Historias del verde urbano: ‘Señalética de cuidado’ en los jardines biodiversos de los puentes de la calle 127 con avenida Boyacá
El Jardín Botánico José Celestino Mutis y el IDU renaturalizaron 11 columnas de los nuevos tres puentes del sector con 1.279 plantas de 11 especies, algunas nativas.
Para mitigar los impactos antrópicos en estas coberturas vegetales biodiversas de la localidad de Suba, fueron instaladas señaléticas con mensajes de cuidado.
En esta actividad participaron varios deportistas que utilizan el gimnasio al aire libre de la zona y funcionarios de la Alcaldía Local de Suba.
Bogotá, marzo de 2026. Luego de seis años de obra, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) inauguró uno de los proyectos más importantes de la localidad de Suba: tres puentes que conectan la calle 127, la avenida Boyacá y la avenida El Rincón.
Esta infraestructura vial también dotó a la zona de senderos peatonales, 2,1 kilómetros de ciclorruta, 54.000 metros cuadrados de jardines, un moderno gimnasio y un mural de 3.800 metros cuadrados llamado “Guardianes del páramo”.
Entre octubre y noviembre del año pasado, en este sector cercano al humedal Córdoba, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) y el IDU iniciaron la segunda intervención de “Columnas verdes”, un proyecto que busca integrar la naturaleza en los puentes de la ciudad.


Según María Claudia García, directora del JBB, se trata de una estrategia pionera en los entornos netamente urbanos de la ciudad. “Mezcla la técnica tradicional de la jardinería con la de los muros verdes y busca mejorar la conectividad ecológica y beneficiar a los polinizadores.
Durante varias semanas, Diana Castro, ingeniera agrónoma del equipo de jardinería del Jardín Botánico, acompañada por su cuadrilla de operarios, renaturalizaron un área de 124,9 metros cuadrados en 11 columnas de los tres puentes .
Se convirtieron en nuevos nuevos jardines biodiversos donde habitan 1.279 plantas de 11 especies: manto de María, capuchina, algodoncillo, salvia bogotana, salvia del Sumapaz, salvia granadina, chinchimaní, suelda con suelda morada, anredera, cinta liriope y pasifloras.
La ingeniera, profesional que también lideró el primer proyecto de jardinería urbana del JBB y el IDU en el puente curvo de la avenida 68 con calle 26, informó que siete de estas especies son nativas del continente americano.
“Para este proyecto seleccionamos varias especies que no hicieron parte del primero. Esto se debe a que la zona presenta condiciones de luz, viento y contaminación diferentes. El IDU instaló mallas plásticas de dos metros de alto en las columnas para las enredaderas”.
Los 11 jardines biodiversos albergan 94 mantos de María, 66 capuchinas, 74 anrederas, 97 algodoncillos, 41 salvias granadina, 41 chinchimanís, 137 sueldas con sueldas, 44 salvias bogotanas, 247 salvias de Sumapaz, 416 cintas y 22 pasifloras.
Estrategia social
Luego de la creación de los jardines biodiversos, Diana Castro les realizó un riego semanal a las 1.279 plantas. Durante estas actividades de mantenimiento, pensó que se iba a encontrar con afectaciones relacionadas con los contaminantes que arrojan los vehículos.
Sin embargo, la ingeniera evidenció que las principales problemáticas tenían como protagonistas a los motociclistas, quienes utilizan los jardines como orinales. “Varias plantas no han sobrevivido a estos impactos”.
Para mitigar la problemática, Diana se comunicó con Daniel Escobar, antropólogo del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa que tiene a su cargo el trabajo con la comunidad de la localidad de Suba.


“El futuro de estas plantas depende del comportamiento adecuado de la ciudadanía. Por eso, le propuse diseñar una estrategia de cuidado para mitigar las acciones negativas que hacen algunos ciudadanos en los jardines”.
Daniel recorrió los 11 jardines biodiversos bajo los tres puentes y se percató que contaba con una población ideal para dar marcha a su trabajo social: cientos de deportistas que asisten a diario al gimnasio al aire abierto.
“Pensé en ubicar señaléticas de cuidado en los jardines biodiversos de los puentes con la participación de los deportistas. Cuando les informé la idea, varios de ellos aceptaron encantados participar en el proyecto”.
El antropólogo empezó a buscar el material para hacer la señalética. Encontró varios guacales en un fruver de la zona y el dueño aceptó donarlos. Luego, Daniel se comunicó con la Alcaldía Local de Suba para que hiciera parte de la estrategia.
“La Alcaldía aceptó participar. Varios de sus funcionarios nos iban a ayudar a elaborar las señaléticas en madera que ubicaríamos en los muros de los jardines biodiversos con cuerdas y taladro”.
El pasado miércoles 25 de febrero, Daniel y varios trabajadores de la Alcaldía Local de Suba llegaron a los tres nuevos puentes con todo el material listo para crear las señaléticas de cuidado en los 11 jardines biodiversos.
Según Daniel, el objetivo era que los deportistas del gimnasio al aire libre participaran en la actividad. “Si ellos nos ayudan a pintar los mensajes de cuidado en la señalética de madera, el proyecto causaría un mayor impacto”.
15 deportistas del gimnasio aceptaron participar y pintaron en los trozos de madera leyendas como “cuida las jardineras”, “este espacio no es un baño”, “área libre de orina” y “plantas para cuidar”.
“Los mensajes de estas señaléticas buscan evitar el deterioro de las jardineras en las bases de los tres puentes. Los deportistas del gimnasio quieren seguir participando en otras actividades de cuidado”, concluyó Daniel.






