Historias del verde urbano: Proyecto de diseño biofílico del Jardín Botánico ganó segundo puesto en premio nacional de diseño de la Universidad Santo Tomás
“Implementación de patrones de diseño biofílico en bosques urbanos”, proyecto del Jardín Botánico José Celestino Mutis, ganó la medalla de plata en el V Premio Fray Angélico.
La facultad de diseño de la Universidad Santo Tomás reconoció esta investigación por su creatividad, pertinencia conceptual y aporte del diseño para la transformación social.
Este proyecto busca incorporar elementos naturales, sociales, de identidad y de memoria en el diseño paisajístico de las coberturas vegetales de los bosques urbanos.
Bogotá, 11 de noviembre de 2025. El Premio Fray Angélico busca identificar, reconocer, visibilizar y premiar procesos colombianos que, en el ámbito del diseño, desarrollen iniciativas para la transformación social.
Según la facultad de diseño de la Universidad Santo Tomás, este premio es una apuesta única y novedosa que abre el concepto del diseño a todas aquellas propuestas que, de una manera creativa, han logrado responder a una problemática social del país.
“Este premio, el primero en Colombia con estas características, reconoce la amplitud epistemológica, teórica, metodológica y de acción de lo que implica la transformación social, y sus relaciones con la participación, innovación, cambio, justicia social, diseño y creatividad”.


Para la quinta versión de este premio de diseño para la transformación social, la Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico de Bogotá (JBB) postuló un proyecto de investigación aplicada muy novedoso y pionero en la ciudad relacionado con el codiseño biofílico de las coberturas vegetales urbanas.
Se trata de la “Implementación de patrones de diseño biofílico en bosques urbanos”, que busca fomentar el bienestar físico, mental y emocional de las personas; así como una mejor relación entre los humanos y la naturaleza en contextos urbanos.
Yenny Román Núñez, doctora en estudios territoriales e investigadora del JBB quien lidera el proyecto, aseguró que esta investigación pretende incorporar elementos naturales, sociales, identitarios y de memoria específicos en cada contexto al diseño paisajístico de las coberturas vegetales urbanas, a partir de la identificación y análisis de las prácticas e interrelaciones.
“Queremos, desde ejercicios de co-diseño biofílico, incorporar al diseño las interrelaciones que tenemos con los ambientes urbanos a través de la biofilia (el apego innato que sentimos hacia la naturaleza y su vínculo directo con el bienestar cognitivo, espiritual y emocional), y de la biomímesis (inspiración en las formas, funciones y procesos de la naturaleza)”.
Segundo puesto
Tres jurados reconocidos, docentes e investigadores con amplia experiencia en diseño, innovación y tecnología, revisaron minuciosamente los proyectos que se postularon al premio y evaluaron varios aspectos.
“Presentar una problemática social clara a resolver; uso del diseño para la transformación social; apropiación; y grado de implicación de la comunidad o proyección de esta”, informó la facultad de diseño de la Universidad Santo Tomás.
El proyecto de “Implementación de patrones de diseño biofílico en bosques urbanos” del Jardín Botánico de Bogotá ocupó el segundo puesto en el V Premio Fray Angélico. El primero fue para “Juntanza Cimarrona, Diseño de sistema de objetos y experiencias para la sostenibilidad de las ollas y comedores comunitarios de Cali”.


Para María Claudia García, directora del Jardín Botánico, es un honor que un proyecto de investigación de la entidad sea reconocido por su creatividad, pertinencia conceptual, calidad y transformación social.
“Como centro de investigación, lideramos varios proyectos y estrategias que, desde la Investigación aplicada, fusionan la ciencia y la innovación social para un mayor conocimiento y apropiación de nuestras coberturas vegetales y de los servicios ecosistémicos que nos proveen. El diseño biofílico en bosques urbanos es uno de los más novedosos y que además involucra a las comunidades”.
Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB, expresó que ganar el segundo puesto del Premio Fray Angélico es un reconocimiento de suma importancia para el equipo de investigación aplicada en las coberturas vegetales.
“Este grupo desarrolla investigaciones relacionadas con el arbolado, la jardinería, las huertas urbanas y los bosques urbanos. Nuestro objetivo es aplicar todo ese conocimiento en nuestras coberturas vegetales y así fortalecerlas”.
Bosques biofílicos
El proyecto de investigación del JBB reconocido por la Universidad Santo Tomás con el segundo puesto del Premio Fray Angélico, busca definir y aplicar criterios y patrones de diseños biofílicos en los bosques urbanos de Bogotá.
Estos diseños, según menciona Yenny Román Núñez, incorporan formas, colores, sensaciones y emosignificaciones que se conjugan con otros aspectos culturales propios de las prácticas y interrelaciones de las comunidades con los bosques urbanos.
“El objetivo es enriquecer los criterios de diseño paisajístico que están contenidos en el Manual de Coberturas Vegetales a través de talleres de codiseño con la comunidad; queremos hacer una propuesta de intervención de acupuntura biofílica para generar una mayor apropiación de las coberturas vegetales en Bogotá”


Este proyecto, que cuenta con la participación como co-investigadores de Germán Darío Álvarez; Magda Palacios, profesional del grupo de investigación aplicada; y la arquitecta Evelyn Giraldo, estudiante de la maestría de diseño sostenible de la Universidad Católica de Colombia; se basa en diagnósticos, talleres de codiseño biofílico con la comunidad y propuestas de pilotos de intervención que iniciarán en algunos bosques urbanos.
“El primer paso fue visitar siete bosques fortalecidos en la ciudad: Parkway, La Esmeralda, Ciudad Montes, Santa Helena, San Carlos, Arborizadora Alta y Brazo Salitre; cuatro en proceso: Tierra Viva, Gran Granada, El Tunal y Timiza; y uno priorizado por el POT: El Virrey”.
Luego, las investigadoras aplicaron una matriz para valorar los criterios del Manual de Coberturas y así conocer cómo se hizo el diseño del arbolado, jardinería y huertas en estos bosques. Además, se identificaron las prácticas y relaciones de la comunidad con las coberturas vegetales presentes en los bosques, junto con los diferentes servicios ecosistémicos que ellas proveen a la ciudad.
Este ejercicio arrojó la priorización de cuatro bosques urbanos para construir los criterios o patrones del diseño biofílico: Santa Helena en Suba, Ciudad Montes en Puente Aranda, Tierra Viva en Bosa y La Esmeralda en Teusaquillo.
“Ya realizamos los talleres de codiseño con las comunidades de estos bosques urbanos, actividades donde recopilamos opiniones, reflexiones y testimonios. También se escogieron los sitios para proponer los pilotos con base en los criterios definidos desde la teoría, el trabajo de campo, en un ejercicio de etnografía territorial”, expresó Román.
Toda la información recopilada en los cuatro bosques será interpretada, sistematizada y socializada con la comunidad. “Lo ideal es aplicar los patrones de diseño biofílico en todos los bosques urbanos de la ciudad, además de publicar un libro con los resultados de la experiencia, que se pueda replicar ”.






