Historias del verde urbano: Timiza recibió 95 regalos arbóreos en el Día Nacional de la Biodiversidad

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El Jardín Botánico José Celestino Mutis aumentó el arbolado de uno de los sectores de este icónico parque estructurante de la localidad de Kennedy.

95 árboles y arbustos de 22 especies fueron plantados con la ayuda de estudiantes y docentes de tres colegios, personas con discapacidad, huerteros y ambientalistas.

Esta plantación es producto del proceso de cocreación que adelanta el Distrito con la comunidad para consolidar a Timiza como un bosque urbano.

Bogotá, 12 de septiembre de 2025. A sus 12 años, Martín Pérez López, estudiante de sexto de bachillerato del colegio Santa Luisa en la localidad de Kennedy, ya tiene claro a lo que se va a dedicar en su vida adulta.

“Voy a ser científico. Me gustaría trabajar haciendo estudios que fusionen mis dos pasiones: la biodiversidad, en especial los árboles, y la física. Me gustan mucho los temas relacionados con la naturaleza, la materia y la energía”.

Según este preadolescente de contextura delgada, piel trigueña y cabello crespo y que vive en el municipio de Soacha, su interés por los recursos naturales y la ciencia nació desde que era muy pequeño gracias a sus padres.

Historias del verde urbano: Timiza recibió 95 regalos arbóreos en el Día Nacional de la Biodiversidad
Historias del verde urbano: Timiza recibió 95 regalos arbóreos en el Día Nacional de la Biodiversidad

Su mamá, una profesora de ciencias naturales, le leía las historias de los árboles o de animales que aparecen en los libros de biología, conocimientos que su papá, otro docente, complementaba en varios recorridos por sitios llenos de naturaleza.

“Desde que tengo memoria, recuerdo a mis padres diciéndome que hay que cuidar y respetar la flora y fauna. Esos aprendizajes y caminatas por los bosques y ríos fueron los que sembraron en mí un gran interés por la ciencia”.

En la ventana de su cuarto, Martín puso varias macetas que llenó con semillas que propagó con la ayuda de sus dos grandes maestros. “Hoy en día son plantas grandes y frondosas; varias aves, como copetones, han hecho sus nidos en mi jardín”.

El futuro científico conoce la mayoría de especies de los 2.652 árboles y arbustos que habitan en el parque estructurante Timiza, un pulmón verde de 29,8 hectáreas ubicado a pocas cuadras del colegio Santa Luisa.

“Sé que los más altos y viejos son eucaliptos, un árbol que no es de Colombia. Sin embargo, luego de leer varios libros de botánica, evidencié que Timiza tiene muchas especies nativas, como robles, nogales, chicalás y cauchos sabaneros”.

Aunque su pasión por la lectura lo llevó a conocer algunos de los pasos que se necesitan para plantar árboles en las zonas urbanas de Bogotá, Martín no había tenido la oportunidad de verlos en acción.

“Con mis papás hemos plantado árboles en algunos pueblos, pero yo soñaba con hacerlo en un sitio como el parque Timiza y con personas expertas, es decir ingenieros forestales, para así aprender la técnica a la perfección”.

95 regalos verdes

El sueño arbóreo que Martín tenía pendiente empezó a volverse realidad a mediados del mes de agosto cuando Alejandra Moreno, profesional social del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), visitó el colegio Santa Luisa.

La licenciada en biología se reunió con varios de los docentes de ciencias naturales de este plantel educativo privado fundado en 1968 y los invitó a participar en una jornada de plantación de 95 nuevos árboles y arbustos en el parque Timiza.

“Me puse muy contento cuando los profes nos contaron de esta actividad que me iba a permitir aprender a plantar. Además, los niños y jóvenes del colegio seríamos parte del proceso y apadrinaríamos los árboles”, recuerda el pequeño de 12 años.

Historias del verde urbano: Timiza recibió 95 regalos arbóreos en el Día Nacional de la Biodiversidad
Historias del verde urbano: Timiza recibió 95 regalos arbóreos en el Día Nacional de la Biodiversidad

Alejandra también invitó a la plantación a los colegios Nuevo América y el Liceo Samario, a un grupo de adultos con discapacidad cognitiva de la biblioteca Timiza y a varios líderes ambientales y huerteros.

