Historias del verde urbano: El despertar verde del Olarte
El Jardín Botánico José Celestino Mutis ha plantado 119 nuevos árboles y arbustos en este barrio que hace parte de la Zona Urbana por un Mejor Aire (ZUMA) Bosa Apogeo.
Tres sectores se renaturalizaron con especies como aliso, cedro, chicalá amarillo, gaque, mano de oso, palma de cera, pino romerón, roble y mangle de tierra fría.
Varios habitantes del barrio apadrinaron los tesoros verdes y participan en actividades de mantenimiento como el riego.
Bogotá, marzo de 2026. Los más de 23.000 habitantes del Olarte, un barrio de la localidad de Bosa que inició su urbanización a mediados del siglo XX y se consolidó en un sitio residencial y comercial, no respiran un buen aire.
Los millones de vehículos que transitan a diario por los corredores viales aledaños al sector, como la Autopista Sur y las avenidas 68 y Villavicencio, arrojan bocanadas de polvo, hollín y humo que ingresan a los pulmones de los ciudadanos.
El panorama no mejora al interior del barrio. Varias de las calles de las 72 manzanas que lo conforman lucen descapotadas y polvorosas. El viento levanta toneladas del material particulado de estas trochas y viaja por todo el territorio.


Olarte no se caracteriza por albergar una cantidad significativa de árboles y arbustos, pulmones verdes que producen oxígeno, capturan dióxido de carbono y filtran los contaminantes atmosféricos.
Según la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), este barrio hace parte de un polígono de 228 hectáreas que registra unos de los mayores niveles de emisión atmosférica contaminante en la ciudad.
En este sector, de acuerdo con la autoridad ambiental, el PM2.5 (partículas suspendidas en el aire que son perjudiciales para la salud) supera los 37 microgramos por metro cúbico durante varias horas del día, un valor superior al permitido por la normatividad.
Por esta razón, el Distrito inició las Zonas Urbanas por un Mejor Aire (ZUMA), una estrategia de intervención ambiental que busca mejorar progresivamente la calidad del aire, en este polígono llamado Bosa Apogeo.
“El objetivo de la ZUMA es realizar una intervención que articula políticas de movilidad sostenible, ordenamiento territorial y adaptación al cambio climático para mitigar los efectos negativos de las fuentes de emisión”, cita el plan de acción.
Esta estrategia incluye acciones como monitoreo de la calidad del aire, mejoras en la infraestructura urbana y verde y la creación de instancias de participación activa con la comunidad en el proceso de toma de decisiones.
En la ZUMA Bosa Apogeo, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) tiene la tarea de aumentar y fortalecer las coberturas vegetales, como el arbolado joven y adulto, los jardines y huertas urbanas; un nuevo verde que mitigará la problemática de contaminación atmosférica.
“Uno de los sectores que priorizamos para nuestra intervención en la ZUMA fue Olarte, un barrio que ha perdido sus coberturas vegetales y se caracteriza por altos niveles de material particulado”, aseguró Germán Darío Álvarez, subdirector técnico del JBB.
Olarte se pinta de verde
La Subdirección Técnica Operativa del Jardín Botánico seleccionó tres zonas críticas del barrio Olarte para iniciar su renaturalización: la franja de control ambiental de la avenida Villavicencio, el parque del CAI Villa del Río y sitios que colindan con la ronda del río Tunjuelo.
Juan David Joya, ingeniero forestal del grupo de arbolado joven que se encarga de renaturalizar la localidad de Bosa, evaluó estos sectores y determinó que había espacio apto para plantar 119 nuevos árboles y arbustos.
A finales de 2025, el profesional y su cuadrilla de operarios plantaron 64 individuos vegetales en dos de las zonas priorizadas: 17 en el parque del CAI y 47 en las áreas que colindan con el río Tunjuelo. “Escogimos varias especies nativas del bosque altoandino”.


