Transparencia y acceso a información pública

Tras cinco años de espera,
especie de ave regresa a Kennedy

 

Tras cinco años de espera, especie de ave regresa a Kennedy

 

La mirla patinaranja es una especie de ave que usualmente merodea en potreros, parques urbanos y jardines de clima frío. Se caracteriza por ser un ave residente, sedentaria y bastante territorial. No obstante, por varios años había dejado de ser avistada por los pequeños del colegio Distrital Kennedy, y hoy, después de cinco años de espera, regresó gracias a la plantación de árboles liderada por la Alcaldía.

Estudiantes del grado noveno del Colegio Distrital Kennedy se sumaron al reto de la Administración de llegar a los 500.000 árboles bien plantados en Bogotá. Con 26 árboles de cinco especies, los alrededores del plantel educativo fueron arborizados con el objetivo de que especies de aves como la mirla vuelva a ser vista en inmediaciones a la institución.

Entre curiosidades y risas se desarrolló la jornada en la que los estudiantes aprendieron la función principal del hidroretenedor, el cual se aplica al momento de ser plantado con el fin de retener agua, facilitando la hidratación de los árboles en épocas de sequía. 

De acuerdo con Marcela Correa, estudiante de grado noveno de la institución, ella, junto con sus amigas Coraline y Kelly, adquirieron un nuevo compromiso con estos individuos a quienes denominó como sus nuevos hermanos. Con el tiempo, tienen proyectado construir una cerca para protegerlo de personas maliciosas, hablarle antes o después de salir del colegio para que crezca y regarlo periódicamente.

Ligustro y guayacán de Manizales, dos de las especies plantadas en esta zona, se caracterizan por la resistencia a la contaminación de la ciudad y ser fuente de alimento y hábitat para cerca de 40 especies de insectos y unas 17 de aves.

 

Tras cinco años de espera, especie de ave regresa a Kennedy

 

 

El nuevo paisaje de Las Cruces

 

SIGAU: el inventario arbóreo de la capital

 

Como parte del trabajo de recuperación integral de los espacios públicos en las diferentes localidades de la capital, adelantado por la Alcaldía de Bogotá , una nueva capa de vegetación cubrió la localidad de Santa Fe en la última semana. Gracias a la plantación de 14 nuevos árboles, el parque las cruces transformó su cara.

A tan solo pocos días de una de las miles de jornadas de arborización que se realizan en la capital, la señora Gladys Novoa, amante de la naturaleza y los animales, preparó un compostaje casero con cascaras de huevo cocidas y trituradas, todo con el fin de garantizar que su roble adoptado, una de las cuatro especies plantadas en el parque Las Cruces, recibiera los nutrientes necesarios desde el crecimiento.

“Este tipo de actividades ayudan a los bogotanos a entender lo importante y valioso de plantar y cuidar a los árboles, respetando a la pachamama”, señaló doña Gladys.

Roble, palma de cera, ligustro y cedro fueron algunas de las especies que se plantaron en esta jornada, gracias a su alta adaptabilidad a las condiciones climáticas de la zona y a los innumerables beneficios que tiene para los ciudadanos, como la regulación termica y el hábitat y alimento que les provee a las aves e insectos.

Así las cosas, La Cruces, en la localidad de Santa Fe, se suma a los 140.981 árboles  que durante esta Administración hemos plantado.

 

Img 2 Nota Paisaje Las Cruces

 

Para conocer más información acerca de las plantaciones que se están llevando a cabo en la ciudad puede visitar la pagina http://jbb.gov.co/yoyaplante/ o en redes sociales con el numeral #YoYaPlanté, compartir las fotografías y/o videos de las plantaciones en las que participe.

 

 
 

SIGAU: el inventario
arbóreo de la capital

SIGAU: el inventario arbóreo de la capital

 

Como si se tratara de un minucioso expediente, en el que además del nombre, familia y altura se puede detallar el número de tratamientos o atención recibida por plagas y enfermedades, los árboles de Bogotá también tienen sus antecedentes.

