Transparencia y acceso a información pública

Top 10: los artrópodos más
comunes de Bogotá

Top 10: los artrópodos más comunes de Bogotá

 

Colombia es reconocido en el mundo como uno de los países más biodiversos por la riqueza de especies en flora y fauna que alberga. De acuerdo con el SIB Colombia, el país cuenta con alrededor de 6.457 especies de insectos, aunque se estima que la cifra asciende a las cerca de 65.000. En los últimos años, el Jardín Botánico de Bogotá ha logrado el registro de nuevas especies como el chinche de la chamuzquina (Monalonion velenzangeli) y la avispa Diversinervus elegans.

Hay quienes sienten miedo; algunos, tal vez asco; otros, los consideran peligrosos, pero todos olvidamos que estos diminutos individuos tienen un papel indispensable en nuestro ecosistema. Precisamente, pueden ser indicadores de la calidad de los ecosistemas, o ser controladores biológicos de plagas que pueden afectar el arbolado.

Por esta razón, el Jardín Botánico de Bogotá, como centro de investigación Distrital encargado de la gestión de las coberturas vegetales urbanas, viene desarrollando diversas investigaciones sobre los insectos presentes en sus áreas verdes urbanas. Por ejemplo, recientemente algunos estudios revelaron que cerca de 40 especies de insectos están asociadas a una de las especies arbóreas de mayor representatividad en la ciudad, el guayacán de Manizales.
 

Top 10: los insectos más comunes de Bogotá

 

¿Quieres saber cuáles son algunos de los artrópodos que habitan nuestra ciudad? A continuación  presentamos los más comunes en nuestras áreas verdes, asociados al arbolado urbano capitalino y a otras plantas de nuestra ciudad:

Opiliones: Usualmente son confundidos con arañas. No son venenosos y se encuentran en el suelo. Son importantes porque se alimentan de otros pequeños invertebrados, son indicadores de la calidad de los ecosistemas y también se encargan del reciclaje de nutrientes.

Arañas (Araneae): Se encuentran en los árboles y el suelo. Las registradas en Bogotá son inofensivas. Juegan un papel muy importante en los ecosistemas, ya que son grandes depredadores y controlan poblaciones de zancudos y plagas que pueden afectar el arbolado.

Marquitas (Coleoptera): Las bien conocidas mariquitas hacen parte del grupo de los coleópteros o comúnmente llamados cucarrones. Se encuentran en los árboles y son de gran importancia, pues son considerados importantes depredadores de insectos que pueden afectar la salud del arbolado. En Bogotá, algunas de las especies más conocidas de la familia Coccinellidae, a la cual pertenecen las mariquitas, son las Harmonia axyridis, Neda norrisi y Neohalyzia perroudi

Chinches (Hemiptera): Estos insectos pertenecen al orden Hemíptera. Los encontrados en Bogotá se alimentan, principalmente, de la savia o el floema de los árboles, razón por la que pueden representar una amenaza para los arboles cuando se encuentran en grandes números. Sin embargo, algunos de ellos también son depredadores, inclusive se pueden alimentar de insectos de su mismo grupo. Phytocoris variegatus es una de las especies de chinches depredadores presente en los parques y otras áreas verdes de Bogotá.

Avispas (Hymenoptera): Se pueden encontrar en los árboles y la mayoría tienen tamaños muy pequeños, por lo que se les conoce como microhimenópteros. Algunas de ellas se encargan del control biológico de algunas plagas en los árboles y pueden ser consumidoras de frutos en descomposición, mientras que otras les pueden causar agallas o deformaciones a las ramas y hojas de los árboles. En Bogotá, hemos identificado especies de más de 16 familias tales como Agaonidae, Aphelinidae, Bethylidae, Braconidae, Ichneumonidae, Cynipidae, Figitidae, Encyrtidae, Eulophidae, Eupelmidae, Megaspilidae, Mymaridae y Platygastridae, entre otras.