Viviana González, licenciada en biología del equipo social de la subdirección, invitó a varios grupos comunitarios para que ayudarán a renaturalizar los dos sectores y apadrinaran las nuevas coberturas vegetales.
“Varios habitantes y líderes sociales del barrio participaron en estas actividades. En el parque del CAI evidenciamos una problemática con el uso de llantas en el arbolado, situación que empezamos a abordar con los vendedores de la zona”.
El 26 de febrero de este año, el turno fue para la franja de control ambiental de la avenida Villavicencio ubicada entre las calles 53c y 57b sur, una zona donde habitan varios falsos pimientos y ligustros.
María Claudia García, directora del JBB, y la secretaria de Ambiente Adriana Soto, lideraron la plantación de 50 alisos, guamos, cedros, chicalás amarillos, gaques, manos de oso, palmas de cera, pinos romerones, robles, caballeros de la noche y mangles de tierra fría.
Estudiantes del colegio Nuevo Chile, adultos mayores del grupo ‘Abuelos unidos por el Olarte’ y habitantes del barrio, fueron los grandes protagonistas de la jornada. Además de ayudar a plantar los árboles y arbustos, los apadrinaron.
“Escribieron el nombre de la especie y varios mensajes en láminas de madera que ubicamos en los tutores. En esta actividad de apadrinamiento dejaron volar su imaginación y crearon frases de cuidado para que los árboles no se vean afectados”, dijo Viviana.
‘Cuidar un árbol es cuidar la vida: protégelo para tener un mejor mañana’, ‘Un árbol respira por tí: cuídalo y dale vida al planeta’, ‘Sin tí no puedo vivir: cuídame’, ‘Si me cuidas, respiras’, ‘Sembramos vida: raíces fuertes, futuro verde’ y ‘Cada hoja mía cuenta’, fueron algunas de las creaciones.
Esta jornada también contó con la participación de varios funcionarios de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental. “Ellos también se convirtieron en guardianes del nuevo arbolado del Olarte”, apuntó Viviana.
La directora del JBB aseguró que estos nuevos árboles y arbustos serán una barrera ambiental que mitigará la contaminación de los vehículos que transitan por la avenida Villavicencio. “De esta manera, los habitantes del Olarte podrán respirar un mejor aire”.
Días después de la plantación, el ingeniero forestal del JBB en Bosa y sus operarios plantaron cinco individuos vegetales más en la franja de control ambiental de la avenida Villavicencio. “De esta manera, llegamos a un total de 55 árboles y arbustos nuevos”.
Riego comunitario
Los 119 nuevos árboles y arbustos del barrio Olarte no han quedado a la deriva. Juan David y sus operarios les han realizado un constante mantenimiento integral con actividades como plateo, poda, riego y fertilización.
“Sin embargo, hemos tenido que hacer varios replantes debido a los comportamientos inadecuados de la ciudadanía. Por ejemplo, en el parque del CAI siguen instalando llantas en los árboles y les han quebrado las ramas y tallos”, precisó Joya.
La comunidad ha participado en varios de los mantenimientos. El pasado sábado 7 de marzo, Viviana convocó a líderes y residentes para que ayudaran a regar los 55 nuevos árboles y arbustos de la franja de control ambiental y varios del parque del CAI.


Para este riego comunitario, liderado por Joya, un técnico, tres operarios y la profesional social, el JBB dispuso de su carrotanque. Cerca de 10 habitantes del Olarte, entre adultos mayores, padres de familia y niños, hidrataron el arbolado joven.
“Todos los árboles de la franja están creciendo adecuadamente. Conservan el tutor de madera que les brinda estabilidad y las láminas con los mensajes de cuidado; esto evidencia que la comunidad los está protegiendo”, precisó la licenciada en biología.
Este panorama es distinto en el parque del CAI. Debido a la instalación de las llantas, varios individuos vegetales no lograron sobrevivir porque les rompieron los tallos. Ante esto, Juan David y Viviana realizarán varias acciones.
“Voy a socializar de nuevo este proyecto de arborización con los trabajadores de los talleres de mecánica y los vendedores ambulantes del sector. Al parecer, un habitante de calle es quien les instala las llantas”, expresó la profesional social.
Por su parte, el ingeniero forestal va a cuadrar una próxima jornada de replante. “Olarte es una de las prioridades en nuestra estrategia ZUMA Bosa Apogeo. La apropiación y cuidado de la ciudadanía es fundamental para que el barrio se renaturalice”.
El parque vecinal ubicado a espaldas del jardín infantil del barrio Olarte, un sitio administrado por la Secretaría Distrital de Integración Social, también aumentará su verde durante las próximas semanas.
“Vamos a plantar 25 nuevos árboles y arbustos en este parque. Ya realizamos el ahoyado, es decir abrir los huecos de un metro cúbico de profundidad donde habitarán estos individuos de la ZUMA”.






