Historias del verde urbano: Colegios de Bosa: nuevos aliados en la renaturalización de la ciudad
El Jardín Botánico creó una nueva estrategia para fortalecer las coberturas vegetales de esta localidad de la mano con los estudiantes y docentes.
“Colegios para la adaptación climática” desarrollará procesos técnicos, pedagógicos y sociales relacionados con el arbolado, agricultura urbana, jardinería y biodiversidad.
Esta iniciativa empezará con cuatro colegios distritales. En el interior de estos planteles educativos y sus alrededores, se plantarán más de 500 nuevos árboles.
Bogotá, 10 de julio de 2025. La jungla de asfalto le ha ganado la batalla al verde de Bosa, una localidad del sur de la ciudad que, en la época prehispánica, fue habitada por una etnia indígena anfibia que veneraba los recursos naturales: los muiscas.
Aunque en este territorio ancestral sobreviven oasis de biodiversidad como los humedales Tibanica y Tingua Azul y los meandros de los ríos Tunjuelo y Bogotá, el color grisáceo de las calles y el acelerado desarrollo urbanístico marcan la parada.
En sus 2.394 hectáreas hay cerca de 46.000 árboles y arbustos, una cifra bastante baja para un área tan extensa. En Bosa, palabra chibcha que significa “cercado del que guarda y defiende las mieses”, solo se registra un árbol por cada 20 habitantes.


La falta de arbolado y el alto flujo vehicular la convirtieron en una de las localidades con mayores índices de contaminación atmosférica, un grupo que, según la Secretaría de Ambiente, lo complementan Kennedy, Usme, Ciudad Bolívar y Puente Aranda.
Ante este panorama, la actual administración priorizó a Bosa para renaturalizar sus zonas urbanas. Uno de los principales proyectos es una estrategia de intervención ambiental que busca mejorar progresivamente la calidad del aire.
Se trata de la Zona Urbana por un Mejor Aire (ZUMA) Bosa Apogeo, un polígono de 228 hectáreas que contará con acciones como mejoras en la infraestructura urbana y verde y la creación de instancias de participación activa con la comunidad.
En esta ZUMA, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) trabaja en el aumento y densificación de las coberturas vegetales, como el arbolado joven y adulto, las áreas con jardines y huertas urbanas comunitarias.
“Estamos adelantando acciones de renaturalización en 1.224 hectáreas, un polígono que incluye el área de la ZUMA Apogeo y más sitios de Bosa, Kennedy, Ciudad Bolívar y Tunjuelito”, dijo Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB.
Además, uno de los cinco bosques urbanos que el Jardín Botánico y la Secretaría de Ambiente fortalecerán y consolidarán durante esta administración, está ubicado en esta localidad que limita con el municipio de Soacha.
“Tierra Viva, ubicado en uno de los meandros del río Tunjuelo, fue creado por la comunidad y cuenta con más de 3.200 árboles de 21 especies, una extensa jardinera y varias huertas. Vamos a cocrear con la ciudadanía su fortalecimiento”, apuntó Álvarez.
Colegios se suman a la renaturalización
Álvarez, con el apoyo de varios profesionales de las Subdirecciones Técnica Operativa y Educativa y Cultural, diseñó una nueva estrategia para que los estudiantes y docentes de las instituciones educativas distritales de Bosa hagan parte de su renaturalización.
Se trata de “Colegios para la adaptación climática”, una propuesta integral de intervención que busca desarrollar procesos técnicos, pedagógicos y sociales y así abordar los retos del cambio climático en los colegios de la localidad.
“Queremos aumentar las coberturas vegetales de los colegios y sus zonas aledañas, además de consolidar proyectos de transformación urbana con enfoque en justicia ambiental, biodiversidad, salud, educación y gestión territorial con la comunidad estudiantil”.


