El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental

El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental

A comienzos de abril de este año, los 118 falsos pimientos que engalanan este sector del centro de la ciudad recibieron una aspersión foliar de extractos naturales, inductores de resistencia, estimulantes y fertilizantes.

El tratamiento realizado por el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) ya arrojó sus frutos: el aspecto chamuscado y opaco de las hojas y ramas de estos árboles quedó en el pasado. Ahora lucen llenos de verde, fuertes y vigorosos.

Los falsos pimientos de la capital son los más afectados por Monalonion velezangeli, un insecto procedente de las zonas altas del Eje Cafetero. Nueva crónica #BogotáReverdece.

El Eje Ambiental, un sendero peatonal enladrillado por donde fluye el río San Francisco totalmente canalizado, es uno de los lugares más visitados del Centro de Bogotá. Universitarios, turistas y trabajadores lo recorren a diario.

Esta obra, construida entre los años 1999 y 2001, alberga varios de los íconos capitalinos. El Parque de los Periodistas, el  monumento a Policarpa Salavarrieta “La Pola” y la Plazuela de Las Aguas, son algunos de ellos.

También se encarga de conducir a los transeúntes hacia Monserrate. Nace en la carrera 10 y termina en la carrera 1, en inmediaciones de la Universidad de Los Andes, y es el último tramo de la Avenida Jiménez o calle 13.

El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental
El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental

El verde manda la parada en el sector comprendido entre las carreras 4 y 1. 118 falsos pimientos, una especie exótica procedente de países como Perú, Chile y Bolivia, y un centenar de palmas de cera, bordean el canalizado río San Francisco o Vicachá.

En ciertas temporadas del año una plaga foránea hace palidecer a los falsos pimientos del Eje Ambiental, árboles longevos que alcanzan alturas de hasta 30 metros de altura. Sus hojas y ramas quedan marchitas o con coloraciones cafés y rojizas.

Se trata de Monalonion velezangeli, más conocido como la chinche de la chamusquina del café. Es un insecto rojo y alargado procedente de las zonas altas del Eje Cafetero, donde afecta las plantaciones de café y los cultivos de aguacate.

Según Gustavo Ardila, ingeniero de sanidad vegetal y coberturas verdes del Jardín Botánico, los estados inmaduros de este insecto se alimentan de la savia del falso pimiento. “En las punturas de alimentación dejan una abertura que es aprovechada por un hongo que afecta los tejidos del árbol”.

El experto del JBB asegura que este insecto es un vector para la entrada del hongo. “Cuando entra el hongo, el árbol forma una especie de resina que impide que salgan los nuevos brotes foliares. Entre el insecto y el hongo causan el deterioro del falso pimiento”.

El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental
El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental

Inyección de vida

El 3 y 4 de abril de este año, el ingeniero Ardila y los operarios Diego Yara, John Sánchez, Mackensic Mafla, Carlos Vargas y Juan Manuel Montoya le realizaron un tratamiento fitosanitario y nutricional a los 118 falsos pimientos del Eje Ambiental.

El ingeniero del JBB evidenció que la mayoría de los falsos pimientos estaban muy afectados por dos plagas: Monalonion velezangeli y Ceroplastes cundinamarcensis. “Más del 50% de su tejido foliar, es decir las hojas, estaba afectado”.

El tratamiento escogido para estos árboles fue una aspersión foliar, una mezcla de agua con un repelente a base de ajo y ají, inductores de resistencia, fertilizantes bajos en nitrógeno, estimulantes foliares y extractos naturales.

“Aplicamos aproximadamente 2.000 litros de esta mezcla con el fin de recuperar el follaje de los falsos pimientos. El objetivo es que las nuevas hojas tengan una cutícula más gruesa y más resistente y así evitar el ataque de las plagas”, informó el ingeniero Ardila.

La aspersión foliar fue realizada durante los dos días. Los cinco operarios del grupo de Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades (MIPE) del JBB se vistieron con trajes especiales, tapabocas y guantes industriales.

