Historias del verde urbano: ¡El nuevo corredor ecológico de la localidad de Usaquén!
Está ubicado en Lagos de Torca, uno de los proyectos urbanísticos y ambientales más trascendentales en América Latina.
Cuenta con más de 12.400 árboles y arbustos de 98 especies, la mayoría nativas, y conecta los cerros orientales con el humedal Torca-Guaymaral.
El Jardín Botánico José Celestino Mutis lleva dos años renaturalizando este corredor verde, cerca de 23 hectáreas que serán parte de un nuevo parque metropolitano.
Bogotá, 7 de octubre de 2025. El desarrollo urbano sostenible y la restauración ambiental se fusionan en Lagos de Torca, un proyecto en el norte de Bogotá que va a transformar 1.803 hectáreas de las localidades de Usaquén y Suba.
Este modelo de intervención público-privado que se desarrollará en el borde norte de la ciudad durante los próximos 25 años, se extiende desde las calles 183 y 245 entre la carrera Séptima y la ampliación de la avenida Boyacá al occidente.
Según la Secretaría Distrital de Planeación, en los cinco planes parciales priorizados se construirán 135.000 viviendas, de las cuales 30.540 serán de interés prioritario y 38.900 de interés social de mínimo 45 metros cuadrados.


Además, contará con una movilidad multimodal, incluyente y sostenible con diseño de infraestructuras de transporte público accesibles, seguras y eficientes, así como opciones no motorizadas para la circulación peatonal y la bicicleta.
“Se construirán 4,93 kilómetros de la segunda calzada en la carrera Séptima; se ampliará en 5,8 kilómetros y cinco carriles la Autopista Norte entre las calles 192 y la 245; y se construirán las vías de la malla vial arterial”, informa la entidad en su página web.
La protección y conexión ecológica son dos de las principales líneas estratégicas de Lagos de Torca, uno de los proyectos urbanísticos y ambientales más trascendentales de Colombia y América Latina.
La Secretaría de Planeación asegura que se restaurará y reconformará el humedal Torca-Guaymaral, que pasará de 34 a 75 hectáreas. “Desarrollará prácticas de ecourbanismo con sistemas de drenaje sostenible que retienen el 30% de aguas lluvias”.
Por su parte, el proyecto Lagos de Torca afirma que el corazón de la propuesta ambiental es la restauración de la conectividad ecosistémica entre los cerros orientales y el río Bogotá, zonas que, por el crecimiento urbano acelerado, fragmentaron los ecosistemas naturales.
“Vamos a recuperar nueve quebradas afectadas por la intervención humana, plantaremos 110.000 nuevos árboles nativos y crearemos corredores ecológicos que facilitarán el movimiento de especies”, cita un libro del proyecto.
Otra de las grandes apuestas de Lagos de Torca es darle a Bogotá un nuevo parque metropolitano. Se llamará Guaymaral y contará con 170 hectáreas, es decir que será más grande que el Simón Bolívar.
“Este parque proporcionará un espacio para la recreación y el esparcimiento y fomentará una conexión profunda con la naturaleza. Será un lugar donde la comunidad podrá disfrutar de la tranquilidad y la belleza del entorno natural”.
Un nuevo corredor
En 2023, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) se sumó a la transformación verde de Lagos de Torca. Según Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo, el objetivo era consolidar una nueva cobertura vegetal dentro del futuro parque metropolitano.
“Le apuntamos a darle vida a un nuevo corredor ecológico que conecte los cerros orientales con el humedal Torca-Guaymaral a través de la plantación de miles de árboles en las zonas del parque que no contarán con equipamientos deportivos o senderos”.
Con el visto bueno de las directivas del proyecto y otras entidades del Distrito, Katherin Cubillos, ingeniera forestal del JBB que tiene a su cargo el arbolado joven de la localidad de Usaquén, recorrió las áreas para estimar el potencial de plantación.


“Identificamos varios polígonos que suman un área de aproximadamente 23 hectáreas, sitios ubicados entre la carrera Séptima y los límites del humedal Torca donde podíamos plantar 12.466 árboles y arbustos”.
Para la consolidación de este corredor ecológico de Usaquén que se unirá a las 4.313 hectáreas del conector ecosistémico de los cerros orientales y la cuenca del río Bogotá, Katherin escogió 98 especies, la mayoría nativas del bosque altoandino.
“Entre las más representativas tenemos amarrabollo, arrayán, cajeto, cedrillo, cedro andino, chicalá rosado y amarillo, chilco, ciro, gaque, garrocho, guayacán de Manizales, mano de oso, nogal, ocobo, pino romerón, roble, sietecueros y yarumo”.
En los últimos dos años, Katherin y su cuadrilla de 10 operarios han realizado varias jornadas de plantación en las zonas verdes del futuro parque metropolitano. Algunas contaron con la participación de otras entidades distritales y empresas privadas.
“Luego de plantar los más de 12.400 árboles y arbustos, les hemos realizado un mantenimiento integral que consta de actividades como riego, poda, fertilización, plateo y replante (reemplazo de los individuos que no se desarrollaron)”, apuntó la ingeniera.
Aunque se han presentado pérdidas de material vegetal debido a factores como la fuerte sequía o la alta presencia de curíes, roedores que muerden los troncos de los nuevos árboles, el balance general es positivo.
“Hoy en día, la mayoría de los individuos superan los dos metros de altura y ya le están sirviendo como refugio o fuente de alimento a la fauna de la zona, como aves, insectos e incluso mamíferos”.
Replante conjunto
El pasado viernes 3 de octubre, en el marco de la celebración del Día Mundial del Hábitat, el nuevo corredor biológico del futuro parque metropolitano Guaymaral recuperó 100 árboles y arbustos que no se desarrollaron adecuadamente.
Más de 30 personas del Jardín Botánico, la Secretaría de Hábitat y el proyecto Lagos de Torca participaron en esta jornada de replante de especies como roble, pino romerón, guayacán de Manizales, mano de oso, aliso, arrayán, sietecueros y cedrillo.
Además de ayudar a renaturalizar este sector, María Claudia García, directora del JBB; Natalia Silva, secretaria (e) de Planeación; y Alejandro Callejas, gerente del proyecto, recorrieron varias de las áreas ya plantadas.


“Los 12.466 árboles y arbustos que hemos plantado son fundamentales para la conectividad de la Estructura Ecológica Principal de la ciudad. Este corredor favorece a la biodiversidad presente entre los cerros orientales y el humedal Torca-Guaymaral”, dijo García.
Según la directora del JBB, las más de 90 especies arbóreas y arbustivas, la mayoría nativas, prestarán varios servicios ecosistémicos. “Además de ser fuente de alimento para la fauna, disminuyen la temperatura, capturan dióxido de carbono y regulan el ciclo hídrico”.
También destacó que algunas de las especies del futuro parque metropolitano Guaymaral, como los pinos colombianos y el roble, están catalogadas como amenazadas. “Este corredor les brindará un nuevo hogar”.
Por su parte, la secretaria (e) de Planeación destacó que este será uno de los parques más importantes para la ciudad. “Va a cumplir una función ambiental y social porque habilitará un gran espacio público verde para el disfrute de los ciudadanos”.
Por último, el gerente del proyecto Lagos de Torca mencionó que el próximo parque no solo será un gran conector ecosistémico entre los cerros orientales, el humedal Torca-Guaymaral y la cuenca del río Bogotá.
“Además, será un generador de espacio público para las personas del proyecto y los habitantes de las localidades de Usaquén y Suba. con la plantación de más de 12.000 árboles y arbustos, dimos el primer paso para la conformación del parque”.