A la fecha, la capital cuenta con 1.280.524 árboles en el espacio público del perímetro urbano, los cuales están censados y registrados a través del Sistema de Información para la Gestión del Arbolado Urbano de Bogotá (SIGAU), el único sistema en el que están inventariados nuestros árboles, por medio de 43 variables de información clasificadas en cinco categorías:

  1. Identificación de la especie: hace referencia al nombre, nombre científico, especie y familia, entre otros.
  2. Asometría: indica los metros de altura, diámetro de copa y diámetro de base de cada individuo.
  3. Emplazamientos: identificación del tipo de espacio en el que está emplazado el árbol. Puede hacer parte del sistema lúdico (parques), sistema de circulación urbana (vías y alamedas), rondas hídricas y humedales y franjas de control ambiental, entre otros.
  4. Ubicación: coordenadas de los individuos y reconocimiento de los elementos que hay alrededor del árbol.
  5. Sistema fitosanitario: diagnóstico de las afectaciones que puede tener el individuo en fuste, cuántos tratamientos ha recibido, fecha y tipo de tratamiento. En pocas palabras, hace referencia al historial clínica y ficha técnica de los árboles.


El SIGUAU funciona como una herramienta diagnóstica, ya que nos ha permitido determinar que en Bogotá hay cerca de 330 especies, de las cuales, 160 están catalogadas como aptas para el arbolado. Asimismo, gracias a este sistema se han logrado detectar algunas especies que no deberían estar en la ciudad por temas climáticos, como el caso de los guayacanes de clima cálido, flormorados y secuoyas, entre otras. Además, nos ha ayudado a identificar que el 50% de las especies que hay en la ciudad son exóticas, y que el 70% de individuos de la capital son exóticos y el 30% nativos.

Por otro lado, la importancia del SIGAU radica en que también les permite a los ciudadanos conocer las características y localización de todos y cada uno de los árboles del espacio público de la capital, realizar consultas individuales y obtener indicadores de la base de datos como la cantidad de árboles por UPZ, las especies de un lugar determinado y la información de cada individuo.

Asimismo, gracias al sistema, las entidades competentes en arborización (Jardín Botánico, Secretaría Distrital de Ambiente, Empresa de Acueducto, IDU y UAESP) pueden registrar y actualizar todas las actividades operativas y de mantenimiento en el arbolado urbano: plantación, tala, mantenimiento y manejo fitosanitario.

Antes de plantar un árbol en la ciudad es indispensable acudir al SIGUAU, ya que funciona como mecanismo de identificación de las zonas potenciales para arborizar, las cuales son seleccionadas a través de la identificación de coberturas vegetales, gracias a la interpretación de imagen satelital que permite plasmar el arbolado en el mapa, y posteriormente hacer una visita para verificar el potencial y la viabilidad de la zona.

Para el reconocimiento del arbolado, los ingenieros visitan el árbol, lo georreferencian, llenan un formulario digital y actualizan el sistema. Para el caso del Jardín Botánico son nueve personas a cargo del SIGAU y de la identificación en campo de especies.

“La importancia de este sistema es que permite contar con la información de la existencia del arbolado en la ciudad, ya que anteriormente, cuando no existía, los datos eran aproximados y no había certeza de la información. En este momento sabemos qué árboles se han plantado, cuántos individuos y de qué especie. De ahí la importancia de que la gente no plante por su cuenta y sin el apoyo de entidades autorizadas, porque el individuo plantado quedará fuera del censo y, sin el conocimiento de su existencia, seguramente quede por fuera de las labores de mantenimiento”, indicaron expertos del Jardín Botánico.

