Historias del verde urbano: El nuevo verde del parque Villa Mayor
El Jardín Botánico José Celestino Mutis inició la renaturalización de este sitio de la localidad de Antonio Nariño, un parque construido en una zona del Cementerio del Sur.
15 árboles de cuatro especies, ocobo, cariseco, sietecueros plateado y palma botella, fueron replantados en sus dos sectores.
La recuperación del arbolado joven afectado por los factores antrópicos y climáticos seguirá en lo corrido de este año.
Bogotá, junio de 2026. Villa Mayor, un parque de 73.313 metros cuadrados ubicado en la calle 31 sur con carrera 30, un sector de la localidad de Antonio Nariño, esconde una historia oscura y cargada de tristeza.
Antes de albergar canchas de baloncesto, fútbol y tenis, una pista de trote, varias zonas verdes y cientos de árboles y arbustos, en este terreno funcionó una fosa del Cementerio del Sur donde eran enterradas las personas sin identificar, la mayoría habitantes de calle.
“De fosa común a parque verde”, artículo de Jairo Clavijo (departamento de Antropología) y Juan Camilo Ospina (Instituto de Bioética), docentes de la Universidad Javeriana, revela que a finales de los años 1960 el cementerio fue dividido por la construcción de la 30.


“En el margen occidental se ubicó una fosa común que rápidamente se convirtió en el depósito de cadáveres NN que arrojaban allí las autoridades judiciales, después de las necropsias y de un periodo de espera para la identificación o reclamo de los cuerpos”, cita la investigación.
Clavijo y Ospina informan que esta fosa funcionó desde los años 1970 hasta el final de la década de 1990. “Desde la década del 2000, la Fiscalía y el Instituto de Medicina Legal cambiaron sus protocolos sobre el manejo de personas sin identificar: ya no se depositarán en fosas”:
En 2008, según la investigación, se conocieron seis fotografías tomadas en 1985 por el reportero holandés Harry Van der Aart, quien presenció cómo arrojaban varios cadáveres en la fosa común del Cementerio del Sur.
“Era una escena macabra y sospechosa. Más de 20 años después, por una serie de coincidencias, se supo que allí fueron a parar algunos de los desaparecidos de la toma del Palacio de Justicia por parte del M-19”.
Esta evidencia generó que el espacio fuera aislado y vigilado durante los dos años que duraron las exhumaciones. “Se repolitizó el espacio como un lugar de evidencias y memoria de la violencia y de la violación de los derechos humanos”, indican los investigadores.
Cuando se corroboró que en la zona ya no había restos humanos, la Alcaldía de Bogotá inició un proyecto de renovación urbana. El artículo de los docentes de la Javeriana afirma que, en 2011 y con una inversión de 77.000 millones de pesos, se inauguró el parque Villa Mayor.
“Sin embargo, el culto que realizan los creyentes se ha mantenido desde los orígenes del cementerio, pero ahora en los márgenes del parque recreacional. Este culto, convierte en sagrado un lugar que habitualmente es profano y lúdico”.
Recuperación arbórea
El parque metropolitano, administrado por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), revitalizó el sector y se convirtió en el principal pulmón verde y escenario deportivo del barrio Villa Mayor.
En sus dos sectores, uno para las actividades de recreación pasiva y otro que alberga las canchas deportivas, habitan cerca de 280 árboles y arbustos que se conectan ecológicamente con el arbolado que rodea el canal Albina.
Palma fénix, urapán, caucho sabanero, chicalá amarillo, sauco, nogal, carbonero rojo, roble, falso pimiento, holly liso, abutilón, cayeno, laurel de cera, milflores, metrosidero y aliso, figuran entre sus especies más representativas.


En los últimos años, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) ha aumentado la cobertura arbórea con la plantación de individuos vegetales jóvenes, algunos de los cuales no han logrado desarrollarse de manera adecuada debido a factores antrópicos y climáticos.
David Camilo Daza, ingeniero forestal que tiene a su cargo el arbolado joven de las localidades de Antonio Nariño, Puente Aranda y Los Mártires, aseguró que la principal problemática es el exceso de orín que reciben los tesoros botánicos.
“La urea, un compuesto orgánico que está en la orina, quema las raíces de los árboles y arbustos jóvenes. En el parque también se ven afectados por los balonazos de los deportistas o por los actos de vandalismo de los transeúntes”.
A finales de mayo, David y Alejandro Monroy, técnico de esta cuadrilla del grupo de arbolado joven, recorrieron el parque Villa Mayor y evidenciaron que 15 individuos vegetales jóvenes desaparecieron del sector.
“También constatamos varios árboles con el ápice o zona apical roto, el punto más alto de la copa. Ante este panorama decidí iniciar la recuperación del arbolado joven con el replante de los 15 que fueron retirados”, precisó el ingeniero forestal.
La actividad fue agendada para el jueves 11 de junio. A las 10 de la mañana, David, Alejandro y los operarios Olga Lucía Lara, Héctor Vasco, Liz Moreno, Kevin Serrano, Yair Romero y Edison Hurtado, distribuyeron el material vegetal y abrieron los huecos para el replante.
“Escogí cuatro especies: ocobo, cariseco, sietecueros plateado y palma botella, algunas de las cuales ya hacen parte de la cobertura arbórea del parque Villa Mayor. Los 15 árboles (menos las dos palmas) superan el metro de altura”.
Durante aproximadamente dos horas, los seis operarios replantaron los nuevos habitantes verdes en sitios de los dos sectores del parque. “Todos fueron fertilizados y en las próximas semanas recibirán riego”.
La renaturalización de Villa Mayor seguirá en lo corrido de este año. “Hoy evidenciamos otros sitios para hacer replantes. Además, si los árboles y arbustos con rebrotes no logran consolidarse, serán reemplazados”, puntualizó David.