Abejas (Hymenoptera): Al igual que las avispas y las hormigas, las abejas hacen parte del orden Hymenóptera. Se pueden encontrar en los árboles y jardines visitando las flores. Como muchos sabemos, están encargadas de la polinización, un proceso indispensable para el ser humano. Algunas son sociales, pero también las hay de hábitos solitarios, como la Thygater aethiops y Caenohalictus sp, presentes en nuestra ciudad.

Tijeretas (Dermaptera): La gran mayoría son nocturnas. Se encuentran en el suelo y se alimentan de hojas y materia orgánica en descomposición. Otras son depredadoras. Sus pinzas son muy importantes para su supervivencia, pues les ayuda a atrapar presas y a defenderse de depredadores. La mayoría no tienen alas.

Crisopas (Neuroptera): Han sido encontradas en muchos árboles de nuestros parques. Son depredadoras de insectos de cuerpo blando, lo que los hace un organismo clave en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas. Existen dos tipos de familias de neurópteros conocidos en Bogotá: Crysopidae y Hemerobiidae.

Piojos de los libros (Psocodea): Principalmente se alimentan de hojas, pequeños hongos y algunos se alimentan de residuos de materia orgánica. Se caracterizan por tener coloraciones que les permiten confundirse con el sustrato en el que se encuentran, lo cual les ayuda a esconderse de depredadores. Son fuente importante de alimento para aves, arañas y otros insectos.

Moscas y mosquitos (Diptera): Solo un pequeño porcentaje de hembras son consumidoras de sangre. Muchos son depredadores, dándoles importancia como controladores naturales. Algunos, en estado de larva, son parásitos y parasitoides de insectos como mariposas. La mayoría de los adultos se alimentan de néctar o polen y por esta razón algunos de ellos se mimetizan con abejas o avispas.

 

Nueva forma de riego para
los árboles de la ciudad

Nueva forma de riego para los árboles de la ciudad

 

Los habitantes de la localidad de Suba han implementado un método muy particular para mantener la humedad en los árboles. Se trata de enterrar una botella plástica llena de agua muy cerca al tronco del árbol y periódicamente el individuo irá absorbiendo el líquido a medida que lo necesite. De esta forma el árbol recibirá la cantidad de agua necesaria durante tres días.

“Esta es una forma muy fácil y ecológica de regar  los árboles que son los nuevos pulmones que tendrá la ciudad”, aseguró Aura Morales asistente a la jornada de plantación y adopción.

En Suba se han plantado 6.481 árboles, en lo corrido del año la Administración de la mano del Jardín Botánico han plantado 39.371 árboles que aportan al bienestar físico, la recreación y al desarrollo de la zonas urbanas.

Si quiere participar en las siguientes plantaciones, ingresé a la página http://jbb.gov.co/yoyaplante/ para mantenerse informado de los próximos lugares donde plantaremos y ser parte de las personas que han ayudado a plantar los 383.882 árboles en la capital. 

 

Cerca de 1.800 árboles han sido plantados
por esta administración en la localidad sexta

Cerca de 1.800 árboles han sido plantados por esta administración en la localidad sexta

 

Actualmente la localidad de Tunjuelito cuenta con 33.814 árboles en espacio público y, precisamente durante esta administración hemos plantado cerca de 1.800 individuos vegetales  de especies altamente resistente a la contaminación de la zona.

Gracias al Sistema de Información para la Gestión del Arbolado Urbano de Bogotá  SIGAU, los habitantes del barrio Autopista Sur en la localidad de Tunjuelito, así como todos los ciudadanos,  podrán conocer la información de árboles plantados en espacio urbano. En esta ocasión tres especies como cedro, chicalá y polygala serán las encargadas de atraer abejas y colibríes alparque público Muzu.

Que con la floración en color amarillo intenso del chicalá y la arquitectura particular del cedro, los habitantes de la zona verán la nueva cara del parque público Muzu, ubicado al sur de la capital.

