Historias del verde urbano: Avanza la recuperación de las jardineras de Paloquemao
El Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis continúa recuperando los colores de esta cobertura vegetal de la localidad de Los Mártires.
Este año, la entidad ha replantado más de 9.000 plantas de 10 especies en 807 metros cuadrados de estas jardineras ubicadas en el separador central de la calle 19.
En la intervención más reciente, dos sectores críticos volvieron a florecer con 2.480 claveles chinos y bellas a las once.
Bogotá, 26 de septiembre de 2025. A finales de 2019, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) culminó las obras de recuperación de los carriles de la calle 19 entre la Avenida Caracas y la carrera 30, uno de los sectores más concurridos del centro de la ciudad.
En el separador central ubicado al frente de la plaza de mercado de Paloquemao, un área de 3.077 metros cuadrados que va desde la carrera 22 a la 30, se construyó un gran contenedor por medio de una estructura llamada New Jersey o muro autoportante.
El objetivo inicial era que este sector quedara cubierto por césped. Sin embargo, la Alcaldía Local de Los Mártires y los comerciantes de la plaza se opusieron porque el pasto kikuyo se prestaría para la disposición inadecuada de los residuos sólidos.


Luego de varias reuniones se llegó a la conclusión de construir una jardinera en el separador, una tarea que quedó en cabeza del Jardín Botánico de Bogotá (JBB). Jorge Rodríguez, ingeniero agrónomo del equipo de coberturas vegetales, fue designado para dicha tarea.
Con la ayuda de ocho operarios, el jardinero más querido y respetado de la entidad empezó a intervenir la zona. “Debido al alto flujo vehicular y ciudadano, tuvimos que trabajar bien entrada la noche para adecuar el terreno y descargar las miles de hiedras y durantas”.
En enero de 2020, la nueva jardinera de Paloquemao quedó lista. Según Jorge, todo el material vegetal fue fertilizado. “A las plantas de estas dos especies les aplicamos fertilizantes muy finos para que crecieran fuertes y hermosas”.
A los pocos meses, con la llegada de la pandemia del coronavirus, esta jardinera de la localidad de Los Mártires quedó a la deriva. Debido al confinamiento, los ingenieros y operarios del JBB no podían realizar el mantenimiento.
“Las hiedras y durantas quedaron cubiertas por la maleza. Eso dio paso a que la jardinera se convirtiera en un punto crítico de basura debido a las acciones inadecuadas de los transeúntes y comerciantes”, recuerda Jorge.
En 2021, cuando las restricciones de la pandemia bajaron su intensidad, el ingeniero agrónomo y su cuadrilla de operarios regresaron a Paloquemao y se encontraron con un panorama desolador.
“La jardinera había desaparecido y lucía como un botadero. Para recuperarla hicimos un nuevo diseño que requería de más de 27.000 plantas de 17 especies, como escarcha, clavel chino, bella a las once, cinta, gazania, lirio, granizo, ajo de rico, hiedra y sietecueros mexicano”.
Durante la recuperación, Jorge evidenció nuevas problemáticas sociales en el separador como una alta presencia de vendedores informales de flores y cambuches de los habitantes de calle, además del pisoteo constante de las plantas por parte de los transeúntes.
“Ante esto, dejamos desprovistas de plantas tres zonas de la jardinera para que los ciudadanos pudieran atravesar el separador. El JBB y la Alcaldía Local iniciaron un trabajo social para disminuir la cantidad de residuos sólidos generados por los vendedores informales”.
Punto crítico
En noviembre de 2021, cuando Jorge terminó su intervención, los 3.077 metros cuadrados del separador de Paloquemao se convirtieron en un tipo de edredón floral conformado por varios parches, cada uno con una especie distinta.
Sin embargo, desde que la jardinera fue recuperada, el ingeniero agrónomo evidenció que sería un proyecto crítico debido a las múltiples problemáticas antrópicas. Ante esto, decidió priorizar las actividades de mantenimiento integral.
“El deshierbe, riego, fertilización y replante, es decir el reemplazo del material vegetal perdido, debían realizarse por lo menos una vez al mes. De esta manera la jardinera se mantendría con vida en la mayoría de sus sectores”.


