Historias del verde urbano: ¡Segunda plantación de magnolios nativos en el espacio público de Bogotá!
El Jardín Botánico José Celestino Mutis plantó dos magnolios nativos del bosque de niebla colombiano en un sector del parque Ciudad Montes.
Los tesoros botánicos recibieron cerramientos por parte de la red de cuidadores de este bosque urbano de Puente Aranda.
Este es el segundo sitio del espacio público bogotano que recibe especies nativas de magnolios, un hito que empezó hace dos años en el bosque urbano La Esmeralda.
Bogotá, junio de 2026. Ciudad Montes, un parque metropolitano de 63.700 metros cuadrados que fue inaugurado a finales de la década de 1960, sigue escribiendo las páginas del libro de la historia botánica de la capital del país.
El Jardín Botánico de Bogotá (JBB) escogió a este bosque urbano de la localidad de Puente Aranda, el primero en ser postulado por la ciudadanía, para realizar la segunda plantación de magnolios nativos de Colombia en el espacio público de la ciudad.
Según Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo de la entidad, el primer piloto fue realizado hace dos años en el bosque urbano La Esmeralda, donde se plantaron cuatro magnolios de tres especies nativas y endémicas.


“Estos magnolios se han desarrollado adecuadamente gracias a los cuidados de la comunidad. El turno ahora es para Ciudad Montes, un pulmón verde donde funcionó el primer vivero del Distrito entre los años 80 y 90”.
El JBB tiene proyectado plantar cuatro magnolios de dos especies nativas en este bosque urbano que colinda con el río Fucha: Magnolia caricifragrans (hojarasco) y Magnolia hernandezii (molinillo).
“Dos serán plantados en el Ecoparque, la zona más boscosa y donde habita el roble más longevo y alto de Puente Aranda; y los otros dos en un sector del parque metropolitano donde no se verán afectados por la actividad deportiva”, mencionó Álvarez.
Ángela Berdugo, miembro de la red de cuidadores del bosque urbano Ciudad Montes y que lleva varias décadas liderando procesos huerteros en la localidad, se enteró de la noticia a mediados del mes de mayo.
“Los profesionales del JBB me informaron que estos magnolios fueron propagados en la entidad y hacen parte de un proyecto que busca plantar estas especies nativas en sitios del espacio público”.
La plantación de los dos primeros magnolios nativos en el parque Ciudad Montes fue agendada para el miércoles 17 de junio en horas de la mañana. Ángela divulgó la pieza comunicativa de la actividad entre toda la comunidad.
“Este bosque urbano tiene una magia especial y por eso el JBB lo ha escogido para dar marcha a varios proyectos de investigación. El de magnolios se sumará al de reintroducción de bromelias y el piloto de propagación comunitaria de especies de jardinería”.
Proyecto icónico
El día de la plantación, Ángela llegó al parque a las ocho de la mañana para recibir a más de 100 invitados: estudiantes de bachillerato del Liceo San Bernardo, líderes de las redes de cuidadores de Ciudad Montes y La Esmeralda y huerteros y habitantes del sector.
“Muchas personas confirmaron su asistencia porque querían conocer los magnolios nativos. En la ciudad solo podemos apreciar la belleza de una especie foránea que da unas flores blancas muy hermosas”.
Yenny Rosas, coordinadora del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa, reunió a los participantes en una zona verde que colinda con el lago artificial para informarles los detalles de la actividad.


