Historias del verde urbano: Santa Helena: la primera parada de “Encontrémonos en los bosques urbanos”
El Jardín Botánico de Bogotá lanzó su nueva estrategia social y técnica en este bosque urbano de la localidad de Suba.
Más de 100 niños, jóvenes, adultos mayores y líderes ambientales participaron en talleres de agricultura urbana y recorrieron varias coberturas vegetales.
Las próximas actividades serán en los bosques urbanos de La Esmeralda (Teusaquillo)y Tierra Viva (Bosa).
Carlos Márquez nació hace más de seis décadas en Prado Pinzón, un barrio de la localidad de Suba ubicado a pocos metros de la Autopista Norte con calle 145a. Llegó a este mundo en la casa de sus padres con la ayuda de una partera.
Este bogotano de ojos claros y piel blanca asegura que aprendió a caminar sobre la hojarasca de un bosque lineal de 13 hectáreas, el cual alberga más de 2.000 árboles y arbustos de diferentes especies, tamaños, portes y colores.
“Los recuerdos más bonitos de mi infancia los tengo en el bosque Santa Helena, un paraíso verde y lleno de naturaleza incrustado entre la Autopista Norte, la avenida Las Villas y las calles 147 y 146. La vivienda de mis papás está a pocas cuadras de ese oasis de biodiversidad”.


Su actividad favorita era abrazar los árboles con grandes troncos para así fusionarse en un solo ser. “Eso me permitió generar una conexión con el arbolado desde muy pequeño. Algo en mi mente me decía que iba a hacer algo por cuidar estos tesoros arbóreos”.
Cuando se convirtió en docente y se casó con el amor de su vida, Carlos cumplió uno de sus sueños más grandes: vivir en el barrio Santa Helena en una casa desde donde pudiera apreciar la magia verde de los árboles del bosque.
“Siempre estaré muy agradecido con la vida por haberme permitido comprar una casita al frente del bosque Santa Helena. Desde mi hogar escucho el canto de las aves, el sonido del viento entre las ramas de los árboles y respiro un aire más puro”.
Caminar todos los días por los recovecos verdosos del bosque que lo enamoró desde niño, se convirtió en una rutina matutina. Carlos ayudó a darle vida a varios jardines con flores coloridas y algunas huertas urbanas.
“Santa Helena no es solo árboles: este bosque alberga muchas jardineras y procesos de agricultura urbana liderados por la comunidad. La mayoría de habitantes del sector somos defensores de la naturaleza”.
Con el objetivo de defender las coberturas vegetales del bosque, un sitio que intentaron convertir en un corredor vial, Carlos decidió participar en la Junta de Acción Comunal (JAC) de Santa Helena.
“Para frenar el proyecto vial que iba a acabar con la vida del bosque, con varios vecinos y miembros de la junta creamos el grupo ‘Amigos del bosque Santa Helena’. Luchamos hasta el cansancio y lo logramos”.
Nueva estrategia
En 2021, el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) contempló la consolidación de 21 bosques urbanos en toda la ciudad. Santa Helena fue uno de ellos y el grupo de amigos ambientalistas celebró por lo alto.
“Con esa buena nueva, nuestro hermoso bosque iba a aumentar sus coberturas vegetales. Con el Jardín Botánico de Bogotá (JBB), la Secretaría de Ambiente y otras entidades, iniciamos una cocreación para fortalecerlo”, informó Carlos.
El trabajo mancomunado entre el Distrito y la comunidad arrojó la plantación de 128 nuevos árboles y arbustos de especies como como sietecueros, chicalá, pino romerón, nogal, abutilón, rama negra, caballero de la noche, sangregado, yarumo y mano de oso.


Los ‘Amigos del bosque Santa Helena’ participaron en todas las jornadas de plantación y luego gestionaron recursos para hacer el cerramiento de los nuevos tesoros con materiales como mallas de gallinero y estacas.
“Como el bosque es visitado a diario por muchos perritos, los árboles se ven muy afectados por el exceso de orina; además, reciben balonazos de los deportistas. Con estos cerramientos, están creciendo hermosos y fuertes”, apuntó el líder ambiental.
Hace algunas semanas, profesionales del Jardín Botánico se comunicaron con los miembros del grupo defensor del bosque y de la JAC para informarles que Santa Helena fue escogido como el escenario del lanzamiento de una nueva estrategia social y técnica.
“Nos dijeron que durante este año, iban a hacer varios talleres y actividades técnicas y educativas en varios de los bosques urbanos, capacitaciones que tendrán como protagonistas a las coberturas vegetales”.
Se trata de “Encontrémonos en los bosques urbanos”, una estrategia liderada por el equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del JBB y que busca generar un mayor sentido de apropiación por los árboles, jardines y huertas de estos pulmones verdes.
“Ser la primera parada de esta estrategia nos llenó de orgullo a todas las personas que llevamos años luchando por el verde de Santa Helena. Inmediatamente empezamos a socializar el evento con todos nuestros conocidos”.
Llegó el día
El viernes 6 de junio, a las ocho de la mañana, el equipo social del Jardín Botánico llegó al bosque urbano Santa Helena para ultimar todos los detalles del lanzamiento de “Encontrémonos en los bosques urbanos”.
Sandra Laguna, coordinadora del grupo, Laura Vera y los cuatro profesionales de bosques urbanos, Eric Alonso, Natalia Ochoa, Alejandra Moreno y Wilmer Velandia, organizaron varias mesas, sillas, pendones, parlantes e insumos a espaldas de la sede de la JAC.
A los pocos minutos, Carlos Márquez apareció en el sitio acompañado por Dilan Gutiérrez, Juan Sebastián Ganem y Shaira Paola Ganem, estudiantes del colegio Aníbal Fernández de Soto a los que el docente cuida y enseña en su casa.


