Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena

Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena

78 árboles y arbustos de diferentes especies fueron plantados a lo largo de un separador de este barrio de la localidad de Ciudad Bolívar.

La Junta de Acción Comunal de Madelena donó la tierra abonada, ayudó a plantar y sensibilizará a los ciudadanos para que cuiden los nuevos individuos arbóreos.

Esta plantación contó con la participación de estudiantes, docentes y padres de familia del colegio Taller Psicopedagógico de Los Andes. Nueva crónica #BogotáReverdece.

Margarita Ávila es una de las líderes sociales y ambientales más reconocidas de Madelena, un barrio ubicado en la localidad de Ciudad Bolívar. Vive desde hace 43 años en este sector del sur de la capital y está dedicada de lleno a reverdecerlo.

“He plantado más de 600 árboles y arbustos en varias zonas del barrio, un lugar que se ha visto muy afectado por la contaminación atmosférica de los vehículos y el acelerado desarrollo urbano”.

Su amor por la naturaleza nació en San Pedro de Jagua, corregimiento del municipio de Ubalá (Cundinamarca) donde nació y aprendió a cultivar. Tener sangre campesina es algo que la llena de orgullo.

Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena
Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena

“Aunque amo profundamente a mi pueblo, sabía que allí no iba a encontrar buenas opciones de estudio. Por eso, a los 15 años tomé la decisión de irme a vivir a Bogotá con una de mis hermanas y así tener un mejor futuro”.

Luego de terminar sus estudios de bachillerato, Margarita se matriculó en la Universidad del Rosario para estudiar enfermería, una profesión que le apasionaba desde niña. “La naturaleza y ayudar a la gente son dos de mis grandes pasiones”.

En 1979 encontró una casa amplia en el segundo sector del barrio Madelena y con los frutos de su trabajo como enfermera empezó a pagarla. “Trabajé en el hospital San Juan de Dios hasta 1994, año en el que recibí la pensión”.

Como pensionada, Margarita se propuso un nuevo proyecto: mejorar la calidad de vida de los habitantes de Madelena. “Como ya había sacado adelante a mis dos hijos, me metí de lleno en las obras sociales y ambientales”.

La comunidad del sector la escogió como tesorera de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio en 1999, año en el que empezó a liderar plantaciones en varias zonas que carecían de árboles.

“En esa época no sabíamos que para plantar árboles debíamos contar con la asesoría del Jardín Botánico de Bogotá (JBB). Lo hicimos porque el verde era cada vez más escaso debido a las construcciones de conjuntos residenciales en el barrio”.

Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena
Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena

Nuevos aliados

El separador ubicado a lo largo de la carrera 67 fue uno de los sitios que ayudaron a reverdecer Margarita y los demás miembros de la JAC de Madelena, un lugar bastante afectado por la polución de los carros.

“Algunos ciudadanos quitaron o afectaron varios de los árboles que plantamos. No entiendo cómo hay personas que no sienten amor por esos seres vivos que nos brindan oxígeno y alimento a las aves”.

Los líderes de la JAC querían reverdecer de nuevo el separador, pero esta vez de la manera correcta. “Nosotros plantamos empíricamente, es decir sin conocer aspectos técnicos como las distancias, profundidad de los huecos o especies adecuadas”.

En mayo de este año se comunicaron con la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), entidad que los remitió al Jardín Botánico. “La ingeniera Andrea Suárez se reunió con nosotros y recorrimos el separador para ver darle vida a un proyecto de arborización”.

Según Yenny Rosas, profesional social de la Subdirección Técnica Operativa del JBB, varios de los árboles que habían sido plantados por la comunidad en el separador debían ser retirados por no cumplir con los criterios técnicos del Manual de Silvicultura.

“La comunidad quería reverdecer el separador de la manera adecuada. Por eso, ellos mismos retiraron los árboles que fueron plantados sin nuestra asesoría técnica”.

El nuevo diseño de arborización del separador arrojó que en la zona se podían plantar 78 nuevos árboles y arbustos. “Escogimos especies como chicalá, arrayán, endrino, palma payanesa, polígala y alcaparro enano”, dijo Suárez.

La Junta de Acción Comunal del barrio Madelena decidió gestionar recursos para comprar la tierra abonada que se requería para la nueva plantación, es decir 78 metros cúbicos.

“Compramos ocho volquetadas de tierra abonada y se la donamos al JBB para que fueran preparando la jornada de plantación, una actividad que contaría con la participación de la ciudadanía del sector”, afirmó Margarita.

Plantación masiva

Durante toda una semana, varios ingenieros y operarios del JBB realizaron el ahoyado a lo largo del separador de la carrera 67, es decir abrir los 78 huecos de un metro cúbico de profundidad.

“En esos días descargamos la tierra abonada donada por la JAC del barrio, líderes sociales y ambientales que también se encargaron de la disposición adecuada de los escombros que sacamos del separador”, apuntó Suárez.

Con el terreno listo para recibir los nuevos árboles, el JBB convocó a la comunidad del barrio para que asistieran el lunes 18 de septiembre a la jornada de plantación. Además de la JAC, el colegio Taller Psicopedagógico de Los Andes decidió participar.

Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena
Las manos amigas que ayudaron a reverdecer Madelena

Margarita, acompañada por más de 40 estudiantes, profesores y padres de familia del colegio, serían las manos amigas que ayudarían a reverdecer el separador, un sector más conocido como la vía principal del barrio Madelena.

Suárez y Rosas se encargaron de informar todos los pormenores técnicos de las plantaciones que hace el JBB en las zonas urbanas de la ciudad, como abrir el hueco de un metro cúbico, retirar con cuidado la bolsa que protege el pan de tierra y aplicar un hidroretenedor en el hoyo.

Terminadas las charlas técnicas, los futuros plantadores se dividieron en varios grupos y ayudaron a plantar los 78 árboles y arbustos. En el tutor de madera que se encargará de darles estabilidad, escribieron sus nombres o frases de cariño.

“Estamos muy agradecidos con la Junta de Acción Comunal de Madelena por ayudarnos a reverdecer este sector de Ciudad Bolívar. Además de donar la tierra, van a sensibilizar a la ciudadanía para que cuide los árboles y arbustos”, mencionó Suárez.

Margarita será una de las ciudadanas que estará pendiente de los nuevos individuos arbóreos. “Los árboles sufren mucho por los desechos biológicos de los perros y las conductas de los vendedores ambulantes, quienes les cuelgan cosas en sus ramas. Debemos tomar conciencia para que estos tesoros crezcan hermosos”.