“Hoy vamos a conocer el mágico mundo de las magnolias nativas de Colombia; aprenderemos sobre sus generalidades y uno de nuestros investigadores les contará los detalles del proyecto de propagación que estamos liderando”.
A las 10 de la mañana, los estudiantes y guardianes de los bosques urbanos se organizaron al frente del sitio de la plantación para escuchar a Mauricio Bernal, investigador del JBB que lleva varios años propagando y conservando estas especies.
“En el espacio público de Bogotá solo vemos una magnolia que proviene de los Estados Unidos. Sin embargo, en Colombia tenemos 42 especies nativas y endémicas, árboles que pueden superar los 40 metros de altura y con flores de gran tamaño y color blanco”.
El horticultor informó que estos tesoros botánicos son más antiguos que las abejas y por eso su mayor polinizador son los escarabajos. “Casi todas están en peligro de extinción; en el bosque quedan muy pocas magnolias en pie y están cada vez más acorraladas por la deforestación”.
Para evitar que desaparezcan, el Jardín Botánico trabaja en un proyecto de conservación y propagación de siete especies nativas de magnolios que habitan en sitios como los bosques andinos y de niebla de la cordillera oriental.
“Nosotros buscamos estos individuos en los bosques para sacarles las semillas a los frutos, propagarlas y al final plantarlas en otros sitios donde se puedan desarrollar. También contamos con una colección viva de estas magnolias en el JBB”.
Mauricio mencionó que el bosque urbano La Esmeralda, ubicado en Teusaquillo, hizo historia hace dos años cuando se plantaron cuatro magnolios de tres especies nativas: Magnolia georgii, Magnolia caricifragrans y Magnolia cespedesii.
“Fue la primera vez que plantamos estas magnolias en el espacio público de Bogotá. Hoy, Ciudad Montes se suma a este hito botánico con la llegada de dos individuos que, además, son endémicos de sitios puntuales de Cundinamarca y el valle del río Cauca”.
Estos dos bosques urbanos no serán los únicos que recibirán estos regalos de la biodiversidad colombiana. “Nuestro objetivo es plantar varias de las magnolias nativas que hemos propagado en otros bosques urbanos de la ciudad”.
María Claudia García, directora del JBB, también se dirigió a los invitados y expresó que estos magnolios nativos son un reconocimiento a la conservación de la biodiversidad que realiza la red de cuidadores del bosque urbano Ciudad Montes.
“Estamos seguros que serán cuidados, protegidos y estudiados por la comunidad de este icónico bosque. Con este proyecto de propagación de magnolios estamos llevando al territorio soluciones reales de la ciencia”.
La funcionaria resaltó que esta plantación es un acto simbólico de suma importancia. “Estamos demostrando que en los espacios de la ciudad es posible tener acciones para enfrentar los retos del cambio climático y de la pérdida de biodiversidad”.
Guardianes de los magnolios
La segunda plantación de magnolios nativos en el espacio público de Bogotá coincidió con el primer partido de Colombia en la Copa Mundial de Fútbol. Por eso, los estudiantes del Liceo San Bernardo vestían la camiseta tricolor.
Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB, aprovechó esta unión futbolera para expresarles a los jóvenes de noveno, décimo y undécimo de bachillerato que los árboles también son un símbolo que debe unir a la comunidad.
“Plantar un árbol se convierte en un símbolo que se queda aferrado en nuestros recuerdos. Estos magnolios nativos van a habitar en sus mentes y luego de varios años, cuando vuelvan al parque y vean cómo han crecido, recordarán que los ayudaron a plantar”.


Terminadas las charlas de los directivos y expertos del JBB, el ingeniero forestal David Camilo Daza, encargado del arbolado joven de las localidades de Puente Aranda, Los Mártires y Antonio Nariño, expuso el paso a paso del proceso de plantación.
“Nuestros operarios se encargaron de abrir los huecos de un metro cúbico de profundidad. Hoy ustedes nos van a ayudar a retirar la matera aireada que contiene el pan de tierra de los magnolios, aplicar un hidroretenedor y echar la tierra abonada en los hoyos”.
Las docentes del Liceo San Bernardo seleccionaron 10 estudiantes para plantar los dos tesoros nativos del bosque de niebla colombiano que fueron propagados en las instalaciones del Jardín Botánico.
“Ustedes se convirtieron en los guardianes de estas magnolias. Como estamos ad portas del fenómeno de El Niño, tendrán como misión regarlos con frecuencia para que no se vean afectados durante la temporada de sequía”, precisó Álvarez.
Los dos nuevos magnolios nativos, joyas botánicas que se suman a los más de 1.400 árboles y arbustos de 130 especies que habitan en este bosque urbano de la localidad de Puente Aranda, no quedaron a la deriva.
Líderes de las redes de cuidadores de Ciudad Montes y La Esmeralda, como Ángela Berdugo, Rafael Chaparro, Sandra Forero, Javier Quintana y Mauricio Pulido, les instalaron cerramientos para mitigar sus posibles afectaciones.
“Haremos lo mismo con los dos magnolios que el JBB plantará muy pronto dentro del Ecoparque. Estos cuatro árboles serán los consentidos del bosque y con ellos daremos marcha a un nuevo proyecto de investigación”, concluyó Ángela.






