Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego

Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego

Cerca de 20 estudiantes de sexto de bachillerato del colegio Rafael Núñez, apadrinaron la jardinera en forma de serpiente del parque de este barrio de San Cristóbal.

En una jornada de embellecimiento, los nuevos guardianes pintaron el cerramiento de esta cobertura vegetal de 100 metros cuadrados.

También dibujaron las flores de los dietes, bellas a las once y claveles chinos en varios carteles de cuidado.

Bogotá, marzo de 2026. El Sosiego, un barrio de la localidad de San Cristóbal ubicado en inmediaciones de la carrera 10 con avenida Primera de Mayo, empezó a surgir a mediados de la década de 1950.

Miles de personas que huían de la violencia del campo colombiano, en especial de Cundinamarca, Boyacá y Tolima, llegaron a esta zona plana del suroriente de Bogotá para construir sus hogares.

Con el paso de los años, el Sosiego pasó de ser un barrio obrero a un sector residencial y comercial bastante concurrido por los habitantes de la ciudad debido a su cercanía con la iglesia del 20 de Julio y la clínica San Rafael.

Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego
Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego

Su parque principal, rodeado por viviendas antiguas de dos pisos y un colegio del Distrito, fue pintado de verde con cientos de árboles de diversas especies. También se construyeron canchas deportivas y gimnasios al aire libre.

Hace algunos años, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) renaturalizó uno de los sectores del parque con una jardinera de 100 metros cuadrados que tiene una forma peculiar y distinta a la de los demás jardines de la capital.

El equipo de jardinería se inspiró en el cuerpo alargado, cilíndrico y sin extremidades de la serpiente para darle vida a esta cobertura vegetal; la coloreó con miles de plantas de especies como diete, buxus, bella a las once, clavel chino y hebe morado.

Sin embargo, los colores de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego empezaron a palidecer por las dinámicas sociales de la zona: una alta presencia de habitantes en condición de calle, disposición inadecuada de residuos sólidos y venta de droga.

Los replantes y demás actividades del mantenimiento integral del JBB, como riego, fertilización y poda, no eran suficientes para que la jardinera se mantuviera florecida. Era necesaria la apropiación de la comunidad de la zona.

A finales del año pasado, Laura Castellanos, licenciada en biología del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa del JBB, empezó a buscar aliados comunitarios para el cuidado de la jardinera.

“En septiembre, una funcionaria de la Alcaldía Local de San Cristóbal que lidera el proyecto de Territorios Confiables, me contó que tenían cientos de cilindros en cemento y podían servir como un tipo de cerramiento significativo de la jardinera”.

Laura le contó de la iniciativa a la presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Sosiego y la líder aceptó convocar a la comunidad para instalar los cerca de 240 cilindros alrededor del cuerpo de la ‘serpiente jardinera’.

“Sting Ávila, ingeniero del JBB que tenía a su cargo el mantenimiento de este jardín, les dio varias recomendaciones técnicas para la instalación, como la profundidad y la distancia. La comunidad y la Alcaldía Local ubicaron los cilindros”.

Ese día, varios niños de un jardín infantil del barrio pintaron las estructuras. “Con pintura de varios colores pintaron sus manos en estos bolardos de cemento que no superan el medio metro de altura. Otros ciudadanos pintaron sus nombres o mensajes de cuidado”.

Nuevos padrinos

Aunque el cerramiento con los cerca de 240 cilindros mitigó un poco los impactos antrópicos en esta jardinera con forma de serpiente, Laura evidenció que su cuidado debía contar con nuevos aliados.

La licenciada fijó su mirada en la sede A del colegio Rafael Núñez, ubicado a espaldas del parque y del jardín. Se contactó con Javier Montenegro, docente del área de ciencias naturales, para que varios de sus alumnos se involucraran.

“El profe me dijo que varios de sus estudiantes utilizaban la jardinera como un aula viva y les servía para complementar las lecciones de ciencias y biología. Además, quería ser parte de una nueva estrategia de cuidado”.

Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego
Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego

Laura le propuso al docente organizar una jornada de embellecimiento en el cerramiento de la ‘serpiente jardinera’. El objetivo era que los estudiantes pintaran varios de los cilindros y además elaboraran carteleras con mensajes de cuidado.

También hablé con Juan David Neira, ingeniero del equipo de jardinería que ahora tiene a su cargo esta cobertura vegetal. Me dijo que esta actividad de apropiación y embellecimiento serviría mucho para el replante que va a realizar muy pronto”.

La semana pasada, la profesional social visitó la jardinera y se volvió a reunir con el profesor del colegio Rafael Núñez para ultimar los detalles de la futura intervención. Ambos acordaron llevar insumos como pintura y brochas para pintar los cilindros.

“La actividad iba a contar con la participación de estudiantes de grado sexto que sienten un gran amor por la naturaleza. La meta es que se convirtieran en los nuevos padrinos o guardianes de la jardinera”.

Serpiente embellecida

El jueves 5 de marzo, a las 10 de la mañana, Laura y Lizeth Reyes, otra de las profesionales sociales del JBB, llegaron al parque del barrio Sosiego para liderar la jornada de embellecimiento en la ‘serpiente jardinera’.

Cerca de 20 estudiantes de los cursos 603 y 604 salieron del colegio acompañados por el docente Javier Montenegro. Luego, formaron un círculo para escuchar las indicaciones de las dos licenciadas.

“Hoy vamos a embellecer el cerramiento de esta jardinera que tiene la forma de una serpiente. Utilizaremos pintura blanca para darle color a los cilindros de cemento y también elaboraremos carteleras de cuidado”, dijeron las profesionales.

Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego
Historias del verde urbano: Los pequeños padrinos de la ‘serpiente jardinera’ del Sosiego

Los estudiantes se dividieron en tres grupos. El primero tenía la tarea de retirar el pasto kikuyo de los alrededores de los cilindros de la jardinera y el segundo se encargaría de pintarlos de blanco.

“El tercer grupo debía elaborar las carteleras. La meta era pintar una serpiente, en su interior dibujar las flores de los dietes, claves chinos y bellas a las once y en los alrededores escribir los mensajes de cuidado”, afirmó Laura.

Durante aproximadamente dos horas, los niños embellecieron la jardinera del parque del Sosiego y le dieron alas a la imaginación para hacer las carteleras. Como ya debían regresar al colegio, no alcanzaron a pintar sus manos en los cilindros.

“Pintaron de blanco más de la mitad de los cilindros y dibujaron una hermosa serpiente con muchas flores en su interior en varias carteleras. Nos faltó tiempo para terminar esta actividad de cuidado”.

Según Laura, la estrategia con estos niños va a continuar. “Vamos a organizar una nueva actividad para que plasmen sus manos en las estructuras y además los invitaremos a la jornada de replante”.

El cierre del embellecimiento fue una corta charla ambiental por parte de las licenciadas del JBB. “Estos estudiantes se comprometieron con el cuidado de la jardinera y se convirtieron en sus nuevos padrinos”.

Esta actividad de cuidado también contó con la participación de la Alcaldía Local de San Cristóbal. Varios de sus gestores se encargaron de garantizar la seguridad y se comunicaron con el cuadrante de la Policía para que retirara a un habitante de calle que estaba en la jardinera.

“Gracias a ellos, los nuevos padrinos de la jardinera estuvieron seguros durante la jornada. La principal problemática que tiene esta jardinera es la alta presencia de habitantes en condición de calle”, concluyó Laura.