Historias del verde urbano: Talleres ambientales con los guardianes verdes de El Recreo
El equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico siembra la semilla de la conservación en este parque de la localidad de Bosa.
Los vigías ambientales del colegio Carlos Pizarro y un grupo de adultas mayores de la biblioteca pública El Recreo, participaron en dos talleres sobre el cuidado del arbolado.
El objetivo de estas actividades es consolidar guardianes que ayuden a cuidar los 145 árboles que fueron plantados a finales de abril.
En el año 2000, los habitantes del barrio El Recreo en la localidad de Bosa cumplieron uno de sus grandes sueños: tener un espacio amplio y verde para caminar, hacer deporte, sacar a pasear a sus mascotas y llevar a jugar a sus hijos y nietos.
En un área de 18,2 hectáreas, el Distrito le dio vida a un parque estructurante que hace parte de un proyecto de vivienda de interés social que transformó el modelo informal de urbanización y ofreció viviendas con estándares de calidad.
El parque El Recreo se convirtió en el sitio de las actividades físicas de este sector atravesado por el canal Santa Isabel. Canchas de microfútbol, baloncesto y fútbol, una pista de patinaje y varios gimnasios al aire libre, son utilizados a diario por la comunidad.

La zona cuenta con varias plazoletas que fueron bautizadas con los nombres de los árboles más representativos, como los pinos (por el pino romerón), jazmín y los cauchos. También alberga áreas para eventos y actividades lúdicas, alamedas y ciclorrutas.
Desde su inauguración, cuando le fue entregado al Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) empezó a plantar cientos de árboles y arbustos en las zonas verdes del parque.
Sin embargo, debido a varios factores climáticos (fuertes y largas sequías) y antrópicos como la mala tenencia de las mascotas, los impactos de los balones de los deportistas y actos de vandalismo, muchos individuos arbóreos no lograron desarrollarse adecuadamente.
“El parque estructurante El Recreo se convirtió en un proyecto crítico de arborización. Esto nos llevó a priorizar nuestro trabajo de mantenimiento con actividades como replantes del material vegetal afectado”, dijo Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB.
El pasado 29 de abril, durante la celebración del Día Nacional del Árbol, el Jardín Botánico replantó 145 árboles de diferentes especies en El Recreo, una zona que se conecta con el futuro parque lineal del río Bogotá.
Más de 100 personas, entre estudiantes del colegio Carlos Pizarro Leongómez, un grupo de adultas mayores de la biblioteca pública El Recreo, Ejército Nacional, Policía de Carabineros, Aguas de Bogotá y la Alcaldía Local de Bosa, ayudaron a plantar los nuevos tesoros verdes.
“El Recreo robusteció su arbolado con especies como roble, hayuelo, yarumo, mangle, caucho sabanero, laurel, arrayán, mano de oso y chicalá amarillo. La comunidad apadrinó los individuos arbóreos y se comprometió con su cuidado”, apuntó Álvarez.
Apropiación ciudadana
Por tratarse de un proyecto crítico, los 145 nuevos árboles del parque El Recreo no podían quedar a la deriva. Por eso, el equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del JBB realiza actividades ambientales para generar un mayor sentido de apropiación en la comunidad.
Las profesionales sociales Viviana González, Alejandra Núñez y Heidy Tusso han priorizado sus acciones verdes con dos grupos comunitarios del sector: los estudiantes del colegio Carlos Pizarro Leongómez y el grupo de adultas mayores de la biblioteca pública El Recreo.
Los vigías ambientales de esta institución educativa distrital ubicada al frente de uno de los sectores del parque, niños y jóvenes que participaron en la plantación del Día Nacional del Árbol, fueron los protagonistas del taller “Con nombre y hoja propia”.


“Para este taller diseñamos una cartilla que permite el reconocimiento de las especies presentes en la plantación, árboles que ellos apadrinaron el pasado 29 de abril”, informó Viviana González, profesional social en la localidad de Bosa.
Durante esta actividad, los ‘pequeños’ guardianes del arbolado identificaron las especies plantadas y sus estructuras, como hojas, forma, tamaño y colores, además de los factores que las pueden amenazar su crecimiento.
Por su parte, el grupo de adultas mayores de la biblioteca El Recreo, habitantes del barrio que ayudaron a plantar varios de los nuevos árboles del parque, participaron en el taller “Trazos de vida”.
“En este taller realizaron carteles con palabras de cuidado a los árboles plantados. La actividad fue realizada en la biblioteca y luego nos acercamos a los nuevos tesoros verdes para ubicar sus mensajes de protección en los tutores de madera”, indicó Viviana.
Según las profesionales del equipo social del JBB, estos talleres buscan que la comunidad tenga una mayor apropiación con el arbolado del parque, realizar un seguimiento con la comunidad y consolidar guardianes verdes.
“Vamos a seguir trabajando con estos dos grupos y tenemos proyectado realizar talleres con otros actores que quieren ayudar a cuidar los nuevos árboles, coberturas vegetales biodiversas, resilientes al cambio climático y con conexiones a la Estructura Ecológica Principal”.






