Historias del verde urbano: Proyecciones jardineras en el Parkway
El Jardín Botánico José Celestino Mutis y la red de cuidadores fortalecerán los jardines de este bosque urbano de la localidad de Teusaquillo.
En un recorrido conjunto evaluaron el estado de varias de las jardineras y proyectaron las acciones para el próximo año.
Entre los sitios priorizados están las materas de los andenes que rodean el Parkway, áreas que hacen parte de las Redes Ambientales Peatonales Seguras (RAPS).
Bogotá, 20 de noviembre de 2025. El verde es el protagonista indiscutible del Parkway, un bosque urbano de la localidad de Teusaquillo conformado por 800 metros lineales y que suma más de 70 años de historia.
Cerca de 500 árboles y arbustos habitan a lo largo de la carrera 24, entre las calles 36 y 45, un pulmón del barrio La Soledad donde se han registrado más de 30 especies de aves residentes y migratorias.
Bajo el dosel de los guardianes arbóreos de mayor porte, como los urapanes, sangregados y robles, miles de plantas de jardín conforman coloridos edredones que son visitados a diario por los polinizadores.


El Parkway alberga 25 jardineras con diferentes diseños y especies en su separador, además de decenas de materas situadas a lo largo de los dos andenes, sitios que hacen parte de las Redes Ambientales Peatonales Seguras (RAPS).
El camino jardinero de este bosque urbano inicia en la punta de la calle 45 con carrera 24, un sitio que fue recuperado por el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) con el montaje de dos jardineras de 50 metros cuadrados.
La tercera jardinera, una pequeña glorieta de la calle 42 que estaba ahogada por la maleza, fue revivida entre el JBB, la Alcaldía Local de Teusaquillo, la red de cuidadores del Parkway, ENTerritorio y la Red Ciprés.
Al frente del Carulla y la Casa E, el Jardín Botánico tiene a su cargo ocho jardines que albergan más de 2.380 plantas de especies como helecho, acanto, agapanto, vinka y fatsia. Una de ellas cuenta con un cerramiento en madera pintada de blanco.
Los jardines más jóvenes están entre las calles 39b y 39, un sector que había perdido su verde por el constante paso de los transeúntes y perros. Allí, la Alcaldía Local de Teusaquillo creó 12 jardineras en forma de círculo, todas con cerramientos.
La red de cuidadores de este bosque urbano, un grupo de mujeres que comparten un amor desbordado por la naturaleza, montó un jardín comunitario al frente del icónico monumento del Almirante Prudencio Padilla.
Consuelo Sánchez, líder de la red, lo creó hace más de seis años. Sin embargo, el año pasado, con la asesoría del JBB y el apoyo de sus coequiperas, lo renovó con un nuevo diseño y cerca de 460 plantas de 16 especies, la mayoría nativas.
En los andenes del Parkway, el jardín más emblemático está en la calle 36 con carrera 21, justo al lado del Juan Valdez. Mide 95,6 metros cuadrados, tiene más de 900 plantas y fue encerrado con la ayuda de una residente del barrio La Soledad.
Alianza por los jardines
Las coberturas vegetales de este bosque urbano del centro de la ciudad, como sus árboles, arbustos y zonas ajardinadas, tienen varios verdugos que hacen palidecer a diario su belleza y ponen en peligro el equilibrio ambiental del sector.
“Lamentablemente, varias de las personas que visitan el Parkway no comparten nuestro amor por el verde. Los árboles son vandalizados y los jardines son utilizados como si fueran baños públicos”, informó Consuelo.
A mediados de este año, cuando la Alcaldía Local de Teusaquillo invitó a la ciudadanía a participar en la convocatoria de presupuestos participativos, la red de cuidadores formuló una propuesta que gira en torno al fortalecimiento de las coberturas vegetales.