Por una mejor calidad de aire
en la localidad de Suba

Por una mejor calidad de aire en la localidad de Suba

 

Suba cuenta con 1.348.372 habitantes y 5.801 hectáreas de suelo urbano según el más reciente informe de la Secretaría del Hábitat de Bogotá: Diagnóstico Suba 2019. Es por esto que la Administración de la mano del Jardín Botánico ha plantado 6.481 árboles resistentes al estrés urbano, longevos y que ayudan a mitigar las partículas de contaminación.  

Árboles como guayacán de Manizales, ligustro y chicalá fueron plantados en el parque Refous, quienes serán los encargados de atenuar o minimizar partículas, vientos y  malos olores, captación de dióxido de carbono (CO2), regulación climática y el control de la temperatura de la zona.

David Becerra, uno de los participantes en la plantación aseguró, “esta es una actividad recreativa en la que podemos aprender cómo se plantan los árboles que en un futuro no muy lejano mejorarán el aire de Bogotá”.

 A partir de esto el Jardín Botánico en lo corrido del año ha plantado 149.988 árboles en espacio público, privado, restauración ecológica y replantes a lo largo y ancho de la capital, cumpliendo con uno de los objetivos de la administración, el cual es tener una Bogotá bien plantada.

¡Porque plantar también es reparar!
 

Porque plantar también es reparar

 

La Alcaldía Mayor de Bogotá y La Unidad para La Atención y Reparación Integral a Las Víctimas conmemoran el día internacional de la PAZ con la plantación de 100 árboles.

Este sábado 21 de septiembre, desde las 9:00 a.m., funcionarios de las dos entidades estarán plantando en el parque Hayuelos perteneciente a la localidad de Fontibón especies como nogal, palma de cera, carbonero rojo entre otros.

De esta manera, la Alcaldía de Enrique Peñalosa continúa trabajando arduamente por el medioambiente de todos los ciudadanos, generando condiciones sanas para su calidad de vida.

En los últimos años, desde el Jardín Botánico José Celestino Mutis se han plantado 149.988 nuevos árboles, de los cuales, 68.291 son de espacio urbano. Asimismo, se les ha hecho mantenimiento a 74.100 individuos arbóreos, una cifra record alcanzada por esta administración.

La ampliación de la cobertura verde en la Ciudad es una apuesta de la Alcaldía Mayor, a través de las entidades que tienen la responsabilidad de llevar a cabo las plantaciones en la ciudad y en los cerros, además con estos procesos se busca dar a los capitalinos un ambiente incluyente y un espacio de armonía.

Estudios demuestran que el liquidámbar
es resistente a enfermedades

Estudios demuestran que el liquidámbar es resistente a enfermedades

 

Como si se tratara de un individuo inmune, al que ni los hongos ni ningún ente bacteriano afecta su estado de salud, el liquidámbar se destaca por su alta capacidad de resistir a enfermedades que afectan a otras especies de árboles de la capital. A la fecha, ya son 12.902 individuos de esta especie los que depuran el aire y embellecen las calles de la ciudad.

Cuando el sol llega a su punto más alto, un suave olor a lavanda se percibe en la distancia. Es el aroma característico de aquel al que llaman liquidámbar (Liquidambar styraciflua), un árbol de gran porte, originario de Estados Unidos, que se caracteriza por tener hojas palmeadas que brindan un agradable aroma en las mañanas. Precisamente, sus aceites esenciales son utilizados para la fabricación de perfumes, inciensos y productos para el aseo.

Recientes estudios del Jardín Botánico lograron demostrar que el liquidámbar, además de ser utilizado como ornamental, es una especie que presenta una alta resistencia a enfermedades por hongos en la capital, ya que tan solo se han identificado tres géneros de hongos microscópicos en sus hojas y ningún ente bacteriano.

CladosporiumEpicoccum y Penicillium son los únicos géneros de hongos identificados en el liquidámbar como oportunistas, es decir, que ingresan a la planta por heridas causadas por daño mecánico, por insectos chupadores de savia o a través de los estomas de las hojas. No obstante, como resultados de las investigaciones se han encontrado que estos hongos no afectan ni generan algún tipo de daño a la condición de salud de los árboles de liquidámbar en Bogotá, a pesar de que son considerados fitopatógenos, es decir, que pueden afectar la condición fitosanitaria de cualquier especie vegetal.