“Todos confirmaron su asistencia a la actividad, que quedó agendada para el jueves 11 de septiembre en horas de la mañana, fecha en la que se conmemora el Día Nacional de la Biodiversidad”.

Mientras llegaba el día, Diana Carolina Hurtado, ingeniera forestal del JBB, lideró a su cuadrilla de 10 operarios para abrir los 95 huecos de un metro cúbico de profundidad en un polígono ubicado en la parte suroccidental del parque.

“Durante el ahoyado, nombre técnico de esta actividad, retiramos los escombros de los huecos y luego los rellenamos con tierra abonada. Para esta plantación escogimos 22 especies arbóreas y arbustivas, la mayoría nativas del bosque altoandino”.

La ingeniera que tiene a su cargo el arbolado joven de la localidad de Kennedy, también llevó el nuevo material vegetal al parque. Varios de los árboles y arbustos fueron donados por la empresa Masterplan, representante del Plan Parcial Bavaria que tiene un vivero.

“La mayoría de los árboles son de porte alto y fueron reproducidos en air-pots o contenedores aireados, una técnica que permite su crecimiento rápido y saludable y asegura y ayuda al desarrollo de las raíces de manera horizontal y oxigenada”.

Fiesta biodiversa

La celebración del Día Nacional de la Biodiversidad en Timiza, un parque que nació a inicios de la década de 1960 cuando familiares del presidente Alfonso López Pumarejo le donaron al Distrito un lote de su hacienda Casa Blanca, empezó a las 10:30 de la mañana.

Los primeros en llegar a este ícono verde de Kennedy, un sitio que en el pasado tuvo una rueda de Chicago y un pequeño zoológico, fueron más de 50 estudiantes y docentes de los colegios Santa Luisa, Nuevo América y Liceo Samario y el grupo de adultos de la biblioteca pública.

Martín fijó su mirada en uno de los robles de porte alto que fueron reproducidos en los air-pots. “Quería ayudarlo a plantar porque se trata de una especie nativa que es muy fuerte, bastante alta y vive más de 200 años”.

Historias del verde urbano: Timiza recibió 95 regalos arbóreos en el Día Nacional de la Biodiversidad
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A los pocos minutos, María Claudia García, directora del Jardín Botánico; Adriana Soto, secretaria de Ambiente; Julia Mirada, representante a la Cámara; y varios funcionarios del IDRD; llegaron al polígono para dar inicio a la plantación.

Los funcionarios, estudiantes, maestros, docentes, adultos mayores y líderes ambientales rodearon el roble que enamoró a Martín. Antes de plantarlo, García les informó varios pormenores de la actividad.

“Esta plantación es fruto de un proceso de cocreación que estamos realizando entre el Distrito y la comunidad para que Timiza se convierta en el primer bosque urbano oficial de la localidad de Kennedy”.

Según la directora del JBB, funcionarios del Distrito y varios scouts, escuelas ambientales, huerteros y líderes socioambientales del sector seleccionaron el polígono del parque, el número de árboles y las especies.

“Este primer ejercicio de cocreación arrojó la plantación de 95 nuevos árboles y arbustos y el replante de 75, es decir que el futuro bosque urbano Timiza va a reverdecer, por ahora, con 170 individuos vegetales”.

Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB, se encargó de revelar el paso a paso que se realiza en las plantaciones de las zonas urbanas. Los niños y jóvenes quedaron sorprendidos al ver el tamaño del hueco que necesita un árbol para poder desarrollarse.

“Es una de las actividades más difíciles que realizan nuestros operarios. La razón: toda Bogotá fue construida con escombros y por eso para abrir un solo hueco se pueden demorar hasta tres horas retirando estos residuos”.

Álvarez también les mostró el hidroretenedor que les brindará humedad a los árboles, una sustancia gelatinosa que se aplica en el hueco; y el tutor de madera que se encargará de darles estabilidad.

“Hoy ustedes van a apadrinar estos nuevos árboles del parque Timiza escribiendo sus nombres o frases de cuidado en este tutor. Antes de plantarlos, es necesario retirar la bolsa plástica o el air-pot con mucho cuidado, ya que allí están las raíces”.

