Historias del verde urbano: Plantación en memoria de Valeria Afanador: un homenaje verde a un ángel

Historias del verde urbano: Plantación en memoria de Valeria Afanador: un homenaje verde a un ángel

16 árboles de seis especies fueron plantados en la ronda del canal Río Negro en honor a la niña de 10 años que falleció en el municipio de Cajicá.

Varios de sus familiares y más de 70 niños, jóvenes y adultos en condición de discapacidad cognitiva, le rindieron un homenaje verde a Valeria Afanador.

Esta actividad fue organizada por Greenman, líder ambiental que recorre la ciudad en su bicicleta verde, y el Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis.

Bogotá, 9 de septiembre de 2025. Una mancha blanca cubrió la cancha de baloncesto del parque principal de Rionegro, un barrio residencial de la localidad de Barrios Unidos ubicado a espaldas de la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova.

Más de 50 niños, jóvenes y adultos en condición de discapacidad cognitiva que son atendidos en Amigos CEPA (Corporación Educativa Para el Aprendizaje), una fundación creada hace una década, vestían camisetas y sostenían globos de este color.

Luego de organizarse en varias filas, cada una liderada por profesionales de esta organización y de la Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Educación Especial (FIDES), empezaron a recorrer la alameda arbórea del canal río Negro.

Historias del verde urbano: Plantación en memoria de Valeria Afanador: un homenaje verde a un ángel
Historias del verde urbano: Plantación en memoria de Valeria Afanador: un homenaje verde a un ángel

Durante una caminata de aproximadamente 10 minutos, todos gritaron al unísono la misma frase: “Valeria, te queremos”. También agitaron con sus manos las bombas blancas que estaban amarradas con delgadas cabuyas o hilos.

En la calle 90 con carrera 58 los esperaban Greenman, un líder ambiental que recorre la ciudad en su bicicleta verde llevando el mensaje de la conservación de la naturaleza, y varios ingenieros, licenciados en biología y operarios del Jardín Botánico de Bogotá (JBB).

“Hoy vamos a plantar árboles en memoria de Valeria Afanador, una hermosa niña de 10 años que hace poco subió al cielo y nos dejó a todos con el alma y corazón rotos. Este será el homenaje verde a un angelito”, dijo Greenman.

Los abuelos y varios tíos y primos de Valeria, que desapareció del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles en Cajicá el 12 de agosto y fue encontrada sin vida 18 días después en una zona cercana al río Frío, a pocos metros del plantel educativo, harían parte del homenaje.

“En cada árbol que plantemos hoy, vamos a homenajear todo el amor que les dio Valeria. Ella ahora va a estar presente en estos tesoros verdes que nos darán un mejor aire y les brindarán alimento a muchas aves”, precisó el líder ambiental

Cerca de 20 niños y jóvenes con síndrome de Down de la fundación San Martín Arcángel, afección genética que tenía Valeria, también se sumaron al homenaje, al igual que varios uniformados de la Policía Nacional que se encargaron de la seguridad de la actividad.

“Todos unidos vamos a plantar árboles para honrar la memoria de este angelito. La pérdida de un niño es algo que ninguna familia debería afrontar y por eso hoy queremos darles algo de felicidad en medio del gran dolor”.

16 árboles por Valeria

Laura García, coordinadora del grupo de arbolado joven del Jardín Botánico, les informó que la ronda del canal Río Negro iba a recibir 16 árboles de seis especies: ocobo, pino romerón, guayacán de Manizales, cerezo, jazmín de la China y chiripique.

“Nuestros operarios se encargaron de abrir los huecos de un metro cúbico de profundidad y rellenarlos con tierra abonada. Hoy, como homenaje a Valeria, ustedes nos van a ayudar a plantarlos en sus nuevos hogares”.

Los familiares de la niña que estremeció a todo el país serían los primeros en plantar. Por eso, Orlando Blandón, profesional social del JBB que lideró la logística de la actividad junto a Greenman, les informó sobre las características de todas las especies.

Historias del verde urbano: Plantación en memoria de Valeria Afanador: un homenaje verde a un ángel
Historias del verde urbano: Plantación en memoria de Valeria Afanador: un homenaje verde a un ángel

“Escogimos al ocobo, un árbol que va a dar flores rosadas, moradas o rojas cuando esté grande. A Valeria le gustaban mucho las flores y por eso decidimos que este sería el primero que plantaríamos por ella”, expresó la familia.

Mientras los ingenieros y operarios del Jardín Botánico retiraban la maceta plástica o contenedor aireado que contenía las raíces del ocobo, un árbol con dos años de vida y un peso superior a los 50 kilos, sonó una de las canciones más sentidas de José Luis Perales.

“Que canten los niños, que alcen la voz, que hagan al mundo escuchar. Que unan sus voces y lleguen al sol, en ellos está la verdad. Que canten los niños que viven en paz y aquellos que sufren dolor. Que canten por esos que no cantarán, porque han apagado su voz”.

Algunos de los niños y jóvenes de las dos fundaciones tarareaban las frases de la canción, como ‘yo canto para que me dejen vivir’, ‘yo canto para que sonría mamá’, ‘yo canto porque sea el cielo azul’ y ‘yo canto porque quiero un mundo feliz’.

Cuando el ocobo quedó firme en su nuevo hogar, uno de los primos de Valeria escribió su nombre en el tutor de madera que le brindará estabilidad y lo acompañó por la frase “princesa de 1.000 colores”.

Los más de 70 niños, jóvenes y adultos en condición de discapacidad cognitiva se distribuyeron en grupos, cada uno liderado por un trabajador del JBB, para plantar los 15 árboles restantes a lo largo de la alameda.

Cada vez que los rostros de los abuelos se cubrían de lágrimas, los nuevos plantadores se les acercaban para llenarlos de abrazos. Varios de ellos les entregaron escritos y poemas que escribieron en homenaje a Valeria.

“Los niños especiales como Valeria solo dan amor. Aunque tenemos el corazón roto por la partida de nuestra hermosa nieta, las muestras de cariño y esta plantación de árboles nos dan ánimos para seguir adelante”.

Una de las adultas mayores de la fundación Amigos CEPA les habló desde el corazón. “Cuando dijeron que Valeria había fallecido, sentí como si hubiera perdido una hija. Que Dios te reciba en el cielo y te de un gran abrazo en nombre de todos los que quedamos acá en la Tierra”.

Cuando la alameda del canal Río Negro quedó más verde con los nuevos 16 árboles, un sector que seguirá aumentando sus coberturas vegetales por parte del JBB, otro de los primos de Valeria cerró la actividad con un discurso corto, pero lleno de emociones.

“Valeria nos dejó muchas enseñanzas en estos 10 años. Ella nos enseñó la unión, la felicidad y que no se necesita saber hablar para decir te amo; nunca nos negó un abrazo. Es muy bonito ver cómo cada uno de ustedes nos brinda una sonrisa: muchas gracias por este homenaje”.

El joven le agradeció a todos los asistentes por participar en la plantación y honrar la memoria de su prima. “La familia está muy agradecida con ustedes y estamos seguros que, desde el cielo, Valeria está sonriendo al vernos unidos”.