Transparencia y acceso a información pública

Los secretos de la rosaleda
del Jardín Botánico

Los secretos de la rosaleda del Jardín Botánico


Al salir el sol, la nube perfumada comienza su función. Un dulce aroma, al que acompañan la Cecilita, shocking blue y la cinco pétalos, se desprende poco a poco, dejándole claro a quien pasa por el lugar, que está cerca a la rosaleda del Jardín Botánico de Bogotá.

Con aproximadamente 1.930 metros cuadrados de extensión y 55 variedades en su interior, la rosaleda fue construida en 1969 por la Secretaría de Obras Públicas y diseñada por el padre Enrique Pérez Arbeláez. Todo en honor a Lorencita Villegas de Santos.

Seguramente, si viene a visitarla, se encontrará con la perla negra, que aunque no expele mucho aroma y no es totalmente negra, tiene un rojo intenso que la hace sobresalir de las demás; la nube perfumada, que contiene muchos pétalos y un aroma sensacional; shocking blue, de color fucsia y un buen aroma; Cecilita, la enredadera de flor pequeña que se reconoce por su aroma tan dulce; y la cinco pétalos, una de las rosas con menor modificación. El agradable aroma de las rosas se evidencia, especialmente, en horas de la mañana, cuando el sol empieza a irradiar y, por evaporación, se comienzan a desprender los aromas que, incluso, se perciben a tan solo unos metros de la rosaleda.

Su punto de floración es en épocas de verano, entre los meses de junio y agosto y diciembre a febrero, pero el mantenimiento, tanto básico como fitosanitario, no deja de ser diario. Cada mañana, un grupo de profesionales las supervisa, las cuida, las riega, las deshierba, las poda y hasta las consiente con un par de halagos para que crezcan bien, pues al quedar a la intemperie, las rosas están expuestas a plagas y enfermedades y a daños constantes ocasionados por las lluvias. Para mantener una rosaleda igual a la de nuestro Jardín, te compartimos los siguientes ‘tips’:

  1. Aflojar el suelo que esté alrededor de la planta, para que las raíces puedan respirar y absorber los nutrientes. Se debe hacer cada dos meses, para hacerlo, es importante tomar una pala y remover el suelo hacia la parte externa del centro de la planta.
  2. Fertilizante químico: se puede aplicar cada tres meses, unos 50 gr. por planta. Es importante tener en cuenta que el fertilizante quede incorporado al suelo y no por encima, o si no, se debe cubrir con tierra.
  3. Regar las plantas con agua, preferiblemente en horas de la mañana, porque la planta transpira y absorbe la humedad más fácil.
  4. Para floración: después de que la planta emita flor y esta se seque, se debe podar el tallo donde ha brotado, para ello, se cuentan unas seis hojas hacia abajo para hacer el corte y así lograr que vuelva a brotar.
  5. Para el control de plagas: se debe preparar una solución jabonosa con jabón rey y agua, y se enjuagan las plantas con dicha mezcla, la cual ayudará a controlar ácaros y pulgones. Se recomienda aplicar la mezcla en la tarde.
  6. Para enfermedades: las rosas suelen padecer de mildeo polvoso, la cual se puede detectar porque genera unas manchas de color ceniza debajo de las hojas y, generalmente, se presentan en verano o cuando los días son muy calurosos. Para combatirla, simplemente se limpian las hojas con agua.

 
 

Con árboles recuperamos el espacio
público en el barrio Las Guacamayas

Con árboles  recuperamos el espacio  público en el barrio  Las Guacamayas


Tras una nueva jornada de plantación organizada por la Alcaldía de Bogotá, el barrio Las Guacamayas en la localidad de San Cristóbal recuperó una zona verde que era usada para el parqueo de vehículos y no para la recreación de la comunidad.

La plantación se desarrolló gracias a la participación de los vecinos del sector quienes adoptaron a los 11 árboles de diferentes especies como polygala, nogal y roble, cada de uno de ellos con nombre diferente: Junior, Danger, Daniela, y otros.

Antes de realizar la actividad, la comunidad contactó al Jardín Botánico de Bogotá con el objetivo de recuperar el espacio, puesto que algunos vecinos usaban la zona verde para parquear los automóviles. Por eso, tras un diseño formulado y proyectado por los ingenieros y arquitectos del Jardín, se escogieron estas especies que prometen dar una sensación más paisajística del lugar teniendo en cuenta las necesidades de la comunidad.

