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Historias del verde urbano: “Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón

Esta actividad fue liderada por el Jardín Botánico José Celestino Mutis y la Secretaría Distrital de Ambiente.

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“Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón

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Esta actividad fue liderada por el Jardín Botánico José Celestino Mutis y la Secretaría Distrital de Ambiente.

Ciudadanos que participan en los procesos de fortalecimiento del bosque urbano Canal Boyacá, se enamoraron de la magia biodiversa del humedal Capellanía.

En un recorrido por esta esponja hídrica registraron 38 especies de aves y conocieron cómo estos dos ecosistemas se conectan y ofrecen refugio a la fauna y flora.

Esta actividad fue liderada por el Jardín Botánico José Celestino Mutis y la Secretaría Distrital de Ambiente.

Bogotá, septiembre de 2026. Fortalecer los tejidos comunitarios del Canal Boyacá, un bosque urbano de la localidad de Fontibón con un tamaño de siete hectáreas ubicado en medio de los barrios Modelia, La Esperanza y Tarragona, y que alberga más de 1.700 árboles y arbustos.

Esta fue una de las tareas que le asignaron este año a Liseth Reyes, una licenciada en biología de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, cuando ingresó al Jardín Botánico de Bogotá (JBB).

Antes de reunirse con los guardianes de este ecosistema urbano que rodea un colector de aguas lluvias con una longitud de 1,9 kilómetros, la magíster en ciencias y biología de la Universidad Nacional investigó sobre la historia del bosque.

“Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón
“Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón

“Encontré que en 2019, luego de conocer un proyecto de alto impacto que pretendía construir un complejo deportivo en un sector, varios ciudadanos se unieron para protestar pacíficamente por los impactos ambientales que arrojaría la obra”.

En publicaciones de la Fundación Dodo Colombia, organización que ha luchado por la biodiversidad del Canal Boyacá, Liseth leyó que cientos de habitantes del barrio Modelia realizaron una velatón para evitar la tala de casi 160 árboles adultos.

“Los ambientalistas denunciaron que el proyecto iba a dejar sin hogar y alimento a cientos de especies de aves residentes y migratorias. Fue tanta la presión y denuncias ciudadanas, que la obra se frenó y así la comunidad dio inicio a varios proyectos de ciencia participativa”.

Luego de su investigación y varios recorridos por los dos sectores del bosque urbano, dividido por el paso de la avenida La Esperanza, Liseth buscó a los líderes ambientales para presentarles su plan de trabajo social.

“Mi carta de navegación consiste en una serie de capacitaciones enfocadas en educación ambiental, como jornadas de avistamiento de aves y reconocimiento de las especies arbóreas y arbustivas, además de talleres de arte botánico y bichos, es decir los artrópodos”.

Según la profesional social, la red de cuidadores del bosque urbano Canal Boyacá está conformada por varios grupos, cada uno con una preferencia ambiental específica. “Por eso, mi hoja de ruta social cuenta con una gran diversidad de temáticas”.

Cada mes, Liseth realiza en promedio dos actividades de educación ambiental en este pulmón verde de Fontibón. “En las primeras solo participaban máximo cinco personas. Sin embargo, con el paso del tiempo hemos llegado a superar las 30; eso me tiene muy emocionada”.

Por ejemplo, un grupo numeroso de adultas mayores que hacen ejercicio en la zona dura que colinda con el CAI de Modelia, se han convertido en las alumnas más asiduas de los talleres de botánica y bichos.

“Jamelis Amador, la líder del grupo y que hace parte de la red de cuidadores, está muy motivada con las temáticas que les ofrezco. Las hermanas Clara y Rosa Isabel Galvis, habitantes del barrio Bosques de Modelia, se convirtieron en nuevas guardianas del Canal Boyacá”.

¡Explorando una esponja hídrica!

A mediados de agosto, Liseth fijó su mirada en Capellanía, una de las 17 reservas distritales de humedal declaradas oficialmente en Bogotá y que la comunidad salvó de ser sepultada por la jungla de cemento.

“Se me ocurrió invitar a los guardianes del bosque urbano Canal Boyacá, ubicado a unas pocas cuadras del humedal, para que se enamoraran de su magia biodiversa y conocieran cómo estos dos ecosistemas se conectan y ofrecen refugio a la fauna y la flora”.

La licenciada en biología se comunicó con Lorena Delgado, profesional de la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) e intérprete ambiental del humedal, para organizar un recorrido de conexión por varios sectores de Capellanía, un humedal también conocido como Cofradía.

“Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón
“Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón

“Lorena nos abrió las puertas del humedal y acordamos realizar el recorrido el martes 1 de septiembre en horas de la mañana. Inmediatamente diseñé una pieza comunicativa y la envié al chat grupal que tenemos del bosque urbano”.

A las ocho de la mañana, cerca de 15 personas que participan en los procesos de fortalecimiento del Canal Boyacá y varios pajareros del sector, llegaron a uno de los ingresos de Capellanía para participar en la actividad.

Liseth y Lorena les dieron la bienvenida y contaron el objetivo de la jornada, llamada ‘Entre bosques y humedales’. “Además de pajarear, una actividad impajaritable cuando vamos a un humedal, queremos que conozcan la conexión que tiene Capellanía con el Canal Boyacá”.

La intérprete ambiental de la SDA informó que el primer habitante biodiverso que iban a conocer era el curí sabanero, un pequeño roedor herbívoro con patas cortas, pelaje café ocre y que es nativo de la sabana de Bogotá y el altiplano cundiboyacense.