Durante la charla del subdirector, Martín intervino varias veces. “Me sentí muy contento porque cada vez que el experto hacía una pregunta, yo sabía la respuesta. Por ejemplo, que no podemos plantar los árboles con las bolsas o que el hidroretenedor retiene el agua”.

Cuando el roble quedó perfectamente plantado, los cerca de 100 niños, jóvenes, adultos mayores, huerteros, líderes y funcionarios del Distrito se distribuyeron en varios grupos para plantar los 94 árboles restantes con el acompañamiento de uno de los operarios del JBB.

Con sus manos, Timiza recibió sus nuevos tesoros verdes de 22 especies como yarumo, cedro, nogal, palma de cera, guayacán de Manizales, guamo, arrayán, fucsia, caballero de la noche, eucalipto pomarroso, caucho sabanero, roble, pino romerón y chicalá rosado.

“Yo ayudé a plantar con mis amigos un roble, dos fucsias y un arrayán. Esta actividad me dejó muchos conocimientos que me van a servir para convertirme en uno de los mejores científicos de la naturaleza”, afirmó Martín.

Jerónimo Salamanca y Gabriela Ramírez, estudiantes de quinto de primaria del colegio Santa Luisa, también dejaron su huella en este icónico parque de Kennedy. “Plantamos varios guamos, arrayanes y fucsias, nuevos amigos que vamos a regar cada tres días”.

Los falsos pimientos adultos ubicados en los andenes que rodean el parque Timiza, también fueron fortalecidos durante esta fiesta que honró la biodiversidad. El equipo de Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades (MIPE) del Jardín Botánico les realizó varios tratamientos.

“Los falsos se ven muy afectados por el insecto Monalonion velezangeli. Para mitigar su accionar, les hicimos aspersión foliar (mezcla de fertilizante, repelente insecticida natural, bioestimulador foliar y coadyuvante) y endoterapia”, informó la ingeniera Bibiana Peralta.

Guardianes del bosque

El Día Nacional de la Biodiversidad en Timiza no fue solo para plantar. Alejandra Moreno, Adriana Tusso, Diana Daza y Alejandra Núñez, licenciadas del equipo social de la Subdirección Técnica Operativa, realizaron varias actividades ambientales.

Por ejemplo, los estudiantes de los colegios Santa Luisa, Nuevo América y Liceo Samario se convirtieron en los nuevos guardianes de los árboles al escribir sus nombres en los tutores de madera y se comprometieron con su cuidado.

“Estos niños y jóvenes van a visitar seguido los árboles para observar su crecimiento y desarrollo. En un diario o bitácora escribirán datos como la altura, el diámetro del tronco, formas de las hojas, presencia de flores y frutos y observaciones generales”.

Historias del verde urbano: Timiza recibió 95 regalos arbóreos en el Día Nacional de la Biodiversidad
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Estos pequeños también participaron en un juego de cartas que tenían información sobre las coberturas vegetales de la ciudad, como arbolado, jardines y huertas, además de la normatividad ambiental y servicios ecosistémicos.

Las profesionales sociales diseñaron una actividad especial para el grupo de más de 20 adultos con discapacidad cognitiva de la biblioteca Timiza, llamada ‘Sembrando vida con nuestras huellas’.

“Con témperas y marcadores, cada uno le dio color a un árbol que les dibujamos en una hoja de papel. Ellos también son guardianes de los árboles de este bosque que está en proceso de consolidación y fortalecimiento”, apuntó Alejandra Moreno.

Martín ya asumió con mucha seriedad su nuevo rol como guardián del bosque. Además de anotar en su bitácora la evolución de los árboles que ayudó a plantar, va a sensibilizar a los ciudadanos cada vez que visite el parque Timiza.

“Si los árboles desaparecen, los seres humanos no podríamos sobrevivir. Debemos cuidarlos y para mí son amigos de los que aprendo mucho y me dan energía para ingresar al mundo espiritual de la naturaleza”.

“Invito a todas las personas que visitamos el parque Timiza para que juntos cuidemos su naturaleza y dejemos una huella verde. Juntos podemos crear una mejor vida para este hermoso planeta que está en riesgo”.