"Nosotros ya estábamos cansados de discutir con las personas que parqueaban los carros en frente y les quitaba espacio a las personas que querían sacar a pasear a sus mascotas o jugar con sus hijos. Yo por mi parte le puse Junior a este nogal, porque mi perro se llama así y lo quiero mucho. Sé que al plantar un árbol también me traerá suerte y por eso también me comprometo a cuidarlo", contó, Clara Inés Obando, vecina del sector.

Gracias a esta plantación no solo se trató la necesidad que agobiaba al sector sino que fortaleció el sentido de identidad entre la comunidad y el barrio, en una actividad en la que participó desde los niños hasta los adultos mayores.

 

El proyecto más grande de jardinería
en Bogotá, se hizo realidad

El  proyecto más grande  de  jardinería en Bogotá, se hizo  realidad


Son 3000 m2 de jardinería los que hoy acompañan a la histórica plazoleta de Los Mártires, en este lugar la historia de Bogotá y de Colombia se ha marcado. Tras la intervención a pocos metros a la oscura calle del Bronx en el 2016 por la Alcaldía de Bogotá, hoy el sector florece junto con las vidas de las personas que fueron rescatadas de ese lugar.

Para celebrar los tres años de la intervención, la Alcaldía de Bogotá desarrolló con el apoyo del Jardín Botánico, una jornada de plantación de 32.000 plantas en la plaza, en donde los funcionarios del Jardín participaron de forma activa durante la actividad. Remover escombros, cargar tierra fértil en carretilla, regarla en el espacio adecuado, aplanarla y luego plantar cada pequeña.

El desarrollo de esta jornada es parte de la consolidación del proyecto Bronx Distrito Creativo, la propuesta que trata de mostrar las nuevas alternativas dentro de los ámbitos culturales y económicos que permitan la revitalización y reactivación del centro de Bogotá, esto incluye la renovación urbana en la localidad de Los Mártires, Parque Tercer Milenio, San Bernardo y San Victorino, el pasaje comercial del Bronx y la futura línea y estación del metro.

Con esta actividad los equipos de comunicación, administración, investigación y otras dependencias, participaron en la jornada en el marco de la Semana Ambiental Distrital. hicieron un reconocimiento al arduo trabajo de los operarios de la ciudad quienes , con un overol verde y con mucha paciencia, delicadeza y fuerza, son los que logran plantar, cuidar y propagar el arbolado y jardín de Bogotá. Ya son 47.000 m2 de jardinería que se han plantado en Bogotá. Precisamente, una de las metas principales del alcalde Enrique Peñalosa es ampliar las coberturas vegetales en la ciudad.

 

Todo lo que debe saber sobre el Baobab,
el mítico árbol que crece al interior del Jardín Botánico

Todo lo que debe saber sobre el Baobab, el titánico árbol que ya tenemos en el Jardín Botánico


Directamente de las zonas desérticas de tierras africanas, un baobab ya se hospeda en Bogotá. Con tan solo un año de edad y unos 20 centímetros de altura, el árbol emblemático de Senegal crece dentro de las instalaciones del Jardín Botánico, con la esperanza de que en unos años llegue a los 50 metros de altura que lo caracterizan en su país de origen.

El baobab, conocido científicamente como Adansonia digitata L., pertenece a la familia de las Bombacaceae. Alcanza una altura de entre 30 y 50 metros, pero su tronco, en forma de botella, puede llegar a superar los 13 metros de diámetro. Aunque es muy difícil calcular la edad de un individuo de esta especie, debido a que el tronco no genera anillos de crecimiento, hay registros de individuos que sobrepasan los 1.275 años, convirtiéndolo en uno de los árboles más antiguos dentro de las angiospermas (plantas con flores).

Se caracteriza por ser un imponente árbol que parece estar plantado al revés, gracias la forma de sus ramas y flores; tener corteza lisa, y por su valor sagrado para las culturas africanas, donde es denominado como “árbol mágico”, “árbol farmacia” o “árbol de la vida”. Además, se cree que es respetado por todos los pueblos africanos, al punto de que solo el más ‘sabio’ de la tribu puede subirse a sus ramas para recoger frutos y hojas.

Gracias a los cuidados de los profesionales del Jardín, hoy trabajamos para conservarlo y ayudarle a acoplarse a las condiciones de la ciudad, para garantizar un óptimo crecimiento y desarrollo. El baobab ya hace parte del patrimonio vegetal de la capital.

