Historias del verde urbano: ¡Reviven las jardineras de la oreja de la calle 63 con carrera 30!

Historias del verde urbano: ¡Reviven las jardineras de la oreja de la calle 63 con carrera 30!

El Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis inició la recuperación de los 373 metros cuadrados de jardines que alberga este sector de la localidad de Teusaquillo.

Esta cobertura vegetal, creada en 2017, aumentará su diversidad con especies como salvia bogotana, algodoncillo, lirio lucifer, bella a las once y hebe morado.

En la primera intervención se replantaron más de 1.500 plantas en dos zonas que suman 152,6 metros cuadrados.

Bogotá, agosto de 2026. El silencio brilla por su ausencia en los alrededores del puente vehicular de la calle 63 y la carrera 30, una intersección que colinda con el Movistar Arena, el hogar para adultos mayores de las Hermanitas de los Pobres y el barrio 7 de Agosto.

Por este sector de la localidad de Teusaquillo transitan a diario millones de carros, volquetas, camiones, articulados de TransMilenio y buses del SITP, al igual que miles de ciudadanos que trabajan, viven, estudian o hacen sus diligencias en la zona.

En la oreja oriental de estos dos corredores viales, también conocidos como las avenidas José Celestino Mutis y NQS (Norte-Quito-Sur), la algarabía de los vehículos se mezcla con los cantos melódicos de las aves que encuentran alimento y refugio en sus tesoros arbóreos.

Historias del verde urbano: ¡Reviven las jardineras de la oreja de la calle 63 con carrera 30!
Historias del verde urbano: ¡Reviven las jardineras de la oreja de la calle 63 con carrera 30!

Más de 50 árboles longevos de especies como urapán, guayacán de Manizales, chicalá amarillo, nogal, sangregado y pino, habitan en esta circunferencia que también cuenta con un sendero enladrillado y varias bancas de cemento.

En 2017, Jorge Rodríguez, ingeniero de la línea de jardinería del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), aumentó las coberturas vegetales de la bulliciosa oreja con el montaje de cuatro zonas ajardinadas que abarcan un área de 373 metros cuadrados.

“En los cuatro extremos de la oreja plantamos miles de plantas de cuatro especies: lirio de páramo, margarita punto azul, ajo de rico y hebe morado. Las jardineras le dieron un nuevo aspecto colorido al paisaje y empezaron a ser visitadas por los polinizadores”.

Sin embargo, las dinámicas sociales de la zona, como una alta presencia de habitantes en condición de calle que montaron sus cambuches en la oreja, la tenencia inadecuada de las mascotas y el frecuente tránsito de los peatones, las hicieron palidecer.

“Desde que fue creado, en este proyecto de jardinería de Teusaquillo hemos realizado varias jornadas de replante para recuperar la cobertura. Dos especies lograron sobrevivir a los impactos antrópicos: el ajo de rico y el hebe morado”, expresó Jorge.

Transformación jardinera

En julio de este año, Claudia Aponte, ingeniera forestal del JBB que tiene a su cargo las jardineras de las localidades de Teusaquillo y Los Mártires, decidió transformar las cuatro zonas ajardinadas de la oreja de la calle 63 con carrera 30.

“Le propuse a Laura Posada, coordinadora del equipo de jardinería, aumentar la diversidad de las jardineras con más especies. Sin embargo, decidimos mantener el diseño que hizo el ingeniero Jorge en 2017”.

En un recorrido realizado a mediados de julio en la oreja, la profesional evidenció que dos zonas estaban en estado crítico: una que limita con el hogar de las Hermanitas de los Pobres, en medio del sendero enladrillado; y otra que colinda con el puente vehícular de la calle 63.

Historias del verde urbano: ¡Reviven las jardineras de la oreja de la calle 63 con carrera 30!

“Estos sectores contaban con lirios de páramo y margaritas punto azul, pero perdieron todo su material vegetal por los comportamientos inadecuados de la ciudadanía. En las dos jardineras cercanas a la carrera 30 sobrevivieron varios ajos y hebes”.

La última semana de julio, Claudia y los nueve operarios de su cuadrilla, Eucaris Altamar, Flor Morales, Astrid Mora, Jackeline Tovar, Cristian Guerrero, Francisco Puama, Alejandra Murillo, Betsaida Garabato y Ana Tunubalá, iniciaron la transformación.

“Priorizamos las dos zonas con jardineras en estado crítico, coberturas que suman un área de 152,6 metros cuadrados. La primera actividad fue la adecuación del terreno y la aplicación de 48 metros cúbicos de tierra abonada”.

Luego, la ingeniera forestal fue al vivero La Florida del JBB para seleccionar las nuevas especies con las que iba a aumentar la diversidad de la oreja. Para la primera jornada de replante escogió salvia bogotana, algodoncillo, lirio lucifer, bella a las once y hebe morado.

“La salvia bogotana y el algodoncillo o asclepia son especies nativas que atraen muchos polinizadores. Por ejemplo, la última de estas plantas es la más visitada por la mariposa monarca”.

El martes 4 de agosto, la cuadrilla jardinera de Teusaquillo y Los Mártires realizó el replante de 1.548 plantas de las cinco especies seleccionadas en las dos jardineras más críticas del proyecto de la oreja de la calle 63 con carrera 30.

Entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde, estas zonas ajardinadas revivieron y se pintaron de diversos colores. Al final de la jornada, Claudia y los operarios les instalaron cerramientos para evitar el ingreso de los transeúntes.

En la jardinera ubicada al frente del hogar de las Hermanitas de los Pobres, una cobertura curvilínea que está dividida por el sendero enladrillado, se replantaron bellas a las once, lirios lucifer y varias salvias bogotanas en los centros.

“En los jardines que colindan con el puente vehicular de la calle 63, que también están divididos en dos sectores, plantamos hebes morados, bellas a las once y algunos algodoncillos. En este sector el avance fue del 60%”.

En lo corrido de agosto, Claudia y los operarios de la realizarán otras jornadas de replante para recuperar todo el proyecto de jardinería. “Las jardineras donde sobrevivieron varios ajos y hebes serán fortalecidas con más plantas de estas especies”.

La ciudadanía es indispensable para que este sector de Teusaquillo se mantenga diverso y florecido. “El desarrollo adecuado de las plantas requiere de los comportamientos adecuados de los transeúntes. Le hacemos un llamado a la comunidad para que no las siga afectando”.