“Los curíes abundan en Capellanía y van a ver muchos en medio de los pastizales e incluso nadando en los espejos de agua. Son los jardineros de los humedales: se comen las plantas, pastos y eneas y ayudan a dispersar semillas y controlar la vegetación herbácea”.

Finalizadas las palabras de apertura del recorrido, los expedicionarios caminaron por un camino elevado donde pudieron apreciar algunos de los espejos de agua del humedal, montones de curíes y muchas aves residentes y migratorias.

Al llegar a uno de los miradores, Lorena lideró una charla sobre la historia de Capellanía, un humedal que tuvo sus orígenes en la antigua laguna del Tintal, perteneciente a la cuenca hidrográfica del río Fucha.

“Debido a la acelerada urbanización de la ciudad, esta extensa laguna fue perdiendo sus dominios. En la zona en la que estamos, las industrias y los conjuntos residenciales fueron construidos sobre áreas del humedal”.

La comunidad ambiental del sector se unió para que la jungla de cemento no acabara con la esponja hídrica sobreviviente, dividida en dos sectores por la avenida La Esperanza, y las entidades ambientales del Distrito le lanzaron un salvavidas en 2004.

“Ese año fue declarado como Parque Ecológico Distrital de Humedal dentro del Plan de Ordenamiento Territorial y así la Secretaría de Ambiente y otras entidades iniciaron su recuperación ambiental”.

El sector uno, epicentro del recorrido, alberga las áreas más conservadas del humedal. Según la SDA, cuenta con un espejo de agua principal en el cual se pueden observar individuos de varias especies de aves.

“Allí se pueden ver la tingua de pico rojo, pato turrio, garzas rayadas, huacos y monjitas, además de especies migratorias altitudinales como ibis negro, pisingos y tinguas azules y especies migratorias como el pato canadiense y chorlito”, informa la entidad.

La autoridad ambiental del Distrito también revela que, en los alrededores de los cuerpos de agua, predominan los gavilanes maromeros, alcaravanes y garzas blancas. “En las áreas boscosas se pueden encontrar búhos, lechuzas y el gavilán caminero”.

Territorio conectado

Los cerca de 15 expedicionarios, algunos con cámaras profesionales y binoculares, continuaron su inmersión por los senderos de Capellanía, un conector ecosistémico de la subcuenca del río Fucha.

En el recorrido, que duró más de tres horas, avistaron cientos de aves y curíes y apreciaron los tesoros botánicos del humedal: nativos como el cajeto, corono, arrayán y chicalá; exóticos como las acacias; y acuáticos como el botoncillo, barbasco, lenteja de agua y enea.

“Este humedal también alberga especies como la rana y la culebra sabanera y la zarigüeya. Aunque no las vimos durante el recorrido, los asistentes quedaron maravillados con todas las bandadas de aves que pudieron registrar”, dijo la intérprete de la SDA.

“Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón
“Entre bosques y humedales”: un recorrido de conexión por una esponja hídrica de Fontibón

La comunidad de Canal Boyacá también conoció el área de restauración, los jardines biodiversos conformados por decenas de salvias y los miradores de avistamiento de tinguas y del pato turrio andino, una subespecie endémica de los humedales altoandinos.

“Además, tuvieron la oportunidad de visitar el vivero donde propagamos varias de las especies forestales nativas con las que estamos restaurando este hermoso humedal. Los participantes trajeron botellas de agua para regarlas”.

En el espejo de agua más extenso de Capellanía, un claro ubicado a pocos metros de la avenida La Esperanza y repleto de patos turrios, tinguas de pico rojo, patos canadienses y pisingos, los expedicionarios hicieron el cierre de la actividad.

Daniel Ariza y Claudia Reyes, pajareros y guardianes del bosque Canal Boyacá, informaron que durante el recorrido se registraron 38 especies de aves, tanto residentes como migratorias. “Esta cifra representa que la actividad pajarera fue todo un éxito”.

Caracara cabeza amarilla, pato turrio, espíruto santo, garrapatero mayor, colibrí rutilante, monjita, tinguas, playero solitario, ibis, garza nocturna, aguililla caminera, tirano pirirí, mirla blanca, jilguerito andino, tordo sudamericano y pinchaflor ferrugíneo, hacen parte del listado.

Liseth tomó la palabra para cerrar el recorrido de conexión. “Varias de estas especies de aves también las hemos registrado en el bosque urbano Canal Boyacá. Esto muestra que ambos ecosistemas están muy conectados”.

Según la licenciada en biología, el fortalecimiento de las coberturas vegetales que está realizando el JBB en este ecosistema urbano es fundamental para que las aves y otras especies de la fauna sigan habitando o visitando estos espacios.

“Todo el trabajo comunitario y del Distrito está fortaleciendo la conexión ecosistémica entre Capellanía y el Canal Boyacá. Este recorrido tuvo como objetivo que reconocieran esa conectividad y lo logramos; juntos seguiremos fortaleciendo los pulmones verdes de Fontibón”.

La articulación entre el Jardín Botánico y la Secretaría de Ambiente no termina con esta actividad. Liseth y Lorena tienen contemplado realizar otras actividades ambientales y sociales para fortalecer los conocimientos de la comunidad.

“Vamos a realizar un taller de bichos o artrópodos y un recorrido de reconocimiento del arbolado de Capellanía, experiencias que también le apuntan a reconocer la conexión que hay entre el humedal y el bosque urbano”.

 

(*) Agradecimientos a Claudia Reyes (Claskinner) y Juan Camilo Jiménez por las fotos de las aves.

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