 
 

Investigaciones del Jardín revelan
que el guayacán de Manizales
es una de las especies más
resistentes a la contaminación urbana

Investigaciones del Jardín Botánico revelan que el Guayacán de Manizales es una de las especies más resistentes a la contaminación urbana

 

Asociado a unas 40 especies de insectos y visitado por 17 especies de aves, el guayacán de Manizales es una de las especies vegetales más importantes en el arbolado urbano, debido a su alta tolerancia a la contaminación de la ciudad por material particulado PM10. Así lo revelaron dos recientes estudios del Jardín Botánico de Bogotá, en los que además se destaca que los árboles de esta especie también soportan las condiciones de sequía y humedad de la capital.

Como parte del proyecto de inversión de investigación para la conservación de los ecosistemas y la flora de Bogotá, un equipo de expertos logró determinar que el guayacán de Manizales (Lafoensia acuminata),  originario de los Andes colombianos, hace parte de la lista de especies vegetales indispensables para la ciudad, pues contribuye a la regulación climática y mejora la calidad del aire de los capitalinos, al tolerar y soportar la contaminación de material particulado PM10, un contaminante atmosférico causante de afecciones respiratorias para cualquier ciudadano en el mundo, el cual también puede perjudicar el crecimiento y óptimo desarrollo de las plantas en las áreas urbanas.

Este resultado está basado en los rangos de tolerancia o sensibilidad de las especies vegetales ante la polución, el cual se calcula mediante el índice de tolerancia a la polución o Air Pollution Tolerance Index (APTI), que clasificar a las especies como tolerantes (APTI 30 - 100), con tolerancia intermedia (APTI 29 – 17), sensibles (APTI 16-1) y muy sensibles (APTI < 1).  En ese sentido, se pudo concluir que el guayacán de Manizales se encuentra en el rango de tolerancia a la contaminación, al tener un APTI entre 47-72.

Con 32.168 árboles en toda Bogotá, el guayacán de Manizales es una especie nativa que además se destaca por contribuir a la conformación de diferentes redes ecológicas con insectos y aves en la ciudad. Justamente, el estudio realizado por el Jardín Botánico señala que este tipo de árboles se asocian con unas 40 especies de insectos, entre los que se encuentran escarabajos, polillas, avispas, abejas, míridos, cigarritas o cicadéllidos y moscas, entre otros.

Precisamente, gracias a esta investigación se pudo registrar por primera vez en un área urbana algunos herbívoros que se alimenten de los tejidos de las hojas del guayacán, como es el caso de las polillas minadoras del género Pseudopostega (Nepticuloidea: Opostegidae), recientemente redescubierto en el país, después de cerca de 100 años de su primer registro en Colombia.

Asimismo, entre los insectos que se alimentan de los herbívoros del guayacán, los cuales son considerados sus enemigos naturales, se destacan los escarabajos comúnmente conocidos como mariquitas, (Harmonia axyridis) y(Mulsantina mexicana), esta última especie hasta ahora reportada para el país en Bogotá, y una gran variedad de avispas parasitoides, entre las que se destaca Diversinervus elegans, un insecto originario de África y Asia, el cual fue reportado recientemente en Bogotá después de 30 años de su primer registro el país en 1989. Esta avispa es parasitoide de diversos insectos escamas o cochinillas blandas que afectan a diferentes especies de plantas y árboles en la ciudad.

Por otro lado, el guayacán de Manizales en nuestra ciudad también es usado por diversos microorganismos, la mayoría de ellos hongos microscópicos, los cuales pueden vivir como endófitos en la planta, es decir, que viven en ella sin causarle ninguna afectación. Sin embargo, si se presentan condiciones de estrés es muy probable que estos microorganismos actúen como fitopatógenos, a excepción del Trichoderma, un hongo que logra impedir o reducir el efecto negativo de los fitopatógenos, ya que compite con ellos por espacio, sin afectar a su planta hospedera.

En la investigación realizada por el Jardín Botánico también se destaca que el guayacán de Manizales es visitado por 17 especies de aves en la ciudad, la mayoría de ellas residentes.