Por otro lado, gracias a diversos estudios se logró determinar que el liquidámbar es visitado por tres especies de aves: la mirla patinaranja (Turdus fuscater), a quien se le ha observado perchando sobre estos árboles; la torcaza (Zenaida auriculata), quien ha sido vista transportando material para la elaboración de sus nidos en las altas copas de estos árboles, donde también se han observado individuos juveniles de esta especie anidando; por último, el liquidámbar también es usado por el colibrí chillón (Colibri coruscans) como sitio de nidificación.

Asimismo, estos árboles son utilizados como refugio y alimento de insectos como escarabajos, chinches, crisopas, arañas y avispas. Justamente, se ha encontrado que las familias de avispas más representativas que visitan esta especie vegetal son EulophidaeEncyrtidae y Trichogrammatidae, las cuales tienen la capacidad de poner sus huevos sobre los insectos herbívoros asociados al liquidámbar y a otras especies de nuestra flora urbana, contribuyendo al control de sus poblaciones para mantener el óptimo estado de salud del arbolado de la capital.

Finalmente, entre otros de los hallazgos que arrojaron diversos estudios del Jardín Botánico se pudo evidenciar que el liquidámbar es una de las especies que más rápido crecen en Bogotá, ya que presenta bajos valores de densidad de madera y altos valores del área foliar que se relacionan con su capacidad fotosintética.

Por lo anterior, el liquidámbar hace parte de las especies aptas con las que la Alcaldía de Bogotá está arborizando los parques y vías de la capital, para contribuir a la sostenibilidad ambiental de la ciudad y mejorar la calidad de vida de los habitantes.

Las plantas ‘alienígenas’
de la capital

Consideradas como una peste, las plantas invasoras son transmisoras de enfermedades, competitivas con las especies nativas, alteran la cadena alimentaria, disminuyen y desplazan la biodiversidad, son generadoras de incendios forestales y, en el peor de los casos, alteran la composición del suelo y de los ecosistemas en general. De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los impactos causados por las especies invasoras son, en la mayoría de casos, desastrosos e irreversibles.

En Colombia, cerca de 84 especies de plantas han sido evaluadas a través de herramientas de Análisis de Riesgo de Invasión, las cuales han permitido identificar y catalogar a 43 especies con alto riesgo de invasión, 25 en moderado y 12 requieren un mayor análisis para determinar su riesgo de invasión. Para el caso de Bogotá, por ejemplo, se han reconocido cerca de 55 especies con diferentes niveles de riesgo, aunque el retamo espinoso (Ulex europaeus) es el que más se destaca, pues son alrededor de 2.950,02 hectáreas invadidas por esta especie en la capital.

Las plantas invasoras o alienígenas, como traduce en inglés, son aquellas que han sido introducidas por el hombre y que logran colonizar o establecerse en zonas donde no se encontraban distribuidas naturalmente. Una vez se reproducen exitosamente, logran dispersarse y mantenerse sin ayuda del hombre, al punto de competir con la vegetación nativa por los recursos (sol, agua y suelo) hasta que terminan desplazándola.

No obstante, el comportamiento invasivo no es característico únicamente de las especies exóticas, algunas nativas también son potencialmente invasoras cuando son trasladadas a otras regiones diferentes a su hábitat natural, esto se conoce como traslocación.

En la historia, los humanos han trasladado gran cantidad de especies a lugares donde no se encuentran naturalmente establecidas, precisamente, muchos de los alimentos que consumimos actualmente como el trigo, la caña de azúcar y el arroz provienen de otros continentes, lo que nos ha permitido obtener beneficios al generar otras fuentes de alimento, medicamentos y fibras. A continuación presentamos las plantas invasoras más abundantes en Bogotá:

 

Retamo espinoso

 

Retamo espinoso

Nombre científico: Ulex europaeus
Originario de Europa, el retamo esposino se encuentra incluido en la lista de las 100 especies invasoras más agresivas del mundo, debido a los serios impactos que generan sobre la diversidad biológica. Es un arbusto caracterizado por ser densamente espinoso y tener flores amarillas que suelen ubicarse en la punta de las ramas, en forma de racimo o solitarias. La viabilidad de las semillas en el suelo es de 30 a 70 años, es decir, el crecimiento poblacional de esta especie puede ser de muchos años, aunque ya no hubiese producción de semillas nuevas.