 

Cinemateca Distrital, más que un centro
cultural es un mundo natural

Cinemateca Distrital, más que un centro cultural es un mundo natural

El mundo de las artes audiovisuales abrió las puertas de un moderno centro en el que los capitalinos podrán disfrutar de cuatro salas de cine, un espacio para la primera infancia, biblioteca especializada en cine y artes audiovisuales, y 1.500 plantas que acompañarán los recorridos por los pasillos del lugar. Así es la nueva Cinemateca Distrital, que inauguró el alcalde Enrique Peñalosa.

Helechos, hiedras, orquídeas, anturios, lengua de suegra, calathea, filodendro y acanto, entre otras cinco especies son las plantas que se adecuaron a lo largo de la Cinemateca Distrital, con el objetivo de guiar a los visitantes por las instalaciones, con una amplia muestra de la diversidad de flora del país.

Para lograr el proyecto de jardinería en tiempo record, un equipo profesional, técnico y operativo del Jardín Botánico de Bogotá trabajó en el diseño y ejecución de la obra. Fueron alrededor de 20 personas las que se encargaron de embellecer uno de los lugares más emblemáticos y modernos de Bogotá.

Precisamente, una de las principales apuestas del alcalde Enrique Peñalosa es aumentar la cobertura vegetal en la ciudad, por eso, durante su Administración, hemos plantado 47.000 m2 de jardines.

 

En un cambio de roles, Contraloría de Bogotá
aprendió a plantar en el lugar correcto

 

En medio de carcajadas, que se escuchaban a lo lejos, no eran niños los que disfrutaban del Parque Metrópolis, sino que se trataba de un grupo de funcionarios de la Contraloría de Bogotá, quienes se apropiaron del espacio público, gracias a un juego que les ayudó a reconocer las especies del arbolado que son aptas para plantar en la ciudad.

Cada uno personificó una especie arbórea resaltando sus beneficios en el ecosistema; luego sostuvieron una lana que lanzaban al otro de sus compañeros, y de esta manera construyeron una red la cual demostraba que, ante la ausencia de algún individuo, esta se desestabiliza, al igual que el medioambiente cuando no hay diversidad de especies.

Tal como lo hacen todos los días, este equipo de veedores conoció el manejo de los recursos de la capital y, en esta ocasión, entendieron la forma correcta de plantar en el espacio urbano. La actividad, que también se desarrolló dentro de la Semana Ambiental Distrital, fue el escenario para que los funcionarios plantaran con sus propias manos 49 árboles de especies como palma de cera, pino romerón, guayacán de Manizales y polygala.

“No es lo mismo plantar solo que hacerlo en estas jornadas de arborización. Yo creo que no podemos plantar cualquier árbol, porque no sabemos qué daño estemos haciendo. Aquí uno aprende los beneficios de cada árbol y cómo se deben plantar adecuadamente”, dijo Laura Nossa, ingeniera civil de la Contraloría de Bogotá.

De esta manera, las actividades de oficina fueron reemplazadas por las de un campo abierto y con una tarea no menos importante: plantar árboles de la forma adecuada y en el lugar correcto.

Así se plantaron 100 árboles
en San Cristóbal

Plantación San Cristóbal

Durante tres horas de trabajo, acompañadas de clases sobre arbolado y una apuesta por el ambiente de su sector, los habitantes del barrio La Herradura en la localidad de San Cristóbal participaron en una nueva jornada de arborización organizada por la Alcaldía de Bogotá, que no solo busca su apoyo, sino que cada habitante conozca la forma correcta de arborizar la ciudad.

Los vecinos de La Herradura entendieron cómo hacer un ahoyado adecuado; aplicar un hidroretenedor al individuo, para que lo ayude a resistir a tiempos de sequía; cubrir en tierra su sistema radicular y poner correctamente un tutor que guíe su crecimiento y le permita soportar los vientos, entre otras prácticas que hacen de estas labores una riqueza de conocimientos.

En la plantación, los ciudadanos, acompañados por profesionales del Grupo de Energía Bogotá, evidenciaron que 100 árboles que se plantaron en el sector fueron seleccionados con criterios ecológicos y forestales, gracias a un estudio detallado de las condiciones del suelo y el microclima del sector, realizado por ingenieros y arquitectos del Jardín Botánico.