Colibrí chillón (Colibrí coruscans), carbonero (Diglossa humeralis), toche (Icterus chrysater), azulejo (Thraupis episcopus) y azulejo palmero (Thraupis palmarum) son algunas de las aves que frecuentan y se alimentan del néctar de las flores y de los insectos asociados al guayacán.

Por su parte, otras especies como la torcaza (Zenaida auriculata) y la mirla (Turdus fuscater) se caracterizan por transportar material vegetal para la construcción de sus nidos en los árboles de guayacán, a lo largo y ancho de la ciudad. Además, se han observado diversas especies como el copetón (Zonotrichia capensis) y el cucarachero (Troglodytes aedon) cantando a tempranas horas de la mañana sobre los guayacanes bogotanos.

Por lo anterior, para la Alcaldía de Bogotá, el guayacán de Manizales hace parte de las especies aptas con las que estamos arborizando los parques y vías de la capital. Precisamente, gracias a la Administración Distrital, hemos plantado cerca de 2.000 guayacanes, uno de los mejores árboles con los que contribuimos a mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos.

 
 

La vida en el suelo: una cuestión
más allá de solo tierra

 

La vida en el suelo: una cuestión más allá de solo tierra

 

Desde el momento en el que las hojas de los árboles se desprenden y caen lentamente al suelo, un asombroso proceso comienza a desarrollarse a tan solo pocos metros de profundidad. Una amplia variedad de organismos y microorganismos, como los nematodos y colémbolos, entre otros, esperan pacientemente a que la hoja se descomponga, hasta llegar a su mejor punto, y así convertirla en su banquete y transformarla en una fuente de energía para las plantas.

El suelo se forma a partir de la descomposición de la roca madre, ya sea por la luz, agua o las condiciones del clima en general, permitiendo que se fragmente en partes muy pequeñas, formando el material de fondo, el cual puede ser rocoso o arcilloso. A partir de la formación del material de fondo (roca madre descompuesta o meteorizada), poco a poco también se van desarrollando diferentes horizontes o niveles del suelo, acorde a su grado de meteorización:

  1. Horizonte B: Hace referencia a la parte del suelo en fase de descomposición, sin inclusión de materia orgánica.
     
  2. Horizonte A: También conocido como rizósfera, es la parte del suelo donde se anclan las raíces de los árboles y donde más se expresa la actividad biológica, pues es allí el punto de interacción de una amplia gama de microorganismos (bacterias, hongos, algas, protozoos, nematodos, insectos y ácaros), cuya función es transformar y descomponer la materia orgánica, garantizar el desarrollo sostenible de todos los ecosistemas, mantener los ciclos de carbono y ayudar a la sanidad de los árboles, entre otros. Es el caso de los colémbolos, hexápodos caracterizados por ser la especie más abundante a nivel mundial, junto con los ácaros. La mayoría de los colémbolos viven en la superficie o en los árboles. Se alimentan de la reproducción de los hongos (hifas) y de materia orgánica en descomposición. Ayudan a controlar la sanidad de los árboles. Es una especie importante, pues son vitales para mantener el ciclo del carbono del suelo y la obtención de minerales. Además sus heces son muy nutritivas para otros organismos.
     
  3. Horizonte orgánico u hojarasca superficial: región superficial del suelo, el cual se genera a partir de la descomposición de carbono, a través de la caída de las hojas. Es el espacio donde interactúan animales mayores como topos y ratas, entre otros, que tienen su vida en el suelo. Evidentemente, la materia orgánica del suelo se asocia, generalmente, a la buena calidad o al deterioro del mismo, debido a la fuerte interacción existente entre la estructura del suelo y la acción de los invertebrados. La vida en el suelo no puede resumirse únicamente en la parte superficial. La hojarasca tan solo es uno de los muchos elementos importantes para contribuir a la vida terrestre que se aloja, incluso, a miles de metros de profundidad.
     
 
 

Tenga en cuenta los cierres viales
para venir al Jardín este domingo

 

Tenga en cuenta los cierres viales para venir al Jardín este domingo

 

Con motivo de la Media Maratón de Bogotá, que se llevará a cabo este domingo 28 de julio, la Secretaría de Movilidad anunció desvíos y rutas alternas para que vengas a visitar el Jardín Botánico.

