Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá

Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá

El equipo de investigación aplicada de la Subdirección Técnica Operativa adelanta un proyecto novedoso y pionero en la ciudad.

Consiste en definir y aplicar criterios y patrones de diseño biofílico en las coberturas vegetales de Bogotá, inicialmente en los bosques urbanos.

El proyecto busca incorporar elementos naturales, sociales, de identidad y de memoria en el diseño paisajístico del arbolado, la jardinería y las huertas comunitarias.

La investigación se desarrollará a través de talleres de ecodiseño con las comunidades de los bosques de Santa Helena, Ciudad Montes, La Esmeralda y Tierra Viva. 

Bogotá, 18 de julio de 2025. Desde 2021, cuando el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) decretó la consolidación y fortalecimiento de los bosques urbanos en la capital, siete paraísos biodiversos han robustecido sus coberturas vegetales.

A través de cocreaciones con la comunidad, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB), la Secretaría de Ambiente y con la participación de varias entidades del Distrito; el Parkway, La Esmeralda, Ciudad Montes, Santa Helena, San Carlos, Arborizadora Alta y Brazo Salitre aumentaron su verde.

Además de recibir nuevos árboles y arbustos y fortalecer sus procesos de jardinería y agricultura urbana, algunos de estos bosques han desarrollado proyectos novedosos por medio de esta estrategia de manejo silvicultural.

Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá
Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá

Por ejemplo, La Esmeralda hizo historia en la ciudad cuando se plantaron los primeros magnolios endémicos en un sitio del espacio público. En el Parkway se ubicaron 13 bromelias en árboles adultos, buscando cumplir una de las estrategias de los bosques urbanos: el multiestrato.

Ciudad Montes, el primer bosque urbano postulado por la ciudadanía, adelanta estrategias de ciencia participativa y jardinería comunitaria biodiversa. Con un grupo de niños y jóvenes scouts, se consolidaron un laboratorio biocultural y un museo itinerante ambiental.

Cinco bosques urbanos serán fortalecidos durante la actual administración, algunos de los ya están en la fase de concreción con la comunidad: Canal Boyacá (Fontibón), Gran Granada (Engativá), Tierra Viva (Bosa) y los parques El Tunal y Timiza.

Este año, el equipo de investigación aplicada de la Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico trabaja en un proyecto novedoso y pionero que busca incorporar diferentes elementos desde la ecología urbana.

Se trata de la definición y aplicación de criterios y patrones de diseños biofílicos en los bosques urbanos de Bogotá, una investigación liderada por Yenny Costanza Román Núñez, doctora en estudios territoriales y profesional de este grupo de la entidad.

“Queremos incorporar las interrelaciones que tenemos con los ambientes urbanos a través de la biofília, es decir el apego innato que sentimos hacia la naturaleza, y la biomímesis, buscando así soluciones al diseño de las mismas coberturas vegetales”.

Según Román, el diseño incorporará las formas, colores, sensaciones y emosignificaciones que se conjugan con otros aspectos culturales propios de las prácticas y relaciones de las comunidades con los bosques urbanos.

“Vamos a incluir la percepción sensorial, es decir todo aquello que se recoge a través de los sentidos, como colores, formas, olores y texturas, y la percepción sensitiva; esto nos permitirá tener más elementos para generar otra forma de diseño, más de abajo hacia arriba”.

Este proyecto busca enriquecer los criterios de diseño paisajístico que están contenidos en el Manual de Coberturas Vegetales de la ciudad, un documento generado en 2020 por el JBB y la Universidad de los Andes.

Con el diseño biofílico, las coberturas vegetales tendrán componentes donde la ciudadanía se apropiará mucho más de los bosques urbanos. “Recoge elementos de identidad, sentido y emosignificaciones; esto requiere de la participación comunitaria”, dijo la profesional.

La doctora en estudios territoriales aseguró que las metodologías de este nuevo proyecto están enfocadas en un codiseño con los guardianes de los bosques urbanos, el cual permitirá utilizar otros elementos propios del lugar para diseñar las coberturas.

“Podemos utilizar troncos, cortezas y chipeado para diseñar caminos, estaciones, sillas, materas y obras de arte en los bosques urbanos. Se busca aprovechar los espacios para que la ciudadanía permanezca y se apropie de ellos; que no solo sean sitios para transitar, sino para estar”.

