Historias del verde urbano: Ciudad Montes: un bosque urbano que sigue sumando proyectos liderados por la comunidad
Con la asesoría del Jardín Botánico, la red de cuidadores de este bosque urbano de la localidad de Puente Aranda continúa liderando iniciativas para conservar y estudiar la biodiversidad.
Esta articulación avanza en proyectos de recuperación de la hojarasca, restauración del suelo y caracterización botánica. También logró consolidar un museo itinerante ambiental.
Hace un año, el icónico parque estructurante Ciudad Montes, un pulmón verde de la localidad de Puente Aranda donde sobrevive una casa que fue habitada por el prócer Antonio Nariño en 1803, hizo historia en Bogotá.
Varios líderes ambientales de la zona, guardianes de la naturaleza que llevan décadas defendiendo los recursos naturales de este territorio de la cuenca del río Fucha, postularon 63.700 metros cuadrados del parque como bosque urbano.
Según Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), Ciudad Montes se convirtió en el primer bosque urbano de la ciudad en ser postulado por la comunidad y aceptado por el Distrito.


“En este sitio funcionó uno de los primeros viveros de la capital. Cuando llegó a su fin, las semillas y plántulas empezaron a consolidar un bosque biodiverso que cuenta con un roble de más de 60 años”.
La Secretaría de Ambiente y el Jardín Botánico, entidades designadas por el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) para liderar la estrategia de bosques urbanos en la ciudad, dieron marcha a un trabajo mancomunado con la comunidad de Ciudad Montes.
“Varias jornadas de cocreación entre el Distrito y las organizaciones comunitarias arrojaron como resultado las coberturas vegetales que se necesitaban consolidar o fortalecer en este nuevo bosque urbano”, mencionó Álvarez.
La red de cuidadores del bosque urbano Ciudad Montes, la comunidad Afro Puente Aranda, los Scouts, Amigos Parque Ciudad Montes, Huerta Copetones, Terrazas Verdes, Fundación Creciendo Libremente, Huerta Real Team, Cultivo Urbano y el Cabildo Indígena Pastos, participaron en este proceso.
Entre los primeros resultados de esta estrategia de manejo silvicultural estuvieron la plantación de 39 árboles y arbustos en varios sitios del parque y el fortalecimiento de un proceso de agricultura urbana que comenzó en 2022.
“La huerta comunitaria de este bosque urbano, llamada Aula Viva Agroecológica, se fortaleció con la consolidación del ecoaula, invernadero, cultivos en camas elevadas y bajas, zona de aprovechamiento de residuos orgánicos y jardines polinizadores”.
En cuanto a jardinería, la red de cuidadores de este bosque urbano y el JBB le dieron vida a un jardín polinizador de 25 metros cuadrados e iniciaron jornadas de capacitación con la comunidad para que aprendieran sobre mantenimiento y propagación.
“Logramos consolidar un proyecto piloto de propagación de jardines biodiversos con la comunidad de este bosque, especies que son utilizadas para nutrir los más 100 metros cuadrados de jardinería biodiversa que hay en la zona”, apuntó Álvarez.
Comunidad comprometida
Los guardianes del verde del bosque urbano Ciudad Montes, cerca de 10 habitantes de la zona que conforman la red de cuidadores, no se conformaron con el fortalecimiento del arbolado, jardinería y huerta comunitaria.
Luego de las primeras intervenciones en la zona, empezaron a articularse con las Subdirecciones Técnica Operativa, Educativa y Cultural y Científica del Jardín Botánico para consolidar proyectos relacionados con la conservación y el estudio de la biodiversidad.
Por ejemplo, con Ángela Montoya, bióloga de la Subdirección Científica, la red lidera un proceso de ciencia participativa que busca obtener datos sobre biodiversidad y conocer las interacciones bióticas del bosque.


Según Alexánder Guáqueta, uno de los líderes y voceros de este bosque urbano de Puente Aranda, a través de capacitaciones, recorridos y avistamientos, la comunidad conoce y registra las especies de flora y fauna presentes.
“Todos los registros los publicamos en una cuenta que abrimos en la plataforma iNaturalist. Ya sumamos 336 observaciones y tenemos datos y fotografías de 157 especies: 99 de plantas, 28 de aves, 15 de hongos, 10 de insectos, dos de reptiles y una de arácnidos”.
La red de cuidadores de este bosque urbano y el JBB se articularon con los Scouts del grupo 33 Antonio Nariño para que los niños y jóvenes se conviertan en los padrinos de los nuevos árboles y arbustos que fueron plantados.
“Gestionamos recursos para hacer el cerramiento a 13 nuevos árboles y arbustos, una medida de protección que busca evitar que se vean afectados por los balones de los deportistas u otros factores antrópicos”, dijo Alexánder.
También participan en las jornadas de mantenimiento que hace el JBB en los cuatro jardines biodiversos del bosque, coberturas que abarcan 100 metros cuadrados y son robustecidas con el material vegetal que sale del proyecto piloto de propagación.
El JBB, la red de cuidadores y los Scouts del grupo 33 consolidaron el primer laboratorio biocultural para cuidar los bosques urbanos, una nueva estrategia pedagógica liderada por la Subdirección Educativa y Cultural.
“Este laboratorio busca generar conocimiento y sentido de apropiación en la ciudadanía a través de juegos y actividades lúdicas y prácticas que son realizadas por los niños y jóvenes de los Scouts”, aseguró Alexánder.
Suelo y hojarasca
Este año, la red de cuidadores del bosque urbano Ciudad Montes se propuso trabajar en un proyecto novedoso con la Subdirección Científica del JBB que tiene como protagonista a un recurso natural que ha pasado desapercibido.
“Desde nuestro proceso de ciencia participativa, quisimos abordar dos temáticas de suma importancia para nuestro bosque: la restauración del suelo y la recuperación de la hojarasca”, informó Alexánder.
A través de capacitaciones virtuales y presenciales lideradas por Ángela Montoya y otros profesionales de la subdirección, la red conoció varios instrumentos, metodologías y mapeos para recolectar las muestras de suelo y biomasa.