A partir de las 10:00 a.m., y hasta la 1:00 p.m. del domingo, estarán cerradas la Avenida Rojas (carrera 70) y la calle 63, por lo que el ingreso vehicular estará inhabilitado. No obstante, esto no es impedimento para venir a visitar el Jardín Botánico de Bogotá, por eso les recomendamos a los ciudadanos no venir en carro y utilizar los ingresos peatonales que estarán disponibles con algunas restricciones.

Es importante recordar que la apertura de las vías afectadas por la realización del evento se hará de forma gradual, desde la 1:00 de la tarde.

Invitamos a los bogotanos a venir y participar de nuestros recorridos guiados y conocer la variedad de colecciones de árboles y plantas que tenemos como cactus, bromelias y helechos, entre otros.

Administración Peñalosa bate récord
en la atención de árboles enfermos en Bogotá

 

Administración Peñalosa bate récord en la atención de árboles enfermos en Bogotá

 

Algunos en estado crítico, otros hasta desahuciados, unos con notables síntomas, pero todos diagnosticados: enfermos. Entre 2016 y 2019, ya son 70.214 los árboles atendidos por la Alcaldía de Bogotá.


Con una inversión que supera los 2.648.018.966 de pesos se ha triplicado el número de árboles atendidos por plagas o enfermedades generadas por factores como la contaminación del aire, pobreza del suelo, escasez de agua, altas temperaturas y la falta de cuidado de la ciudadanía. Entre 2012 a 2015 tan solo fueron atendidos 25.770 individuos, mientras que en la actual Administración llegaremos a los cerca de 82.000.

Dentro los 70.214 árboles atendidos en esta Administración, el 41% corresponde a individuos de falso pimiento; 25%, caucho sabanero; y 14%, urapán, especies que hacen parte de la lista de las que presentan mayor susceptibilidad al ataque de plagas y enfermedades.

Lo preocupante es que, a causa del cambio climático, las plagas y enfermedades también han evolucionado y, con el tiempo, cada vez son más las especies de árboles que están expuestas a ser atacadas, motivo por el cual trabajamos diariamente investigando para innovar con planes y estrategias que nos permitan controlar asertivamente una a una las plagas y enfermedades que afectan nuestro arbolado, y así garantizarle a la ciudadanía los mejores árboles del país.

Entre las plagas más comunes que se han evidenciado en el arbolado de la capital se encuentran los insectos del orden hemíptera, es decir, aquellos que son succionadores de savia, los cuales se caracterizan por atacar, especialmente, al caucho sabanero; también se han identificado otros como la mosca blanca, que ataca al magnolio y al caucho sabanero.

El chinche se conoce por causar daños en el urapán, el Lepidoptero ataca al sangregado, y se han evidenciado altas poblaciones de un insecto Hemíptero de la familia Cicadellidae, del que se ha comprobado a nivel científico que es un vector de enfermedades o de problemáticas altamente críticas para los árboles.

Aunque en todas las localidades de Bogotá encontramos problemas de este tipo, por ejemplo, en Bosa los cauchos sabaneros están afectados por psílidos, no obstante, las zonas donde más se ha requerido la atención de árboles está liderada por Kennedy, con 10.356 individuos; Teusaquillo, 8.858 y Suba, 8.379.

De no ser tratadas, todas las plagas mencionadas anteriormente podrían causar, entre otras cosas, la muerte de los individuos. Por esta razón hemos realizado una base de datos con cerca de 500 análisis de suelos, organizados por localidades, con el fin de identificar los puntos más críticos de la ciudad. Entre los hallazgos encontrados se tiene que las localidades que están hacia la zona oriental en Bogotá tienen un pH más ácido.