Diagnósticos

La definición y aplicación de criterios de diseño biofílico en las coberturas vegetales de los bosques urbanos es un proyecto de investigación del Jardín Botánico a tres años conformado por varias fases.

En la primera fase se desarrollarán tres etapas: un diagnóstico a través de la valoración de matrices; talleres de codiseño biofílico con la comunidad; y el desarrollo de pilotos y comparativos con los que se elaborará un libro.

Yenny Román, con el apoyo de Magda Lorena Palacios, profesional del grupo de investigación aplicada del JBB; y Evelyn Giraldo Osorio, estudiante de la maestría de diseño sostenible de la Universidad Católica de Colombia, ya realizaron los diagnósticos.

Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá
Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá

“Para definir los criterios, el primer paso es recorrer y conocer las coberturas vegetales presentes en los bosques urbanos; cada uno es un espacio único, con una huella natural y social diferente y diversos procesos comunitarios”.

Las tres profesionales visitaron los siete bosques ya fortalecidos: Parkway, La Esmeralda, Ciudad Montes, Santa Helena, San Carlos, Arborizadora Alta y Brazo Salitre; cuatro en proceso: Tierra Viva, Gran Granada, El Tunal y Timiza; y uno priorizado por el POT: El Virrey.

En los recorridos se encontraron con varias prácticas que hace la comunidad en los bosques, como terapias de naturaleza, encuentros sociales, educativos y científicos y rituales de duelo de los seres queridos que fallecieron.

“También evidenciamos espacios de encuentro, diálogo, sanación y desahogo de sus emociones. Utilizan estos espacios para ser escuchados, conversar y hacer amigos alrededor de las huertas o bosques, como es el caso de La Esmeralda”.

Román informó que reconocer estas prácticas en los diseños de los bosques les dará mucho más significado y sentido a las coberturas vegetales. “De nada sirve diseñar un lugar que la gente no va a utilizar o por el cual no siente apropiación”.

Luego del diagnóstico de observación, las profesionales aplicaron una matriz para valorar los criterios del Manual de Coberturas y así conocer cómo se hizo el diseño del arbolado, jardinería y huertas en los bosques. “La comunidad de Ciudad Montes participó mucho en esta fase”.

Este ejercicio arrojó la priorización de cuatro bosques urbanos para construir los criterios o patrones del diseño biofílico: Santa Helena en Suba, Ciudad Montes en Puente Aranda, Tierra Viva en Bosa y La Esmeralda en Teusaquillo.

“Escogimos bosques con diferentes niveles de avance: muy adelantado en Ciudad Montes y La Esmeralda, medio en Santa Helena y en inicio en Tierra Viva. Esta variedad nos va a permitir recoger una mayor amplitud de criterios para luego aplicarlos en los otros bosques”.

Codiseño: talleres comunitarios

La segunda etapa del proyecto consiste en talleres participativos de codiseño con la comunidad de los cuatro bosques urbanos seleccionados como pilotos para recopilar opiniones, reflexiones y testimonios.

“Son talleres de codiseño biofílico donde vamos a informar los resultados de los diagnósticos. La comunidad escogerá un sitio del bosque que tenga iniciativas propias en sus coberturas vegetales para hacer el piloto de los criterios”, expresó Román.

Para la profesional del JBB, es fundamental trabajar en un espacio que haya sido apropiado por la ciudadanía. “Uno valora lo que conoce. Cuando se experimenta en un lugar, hay sensaciones positivas (topofilias) y negativas (topofobias). Todas hacen parte del proceso”.

Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá
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En estos talleres, los guardianes de los bosques urbanos contarán sus experiencias en el manejo de las coberturas vegetales, tanto las comunitarias como las que se han desarrollado de la mano con el Distrito.

La comunidad elaborará dibujos del arbolado, jardinería, huertas y otros sitios del paisaje que conforman el lugar que seleccionaron para trabajar. Luego, se diseñarán las coberturas con los elementos de la biofilia.

“Vamos a recorrer, observar y sentir elementos como la luz, colores, formas de la vegetación, elementos naturales, cambios de temperatura y fauna; esto fortalecerá otros servicios ecosistémicos de los bosques urbanos”, apuntó Román.