Nidia Fonseca, quien a pesar de una discapacidad en su mano derecha y con 62 años, se animó a plantar pino romerón, poligalas y chicalá amarillo, pues, como ella misma lo dice, son “los líderes quienes deben dar ejemplo”.

“Yo vivo en este sector desde que era muy niña, aquí crecí, me eduqué y me casé. Y sé que a veces a la gente no le nace cuidar los parques y los árboles, pero yo creo que si uno tiene el tiempo y se anima a participar, después verá cómo se pone bonito el sector”, contó Nidia Fonseca, presidenta de la JAC del barrio La Herradura.

Así como Nidia, cualquier ciudadano puede participar en las jornadas de plantación que organiza la Alcaldía de Bogotá, a través de la página web #YoYaPlanté, donde además puede conocer cómo transformamos Bogotá plantando el árbol correcto, en el lugar adecuado.

 

Las cinco especies más curiosas que
tendremos en el nuevo Tropicario

Colombia se prepara para tener el Tropicario más grande de todo el país, un invernadero de 3.470 metros cuadrados, pionero en Latinoamérica, que albergará a alrededor de 900 individuos de 200 especies dentro del Jardín Botánico de Bogotá.

Con diseños tecnológicos que incorporan principios bioclimáticos y topográficos, el Tropicario busca representar los principales ecosistemas del país, con el fin de generar estrategias de conservación ex situ que permitan asegurar su conocimiento, conservación y reconocimiento como valor público.

Los ambientes que se representarán son Bosque seco Tropical, en donde se podrá encontrar la flora representativa de este ecosistema tan amenazado en el país; Colecciones Especializadas para la conservación (CEPAC), que contendrá flora única y llamativa por su diversidad de colores y formas, como orquídeas, bromelias, cactus y plantas carnívoras, entre otras, de especial cuidado y conservación; Plantas Útiles, compuesta por plantas tradicionales de gran importancia económica y cultural para Colombia; Bosque Húmedo Tropical, que exhibirá la flora propia del Amazonas y el Chocó; y Superpáramo, donde podrás conocer cómo es este ecosistema único en el mundo.

Aunque todas las especies tienen historias maravillosas para contar, a continuación presentamos el ‘top 5’ de las especies más peculiares que encontrarás cuando el Tropicario abra sus puertas:

 

Zamias

Zamias

Nombre comunes: chiguas; corocitos.
Características: La familia de las Zamias (Zamiaceae) pertenece a las gimnospermas, es decir, al grupo de plantas que no tienen flores, pero sí frutos. Las Zamias son unas de las plantas más antiguas en la historia de la tierra que persisten en la actualidad; tan antiguas son que existe evidencia de que hacían parte de la dieta de algunos dinosaurios. De hecho, muchas de las especies actuales son muy similares a aquellas que existían en el Mesozoico (la era de los dinosaurios), por lo que se les consideran como “fósiles vivientes”.

De las cerca de 79 especies de Zamias que hay en el mundo, 23 se encuentran en Colombia, lo que convierte al país en el primer representante de la riqueza de estas especies en el planeta. Precisamente, muchas de ellas son endémicas, es decir, que sólo se encuentran aquí en Colombia y en ningún otro lugar del mundo. De hecho, su mayor diversidad se encuentra en las regiones Andina, Pacífica y Amazonía.

Lamentablemente, varias de las especies de Zamias del país están en riesgo de extinción, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN. Por ejemplo, todas las que son endémicas de la región Andina se encuentran en las categorías “en peligro” o “en peligro crítico”, debido a que tienen poblaciones pequeñas ubicadas en paisajes con alta degradación e intervención humana, lo que hace difícil que estas plantas se puedan mantener en el tiempo.

El nuevo Tropicario del Jardín Botánico de Bogotá tendrá una colección de Zamias nativas de Colombia, representadas en el ambiente de Colecciones Especializadas.

Yaje

Banisteriopsis caapi

Nombre comunes: yagé; ayahuasca.
Características: El yagé es una liana, enredadera o bejuco de la familia Malpighiaceae. Al ser un bejuco, germina en el suelo y se mantiene enraizada durante toda su vida, pero necesita de un soporte para crecer hacia la luz, es por ello que la encontrarás trepando sobre los árboles. Esta especie se encuentra naturalmente en el piedemonte amazónico de Colombia, Perú y Ecuador.

