estudiantes de bachillerato participan en las jornadas de riego y mantenimiento y le hacen seguimiento al crecimiento de los individuos arbóreos en una bitácora.

Ciudadela Educativa de Bosa es uno de los cinco planteles educativos que hacen parte de la estrategia “Colegios para la adaptación climática”.

Bogotá, 20 de octubre de 2025. A finales de agosto de este año, la Ciudadela Educativa de Bosa, un colegio distrital del barrio El Porvenir construido en 2008 y con un área de 175.000 metros cuadrados, empezó a vestirse de verde.

El Jardín Botánico de Bogotá (JBB) dio inicio a un nuevo proyecto de arborización que tenía la meta de plantar 156 árboles y arbustos en cuatro zonas de primaria, bachillerato y donde juegan los niños de preescolar.

Juan David Joya, ingeniero forestal que tiene a su cargo el arbolado joven de Bosa y Tunjuelito, escogió 23 especies, la mayoría nativas del bosque altoandino, para renaturalizar la institución educativa.

Historias del verde urbano: Ciudadela Educativa de Bosa: un colegio comprometido con el cuidado del arbolado
Historias del verde urbano: Ciudadela Educativa de Bosa: un colegio comprometido con el cuidado del arbolado

Los nuevos tesoros botánicos no serían plantados únicamente por los 10 operarios que conforman la cuadrilla de Juan David. Los estudiantes que participan en una nueva estrategia social y técnica, serían los plantadores.

Según Viviana González, licenciada en biología del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa, la Ciudadela Educativa de Bosa es uno de los cinco planteles que hacen parte de “Colegios para la adaptación climática”.

“Esta estrategia busca desarrollar acciones técnicas, pedagógicas y sociales sobre las coberturas vegetales y la biodiversidad con los estudiantes, principalmente los de bachillerato, además de procesos educativos como servicio social ambiental y diplomados”.

El primer sitio renaturalizado sería la zona verde de los niños de primaria, un amplio rectángulo que solo albergaba eugenias en forma de setos o cercas vivas. Eduardo Ordóñez, rector del colegio, escogió a varios de los pequeños para que participaran en la actividad.

El 22 de agosto, 50 niños de los grados cuarto y quinto de primaria ayudaron a plantar los primeros 50 árboles y arbustos de 12 especies: mano de oso, chicalá amarillo y rosado, yarumo, laurel de cera, cedrillo, sietecueros, entre otras.

“Estos pequeños también apadrinaron los individuos arbóreos y arbustivos y se comprometieron con su cuidado. En los tutores de madera escribieron sus nombres o palabras de cuidado de la naturaleza”, dijo Viviana.

La zona verde de bachillerato se renaturalizó el 10 de septiembre con 80 tesoros verdes de especies como laurel de cera, nogal, roble, endrino, mano de oso, yarumo, cayeno, milflores, fucsia arbustiva, árbol del té y caballero de la noche.

“Esta plantación contó con 80 estudiantes de séptimo grado que participan en los procesos de sociales y técnicos de ‘Colegios para la adaptación climática’, jóvenes que se convirtieron en sus nuevos guardianes”, informó la licenciada en biología.

La tercera jornada de renaturalización fue el 26 de septiembre en dos zonas donde solo estudian y juegan los niños de preescolar, sitios donde fueron plantados 18 árboles y arbustos de varias especies.

16 jóvenes de noveno grado que hacen el servicio social ambiental con Jorge García, profesional de la Subdirección Educativa y Cultural del JBB, fueron los plantadores de los chicalá rosado y amarillo, abutilón, manzanillo o rafiolepis, sietecueros, árbol del té y liquidámbar.

“Los ocho individuos arbóreos que faltaban para cumplir la meta de los 156, fueron plantados por nuestros operarios en uno de los extremos de la cancha de fútbol donde juegan los muchachos de bachillerato”, apuntó Juan David.

Guardianes del verde

Los 156 árboles y arbustos que pintaron de verde la Ciudadela Educativa de Bosa no quedaron a la deriva. Una vez a la semana, personal del Jardín Botánico los visita para hacer las actividades de mantenimiento integral, como riego, plateo y fertilización.

“Además, conformamos un talud de 40 metros de longitud, tres metros de ancho y 1,3 metros de alto en la zona de la cancha de fútbol, una barrera que hicimos con 104 metros cúbicos de escombros para evitar que los árboles se vean afectados por los balones”, dijo Joya.

El equipo social de la Subdirección Técnica Operativa también continuó realizando actividades de cuidado con los niños y jóvenes del colegio que participaron en las tres jornadas de plantación.

