Fenómeno de El Niño en Colombia Conozca sus efectos y las recomendaciones que hace el Jardín Botánico de Bogotá

Fenómeno de El Niño en Colombia Conozca sus efectos y las recomendaciones que hace el Jardín Botánico de Bogotá

Bogotá, julio 27/202. El fenómeno de El Niño es un evento climático de origen natural que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico se calientan más de lo habitual durante varios meses. Este cambio altera el comportamiento del clima y modifica los patrones de lluvia y temperatura en diferentes regiones del mundo, incluido Colombia. Comprender cómo se origina este fenómeno permite dimensionar los efectos que puede tener sobre el territorio nacional.

Como consecuencia de estas alteraciones, en Colombia suelen presentarse periodos de reducción de las lluvias, aumento de temperaturas y una elevada probabilidad de sequías e incendios forestales. Condiciones que también pueden afectar la disponibilidad del recurso hídrico, la calidad del aire y el equilibrio de los ecosistemas, razón por la cual, las autoridades ambientales realizan un monitoreo permanente de su evolución.

Ante las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño y los pronósticos emitidos por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), en articulación con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Jardín Botánico de Bogotá adelanta acciones orientadas a proteger la infraestructura verde de la ciudad, fortalecer el monitoreo de la vegetación y promover prácticas responsables para el cuidado de los recursos naturales.

En el país, el seguimiento técnico se intensificó desde marzo de 2026, cuando se emitieron las primeras alertas preventivas al identificarse señales consistentes con el desarrollo del fenómeno. Un mes después, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible reportó un aumento significativo en la probabilidad de que el evento se consolidara durante el segundo semestre del año.

Frente a este panorama, el Jardín Botánico de Bogotá reafirma su compromiso con la protección de la infraestructura verde de la ciudad y con la promoción de una cultura de prevención y responsabilidad frente a los efectos de la variabilidad climática. En ese sentido, invita a la ciudadanía a prepararse mediante acciones cotidianas que contribuyan a reducir los impactos del fenómeno como hacer un uso responsable del agua, cuidar adecuadamente jardines y plantas, prevenir incendios, evitando realizar quemas y fogatas, reportar oportunamente árboles que presenten afectación y promover el uso eficiente de la energía.

Como parte de la estrategia de adaptación frente a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, el Jardín Botánico de Bogotá también implementará cuatro acciones orientadas a proteger la infraestructura verde de la ciudad y conservar la humedad del suelo.

La primera consiste en ampliar el chipeado (uso de madera astillada) como cobertura en el arbolado, la jardinería y las huertas urbanas. Una práctica que ayuda a retener la humedad, a proteger el suelo de la radiación solar directa y a conservar el agua y los nutrientes que requieren las plantas. Los sustratos utilizados en las coberturas vegetales urbanas se fortalecerán con hidrogel activado, un compuesto que almacena agua y la libera gradualmente durante los periodos más secos, favoreciendo la disponibilidad de humedad para las raíces.

Como segunda medida, evitará realizar el plateo; es decir, el retiro de las hierbas y del césped que crecen alrededor de los árboles y la jardinería, ya que esta cobertura natural contribuye a proteger el suelo y a conservar la humedad durante las temporadas de altas temperaturas.

Asimismo, se optimizarán las labores de riego, priorizando su realización durante la noche o en las primeras horas de la mañana. Cuando la evaporación es menor, el agua puede ser aprovechada de manera más eficiente por las plantas.

Por último, se invita a la ciudadanía a posponer –en la medida de lo posible– la ampliación de jardines y huertas durante los meses de mayor intensidad del fenómeno de El Niño, dado que las altas temperaturas y la reducción de las lluvias dificultan el crecimiento y la adaptación de las nuevas plantas.

La preparación frente al fenómeno de El Niño es una responsabilidad compartida. Cada acción, por pequeña que parezca, contribuye a proteger el agua, conservar la biodiversidad y cuidar la infraestructura verde de la ciudad frente a los efectos de El Niño.

 

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