Como método para combatir los daños en los árboles se está utilizando la endoterapia y aspersión. La endoterapia consiste en hacerle un orificio al árbol con una broca y suministrar los nutrientes por vía de tejido xilemático, es decir, es como inyectarle suero el árbol. Durante la inyección se le proporcionan nutrientes y se aplica insecticida o fungicida, que contribuyen a no maltratar el árbol tan seguido. La aspersión es una aplicación de insecticida, que se hace con la finalidad de manejar una plaga o una enfermedad.

No obstante, dependiendo de la gravedad de la afectación, se requiere de varios ciclos de aspersión, endoterapia, fertilización y poda, todo ello se estructura de acuerdo con las necesidades de la especie vegetal y del blanco a tratar.

Es de destacar que nuestro protocolo está basado en un manejo integral que consiste en la unión de diferentes estrategias o prácticas, con el objetivo de controlar asertivamente cada problemática y así garantizar un arbolado sano y fuerte.

Durante el 2019 llevamos 7.606 árboles tratados y esperamos atender otros 14.000 más.

Naturaleza a la luz de la luna
en nuestro”Jardín de Noche”

 

Naturaleza a la luz de la luna en nuestro”Jardín de Noche”

 

El Jardín Botánico de Bogotá abre sus puertas, con entrada gratuita y cupo limitado a partir de las 5:30 p.m., para disfrutar de la naturaleza en una nueva versión del “Jardín de Noche”.

Una de las experiencias más interesantes de esta jornada es la tradicional bienvenida en la Maloca indígena “Monifue Uruk” a las 6:00 p.m., donde los visitantes disfrutarán de la atmósfera mística de los ancestros, ambientada con los sonidos del instrumento tradicional amazónico Mangüaré.

Dándole ritmo a la noche, junto al lago, tendremos nuestro espacio de “Música al Jardín”, el cual inicia a las 6:00 p.m. con la presentación del grupo de rock bogotano “Purpurei Music Dúo”.

A la misma hora, en el centro de eventos 1, tendremos elconversatorio "Dime tu barrio y te diré entre qué árboles vives" charla pensada para los amantes del paisajismo, donde los asistentes conocerán las técnicas y conceptos sobre el arbolado en la ciudad.

También, a las 6:00 de la tarde, los asistentes podrán participar en el Domo Herbal del recital de poesía “La Palabra tiene Poder”, un espacio donde las letras tienen la fuerza de crear nuevos imaginarios alrededor de la vida y la paz.

Esta singular jornada mezcla la misteriosa atmósfera nocturna que rodea a la naturaleza del Jardín Botánico de Bogotá con expresiones artísticas como el teatro, la poesía, la danza y la música en vivo.

Conoce cómo es el ingreso
de las plantas al Jardín Botánico
 

Conoce cómo es el ingreso de las plantas al Jardín Botánico

 

 

 

 

 

 

Los nuevos ‘hijos’ del barrio Timiza

 

Durante 36 años, los habitantes de la Urbanización Multifamiliar Lago Timiza han visto crecer a sus hijos y con ellos a su conjunto. Por eso, como muestra de cariño hacia el lugar que los ha acompañado durante tanto tiempo, decidieron plantar 116 arbustos que complementarán el paisaje de sus viviendas

Esperanza, Toro, Lucero y María fueron algunos de los nombres con los que los habitantes de la tercera  edad del conjunto bautizaron a los nuevos integrantes de su familia, pues, como lo expresaba María Sandoval, ellos ahora son sus nuevos hijos. 
 
“Ya vimos crecer a nuestros niños, pero ahora no tenemos a quién cuidar, por eso estos arbolitos serán como nuestros hijos, a los que iremos formando y regando cada día para que crezcan muy lindos”, resaltó Sandoval, participante  de la  plantación. 
 
Esta jornada es complementaria a todas las actividades que lidera la Alcaldía de Bogotá, las cuales buscan mejorar el arbolado de la ciudad, tanto en espacio privado como público, generando identidad con la capital y  con los hogares de todos los ciudadanos. 

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