Se considera una planta sagrada y se constituye como un elemento fundamental en el conocimiento y saber tradicional de varios grupos de indígenas en la Amazonía. Este bejuco hace parte de una poderosa bebida sagrada y mística a la que se le suele dar el mismo nombre común de la planta: yagé o ayahuasca. El bebedizo, que se prepara con la cocción de esta y otras plantas ricas en compuestos químicos tiene fuertes efectos alucinógenos. Sin embargo, los componentes químicos de las plantas, por separado, no producen efectos alucinógenos al ser consumidos oralmente. Sin embargo, debe tener precaución, pues el consumo de esta bebida tradicional de la Amazonía no debe hacerse fuera de un contexto ritual, con fines terapéuticos y espirituales, pues hace parte de la cosmogonía indígena.
El nuevo contará con esta y otras plantas tradicionales de Colombia dentro del ambiente de Plantas Útiles, donde podrá conocer los usos y la importancia de esta especie para la diversidad cultural del país.

Mangle

Manglares

Características: El manglar es un ecosistema único que se encuentra en la transición entre el mar y la costa. Solo unas pocas especies de plantas están adaptadas para vivir en extremas condiciones, manteniendo sus raíces dentro del agua salada del mar y soportando la erosión que se presenta en las costas.

En ambiente natural costero, los manglares sirven como refugio para muchas especies de animales que viven dentro de los intrincados laberintos que forman sus raíces. Estas raíces son también sitios de alimentación y anidación de diversas especies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios. El ecosistema es de gran importancia para las comunidades costeras de Colombia, debido a que sirve como una barrera viva de protección natural frente a las crecientes del mar, las inundaciones y los fuertes vientos.

El ecosistema de manglares se destaca por ser un pulmón importante para el mundo, pues absorbe mucho del CO2 del aire y ayuda a reducir los niveles de este gas en la atmósfera. Estudios han demostrado que este ecosistema absorbe más CO2 que otros bosques en el mundo.

Aunque Bogotá se encuentra muy lejos del mar, desde hace tres años se han realizado esfuerzos para mantener dentro de las condiciones del Jardín Botánico plantas de este ecosistema. Con el nuevo Tropicario, los manglares se podrán ver en el Bosque Húmedo Tropical, donde además podrá conocer las plantas de mangle rojo (Rhizophora mangle) y mangle negro (Conocarpus erectus), y hacer un viaje a las costas colombianas para conocer su diversidad. 
 

Barrigon

Cavanillesia chicamochae

Nombre comunes: barrigón; ceiba barrigona
Características: El barrigón es un árbol de la familia Malvaceae, que para nuestra sorpresa fue “descubierto” hace poco (en el 2003). Es un árbol de porte bajo, pues crece hasta 8 metros de altura, y tiene un tronco muy grueso en la parte baja, a veces hasta de 1 metro de diámetro, por lo que lo llaman barrigón o también se le conoce como el baobab colombiano. Puede crecer en terrenos pendientes y por eso a veces parece que estuviera torcido.

Esta especie tan particular solo habita en Colombia y en ningún otro lugar del mundo, de hecho es una especie exclusiva del ecosistema seco del Cañón del Chicamocha. Sin embargo, por presentar una distribución tan restringida, enfrenta grandes amenazas, pues su ecosistema natural se encuentra expuesto a la extracción de plantas por parte de coleccionistas y a la presencia de ganado caprino (de cabras) que consumen la corteza blanda de los troncos y las plántulas cuando salen de las semillas.

Esta especie tiene una estrategia de dispersión por viento, asociada a las épocas de lluvias en el cañón Chicamocha. Las semillas cuentan con una capa que logra almacenar mucha agua y esto les da una gran ventaja, pues con la primera lluvia después del verano logran germinar mucho antes que otras especies.

En el ambiente de Bosque Seco Tropical del nuevo Tropicario se podrá encontrar con representantes de esta especie única del país, en condiciones ex situ (fuera de su hábitat natural).
 

Abarco

Cariniana pyriformis

Nombre comunes: abarco; chibugá; piloncillo
Características: El abarco es un árbol grande que alcanza hasta los 50 metros de altura en condiciones naturales y pertenece a la familia Lecythidaceae. Este árbol se encuentra de manera natural en el noroccidental de Sudamérica, en zonas bajas y medias de Colombia y Venezuela, pero también ha sido cultivado en otros lugares del mundo como Alemania y Estados Unidos.