Hace dos años, Jorge le entregó este proyecto de jardinería a Claudia Aponte, ingeniera forestal del JBB que también se encargaría de las jardineras de varias de las localidades del centro, como Los Mártires y Teusaquillo.
“Con la guía de Jorge, mi gran maestro en jardinería, continuamos con las actividades mensuales de deshierbe, poda, rebordeo, riego, recolección de residuos vegetales, fertilización del suelo y replante del material vegetal”.
Sin embargo, en 2025 Claudia evidenció un alto deterioro de las jardineras debido a los comportamientos inadecuados de los vendedores informales de flores y los transeúntes que atraviesan el separador.
“Los vendedores montaron casetas en medio de las plantas y por eso se incrementó el arrojo de residuos sólidos. Además, los operarios encontraron aceite usado de cocina de varios sectores, líquido que afectó el suelo y acabó con cientos de plantas”.
Recuperación
En mayo de este año, el Jardín Botánico inició una articulación con la Alcaldía Local de Los Mártires para trabajar mancomunadamente en la recuperación de las jardineras críticas de la localidad, como Paloquemao, el Voto Nacional y la Plaza España.
“Nosotros no podemos abordar temáticas como los vendedores informales o la disposición inadecuada de residuos. Por eso, la Alcaldía Local se comprometió a articularse con otras entidades del Distrito”.
En junio, luego de varios recorridos y operativos para controlar la presencia de los vendedores informales de flores en el separador y los andenes de la calle 19, Claudia realizó la primera jornada de recuperación en Paloquemao.


Durante toda una semana, la ingeniera y su cuadrilla de operarios recuperaron siete zonas críticas que abarcan un área de 362 metros cuadrados. Esta actividad requirió del descapote total y un nuevo trazado lineal con estacas y piolas.
“En la primera intervención replantamos 3.569 plantas de siete especies: gazania, lirio iris, ajo de rico, vinca, sietecueros mexicano, cinta y hiedra miami. Al finalizar realizamos el respectivo riego y fertilización”.
Entre el 18 y 22 de agosto se realizó la segunda jornada de replante en las jardineras de Paloquemao. Durante esta semana fueron recuperadas cuatro zonas que suman un área de 245,2 metros cuadrados.
“Este replante fue de 3.046 plantas de tres especies: clavel chino, granizo y sietecueros mexicano. Estas zonas, ubicadas al frente de uno de los ingresos a la plaza, también fueron descapotadas, trazadas, regadas y fertilizadas”.
La intervención más reciente, realizada entre el 22 y 25 de septiembre, se enfocó en dos de las zonas más críticas del separador: 200 metros cuadrados que perdieron todo su material vegetal original debido a las casetas y residuos de los vendedores informales de flores.
“También se vieron afectadas por el pisoteo constante de los transeúntes. Durante todo un día, los operarios descapotaron las dos zonas y luego realizamos el trazado lineal con las piolas y estacas”, precisó Claudia.
La tercera jornada de recuperación arrojó como resultado el replante de 2.480 plantas de dos especies: clavel chino y bella a las once (una especie por jardinera). Ambas zonas fueron fertilizadas y regadas.
“Además de los replantes, una cuadrilla de operarios que trabaja en las jardineras de Chapinero nos ayudó con varias de las actividades del mantenimiento integral, como deshierbe, rebordeo y recolección de residuos vegetales”.
Balance
Este año, el Jardín Botánico ha recuperado 807,2 metros cuadrados de las jardineras del separador central de Paloquemao, un área donde se replantaron un total de 9.095 plantas de 10 especies.
“Las zonas más críticas volvieron a florecer con especies como gazania, lirio iris, ajo de rico, vinca, sietecueros mexicano, cinta, hiedra miami, clavel chino, granizo y bella a las once”, informó Claudia.
10 operarios han sido los protagonistas en esta recuperación: Astrid Mora, Eucaris Altamar, Flor Morales, Cristian Guerrero, Fernando Gutiérrez, Jackeline Tovar, María Nontoa, Heriberto Tombe, Kimberly López y Jose Parra.


“Sin ellos nada de esto sería posible. Los operarios se encargan de recoger, descargar y organizar el material vegetal; preparar el terreno; ayudarme a trazar y plantar; y regar y fertilizar todas las zonas recuperadas”, apuntó la ingeniera.
Según la profesional del JBB, el trabajo en las jardineras de Paloquemao aún termina. “Aunque las zonas más críticas ya fueron recuperadas, vamos a realizar otros replantes en las demás áreas”.
Como el futuro de las nuevas plantas está en las manos de los ciudadanos que utilizan el espacio, en especial los vendedores informales de flores, Diana Daza, profesional social del JBB, realiza un trabajo constante.
“Estamos realizando un diálogo cordial y respetuoso con ellos para que no afecten las plantas y se conviertan en sus guardianes. Es una actividad constante donde también les hablamos sobre el rol ecosistémico y paisajístico que cumplen las coberturas vegetales”.






