Tejiendo territorios: Minga por la tierra: aprendizaje y comunidad en el corazón de Santa Fe
En el barrio Girardot, a los pies de los cerros orientales, la comunidad educativa del Colegio Jorge Soto del Corral completó un proceso que dejó sembradas raíces de participación y esperanza. En medio del verde que resiste entre las laderas y el concreto, estudiantes, docentes, familias y vecinos protagonizaron una minga comunitaria que consolidó el trabajo realizado en el marco del proceso de “Co-diseño de una estrategia participativa de coberturas vegetales en el barrio Girardot de la localidad de Santa Fe”, acompañado y fortalecido por el Jardín Botánico José Celestino Mutis.
Este proyecto surgió como respuesta a una problemática ambiental y social compartida: la pérdida de coberturas vegetales en un territorio colindante con la zona de reserva forestal de los Cerros Orientales. Frente a la escasez de áreas verdes y la necesidad de fortalecer la conexión ecológica y social con el entorno, el proceso buscó articular comunidad e instituciones para co-crear una estrategia de revegetalización basada en el conocimiento, el saber local y la acción participativa.


El camino recorrido incluyó varias fases: diagnóstico, formulación, implementación y seguimiento. Durante las primeras jornadas, el equipo del Jardín Botánico trabajó junto a la Junta de Acción Comunal del barrio Girardot, identificando los retos ambientales del sector y reconociendo el potencial de la huerta del colegio como punto de conexión entre los cerros orientales y el tejido urbano. De ese diálogo nació la decisión de transformar la huerta en un aula viva, donde la educación ambiental, la ciencia participativa y la apropiación del territorio se encontrarían.
La fase de implementación fue un verdadero ejercicio de co-creación. Niños, jóvenes y adultos participaron en actividades que combinaron conocimiento y práctica: se diseñó y construyó un hotel de insectos como refugio para polinizadores, se creó un jardín polinizador que aportó a la biodiversidad del espacio, y se fortaleció el sistema de compostaje con la cosecha de abono proveniente de la paca compostera. También se realizaron jornadas de reconocimiento de especies vegetales, donde la observación, la curiosidad y la investigación se transformaron en fichas informativas elaboradas por los propios estudiantes.
La minga final integró todos estos aprendizajes en una jornada de trabajo colaborativo. Los participantes realizaron labores de siembra, limpieza, poda, adición de sustrato y embellecimiento del espacio, mientras reflexionaban sobre la importancia de cuidar la tierra y reconocerla como una extensión de la comunidad. Las familias y la Junta de Acción Comunal acompañaron activamente el proceso, reafirmando que la conservación de la naturaleza es una tarea compartida.
El encuentro concluyó con un espacio de reflexión colectiva sobre los logros alcanzados y las oportunidades de continuidad. Más allá de los resultados concretos como el fortalecimiento de las coberturas vegetales o la mejora de las condiciones del suelo, el mayor fruto fue la reconstrucción de confianza y el sentido de pertenencia, en torno al cuidado de la naturaleza. Hoy, el barrio Girardot cuenta con un espacio vivo donde la comunidad aprende, siembra y comparte, demostrando que Bogotá se transforma desde el territorio y con la gente.
Desde el Jardín Botánico José Celestino Mutis, este proceso se consolida como una experiencia inspiradora de acción participativa, ciencia ciudadana y transformación ambiental, donde cada semilla sembrada representa un compromiso con el futuro verde de la ciudad.