Ardila se encargó de preparar la mezcla de ingredientes. Una motobomba bombeó la sustancia de color blanco hacia unas mangueras, las cuales fueron amarradas por los operarios en dos guaduas largas.

“Para evitar inconvenientes con la comunidad les recomendamos a los comerciantes, vendedores ambulantes y ciudadanos que no transitaran por la zona mientras hacíamos la aspersión. Son productos biológicos, pero pueden causar molestias por el olor a ajo y ají.

Los 118 falsos pimientos quedaron húmedos con la aspersión foliar del JBB. Al finalizar el procedimiento, el Ingeniero Ardila aseguró que esta técnica es muy efectiva para controlar las plagas y por eso esperaba que los árboles volvieran a reverdecer”.

El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental
El cambio extremo de los falsos pimientos del Eje Ambiental

Tratamiento efectivo

Hace pocos días, el ingeniero del Jardín Botánico regresó al Eje Ambiental para ver el estado de los falsos pimientos. Su nuevo aspecto, un color verde intenso y ramas fuertes y vigorosas, lo sorprendió bastante.

“Aunque sabía que la aspersión foliar iba a dar resultados positivos, no pensé que los árboles se recuperarían casi en su totalidad antes de tres meses. Esta es una evidencia certera de que nuestro manejo integrado de plagas y enfermedades sí funciona”.

Clodomiro Pérez, un boyacense que vende tinto, agua aromática y mecato desde hace varios años en un puesto ambulante cerca de la Universidad de Los Andes, considera que el cambio de los falsos pimientos fue extremo.

“Antes de que el JBB les aplicara la medicina todos los árboles lucían decaídos y con poco verde. Ahora están hermosos, fuertes y vigorosos, un nuevo aspecto que hace ver al Eje Ambiental mucho más hermoso”.

El cambio extremo de los falsos pimientos indica que recuperaron su follaje y las nuevas hojas tienen una cutícula más gruesa y resistente; todo indica que la plaga foránea no está haciendo sus estragos.

Estos árboles del Eje Ambiental seguirán bajo la lupa del Jardín Botánico. Según el ingeniero Ardila, Monalonion velezangeli podría volverlos a afectar en lo corrido de este año. “Si evidenciamos afectaciones reforzaremos el tratamiento suministrado en abril”.

La chinche de la chamusquina del café fue reportada por primera vez en Bogotá en 2016. El ingeniero Ardila recuerda que, junto a la bióloga Marcela Albornoz y el ingeniero José Castro, evidenciaron cambios en unos falsos pimientos del norte de la ciudad.

“Los árboles tenían un color rojizo. Pensamos que se trataba de un hongo, pero el profesor Germán Arbeláez Torres, fitopatólogo de la Universidad Nacional, luego de analizar los árboles, nos dijo que se trataba de una plaga”.

Los tres expertos del JBB localizaron el insecto que estaba afectando a los árboles y llevaron muestras al ICA. El dictamen fue que se trataba de Monalonion velezangeli y por eso iniciaron una profunda investigación.

Lo que más les sorprendió fue que se trataba de un insecto foráneo que logró adaptarse a las condiciones climáticas de Bogotá. Habita en las zonas altas del Eje Cafetero, sitios con alturas de aproximadamente 1.800 metros.

“Analizamos el insecto y las afectaciones que causa para poder controlarlo. Fue así que consolidamos un tratamiento foliar y nutricional que nos permite recuperar el árbol cuando se ve afectado”.

Para el ingeniero del JBB, este insecto es una evidencia puntual del cambio climático. “Seguramente logró adaptarse en Bogotá por los aumentos en la temperatura de la ciudad. Tuvo una adaptación de 800 metros de altura”.

La fucsia arbustiva y el guayacán de Manizales también se han visto afectados por esta plaga. “Por ser un insecto foráneo no tiene controladores naturales o biológicos, es decir que está en libertad y colonizando otras especies arbóreas”.