Historias del verde urbano: Las jardineras de la carrera Séptima peatonalizada reviven con nuevas plantas y cerramientos
El Jardín Botánico José Celestino Mutis recuperó 150 metros cuadrados de estas coberturas vegetales con el replante de 1.598 plantas de 10 especies.
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El Jardín Botánico José Celestino Mutis recuperó 150 metros cuadrados de estas coberturas vegetales con el replante de 1.598 plantas de 10 especies.
Los más de 30 jardines de la carrera Séptima, entre la Avenida Jiménez y la Plaza de Bolívar, fueron intervenidos a través de una articulación interinstitucional.
La Alcaldía Local de La Candelaria instaló los cerramientos que faltaban para mitigar las problemáticas asociadas con los comportamientos inadecuados de la ciudadanía.
Bogotá, octubre de 2026. Jorge Rodríguez, ingeniero agrónomo del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), fue el encargado de hacer florecer uno de los tramos de la carrera Séptima del centro de la ciudad que fue peatonalizado.
Hace más de una década, cuando la también llamada avenida Alberto Lleras Camargo inició una transformación para que solo fuera transitada por los peatones entre la calle 26 y la Plaza de Bolívar, el experto lideró el montaje de más de 30 jardines rectangulares.
“Entre la Avenida Jiménez y la calle 11 les dimos vida a 38 jardineras que superan un área de 300 metros cuadrados, con aproximadamente 2.400 plantas de especies como mermeladas, hebes morados, buxus, hiedras, azaleas y venturosas”.


Desde que este sector de la localidad de La Candelaria fue renaturalizado, se convirtió en uno de los proyectos de jardinería más críticos en la ciudad a cargo del JBB. Según Jorge, las dinámicas sociales de la zona hicieron palidecer a diario las plantas.
“Esta parte de la Séptima peatonalizada alberga muchos vendedores ambulantes y además es transitada por miles de turistas, trabajadores, habitantes de calle, artistas, jóvenes y estudiantes. Este flujo ciudadano afectó el desarrollo de las plantas de las jardineras”.
El jardinero más querido de la entidad, un profesional que ha formado a decenas de jóvenes que han pasado por el equipo de jardinería, ya perdió la cuenta del número de replantes que realizó en la zona para recuperar la cobertura vegetal.
“En los más de 10 años que tuve a mi cargo las jardineras del centro de la ciudad, mínimo realizaba cinco jornadas de replante cada año en estos jardines en compañía de una cuadrilla de operarios”.
Según Jorge, los cerramientos con cinta amarilla y estacas que instaló para blindar la vida de las plantas y mitigar las problemáticas antrópicas, desaparecían a los pocos días. La basura y el ingreso constante a los jardines de transeúntes y motos incrementaban la problemática.
“El panorama era tan crítico que varias veces evidenciamos que, algunos trabajadores de los puestos ambulantes y negocios donde venden fritos arrojaban aceite de cocina en una de las jardineras, algo que generó un enorme daño al suelo”.
La situación empezó a cambiar cuando la Universidad Externado de Colombia, en alianza con Davivienda, apadrinó cuatro jardineras con la donación del material vegetal (azalea, abutilón, fucsia, duranta y buxus) y la instalación de cerramientos metálicos.
Luego, la Secretaría de Cultura se sumó al cuidado de los jardines y gestionó, con el apoyo de varias entidades del Distrito y empresas privadas, el material para los cerramientos de otras 20 zonas ajardinadas de la zona.
“Estos mecanismos de protección fueron bastante efectivos. Las plantas de las jardineras que recibieron cerramientos empezaron a desarrollarse adecuadamente al no recibir los impactos más críticos de la ciudadanía”, expresó Jorge.
Intervención interinstitucional
En 2025, el ingeniero Sebastián Molina ingresó al equipo de jardinería del JBB y le asignaron el mantenimiento de las jardineras de las localidades de La Candelaria, Santa Fe y Usaquén, es decir varios de los proyectos que creó y mantuvo con vida Jorge en el centro de la ciudad.
“En el proyecto de la carrera Séptima, evidencié que la mayoría de las 14 jardineras que no tenían cerramientos, ubicadas entre la avenida Jiménez y la calle 12b, estaban desprovistas de material vegetal”.
A mediados de ese año, el profesional y su cuadrilla de operarios replantaron más de 1.600 plantas de cuatro especies: gazania, hebe morado, siempre viva y algodoncillo. También utilizó algunas durantas y evónimos que sobrevivieron.


Durante el replante, la profesional social Diana Danza conversó con los vendedores ambulantes para que se convirtieran en los guardianes de las jardineras y varios de ellos decidieron sumarse y montaron cerramientos parciales.
“Con su ayuda, la pérdida del material vegetal en las jardineras desprovistas de cerramientos disminuyó sustancialmente. Sin embargo, todos los vendedores nos expresaron que era necesario contar con barreras más efectivas”.
A finales de agosto de 2026, la Alcaldía Local de La Candelaria le informó al JBB que había logrado gestionar todo el material para instalar los cerramientos metálicos en las 14 jardineras que carecían de esta medida de protección.
“La instalación de estos cerramientos fue realizada el 2 de septiembre por profesionales de la Alcaldía Local. Con esta buena noticia, el ingeniero Sebastián Molina agendó una nueva actividad de replante”, dijo Diana.
Sebastián decidió intervenir el sector con su cuadrilla de nueve operarios en dos momentos: 16 y 22 de octubre. La meta era replantar 1.598 plantas de 10 especies en sitios que suman un área de 150 metros cuadrados.
Para las dos intervenciones, ubicadas en su mayoría en las jardineras con cerramientos nuevos, el profesional escogió especies como festuca, hebe morado, árbol del té, cayeno, duranta, globitos de mar, azalea, cinta, lantana y polígala.
“60 metros cuadrados fueron replantados el 16 de octubre y 90 metros cuadrados el 22. Para este trabajo recibimos el apoyo de nuestra técnica Andrea Gómez; el Palacio de Justicia, que nos permitió guardar el material vegetal, y la Alcaldía Local de La Candelaria”, expresó el ingeniero.
Durante el renacer de las jardineras, la profesional social Diana Daza les brindó una sensibilización ambiental a los vendedores ambulantes de la carrera Séptima para que ayuden a cuidar el nuevo material vegetal.
“Aunque todas las jardineras ya cuentan con cerramientos, les indiqué que es necesario que las plantas no reciban basura, alimentos o grasas. Todos aceptaron convertirse en nuevos guardianes de estos tesoros botánicos del centro de la ciudad”.
A los trabajadores y dueños de los locales comerciales del sector, la trabajadora social les pidió ser parte de la estrategia de cuidado a través del riego. “Nos dijeron que nos iban a ayudar con riegos frecuentes durante la tarde y noche”.
La Alcaldía Local de La Candelaria suministró carretillas, escobas y otros materiales para el revivir de las jardineras. “Profesionales del área ambiental nos ayudaron a descargar el material vegetal y los gestores de seguridad y convivencia estuvieron pendientes de la actividad”.
José Baquero, un ícono verde de la zona que cuida las coberturas vegetales, también participó en las jornadas de replante. “Nos va a ayudar a sensibilizar a toda la comunidad sobre el cuidado de las nuevas plantas”.
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