En Bogotá, la invasión del retamo espinoso ha alcanzado las 2.950,02 hectáreas, debido a su alta capacidad de reproducción, su resistencia ante perturbaciones como el fuego y su alta competitividad sobre las especies nativas. Lo anterior ha generado una disminución considerable sobre la disponibilidad de áreas verdes para recreación y paisaje amable para el ciudadano ha conformado densas y extensas masas espinosas, ahogando la demás vegetación e impidiendo cualquier uso del suelo.

En los Cerros Orientales, la presencia de esta especie ha generado un fuerte impacto, debido a su rápida y progresiva invasión, y ha desplazado organismos autóctonos de la biodiversidad.
Los matorrales de retamo espinoso acumulan grandes cantidades de necromasa en pie y poca humedad, provocando y expandiendo incendios forestales que eliminan a la vegetación nativa.
Sus semillas, de aproximadamente 2 mm., tienen una testa dura y resistente que puede permitir la dormancia de estas hasta por 30 años, gracias a que soporta el fuego, bajas temperaturas y la humedad.

 

Eucalipto

Eucalipto

Nombre científico: Eucalyptus camaldulensis
Es una especie originaria de Australia de amplia distribución mundial, presente en alrededor de 91 países de los cinco continentes. En Colombia se encuentra distribuida en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Tolima.

Con 3.889 individuos en Bogotá, esta especie ribereña se caracteriza por ser de rápido crecimiento y con un amplio rango de adaptabilidad a diferentes tipos de suelos y condiciones climáticas, desde templado a cálido. En Colombia está reportada con un nivel de invasión de alto riesgo.

Esta especie de eucalipto se caracteriza por agotar los nutrientes del suelo y reducir las reservas de agua. Su capacidad regenerativa les permite colonizar ambientes rápidamente.

Las hojas liberan terpenos y ácidos fenólicos que se liberan por los poros, los cuales son altamente tóxicos y solubles en agua; estas sustancias son transportadas por la neblina o liberadas al suelo por la descomposición de las hojas, que luego, por sus características alelopáticas (compuestos químicos liberados por algunas plantas y que afectan a otras), inhibe la germinación de semillas y el crecimiento de plántulas de otras especies.

 

Higuerrilla

Higuerilla

Nombre científico: Ricinus communis
Especie originaria del este de África cultivada y expandida, principalmente por su aceite, en Asia, el trópico y el subtrópico, encontrándose actualmente en 69 países del mundo.
Por su crecimiento forma matorrales que reducen el espacio y dificultan la regeneración y establecimiento de especies endémicas, afectando la sucesión natural. Luego de un incendio sus semillas tienen facilidad para germinar, creciendo rápidamente.
Además es venenosa, debido a que posee toxo-albúmina (ricina), un coagulante en la sangre que inhibe la síntesis de proteínas, lo cual constituye un riesgo para animales y humanos, las semillas luego de ser consumidas producen una alta intoxicación que puede llegar a ser letal.
Por otra parte, quienes con frecuencia tienen contacto con la higuerilla pueden desarrollar trastornos dérmicos, respiratorios e incluso digestivos. En Bogotá se tienen registrados más de 8.419 individuos de esta especie.
 

Acacia negra

Acacia negra

Nombre científico: Acacia decurrens
Esta especie está incluida en el catálogo de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo. Originaria del sureste de Australia, la acacia negra impide el crecimiento de otras especies vegetales y las desplaza, debido al alto consumo de agua que requiere.

Asimismo, reduce la cantidad de recursos hídricos disponibles en las zonas en las que se establece y, con ello, aumenta el riesgo de incendios forestales en dichas áreas.