Es una de las especies nativas más promisorias de Colombia debido a que su madera es muy reconocida por ser durable y estable, tanto en agua como en tierra, y ser resistente a hongos y termitas.

Se le considera un tesoro forestal, por esta razón se ha utilizado por mucho tiempo para la construcción de casas y canoas en el departamento del Chocó y es la madera favorita para hacer carrocerías de camiones. Su madera es tan buena que ha sido sembrada en otros lugares del mundo para su aprovechamiento.

Debido a que su corteza se desprende en tiras largas y resistentes, en Colombia los campesinos de la zona del Pacífico realizan un tipo de calzado tradicional con amarres denominado “Abarca”. A causa de la excesiva utilidad que se le ha dado a la especie, en este momento el abarco se encuentra categoría de “Peligro crítico de extinción”, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN.

En el ambiente de Bosque Húmedo Tropical del nuevo Tropicario se encontrará un árbol de abarco, que permitirá conocer esta importante especie en condiciones ex situ (fuera de su hábitat natural) y ver de primera mano su imponente corteza.

¿A qué huelen los árboles de Bogotá?

La naturaleza tiene sus propios perfumes. De las fragancias más finas que a diario solemos usar, las hojas y los tallos de los árboles tienen mucho que ver también, pues son en ellas donde reposan aceites esenciales volátiles que llenan a la capital de una variedad de olores agradables, como también de otros algo peculiares.

La creación del perfume se da en el momento en que las plantas fragantes sintetizan los aceites esenciales volátiles, los cuales tienen funciones biológicas muy importantes para las especies, ya que algunos sirven para atraer a insectos para la polinización, repeler a herbívoros y xilófagos, atacar plagas  o comunicar mensajes a las otras plantas del entorno. Dependiendo de las especies, los aceites se fabrican en las flores, las hojas, los frutos, la raíz, la madera o la resina.

No obstante, en la diversidad colombiana hay múltiples familias vegetales con el potencial de producir aceites esenciales, gracias a la presencia de pelos glandulares como es el caso de la familia Lamiaceae, Verbenaceae y Geraniaceae; asimismo, hay otras que también tienen alta capacidad de generar aceites aromáticos por sus cavidades esquizógenas (células separadas entre sí), como la myrtaceae, gramineae y la asteraceae. De ellas  se extraen sustancias que dan como resultado fragancias que usamos a diario.

Normalmente, la mayoría de especies con aromas presentan contenidos de aceite en las hojas, los cuales pueden ser vistos a trasluz como burbujas en las láminas foliares, que también son denominados puntos traslucidos (áreas o cavidades con contenidos de aceite). Para conocer el olor de una hoja, la mejor manera de hacerlo es a través de la maceración, que consiste en coger una hoja y molerla con la mano para extraer su aroma.

A continuación presentamos algunas de las especies que tenemos y estamos plantando en Bogotá, generadoras de agradables aromas:

 

Liquidambar

Liquidámbar

Nombre Cientifico: Liquidambar styraciflua
Familia: Altingiaceae
Origen: Liquidámbar = ámbar líquido que fluye de la corteza; styracyflua = rico en sustancias gomosas.  
El liquidámbar es un árbol de gran porte, originario de Estados Unidos. Se caracteriza por tener hojas palmeadas que brindan un olor similar al mango biche y a la lavanda. Precisamente, a través de técnica de maceración, del liquidámbar se pueden extraer aceites esenciales para la fabricación de perfumes, inciensos y productos para el aseo. El liquidámbar es una de las especies priorizadas para la arborización de Bogotá. Entre 2016 y lo corrido de 2019 hemos plantado 2.219 árboles de liquidámbar.

Arrayan

Arrayán

Nombre Cientifico: Myrcianthes leucoxyla
Familia: Myrtaceas
Origen: leucoxyla = de madera blanca

Nativo del bosque altoandino, el arrayán es un árbol de copa aparasolada de mediano porte, el cual es generador de gran sombra y alimento para las aves. Sus hojas son muy aromáticas, pues expelen un aroma que se asemeja al de la guayaba. Además, son utilizadas en procesos de deshidratación para para la producción de aromatizantes en productos cosméticos, enjuague bucal e incluso jabón líquido, por a sus propiedades bacteriostáticas.
 