“Con mi esposa, les brindamos talleres educativos a 11 niños del barrio Santa Helena (ocho en horas de la tarde y tres en la mañana). Dilan, Juan Sebastián y Shaira estaban muy entusiasmados por participar en todas las actividades lúdicas del JBB”.
Eric Alonso, profesional social encargado del bosque urbano Santa Helena, no se despegaba del celular. Su rostro expresaba nerviosismo y las manos le sudaban porque los demás invitados aún no llegaban.
“Invitamos a más de 100 personas, entre estudiantes, grupos de adultos mayores y a los amigos del bosque. A las nueve de la mañana, cuando vi las sudaderas grises y naranjas de los niños del colegio Santa Helena Baviera, los nervios desaparecieron”.
A los pocos minutos, llegaron varias adultas mayores del barrio Prado Pinzón y algunos de los líderes del grupo comunitario del bosque y de la junta de acción comunal. El aforo estaba listo para lanzar la estrategia.
Octavio Naranjo, jefe de la oficina de arborización del Jardín Botánico, y Sandra Laguna, coordinadora del equipo social, les dieron la bienvenida e informaron de qué se trataba “Encontrémonos en los bosques urbanos”.
“En el marco de nuestros 70 años, realizaremos talleres de coberturas vegetales, agricultura urbana, árboles patrimoniales, jardines biodiversos y manejos silviculturales, además de jornadas de avistamiento de aves e identificación de hongos e insectos”.
Profesionales de los grupos de arbolado joven y adulto, jardinería, agricultura urbana, manejo de plagas y enfermedades, coberturas icónicas y social de la Subdirección Técnica Operativa, realizarán estas actividades.
“Este año, la estrategia se realizará en los siete bosques ya consolidados (San Carlos, Parkway, La Esmeralda, Santa Helena, Arborizadora Alta, Brazo Salitre y Ciudad Montes); y en Tierra Viva, que va a iniciar el proceso de cocreación”, informó Laguna.
En Santa Helena, la primera parada de la estrategia iba a tener como protagonista a la agricultura urbana. “Hoy van a participar en talleres de gastronomía y plantas medicinales de las huertas, además de unos recorridos por el bosque”.
Talleres biodiversos y huerteros
Cerca de 30 estudiantes de los grados tercero, cuarto y quinto del colegio Santa Helena Baviera, participaron en un taller lúdico sobre la flora y fauna que habita en los bosques urbanos y otros ecosistemas de Bogotá.
Eric Alonso, Natalia Ochoa, Alejandra Moreno y Wilmer Velandia les contaron varias historias biodiversas y les mostraron imágenes de animales icónicos, como la serpiente sabanera, la tingua azul, el copetón, los colibríes y el pez capitán de la sabana.
“Con varias hojas y palitos secos del suelo, van a recrear alguno de los animales o plantas del bosque que ustedes conozcan. Dejen volar su imaginación para darle vida a estas obras de arte de la biodiversidad”.