“Nos enfocamos principalmente en los jardines, ya que varios de ellos están en estado crítico debido a los comportamientos inadecuados de la ciudadanía. Nuestro objetivo es fortalecerlos y sí es posible, darles vida a más jardineras”.
La iniciativa de la red pasó todas las pruebas, es decir que muy pronto recibirán presupuesto para pasarla del papel a la realidad. Con esta luz verde, Consuelo inmediatamente pensó en trabajar de la mano con su gran aliado.
“El Jardín Botánico es nuestro gran amigo. Es la entidad que más nos ha ayudado con el cuidado de las coberturas vegetales y los proyectos ambientales que hemos creado; por eso, todas acordamos que debía ser parte de nuestra nueva iniciativa”.
Consuelo se comunicó con Natalia Rocha, licenciada en biología del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa, para que la ayudara a organizar un recorrido con Claudia Aponte, ingeniera del JBB que tiene a su cargo las jardineras de la localidad de Teusaquillo.
“El objetivo era articularnos para fortalecer las jardineras más críticas. Nosotras, a través del presupuesto que vamos a recibir, podemos comprar material vegetal e insumos para hacer nuevos cerramientos, y el JBB nos puede aportar todo su conocimiento técnico”.
Primera hoja de ruta
El pasado 13 de noviembre, el Jardín Botánico y la red de cuidadores de este bosque urbano se dieron cita en el Parkway para empezar a crear la hoja de ruta de esta nueva alianza comunitaria e institucional.
Claudia, Natalia y Milena Brito, profesional social del JBB en Teusaquillo, primero conocieron las nuevas propuestas jardineras que tenían en mente Consuelo, María Victoria Mogollón y Evangelina Núñez.
La primera que fue socializada fue montar jardines en los alrededores de las nuevas sillas de cemento, sitios que están perdiendo el césped debido a las acciones inadecuadas de los ciudadanos que visitan el Parkway durante las noches.


“Teníamos la idea de crear jardineras en estos sitios para disminuir la problemática. Sin embargo, Claudia nos recomendó no hacerlo porque la situación podría ser aún más crítica y además no hay tantas personas en la red para hacer el mantenimiento”.
La ingeniera forestal del JBB fijó su mirada en las materas de las RAPS (Redes Ambientales Peatonales Seguras), es decir en los andenes de la carrera 24. Estos sitios mezclan arbustos con plantas de jardinería.
“Creo que esta nueva alianza se puede enfocar en renovar las jardineras de las RAPS, materas que en su mayoría solo cuentan con especies como hiedra y vinka. Podemos hacerles un nuevo diseño y escoger plantas que atraigan a los polinizadores”.
Claudia les mencionó algunas especies para revivir estas coberturas. “Podemos plantar algodoncillos (la planta favorita de las mariposas monarca), duranta limón y buxus. Nosotros también podemos suministrar parte del material vegetal”.
Las mujeres de la red de cuidadores estuvieron de acuerdo con la propuesta. “Las jardineras de las RAPS también padecen por la ciudadanía y creo que podemos recuperarlas con nuevos diseños y especies que les brindan alimento a las abejas, mariposas y aves”.
La recuperación de estas jardineras también va a involucrar a varios de los comerciantes del Parkway. “Nuestra propuesta incluye realizar talleres ambientales con ellos e instalar fotografías de las aves del bosque en los restaurantes. Ellos serán nuevos aliados”.
Al recorrer las ocho jardineras al frente del Carulla y las dos ubicadas en la punta de la calle 45 con carrera 24, coberturas vegetales a cargo del JBB, Claudia les preguntó a las mujeres de la red si podían gestionar recursos para hacer los cerramientos.
“El JBB, debido a su misionalidad, no puede hacer cerramientos. Si lo logramos hacer con ustedes, la pérdida del material vegetal de estos jardines va a disminuir drásticamente; así nos ha pasado en la jardinera ubicada al lado del Juan Valdez”.
Según la profesional, el Jardín Botánico se encargaría de replantar todas las plantas que desaparecieron de estas jardineras por las pisadas de los transeúntes y el ingreso constante de las mascotas.
“Vamos a cotizar cuánto nos costaría cerrar estas jardineras. Creemos que las de la calle 45 con carrera 24 deben ser prioridad, ya que una perdió más del 80% de sus plantas; también queremos recuperar uno de los andenes del colegio El Carmelo”.
El JBB y la red de cuidadores se volverán a reunir en noviembre y diciembre para consolidar el plan de trabajo de esta nueva alianza. “Estamos seguras de que este proyecto será exitoso. Así ocurre siempre que trabajamos con el Jardín Botánico”.