Falso pimiento

Falso pimiento

Nombre Cientifico: Schinus molle
Familia: Anacardiaceae
Origen: Schinus = referido a lentisco y reinoso; molle = del latín mollis, que traduce blando, tierno o flexible.
Se llama falso pimiento porque al morder sus frutos genera cierto olor a pimienta. Además, sus hojas también expelen un olor condimentado asociado al pimiento o comino. Se dice que su aroma es expulsado para repeler a insectos trozadores (grillos o algunos gusanos), que comen sus hojas pero al sentir el olor desagradable se retiran. Por otro lado, sus hojas también son empleadas como aromatizantes en la elaboración de licores. El falso pimiento es una de las especies priorizadas para la arborización de Bogotá. Durante esta Administración hemos plantado 1.733 árboles de falso pimiento.
 

Calistemo

Calistemo

Nombre Cientifico: Callistemon critrinus
Familia: Myrtaceae
Origen: Callistemon, término griego que denota estambres hermosos; citrinus = aroma a limón.
Árbol pequeño de hasta cinco metros de altura originario de Australia. El calistemo tiene un característico olor a limón, el cual se desprende, especialmente, al macerar las hojas. La presencia de los aceites esenciales en sus hojas confiere a la planta propiedades antioxidantes y antibacterianas. Precisamente, es utilizado para la creación de inciensos, aceites y hasta productos antibacteriales por su agradable olor.
 

Eucalipto Pomarroso

Eucalipto pomarroso

Nombre Científico: Corymbia ficifolia
Familia: Myrtaceae
De olor cítrico, el Corymbia ficifolia se caracteriza por contener aceites esenciales que, entre otras cosas, son utilizados también como medicinales. Asimismo, de las hojas se destacan las propiedades antioxidantes y antimicrobianas, que permiten la producción de productos para el aseo y antibacteriales. Por otro lado, el agradable aroma que expele en sus hojas, que se lo debe a su familia Myrtácea, también es aprovechado para la elaboración de inciensos.
 
 

Comenzó la Semana Ambiental Distrital
con la entrega de 1.500 plántulas

 

A los funcionarios de las entidades públicas y privadas les cambió la rutina de trabajo por la Semana Ambiental Distrital, una campaña liderada por la Alcaldía de Bogotá que tiene como finalidad construir conciencia ambiental desde pequeñas acciones que hacen grande el futuro de la capital.

La Semana Ambiental Distrital, que se desarrolla anualmente entre el 4 y 7 de junio, no solo se trata del cuidado de los árboles, sino del correcto uso y la conservación de los recursos naturales como el agua, manejo de nuestros desechos, la energía y disminución de las emisiones de CO2.

Por eso, la Administración Distrital, a través del Jardín Botánico, entregó alrededor de 1.500 plántulas a cada funcionario, para generar conciencia sobre el cambio climático. El cuidado de las pequeñas plantas implica recordar, desde su escritorio, que con cada acción se puede mejorar las condiciones ambientales en la ciudad, pues cada planta ayuda a la depuración del aire.

“En mi casa todo circula a través de las plantas, cada vez que me visitan se asombran de lo lindas que están mis cuatro orquídeas. Si uno les habla, ellas lo agradecen, son otro ser vivo. Voy a dejar a esta pequeña en mi escritorio para que me acompañe. A mí siempre me han gustado las plantas, cuando llegue a trabajar será como tener otra compañera más a la que hay que cuidar”, concluyó Gloria Arias, funcionaria del área administrativa de la Secretaría Distrital del Hábitat.

Como parte de la Semana Ambiental, también se dio inicio al megaproyecto de jardinería de la Administración Distrital en la Plaza de los Mártires, en la que se plantaron 32.000 individuos equivalentes a 3000 m2 de jardinería, convirtiéndolo en el jardín más grande la capital.

 

Plantulas1

Footer Bogota

Sdqs Sistema Guía Ciudadana para la gestión de las PQRS


Boton Tablero De Control

 

Contáctenos

Suscríbase

Déjenos sus datos para estar en contacto con usted.

Política de tratamientos de datos personales

Aviso de privacidad de protección de datos personales

  • Tarifas: 
    Adultos: $ 3.500
    Niños de 4 a 12 años: $ 1.800
    * Niños de 3 o menos años y adultos mayores de 60 años no pagan.
     

 

RSS Noticias

feed-image rss