Murciélagos, mariposas, abejas, aves y palmas de cera, fueron algunas de las creaciones de estos futuros guardianes del bosque urbano Santa Helena. En esta actividad, también participaron los tres niños que cuida Carlos Márquez durante las mañanas.
Juan Puentes, subchef del Jardín Botánico, lideró la segunda actividad de la jornada: la preparación de un dip de uchuva con yogur griego, queso crema, azúcar dietética y pétalos de caléndula.
“La uchuva y la caléndula son de las plantas que más siembran los agricultores urbanos de Bogotá en sus huertas. Además de sus exquisitos sabores, tienen varias propiedades medicinales, en especial la caléndula”.
Los estudiantes, las adultas mayores del barrio Prado Pinzón y los líderes ambientales del bosque urbano, se deleitaron con esta receta gastrobotánica y quedaron sorprendidos al conocer otros usos que se les pueden dar a estas plantas.
“Es el mejor postre que me he comido en mi vida”; “no me gusta comer la pepa de la uchuva, pero de esta forma sabe delicioso”; “me puede anotar la receta para que mi mami me lo prepare”; “esto es cocina para el alma”, fueron algunas de las frases de los comensales.
Andrea Aragón, profesional del equipo de rutas agroecológicas del JBB, preparó un taller especial para Santa Helena: el aroma de los bosques, sesión de plantas aromáticas para la activación de los sentidos.
Sobre una mesa, la bióloga ubicó los insumos de la actividad: ramas de romero, poleo, menta dulce, manzanilla, hinojo y laurel; además de dos termos, varios vasos, pequeños frascos con aceite de rosas y de coco.
“Hoy vamos a activar las propiedades de estas plantas con nuestras manos. Las aromáticas y medicinales nos sirven para sanar el cuerpo y el alma; al olerlas, dejamos atrás el estrés y nos relajamos bastante”.
Los participantes tomaron algunas hojas de las plantas y las frotaron en sus manos. Luego de olerlas, Andrea les dio un poco de los dos aceites y se las untaron en sitios como el cuello, la nuca y los brazos.
“Solo con olerlas, el cuerpo se relaja bastante”; “me transporta a los remedios que hace mi abuelita”; “siento que se me descongestiona la nariz”; “cuando me la apliqué en el cuello, sentí que me quité un peso de encima”.
Hacia las 11 de la mañana, cerca de 30 estudiantes de bachillerato del Gimnasio Caro y Cuervo, plantel educativo ubicado en el barrio Santa Helena, llegaron al bosque para participar en las actividades.
Eric Alonso y Alejandra Moreno los llevaron a un jardín huertero para brindarles un taller de reconocimiento de la biodiversidad. Los jóvenes agudizaron sus sentidos para identificar plantas y animales como aves e insectos.
“Las aves cumplen varias funciones de suma importancia en los ecosistemas: prestan servicios ecosistémicos como la dispersión de semillas, la polinización y el control de plagas. En este bosque podemos ver varias especies de colibríes”, dijo Alejandra.
Los alumnos y docentes también conocieron los jardines de plantas ornamentales y medicinales que han creado varias mujeres de los ‘Amigos del bosque Santa Helena’, sitios donde siembran y tejen lazos comunitarios.
“Uno de los proyectos más lindos de este bosque es una pequeña huerta de plantas medicinales y aromáticas que ellas están propagando. Vamos a fortalecer esta iniciativa con la ayuda de nuestro equipo de agricultura urbana”, mencionó Eric.
Finalizado el recorrido, los estudiantes del Gimnasio Caro y Cuervo participaron en la sesión de plantas aromáticas. “Aprendimos que estas plantas también nos permiten disminuir el estrés; yo pensaba que solo servían para hacer remedios”.
Para Carlos Márquez, estos talleres de la nueva estrategia social y técnica del JBB en los bosques urbanos van a permitir que nuevas personas participen en las acciones de cuidado que la comunidad lidera.
“Hoy vino mucha gente que no ha participado en las actividades que hacemos en Santa Helena y ahora quieren hacerlo. Esta estrategia nos va a permitir ampliar el número de guardianes de los bosques urbanos”.
Dilan Gutiérrez, uno de los tres niños que Carlos cuida en horas de la mañana, aseguró que se convirtió en uno de ellos. “Yo amo a los árboles y ahora voy a decirles a mis amigos que nos unamos en un grupo para cuidarlos”.
Próximos talleres
Según Sandra Laguna, coordinadora del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa, a finales de junio se realizarán talleres en los bosques urbanos de La Esmeralda (Teusaquillo) y Tierra Viva (Bosa).
“Tenemos proyectado abordar temáticas como los transformados de la agricultura urbana, las semillas nativas y criollas de las huertas y biopreparados para controlar las plagas. Muy pronto publicaremos la información en las redes sociales del JBB”.
La nueva estrategia social y técnica “Encontrémonos en los bosques urbanos” está basada en cuatro ciclos: semillas del saber, salud vegetal, travesías polinizadoras y árboles patrimoniales con historia.


El primero tiene talleres de plantas aromáticas, transformados, gastrobotánica, semillas y biopreparados; y el segundo es de capacitaciones sobre mantenimiento del arbolado joven y los tratamientos fitosanitarios para controlar las plagas y enfermedades.
En travesías polinizadoras, los ciudadanos aprenderán sobre la importancia de la polinización en los jardines biodiversos; y en árboles con historia conocerán el concepto y el significado de los árboles patrimoniales de la ciudad.
“El 5 de agosto, cuando el Jardín Botánico cumple 70 años de ser fundado, realizaremos un gran evento de intercambio de experiencias con la participación de expertos locales, nacionales e internacionales”, aseguró Laguna.






