Falsos pimientos del Eje Ambiental reciben tratamientos para controlar el accionar de dos plagas
Monalonion velezangeli y Ceroplastes cundinamarcensis han afectado considerablemente los tejidos foliares de los 118 falsos pimientos de este sector del centro de la ciudad.
Para controlar el accionar de estos insectos, el Jardín Botánico de Bogotá les realizó un tratamiento fitosanitario consistente en una aspersión y fertilización foliar y una endoterapia.
Los árboles recibieron riegos e inyecciones con extractos naturales, inductores de resistencia, estimulantes, aminoácidos, fertilizantes, insecticidas biológicos y repelentes.
Bogotá, 08 de octubre de 2024. El arbolado es uno de los principales atractivos del Eje Ambiental, un corredor turístico del centro de la ciudad por donde fluyen canalizadas las aguas diáfanas del río San Francisco o Vicachá.
Más de 200 árboles, la mayoría de especies como palma de cera y falso pimiento, le dan un toque verde al aspecto enladrillado de este lugar comprendido entre las carreras 1 y 10 y desde donde se divisa el cerro de Monserrate en todo su esplendor.
Sin embargo, la belleza de los 118 falsos pimientos del Eje Ambiental, una especie exótica y longeva que alcanza una altura de 10 metros, palidece en algunas épocas del año por el accionar de dos plagas.
Se trata de Monalonion velezangeli y Ceroplastes cundinamarcensis, insectos que deterioran considerablemente sus hojas y ramas. Unas lucen totalmente chamuscadas y otras con turupes parecidos a la apariencia de un chicle.
Según Gustavo Ardila, ingeniero del equipo de Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades (MIPE) del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), Monalonion velezangeli, más conocido como chinche de la chamusquina del café, es el causante de su aspecto calcinado. “Es un insecto rojo y alargado procedente de las zonas altas del Eje Cafetero. En sus estados inmaduros se alimenta de la savia del falso pimiento y en las punturas que hacen dejan una abertura que es aprovechada por un hongo que afecta los tejidos del árbol”.
Este insecto es un vector para la entrada del hongo. “Cuando esto sucede, el árbol forma una especie de resina que impide que salgan los nuevos brotes foliares. Entre el insecto y el hongo causan su deterioro”.
Por su parte, Ceroplastes cundinamarcensis es un insecto bastante pequeño del orden Hemiptera que se alimenta de las sales minerales del árbol y conforma una coraza blanda como un mecanismo de defensa.
Las investigaciones sobre esta plaga aseguran que en el interior de la coraza está la hembra succionando las sales minerales del árbol y allí deposita los huevos; al crecer, sus hijas conforman otra coraza cerca y por eso la rama queda toda afectada.
“Debido a estas dos plagas, los falsos pimientos del Eje Ambiental reciben en promedio dos tratamientos fitosanitarios al año consistentes en actividades como aspersión y fertilización foliar y una endoterapia”, expresó Ardila.
Nueva intervención
El pasado 1 y 2 de octubre, el ingeniero del JBB y su cuadrilla de operarios realizaron el segundo tratamiento fitosanitario del año a los 118 falsos pimientos del Eje Ambiental, algunos de ellos bastante afectados por ambas plagas.
“Monalonion velezangeli está presente en esta zona de la ciudad desde hace aproximadamente cuatro años y por eso hacemos dos intervenciones anuales para mantener sus poblaciones en estados bajos de infestación”, dijo el experto.
Con el Ceroplastes cundinamarcensis, Ardila ha evidenciado un incremento considerable en los últimos meses “no sabemos a ciencia cierta si esto se debe a condiciones ambientales de la zona, pero su afectación es bastante evidente”.
El profesional de sanidad vegetal dividió en dos a su cuadrilla de operarios para realizar el nuevo tratamiento: unos se encargaron de la aspersión y fertilización foliar, una nebulización de productos en las hojas y ramas; y otros de la endoterapia, una inyección en el tronco del árbol.
La aspersión y fertilización foliar consiste en aplicar vía aérea una mezcla de insecticidas específicos y biológicos que son repelentes de las plagas y productos para fortalecer los tejidos de los árboles.
“Utilizamos inductores de resistencia, aminoácidos, repelentes y fertilizantes bajos en nitrógeno con un alto contenido de fósforo y potasio para endurecer los tejidos vegetales de los falsos pimientos”, apuntó el ingeniero.
Con la endoterapia, los individuos arbóreos recibieron una inyección en varios dispositivos ubicados alrededor del tronco con estimulantes foliares, inductores de resistencia, aminoácidos e insecticidas específicos para controlar bajas las poblaciones de ambas plagas.
Ardila espera que, con este nuevo tratamiento, los falsos pimientos del Eje Ambiental estén totalmente recuperados hacia el mes de diciembre “van a recuperar el follaje y las plagas bajarán su población”.