Es de rápida propagación, debido a que sus semillas son dispersadas por el viento y aves, las cuales pueden permanecer en dormancia hasta por 50 años y germinar rápido con el fuego. Los registros indican que, en Bogotá, hay más de 54.881 individuos de acacia negra.


 

Pasto

Pasto kikuyo

Nombre científico:Cenchrus clandestinus
Es una especie perenne que crece en las partes altas y húmedas del trópico y subtrópico. Requiere de grandes cantidades de luz y suelos que le proporcionen altas cantidades de nitrógenos para tener un crecimiento rápido. Sin embargo, se ha registrado en áreas más bajas y se ha encontrado en lugares donde hay poca luz.

Su característica particular como invasora tiene que ver con la extraordinaria capacidad de reproducirse de forma vegetativa, ya que sus rizomas y estolones pueden extenderse rápidamente en patrones circulares desde la planta madre, formando extensos parches. Los rizomas pueden internarse de 30 a 40 cm de profundidad, haciendo que el pasto sea muy fuerte y difícil de arrancar.

Este pasto produce una gran cantidad de biomasa que desplaza a otras especies, ya que genera sustancias alelopáticas y ahoga el banco de semillas de las especies nativas. Además, es la principal invasora de los humedales de Bogotá y constituye un serio impedimento para el desarrollo de la vegetación natural acuática.

 

Ojo poeta

Ojo de poeta

Nombre científico:Thunbergia alata
Caracterizada por su llamativa flor anaranjada con un círculo negro en el centro, esta planta se puede encontrar en bordes de bosques, comúnmente trepando sobre otras plantas e impidiendo su crecimiento hasta sofocarlas completamente, situación que también afecta negativamente la germinación y el desarrollo de especies nativas. El ojo de poeta, también conocido como Susanita, es una hierba de comportamiento trepador que invade rápidamente zonas alambradas, mallas, orillas de quebradas o bordes de carreteras. Cuando crece en áreas con abundante vegetación suele formar un manto que puede cubrir por completo las copas de los árboles, afectando la existencia de las especies nativas.
En Colombia, esta especie ha invadido bordes de fragmentos de bosques, en su mayoría de la zona andina y se encuentra en antejardines.

Llega la versión XVIII de la
Exposición Nacional de Orquídeas
 

Odontoglossum

 

El Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis será el escenario de la versión XVIII de la Exposición Nacional de Orquídeas: la cual  - del 12 al 15 de septiembre de 2019 – tiene como lema “Historias que renacen”.  

El tema central de la exhibición será la sostenibilidad: la recuperación de las especies en peligro de extinción y la conservación de estas plantas es un tema primordial, tanto para la administración distrital como para los expertos en orquídeas.
 
De acuerdo con cifras del Jardín Botánico, 137 especies de orquídeas colombianas se encuentran  en peligro de extinción; 207 más están en alguna categoría de amenaza y se desconoce el estado de conservación real del 90% de las especies.
Por su parte, la ABO reveló que de las especies colombianas a exhibirse, un 30% provienen del ecosistema alto andino, y a su vez, el 30% de ellas se encuentra en peligro de desaparecer.
 
Técnicas científicas como la reproducción in vitro, han demostrado ser efectivas para para reintroducir a las orquídeas a su hábitat, como es el caso de las pertenecientes al género Odontoglossum: entre ellas la especie Odontoglossum crispum, la cual se cultiva actualmente con éxito en regiones como Nariño, Santander y Cundinamarca.   
 
“Expositores de 9 regiones del país traerán al Jardín sus más bellos especímenes, con el objetivo de demostrar que las orquídeas están conectadas a nuestra historia y nuestro sentir como colombianos, además de generar conciencia sobre su cuidado y superviviencia”, sostuvo Laura Mantilla Villa, Directora del JBB.
 
Colombia, el país con mayor número de orquídeas en el mundo
De acuerdo con el Plan para el Estudio y Conservación de las Orquídeas (2015), Colombia es el país con mayor número de especies de orquídeas en el mundo, con un total de 4.270 registradas, agrupadas en 274 géneros distribuidos en casi todo el territorio nacional.    


