Historias del verde urbano: ¡Ciclopaseo entre dos bosques urbanos del sur de Bogotá!
La educación ambiental es un componente fundamental en las actividades que realizan el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) y la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), entidades que lideran esta estrategia de manejo silvicultural y participación comunitaria.
Más de 30 ciudadanos ‘rodaron’ por las ciclorrutas que conectan Timiza y El Tunal, parques icónicos de las localidades de Kennedy y Tunjuelito.
Durante el bici-recorrido conocieron los humedales El Tunjo y Tingua Azul y las nuevas coberturas vegetales de dos Zonas Urbanas por un Mejor Aire (ZUMA).
La actividad terminó con el replante de 15 árboles en El Tunal donde se unieron a varios estudiantes del colegio San Isidro Sur Oriental y la Policía Nacional.
Bogotá, septiembre de 2026. El fortalecimiento y consolidación de los bosques urbanos de la capital va mucho más allá del aumento de las coberturas vegetales, una renaturalización que incluye nuevos árboles, jardines, huertas y tesoros botánicos emblemáticos del país.
La educación ambiental es un componente fundamental en las actividades que realizan el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) y la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), entidades que lideran esta estrategia de manejo silvicultural y participación comunitaria.
“Los bosques urbanos requieren del compromiso y sentido de apropiación de la ciudadanía. Por eso sembramos la semilla de la conservación en los niños, jóvenes y adultos a través de diversas actividades sociales”, dijo Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB.
Como varios de los bosques urbanos están ubicados en parques metropolitanos o estructurantes, los amantes del deporte participan en estas jornadas pedagógicas y algunos de ellos se han convertido en nuevos guardianes.


“Hemos consolidado alianzas con escuelas de fútbol, tenis y otros deportes para que los estudiantes y profesores se unan en el cuidado de la biodiversidad. El año pasado realizamos la copa de los bosques urbanos, un evento que mezcló el deporte con el verde”, informó Álvarez.
El equipo social del Jardín Botánico fijó su mirada en el ciclismo, un deporte que crece como arroz en Bogotá y el cual se ha convertido en uno de los medios de transporte más utilizados por sus habitantes.
“Organizamos un ciclopaseo entre Timiza y El Tunal, parques metropolitanos de las localidades de Kennedy y Tunjuelito que están en proceso de cocreación con la comunidad para convertirse en bosques urbanos”, mencionó Yenny Rosas, coordinadora de este grupo.
El objetivo de esta ‘rodada’ era que los ciclistas conocieran la historia y los procesos de renaturalización de estos dos icónicos pulmones verdes, además de los ecosistemas y nuevas coberturas vegetales que albergan sus alrededores.
“Durante el bici-recorrido iban a conocer ecosistemas como los humedales Tingua Azul y El Tunjo y las nuevas plantaciones que hemos hecho en las Zonas Urbanas por un Mejor Aire (ZUMA) de Bosa-Apogeo y Ciudad Bolívar”, aseguró la licenciada en biología.
Timiza: el inicio
El pasado viernes 11 de septiembre, más de 30 ciclistas llegaron a las ocho de la mañana a la entrada principal de Timiza, un parque metropolitano de 29,8 hectáreas conocido por su imponente lago de aguas verdosas.
Orlando Blandón y Adriana Tusso, licenciados en biología del equipo social del JBB, les dieron la bienvenida al ciclopaseo, una actividad en la que iban a recorrer 5,5 kilómetros en sus bicicletas durante aproximadamente tres horas.
“Aunque sabemos que quieren pedalear, el afán no tiene cabida en esta actividad. Hoy queremos que se enamoren del verde de Timiza y El Tunal y de todas las coberturas vegetales que van a encontrar en el camino”.


Adriana, profesional que lidera los procesos sociales en Kennedy, los empapó con parte de la historia de Timiza, un parque emblemático ubicado en el barrio que lleva el mismo nombre y que nació durante la década de los 60.
“El predio fue una hacienda de la familia del presidente Alfonso López Pumarejo. Cuando se lo donaron al Distrito empezó a convertirse en parque con un lago donde se hacían recorridos en bote, una rueda de Chicago y un pequeño zoológico”.
Timiza, según contó la profesional, alberga más de 2.600 árboles y arbustos. “A través del proceso de cocreación que hemos hecho con la comunidad para que sea un bosque urbano, en 2025 plantamos más de 120 individuos nuevos y también hemos hecho varios replantes”.
Terminada la charla, los ciudadanos se subieron en sus caballos de aluminio y acero. Antes de empezar a pedalear, Orlando, que se encarga de las actividades sociales en la localidad de Ciudad Bolívar, tomó la vocería para informar los pormenores del bici-recorrido.
“Yo estaré al inicio del recorrido y vamos a ‘rodar’ solo por las ciclorrutas siguiendo las recomendaciones de la Secretaría de Movilidad. Hoy también nos acompaña el Instituto Distrital de Turismo, que nos prestó varias ciclas”.
Villa del Río y Tingua Azul
Luego de una corta pedaleada por Timiza, los ciclistas salieron del parque y atravesaron un puente peatonal sobre el río Tunjuelo que los condujo a Villa del Río, un parque estructurante de 6,6 hectáreas en la localidad de Bosa.
Orlando se bajó de la cicla para realizar la charla de la primera parada del ciclopaseo. “En este parque hemos plantado más de 200 árboles y arbustos nuevos desde el año pasado y está ubicado en una zona de suma importancia para el Distrito”.
El licenciado en biología explicó que hace parte de la Zona Urbana por un Mejor Aire (ZUMA) del Apogeo, un proyecto del Distrito que busca disminuir la contaminación atmosférica a través de la renaturalización.