Ecodiseñar las coberturas vegetales con la comunidad, según la experta, busca vencer la visión del diseño eurocéntrico, es decir cuadrado, lineal y rectangular, y la concepción de paisaje ordenado y limpio.

“Así no es la naturaleza: todo tiene una función y por eso podemos buscar formas orgánicas (biomímesis) inspiradas en sus procesos. El proyecto es una invitación a desacelerarnos y usar más conscientemente el espacio”.

También pretende volver a estimular y despertar la forma innata que sentimos por la naturaleza. “Cada color de los bosques, dependiendo del brillo solar, cambia y genera sentimientos diferentes”.

La biofilia también incluye una resignificación de los árboles que ya cumplieron su ciclo de vida. “La comunidad hace un duelo por el árbol que vio crecer. Con este proyecto buscamos que no desaparezca, sino que se transforme y siga en el lugar de otra manera”.

La comunidad de Santa Helena, un bosque urbano lineal con cerca de 13 hectáreas ubicado a lo largo de la calle 146a entre la autopista Norte y la avenida Las Villas, ya participó en el taller de ecodiseño biofílico.

“Fue un ejercicio muy valioso y productivo donde los ciudadanos contaron cómo han cuidado las coberturas vegetales y empezaron a diseñar con criterios de biofilia urbana. La próxima semana haremos los talleres en Tierra Viva, La Esmeralda y Ciudad Montes”.

Divulgación y publicación

La nueva investigación de la Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico no busca confrontar o desvirtuar los diseños paisajísticos contemplados en el Manual de Coberturas Vegetales de Bogotá.

A futuro, será un complemento desde la innovación para una mayor apropiación de las coberturas vegetales y el fomento del bienestar físico, mental y emocional que cada vez demandan las mismas comunidades.

“Lo que queremos desde el Jardín Botánico, en conjunto con la academia, es llevar nuevos conceptos y elementos propios de la ecología urbana, biofilia y biomímesis a criterios de codiseño”, precisó Román.

Historias del verde urbano: Bosques urbanos biofílicos: el nuevo proyecto de investigación aplicada del Jardín Botánico de Bogotá
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Esto, en conjunto con las prácticas y relaciones que las comunidades establecen con los bosques urbanos, “va a consolidar estructuras biofílicas en lugares puntuales que generen efectos de acupuntura urbana y brinden espacios más amigables para todos”.

El principal propósito es que los criterios o patrones de diseño biofílico que arrojen los cuatro proyectos piloto puedan ser aplicados a mediano plazo en todos los bosques urbanos que sean fortalecidos.

“Vamos a sistematizar y hacer ejercicios comparativos con las experiencias de Santa Helena, La Esmeralda, Ciudad Montes y Tierra Viva. Al final, haremos una publicación, un libro con todo este trabajo; esa es la tercera etapa del proyecto”, indicó la profesional.

Además, el equipo de investigación aplicada presentará esta experiencia en ponencias nacionales e internacionales. En agosto participará en el XV Encuentro Nacional de la Red Argentina del Paisaje (RAP) y 1º Congreso Latinoamericano Ciudades Verdes y Paisajes en Transformación.

 

En septiembre, el grupo estará en la Cumbre Ambiental de la CAR Cundinamarca y en el VI seminario internacional BIO + Arquitectura, Tecnología y Urbanismo de la UNIMETA; y en octubre en el conversatorio Paisajes, saberes y ciudad de la Universidad Católica.

“Este es un tema pionero en las coberturas vegetales de Bogotá que le permitirá a la comunidad apropiarse y disfrutar más de los bosques urbanos. La biofilia es un gran aporte a la salud mental, una situación que pudimos corroborar durante la pandemia”, manifestó la profesional.

Román concluyó que este proyecto de investigación es un aporte para que la ciudad sea un gran laboratorio para investigar las coberturas vegetales y mejorar la relación humanos-naturaleza desde la percepción sensorial y sensitiva.

“Esperamos que los resultados también sean replicados en otras ciudades o países. Por ejemplo, en el marco del a cooperación internacional, el JBB firmó un memorando de entendimiento con el Jardín Botánico de Quito para el intercambio de experiencias como esta”.