  Orquideas
 

Prográmese en familia 
Durante los cuatro días de exposición, los asistentes también podrán disfrutar de una variada agenda alrededor de estas coloridas e interesantes plantas. Conferencias, franjas artísticas, teatro y proyección de cortometrajes hacen parte de la oferta académica y cultural del Jardín. 
El ingreso a la exposición, de lunes a viernes, será de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. y fin de semana desde las 9:00 a.m. El costo de entrada para mayores de 13 años y tercera edad es de $12.400; niños de 4 a 12 años ingresan con tarifa de $5.200 y menores a ese rango no pagan ingreso.

Imperdible: taller de ilustración
botánica de orquídeas

Imperdible: taller de ilustración botánica de orquídeas

 

De acuerdo con el Libro Rojo de Plantas Colombianas, en el país hay 6 especies de orquídeas en peligro crítico, 64 amenazadas y 137 especies vulnerables. La necesidad de generar sentido de pertenencia por la biodiversidad del país ha llevado a que hoy, a través del arte y la botánica, se busquen y creen alternativas para su apropiación.

En el marco de la XVIII edición de la exposición de Orquídeas del Jardín Botánico de Bogotá, el próximo sábado 14 de septiembre, desde las 8:00 de la mañana, se llevará a cabo el taller de ilustración botánica, un método histórico utilizado por múltiples ilustradores para registrar la diversidad de los trópicos. Entre los más representativos se destaca Margaret Mee (1909-1988), grande exploradora e ilustradora botánica de las plantas de la selva amazónica.

En Colombia, José Celestino Mutis es considerado uno de los precursores de la ilustración botánica. Utilizó este arte para registrar e inventariar la diversidad hallada en la expedición, en la cual se lograron registrar unas 2.708 especies de plantas en 7.618 dibujos a color o de un solo tono en gran formato.

En ese sentido, el taller de ilustración del Jardín Botánico busca retomar esta práctica histórica. Por esta razón, la primera parte consistirá en ilustrar las estructuras florales de tres especies de orquídeas y sus polinizadores asociados, explicando y abordando el principio de los síndromes de polinización en este grupo de plantas.

La segunda parte del taller será la realización de una composición libre de dibujo con tinta china, explorando los diferentes hábitos que presentan las orquídeas tras un recorrido por la exposición.

Los interesados en participar pueden inscribirse enviando un correo a jnvelasquez@jbb.gov.co

Alcaldía Mayor de Bogotá
plantó 5.000 árboles
 

Alcaldía Mayor de Bogotá  plantó 5.000 árboles

 

Nuestros cerros orientales también son un pulmón para la capital y, al igual que el Amazonas, en 2016 se vieron afectados por un incendio forestal, el cual degradó la cobertura nativa de bosque altoandino; es por esto que continuamos con la restauración de este ecosistema, en donde se plantaron 4.000 árboles nuevos y de 26 especies que ayudarán a la recuperación de esta zona.

Adicionalmente, 1.000 árboles más se plantaron en el relleno sanitario Doña Juana. Desarrollando estratégicamente una barrera antiolores, que permitirá mitigar las partículas de contaminación producidas por el relleno. Estrategia que permitirá purificar el aire de los habitantes de los barrios Mochuelo alto y Mochuelo bajo.

De esta manera, la Alcaldía de Enrique Peñalosa continúa trabajando arduamente en pro del medioambiente de todos los ciudadanos. En los últimos años, desde el Jardín Botánico se han plantado 140.981 nuevos árboles, de los cuales, 64.519 son de espacio urbano.

Asimismo, se ha realizado mantenimiento a 72.085 individuos arbóreos los cuales presentaban enfermedades producidas por distintos fenómenos, pero que gracias a su intervención hoy están sanos.

La ampliación de la cobertura verde en la Ciudad es una apuesta de la Alcaldía de Bogotá, que busca darle a los capitalinos una ciudad ambientalmente incluyente y un espacio de armonía.

 

Llega el maestro Hugo Zapata al Jardín Botánico de Bogotá

 
 

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