“La ZUMA es una estrategia de intervención ambiental que busca mejorar progresivamente la calidad del aire. La intervención se enmarca en políticas de movilidad sostenible, ordenamiento territorial y adaptación al cambio climático”.
En la del Apogeo, la primera ZUMA de Bogotá, participan varias entidades del Distrito. “Al JBB le corresponde aumentar y densificar el arbolado, jardines y huertas, algo que pueden apreciar hoy en el parque Villa del Río”.
En esta parada los ciclistas también se enamoraron de la magia biodiversa de Tingua Azul, una de las 17 reservas de humedal de Bogotá conformada por 37,16 hectáreas distribuidas entre Kennedy y Bosa.
Este humedal, también conocido como Media Luna, hace parte de un meandro del río Tunjuelo. En los últimos años se han plantado más de 1.800 árboles nativos y es posible avistar al gavilán maromero, búho rayado, pato canadiense y varias tinguas.
“Este ecosistema está conectado ecológicamente con Timiza, bosque urbano ubicado a pocos metros de sus espejos de agua, y el parque Villa del Río, su vecino. Por eso el Distrito está enfocado en fortalecer las coberturas vegetales de la zona”.
Zuma Ciudad Bolívar y El Tunjo
Los cerca de 30 ciclistas continuaron pedaleando durante varios minutos por las ciclorrutas de la Autopista Sur y la avenida Villavicencio hasta llegar al Ensueño, un centro comercial de Ciudad Bolívar.
En esta parada, Orlando les habló sobre la puesta en marcha de la segunda ZUMA de Bogotá, un área de 2,95 kilómetros cuadrados que cubre 15 barrios de esta localidad y la cual beneficiará a 97.600 personas.
“Es uno de los sectores con mayor concentración de material particulado PM2.5 en Bogotá y por eso el Distrito se articuló para dar marcha acciones como mejoramiento vial, reverdecimiento, movilidad sostenible y monitoreo de la calidad del aire”.


El profesional social explicó que en el lanzamiento de este proyecto se instaló el primer microsensor de calidad del aire y se plantaron 21 árboles y arbustos de diferentes especies, la mayoría nativas del bosque andino colombiano.
“Reverdecimos el parque de la urbanización I.Q.A. con 11 individuos vegetales nuevos y 10 replantes de especies como ligustro, chicalá amarillo y rosado, caucho sabanero, caucho tequendama, polígala, fucsia arbustiva y sietecueros”.
Los caballos de aluminio y acero siguieron su marcha hasta llegar a El Tunjo, reserva distrital de humedal que cuenta con la máxima certificación ambiental a nivel mundial, la RAMSAR, y que hace parte de la Estructura Ecológica Principal de Bogotá.
“Tiene una extensión de 33,21 hectáreas distribuidas entre las localidades de Tunjuelito y Ciudad Bolívar. Se abastece principalmente de agua lluvia y se nutre con el río Tunjuelo cuando este supera el nivel de los jarillones”.
Los ciclistas evidenciaron los coletazos del fenómeno de El Niño en este humedal y los diferentes procesos de restauración ecológica que la Secretaría de Ambiente realiza para aumentar la oferta biodiversa de esta esponja hídrica del sur de la ciudad.
“Sus espejos de agua lucen secos por la sequía que estamos viviendo. En la ronda de este humedal, la autoridad ambiental y el Acueducto han plantado miles de árboles nativos, coberturas que se conectan con los individuos vegetales que planta el JBB”.
El Tunal: cierre con plantación
Después de pedalear durante aproximadamente tres horas y hacer varias paradas de inmersión biodiversa, los participantes llegaron a El Tunal, parque metropolitano de la localidad de Tunjuelito ubicado al frente del portal de TransMilenio que lleva el mismo nombre.
Orlando les contó que este ícono deportivo del sur de la ciudad está conformado por 55 hectáreas y nació durante la década de 1970. “Era una antigua hacienda donde poco a poco se fueron construyendo varias canchas y módulos de juegos mecánicos”.
Además de su amplia oferta deportiva, El Tunal es conocido por la misa campal que el papa Juan Pablo II realizó en 1986 y que dejó como resultado la construcción de un templete en su costado norte.


“Hoy en día alberga cerca de 6.000 árboles y arbustos de varias especies, una cobertura vegetal que estamos fortaleciendo y aumentando a través de una cocreación con la comunidad que pretende convertirlo en el primer bosque urbano de Tunjuelito”.
A las 11 de la mañana, luego de refrescar la garganta con jugos de naranja y estirar el cuerpo con varios ejercicios, varios de los participantes se dirigieron a un sector del El Tunal que colinda con uno de los cuerpos de agua artificial.
La ingeniera forestal Laura Natalia Ramos y el profesional social Felipe Calderón los recibieron para que participaran en el replante de 15 árboles. “El cierre de este ciclopaseo ambiental será plantando el futuro verde de la ciudad”.
En compañía de estudiantes del colegio San Isidro Sur Oriental, la Policía Nacional y vecinos del sector, los ciclistas ayudaron a plantar especies como árbol de té, palma de cera, roble, pichuelo y arrayán.
“Hoy no solo pedalearon y conocieron las coberturas vegetales y ecosistemas que hay entre los bosques urbanos Timiza y El Tunal. También se convirtieron en guardianes de estos árboles que prestarán diversos servicios ecosistémicos”, concluyó Orlando.
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