Esta estrategia también le apunta a crear refugios climáticos basados en la naturaleza y procesos de apropiación territorial para el cuidado de las coberturas vegetales en los colegios públicos; mejorar la calidad del aire; y reducir el estrés térmico.
Según Yenny Rosas, licenciada en biología de la Subdirección Educativa, y Sandra Laguna, coordinadora del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa, la participación de la comunidad educativa estará orientada al compromiso.
“Además de incrementar las coberturas vegetales, queremos formar a los estudiantes como guardianes ambientales e integrar a los docentes, padres y líderes territoriales. Esta iniciativa será de continuidad para las nuevas generaciones”.
Esta nueva estrategia se articulará con los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE) de los colegios. Las profesionales del JBB informaron que las futuras alianzas van a permitir que la comunidad educativa reconozca el valor de los árboles urbanos como una infraestructura verde.
“Ellos participarán activamente en las plantaciones y cuidado de árboles en zonas urbanas densas; diseñarán iniciativas participativas de arborización adaptadas a las condiciones de Bosa; y aplicarán técnicas sostenibles de mantenimiento, riego y compostaje”.
Primer piloto
“Colegios para la adaptación climática” iniciará en cuatro instituciones educativas distritales de la localidad de Bosa: Ciudadela Educativa, Alfonso Reyes Echandía, El Porvenir y Bicentenario de la Independencia.
“Estos planteles educativos cuentan con áreas aptas para recibir nuevos árboles en su interior y en sus alrededores. Ya visitamos dos y evidenciamos que tienen un gran potencial para aumentar las coberturas vegetales”, informó Álvarez.
Por ejemplo, el colegio Ciudadela Educativa va a recibir 154 árboles y arbustos en sus zonas verdes; y el Alfonso Reyes Echandía, que está ubicado al frente del bosque urbano Tierra Viva, cerca de 29.


Los vigías ambientales del Alfonso Reyes Echandía han participado en varias actividades del JBB. Estos niños y jóvenes ayudaron a plantar los más de 100 árboles que ahora hacen parte del parque San José de Maryland y los apadrinaron.
En el parque estructurante o metropolitano El Porvenir, que hace parte de las zonas aledañas de la Ciudadela Educativa, el Jardín Botánico evidenció un potencial para plantar 371 individuos arbóreos y arbustivos.
“Aun nos falta visitar los colegios El Porvenir y Bicentenario de la Independencia. Este último se articulará con el proceso que vamos a adelantar con los líderes del bosque urbano Tierra Viva”, mencionó Octavio Naranjo, jefe de la oficina de arborización del JBB.
Durante el segundo semestre de este año, los estudiantes, maestros y padres de familia de estas instituciones participarán en la renaturalización de sus zonas internas y cercanas. Antes de plantar, le ayudarán al JBB a escoger las especies.
“Vamos a cocrear las nuevas coberturas vegetales con la comunidad estudiantil. De esta manera, se generará un mayor sentido de apropiación y cuidado por los nuevos árboles y arbustos que vamos a plantar”, expresó Rosas.
Socialización
El pasado 9 de julio, profesionales de las Subdirecciones Técnica Operativa y Educativa del Jardín Botánico visitaron los colegios Ciudadela Educativa y Alfonso Reyes Echandía para socializar la nueva estrategia.
Los docentes de ciencias naturales conocieron las áreas que hasta ahora se tienen contempladas para plantar más de 500 árboles y arbustos, tanto en las zonas verdes de las instituciones como en sus alrededores.
“Queremos realizar las primeras plantaciones a mediados de agosto en el marco de la celebración del Día Interamericano de la Calidad del Aire. Antes de esto, vamos a seleccionar con ustedes las especies”, les aseguró Naranjo.


Durante las socializaciones, que contaron con la participación de varios profesores del colegio El Porvenir, el JBB presentó los cinco ejes temáticos de la estrategia: coberturas vegetales, biodiversidad, retos del cambio climático, reconexión con la naturaleza y contaminación.
Estos ejes contarán con diferentes acciones y procesos liderados por la Subdirección Educativa del JBB, como el servicio social ambiental, el diplomado de coberturas vegetales, cuadrillas especializadas y los dinamizadores en coberturas.
“Esta oferta educativa fortalecerá los proyectos y escenarios de los colegios. No solo vamos a trabajar con los docentes de ciencias naturales; queremos que se articulen los demás y así integrar diferentes miradas”, dijo Patricia Velásquez, coordinadora de educación ambiental.
Al final de cada socialización, Yenny Rosas lideró la “Cartografía de sueños”, actividad que busca comprender las aspiraciones y expectativas de los docentes y directivos en relación con las coberturas vegetales.
“Este ejercicio consistió en una serie de preguntas orientadoras para conocer los valores e ideales con respecto a la presencia, cuidado y conservación de las áreas verdes del entorno de las instituciones”.
Los profesores contestaron preguntas relacionadas con los espacios ambientales significativos en los colegios; la relación que debería tener la ciudadanía para construir espacios ambientales; y cómo se pueden articular al fortalecimiento del bosque urbano Tierra Viva.
“Esta cartografía es el primer paso para la cocreación de las coberturas vegetales que vamos a realizar con estos cuatro colegios que hacen parte del proyecto piloto de la nueva estrategia en Bosa ”, puntualizó Rosas.