“Aprendimos sobre temperatura, humedad, intercambio de gases, composición, factores climáticos, exposición lumínica, erosión, compactación, tránsito de personas y factores bióticos como la mesofauna, macrofauna, sotobosque y raíces”, mencionó el líder de Ciudad Montes.
Según Alexánder, estas herramientas les permitirán establecer una hoja de ruta que arroje, a corto y mediano plazo, la captación y fijación de CO2, retención de humedad, nutrientes y las correlaciones entre la calidad del suelo y la salud del arbolado.
Con la asesoría del JBB, la red de cuidadores empezó a tomar muestras de suelo en ocho puntos del bosque urbano para medir pH, variación del carbono orgánico, producción de hojarasca fina y flujo de CO2.
“Ya tenemos un estudio de mesofauna y muy pronto contaremos con información relevante sobre la macrofauna del suelo; hay una población significativa de lombrices que da cuenta de los procesos naturales de recomposición del suelo y del estado saludable del ecosistema”.
Este proyecto ya adelantó los primeros análisis del suelo. Alexánder expresó que los resultados iniciales del pH arrojaron muestras de suelos ligeramente ácidos y neutros. “Pronto tendremos el análisis de más propiedades y las interpretaciones y conclusiones de esos resultados”.
También tomaron muestras de suelo en siete puntos ubicados en el perímetro del parque, realizan monitoreos mensuales a la hojarasca e instalaron tubos que le permitirán a la cámara de gases medir el flujo de CO2.
Hace poco, esta alianza armó e instaló las trampas de la hojarasca: 15 puntos de observación (siete en el parque y ocho en el bosque consolidado) donde se monitoreará este material vegetal.
“Un resultado esperado será la medición de captación, fijación y emisión de CO2, datos que podrán contribuir a la obtención del sello de carbono neutro del parque estructurante Ciudad Montes qué adelanta el IDRD”.
Alexánder informó que la red está bastante emocionada con estos nuevos proyectos. “Ciudad Montes es pionero en la generación de información sobre uso de biomasa y recomposición del suelo en todos los bosques urbanos de la ciudad”.
Más proyectos
Con la participación del grupo de Scouts del grupo 33 Antonio Nariño, el bosque urbano Ciudad Montes colinda su propio museo itinerante ambiental en la emblemática Casa Museo Antonio Nariño.
“Los niños y jóvenes Scouts, al igual que miembros de la red como Luz Marina Cárdenas, han hecho varias obras de arte sobre la biodiversidad de nuestro bosque urbano para darle vida a este museo”, manifestó Alexánder.
Este proyecto es una estrategia de dinamización ambiental mediada por el arte y la literatura que está orientada en crear una cultura ambiental en este bosque urbano de la localidad de Puente Aranda.


“Vecinos y visitantes han conocido la exposición de las obras hechas por los niños y jóvenes. Agradecemos mucho el apoyo de Idartes y el administrador del IDRD por abrir este espacio a la educación ambiental y hacer realidad este museo”.
La caracterización botánica es otro proyecto que ya camina. La red y profesionales del JBB han hecho varios recorridos de reconocimiento de la flora presente, como musgos, líquenes y hongos que son bioindicadores de la calidad del ambiente.
Alexánder aseguró que, según la Secretaría de Ambiente, el bosque urbano Ciudad Montes tiene 1.147 individuos de 96 especies de flora. “Esta lista la debemos actualizar. Ya contamos con nuevas especies nativas como la Magnolia caricifragans que nos donó el JBB”.
Con el fin de generar conocimientos y sentido de apropiación en la comunidad, la red de cuidadores y el JBB elaboran infografías y material educativo que plasman parte de la biodiversidad de la zona.
“Esperamos que este insumo sirva de herramienta para los procesos de educación ambiental que se adelantan en este escenario. También estamos trabajando con el colegio Kapeirot para sensibilizar a sus estudiantes y docentes”.
El vocero de la red de cuidadores del bosque urbano Ciudad Montes se siente orgulloso por todos los proyectos y estrategias que la comunidad ha logrado concretar con el apoyo de entidades como el Jardín Botánico.
“Seguiremos trabajando de forma mancomunada en futuros proyectos que nos permitirán ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad de este tesoro verde que cumple un año de haber sido declarado bosque urbano”.
* Agradecimiento a Alexánder Guáqueta por las fotografías.