Historias del verde urbano: Ciudadela Educativa de Bosa: un colegio comprometido con el cuidado del arbolado
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“Una de ellas es una bitácora de seguimiento donde los estudiantes tienen que anotar, una vez al mes, datos de los árboles como su altura, diámetro del tronco, los colores de las hojas, presencia de flores y otras observaciones”, apuntó Viviana.

Con la asesoría del JBB, varios de los estudiantes de bachillerato crearon las fichas técnicas de varias de las especies presentes (nombre común y científico, origen, copa, porte y servicios ecosistémicos), material que laminaron y colgaron en los tutores de madera.

Para seguir fortaleciendo el compromiso cuidador de los guardianes del verde, Viviana y Juan David organizaron una jornada de riego estudiantil en el sector de bachillerato donde crecen a buen ritmo 80 árboles y árboles.

Dos cursos de séptimo de bachillerato (705 y 704) que suman más de 60 estudiantes y los cerca de 20 jóvenes de noveno que hacen el servicio social ambiental con el JBB, fueron invitados a esta actividad hídrica.

“Cada uno debía llevar un balde o botellas para hacer el riego. Como la actividad iba a contar con cerca de 80 estudiantes, además de varios profesores, invité a seis de mis compañeros del equipo social”, precisó Viviana.

El pasado viernes 17 de octubre, a las 8:30 de la mañana, Adriana Tusso, Alejandra Núñez, Laura Casteñanos, Milena Brito, Orlando Blandón y Erik Alonso llegaron a la Ciudadela Educativa de Bosa para apoyar la jornada de riego.

Además de regar los árboles y arbustos, individuos que lucen frondosos debido a las acciones de cuidado y mantenimiento, los estudiantes iban a llenar los datos de la bitácora de seguimiento y ayudarían a aplicar tierra abonada.

Los profesionales sociales se repartieron los cursos para regar los árboles: los estudiantes de 705 con Milena y Alejandra, los de 704 con Orlando y Erik y los de noveno del servicio social ambiental con Laura y Adriana. Viviana estuvo pendiente de todos los grupos.

Ángel Mauricio González, estudiante de noveno que siente una pasión desbordada por las ciencias naturales y quien ayudó a plantar cinco árboles de especies nativas en las zonas de los niños de preescolar, se convirtió en el guardián de más individuos arbóreos.

“Regué más de 10 arbolitos que lucen hojas muy grandes y tallos gruesos. Aunque no los planté, con esta actividad de riego ahora seré uno de sus guardianes; quiero verlos enormes cuando me gradúe”.

Los pequeños custodios del arbolado del colegio llenaron los datos de las bitácoras de seguimiento, información que fue recogida por los profesionales del JBB para evaluar cómo están creciendo cada mes.

“Esta actividad demostró el gran compromiso que tienen los estudiantes del colegio con el cuidado del arbolado joven. Tenemos pensado hacer otras jornadas de riego con ellos en las zonas de primaria y preescolar”, concluyó Viviana.

Más actividades

La jornada de riego estudiantil no ha sido la única actividad técnica y social que el Jardín Botánico ha realizado recientemente en la Ciudadela Educativa de Bosa, colegio distrital donde estudian más de 3.600 niños y jóvenes.

Cuatro profesionales de las Subdirecciones Técnica Operativa (Alejandra Núñez y Milena Brito) y Educativa Cultural (Julián Forero y Nicolás Sánchez), lideraron una jornada de reconocimiento de las coberturas vegetales.

Por medio de fichas técnicas, varios estudiantes de bachillerato aprendieron a identificar las 23 especies arbóreas y arbustivas que fueron plantadas en la institución educativa desde el mes de agosto.

Historias del verde urbano: Ciudadela Educativa de Bosa: un colegio comprometido con el cuidado del arbolado
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“Reconocieron el nombre común y científico; características generales como las hojas, flores y frutos; y los servicios ecosistémicos que aportan. Esta información la pudieron consultar en el Manual de Coberturas Vegetales del JBB”, dijo Alejandra.

Según la licenciada en biología, esta actividad busca incentivar en los estudiantes la curiosidad por aprender sobre las especies plantadas en su propio colegio y transmitir la información a toda la comunidad educativa.

En noviembre, los guardianes del arbolado de la Ciudadela Educativa de Bosa van a participar en la renaturalización del parque metropolitano o estructurante El Porvenir, un sitio que colinda con el colegio.

“En este parque vamos a plantar aproximadamente 400 árboles y arbustos. Con mis operarios ya hicimos el trazado y ahoyado y ahora estamos organizando fechas para hacer varias plantaciones”, afirmó Joya.

En estas plantaciones también participarán estudiantes de los otros cuatro planteles educativos que hacen parte de la estrategia “Colegios para la adaptación climática”: El Porvenir, Sonia Osorio, Alfonso Reyes Echandía y el Bicentenario de la Independencia.